<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329</id><updated>2012-01-28T18:47:48.665-08:00</updated><category term='F'/><title type='text'>Fernando Solana Olivares</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>285</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-3568396161277565669</id><published>2012-01-28T18:47:00.001-08:00</published><updated>2012-01-28T18:47:48.677-08:00</updated><title type='text'>NUESTRAS CONTAMINACIONES / I</title><content type='html'>Solemos creer —como una imitación extralógica provocada por nuestra cultura occidental— que el budismo es un sistema religioso y devocional exótico, pero en el fondo similar al dogma cristiano postulante de una deidad creadora del mundo y representada por intermediarios sacerdotales que preservan y sancionan ese vínculo entre lo divino y lo humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay tal: la hipótesis budista es radicalmente distinta a ello pues no acepta el proceder de ninguna entidad metafísica —de ahí que algunos lo llamen un ateísmo religioso—, y su personaje referencial, el Buda (el Despierto), jamás abandona su condición humana, por el contrario, la lleva a su máxima posibilidad. El conocimiento trascendente que así obtiene, y mediante el cual llega a ese despertar definitivo de la conciencia denominado Iluminación, no proviene ni de un testimonio celestial ni de una revelación escatológica sino de un orden cognitivo empírico donde se ensaya, y al fin se comprende, la naturaleza de la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lacónica y elegante axiomática del budismo se basa en las cuatro Nobles Verdades, las cuales no representan dogmas de fe sino observaciones objetivas y susceptibles de comprobación directa a través de cualquiera, que sucintamente pueden describirse así: 1. La verdad de que la existencia es dukha (una voz pali que traducida superficialmente se entiende como “sufrimiento”, “dolor”, “pena” o “aflicción”, pero que en sus acepciones más profundas describe la condición de lo existente y significa “vacuidad”, “imperfección”, “impermanencia”, “insustancialidad”, características todas ellas de cualquier ser compuesto, desde una persona y un objeto hasta una estrella o una galaxia); 2. La verdad de que hay una causa de ese sufrimiento; 3. La verdad de que el sufrimiento puede extinguirse; 4. La verdad del camino que conduce a la extinción del sufrimiento. Es decir: el sufrimiento, su origen, su cesación y el camino que conduce a esa cesación. O si se prefiere, una terapéutica donde está descrita la causa de la enfermedad, luego se establece el diagnóstico, en seguida se instrumenta la curación y para obtenerla se aplica el tratamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los muchos pensadores, intelectuales y científicos occidentales que desde fines del siglo dieciocho hasta el presente han sido cautivados por esa ciencia del espíritu, aclara que la doctrina budista del vacío no es la creencia de que nada existe, como incorrectamente llega a pensarse, sino la certidumbre de que la realidad última de cada ser u objeto está desprovista de características propias individuales y definidas, carece de una sustancia o alma que le pertenezca más allá de los elementos relativos e impermanentes que mientras ese ser u objeto exista lo constituyen. “Las cosas —escribe Alfredo Aveline, un físico brasileño— existen apenas como realidades convencionales, limitadas, espacio-temporales, condicionadas y contextuales, y no existen separada e independientemente del observador”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ahí que las cuatro Nobles Verdades sean resumidas por este autor como la comprensión de que todo lo que es visto (y por ende sentido, vivido, creído, interpretado) es visto por la mente, y que todo lo que es visto por la mente es la mente viéndose a sí misma, es la mente viendo las imágenes y objetos generados por ella misma. Aveline cita un texto canónico budista para fundamentar su afirmación, el Lankavatara Sutra, donde se afirma que “una pintura no está ni en la tela ni en las formas y colores de la misma” sino en la mente de quien la percibe, que “los ignorantes no comprenden que lo que ven es la mente viéndose a sí misma”. Lo mismo habría escrito el poeta hindú al advertir que la belleza de la amada está en los ojos del amante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal ignorancia sobre la naturaleza profunda de la realidad como proyección mental es uno de los tres impedimentos o irritantes síquicos que el budismo llama causas eficientes de la infelicidad humana —los otros dos son el odio en sus diversas expresiones: la envidia, la violencia, la destructividad, y la avidez, ese desear insaciable, enajenante, neuróticamente desdichado— y desde luego no significa que el mundo externo y las cosas que lo componen no existan; busca comprender con claridad los límites de validez para atribuirle a lo existente una condición autónoma o separada de aquel que lo percibe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo el pensamiento budista, toda su preceptiva y sus axiomas son invariablemente experimentales. Solamente pueden confirmarse a través de los procesos mentales o imaginativos, de las vivencias directas que dan origen a la experiencia personal de cada quien. Esta cualidad empírica básica vincula al budismo con el método científico occidental (un procedimiento de investigación ordenado, repetible y autocorregible) y lo convierte en un camino de conocimiento que sólo puede entenderse cabalmente si se transita por él. Supone entonces una epistemología de la conciencia, una teoría comprobable del desarrollo espiritual, y no una figuración acrítica devocional, irracionalmente autoritaria y abusivamente intangible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conocer la condición humana, comprender la contaminación inherente a todo proceso cognitivo y practicar las acciones para liberarse de ello son los fines del pensamiento budista. Depurar, diría Aveline, todo el condicionamiento inconsciente, que nos lleva a creer que nuestras percepciones, sentimientos e interpretaciones sobre la realidad son una verdad definitiva e irrenunciable que debemos imponer a cualquiera y, peor aún, a nosotros mismos. Si somos lo que pensamos, debemos aprender a pensar cómo y por qué lo pensamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-3568396161277565669?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/3568396161277565669/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=3568396161277565669' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/3568396161277565669'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/3568396161277565669'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2012/01/nuestras-contaminaciones-i.html' title='NUESTRAS CONTAMINACIONES / I'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-2158682237749216345</id><published>2012-01-25T11:24:00.000-08:00</published><updated>2012-01-25T11:25:21.538-08:00</updated><title type='text'>EL SIGNO EN LA NIEBLA.</title><content type='html'>---María Sabina es una profunda conocedora de su profesión y usted debe tener presente que cada ceremonia es una obra de arte individual ---le dijo a Fernando Benítez el legendario etnomicólogo neoyorkino Gordon Wasson, una tarde del verano de 1961 en Huautla, la capital de la Sierra Mazateca. &lt;br /&gt;       Era el primer viaje de Benítez a ese lugar de águilas para experimentar los hongos sagrados, cuando su ignorancia al respecto, como él mismo consignaría en uno de sus libros más personales y conmovedores, más líricos y expresivos también (Los hongos alucinantes, Ediciones Era, 1964), resultaba “inconmensurable”. Había trepado en auto a esas alturas casi verticales durante horas, reviviendo mentalmente el sueño atroz de Víctor Hugo, aquel donde las cordilleras y el horizonte se ponen en marcha para trastornar el espacio y las nociones convencionales que sostienen al pensamiento humano.&lt;br /&gt;       Mal aconsejado por Carlos Incháustegui, un antropólogo que entonces dirigía el Centro Indigenista del lugar y quien a pesar de ello desconocía todo lo que tuviera que ver con el nanacatl y sus prodigiosos efectos, Benítez había contratado a un brujo local gordo y ladino para comer hongos esa misma noche. La providencial aparición de Wasson llevó a Benítez a cancelar la ceremonia convenida con el dudoso nigromante y a pactar una velada con María Sabina al día siguiente. Lo que vendría después así comenzaba.&lt;br /&gt;       “Siempre el hada de las distancias ejerciendo su magia en escenarios cósmicos”. La noche del domingo Benítez y sus acompañantes, entre quienes iba Beatriz Brancfort, una amiga suya que acaso lo guiaría en los círculos celestoinfernales que iban a hollar, subieron caminando por el sendero del bosque hasta la modesta cabaña de María Sabina, rodeados de nubes y niebla, de árboles inmensos y barrancos peligrosos. Rodeados de misterio, sustancia que escapa al escrutinio de la razón. Benítez escribiría después que a Tolstoi le habría gustado conocer a la chamana mazateca, a esa “pequeña vieja que habla con Dios cara a cara y vive en estado de pureza”.&lt;br /&gt;       La crónica de tal incursión eléusica en los meandros de la mente debe entenderse como un rito de pasaje, como una iniciación delirante y extática que para Benítez significaría el encuentro con la totalidad, no sólo de sí mismo sino de “aquello” trascendente e impostulable, el encuentro maravillado con el campo semántico sin fin que llamamos divinidad. O demonio, también, pues el brujo desairado horas atrás ---según explicaría la misma María Sabina--- colaboraría con sus malas artes en hacer de esta primera experiencia una ordalía para quien la experimentaba sin poder racionalizarla aún, mirando lo desconocido que se aproximaba, mirando su metamorfosis singular (“Quería hablar, registrar esas imágenes ---¿por qué ese estúpido afán de registrarlo todo?--- mostrarlas a la posteridad, cederle ese legado incomparable y sólo podía decir una palabra, una palabra tonta, que me hacía reír tontamente”).&lt;br /&gt;       Quien haya tenido el alto privilegio de conocer íntimamente a Fernando Benítez sabrá que en esos cuadernos donde inscribió su ceremonia iniciática está todo aquello que antes y después caracterizó su generosa existencia y su carismática personalidad: la curiosidad intelectual inagotable, la capacidad epistemológica del asombro, la indagación ontológica por la diferencia aparente y el amor como razón prioritaria del ser. Y además el impagable espanto de saberse vivo, el horror favorecido de la conciencia que se percibe escudriñante y escudriñada al conocer.&lt;br /&gt;       En aquella noche oscura que vivió su alma y sufrió su cuerpo, Benítez invocó a dos de sus musas históricas: a María tendida en una playa (“tu vello empapado de sal, tu sexo caliente empapado de sal, tus dientes de cal empapados de sal, tu pelo húmedo de sal…”), y a Carmen, de quien no contaba mucho porque su recuerdo laceraba la memoria de un amor muerto a destiempo (“esa muchacha orgullosa… a quien yo los domingos sacaba de la tina chorreando agua tibia para amarla sobre las sábanas mojadas, mientras abajo sonaban las campanas del rosario”). Abierto en canal, purgado mediante una catarsis que le exprimía el corazón para hacerlo vomitar todos los venenos mentales ingeridos, vivió un descenso a los infiernos que este explorador de la conciencia y sus atributos velados definió, igual que Henri Michaux, como un “conocimiento por los abismos”. &lt;br /&gt;       Su segundo viaje en hongos, realizado un año después, sería por completo diferente: lo habitaría entonces el signo de una poderosa presencia espiritual: “había descubierto en mí ---no hay otra forma de conocimiento--- el éxtasis mantenido secreto por espacio de siglos”. Pensar, decían los alquimistas, es experimentar. “La clave de ese lenguaje que es la vida, el Signo de la Eternidad y de la Sabiduría”, serían las líneas concluyentes de esa odisea alrededor de sí mismo, y tales revelaciones acompañarían en adelante, con una dulzura que se iría acendrando, con una comprensión irrenunciable pues era somática antes que intelectual, los afanes propios de su biografía.&lt;br /&gt;       “Yo conozco México y lo que sostiene al hombre en la tierra y lo que le impide caer hecho pedazos y degradarse. Su razón y su dignidad”. Los indios le entregaron a este criollo refinado y principesco su conocimiento, no su paraíso. Y en aquel lugar donde las cuentas de las acciones existenciales acreditan el valor y el sentido de haber vivido, las obras de Fernando Benítez persistirán como hallazgos ejemplares, atrevimientos heroicos, adquisiciones canónicas y tutelares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-2158682237749216345?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/2158682237749216345/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=2158682237749216345' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/2158682237749216345'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/2158682237749216345'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2012/01/el-signo-en-la-niebla.html' title='EL SIGNO EN LA NIEBLA.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-241885980730112242</id><published>2012-01-14T12:49:00.001-08:00</published><updated>2012-01-14T12:49:27.495-08:00</updated><title type='text'>ELIADE Y LOS DEMÁS.</title><content type='html'>En noviembre de 1952 Mircea Eliade comentó en su diario una nota leída en un periódico parisino: la insólita solicitud hecha por un desconocido al recién creado Centre d’informations para obtener una fotografía de Atila, y la burlona actitud que tal petición provocó en el reportero que la consignaba. “¿Por qué ---escribió Eliade--- la ignorancia de los acontecimientos históricos o de la cronología nos parece tan grave? Es un signo, un síntoma de nuestra época: ya no podemos ignorar la Historia porque pretendemos ser exclusivamente su obra”. &lt;br /&gt;       A partir de ese incidente pintoresco, Eliade vuelve a desarrollar una reflexión en la que contrasta el sentido del tiempo y la cronología de otras culturas antiguas, indiferentes a las fechas y a las épocas pero inmersas en un sentido existencial mucho más profundo que según él deriva en una educación de dos vías accesible para todos los integrantes de ellas: la metafísica (es decir, las vías de la liberación), y el conocimiento de la tradición propia (los fundamentos cósmicos de las costumbres, rituales y comportamientos que constituyen la vida civil y personal).&lt;br /&gt;       De tal manera, la obra de Eliade ---vastos y determinantes estudios sobre historia de las religiones, folclor, simbología y mitos, novelas y cuentos incandescentes y un diario asombroso--- está determinada por la refutación (o la superación) de las concepciones temporales del Occidente, por un  rechazo ante la amenaza ideológica sufrida por los hombres y mujeres contemporáneos de quedar desprovistos de destino y ser arrojados al basurero de la historia cuando a ésta ---o a su versión generalizada--- se le da la espalda, y también por la búsqueda de un tiempo cuyos ciclos no se ciñan a la inmediatez del momento coyuntural sino a horizontes abiertos que escapan a la experiencia de lo cotidiano: un tiempo atemporal, trascendente, oculto entre los mitos y los ritmos ancestrales, entre los símbolos y las religiones.&lt;br /&gt;       La percepción de Eliade, su inactualidad, su arcaico historicismo, no surge de una matriz intelectual diferente a la que produjo, en la Europa de la posguerra y del exilio de los países del Este, la deificación laica  del “compromiso histórico”. Tampoco se origina en el desconocimiento de la filosofía occidental y los fenómenos de la modernidad, de sus consabidos lugares comunes de masas y utopías. Lector de Hegel y de Marx, observador de Freud, amigo de Jung, compatriota y compañero de Cioran, la elección atemporal de Eliade es una resistencia contra el ruido de la fragmentación y la provinciana pobreza del etnocentrismo, contra el mundo de las apariencias y el consumo demencial, el enajenante engaño de la moda y la novedad.&lt;br /&gt;       “Y sin embargo ---consigna en ese mismo diario publicado por Taurus como Memoria en dos tomos, y por Kairós como Diario---, hay que resistir. Si se quiere hacer algo, hay que resistir a las llamadas sublimes, a la tentación de donarse a sí mismo, de inmolarse (como un verdadero narodnik o revolucionario). Para un ‘creador’, el camino que lleva hacia los demás se parece al camino seguido por los profetas, los santos, los maestros espirituales como Sócrates o Milarepa”. Hay una cierta desmesura en esta sentencia, pero no por sí misma sino por los términos y los lugares últimos que propone, términos y lugares que parecerían no tener sentido alguno en el mundo de nuestros días. ¿Quién, que quiera ser bien visto por los otros, se atrevería a insistir en santidad, espiritualidad o caminos socráticos como medios de transformación, fuera de ambientes místicos o religiosos?&lt;br /&gt;       Quizá por esa materialización que niega, con las difundidas armas de la razón, la necesidad de un regreso a la espiritualidad, el pensamiento de Eliade ha sido confinado y vulgarizado en algunos enclaves exóticos de la contracultura y la psicodelia, o ha sido entendido como un ejercicio admirable de especialización erudita, pero no más. Él, en cambio, insistió siempre en que el estudio orgánico de las religiones era una hermenéutica del espíritu humano a lo largo del tiempo, tanto o más necesaria que los conocimientos científicos del mundo material. “Tengo la sensación ---escribió pocos años antes de su muerte en 1986--- de haber descubierto en la doctrina y los rituales iniciáticos la única posibilidad de defenderme contra el terror de la historia y el desamparo colectivo. Si conseguimos experimentar, asumir y valorar el terror, el desánimo, la ausencia aparente de pruebas iniciáticas, entonces todas esas crisis y torturas cobrarán un sentido, adquirirán un valor y nos libraremos de la desesperación de un universo parecido a un campo de concentración. Encontraremos una salida y trascenderemos así la historia viviendo de la forma más auténtica ---asumiendo, pues, todas las obligaciones del momento histórico”.&lt;br /&gt;       Cuestionada alguna vez por su inactualidad deliberada, Marguerite Yourcenar recordó una constante cultural repetida en cada época histórica: las retaguardias de hoy serán las vanguardias de mañana. Con Mircea Eliade sucederá lo mismo, mañana habrá sido un visionario. Entretanto, este sereno adversario del capitalismo salvaje reciclado una vez más por la tecnología, enemigo del nihilismo cultural y de la muerte como extinción definitiva de la conciencia humana, nunca creyó que todo ello arrancara nada a la jurisdicción de la matriz universal: el espíritu. &lt;br /&gt;        Acaso por ello propuso responder a la época como lo hicieron los maestros de la filosofía perenne: superando sus momentos históricos, creando otros nuevos, o preparándolos. “Nosotros no tenemos teología, nosotros danzamos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-241885980730112242?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/241885980730112242/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=241885980730112242' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/241885980730112242'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/241885980730112242'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2012/01/eliade-y-los-demas.html' title='ELIADE Y LOS DEMÁS.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-1663311633896677084</id><published>2012-01-06T08:27:00.000-08:00</published><updated>2012-01-06T08:29:55.111-08:00</updated><title type='text'>WITTGENSTEIN, UN ENERO.</title><content type='html'>1. “Cada mañana hay que atravesar de nuevo la escoria muerta, para llegar al núcleo vivo y cálido”.* Dejar atrás el lindero del sueño donde una mente sin reposo volvió a hacernos vivir lo ya vivido y salir a encontrar ese golpe de suerte que quizá hará cambiar lo que somos. Y cada noche habrá que juntar tal escoria inmóvil, pues mientras la revelación no llegue a nosotros su presencia será un amparo y mantendrá la esperanza de que al día siguiente lograremos, por fin, calcinarla para siempre.&lt;br /&gt;       2. “Debe desmontarse el edificio de tu orgullo. Y es una enorme tarea”. Aunque la brutalidad y dureza del momento histórico bien podría encargarse de hacerlo por uno mismo: destruir aquella soberbia de lo humano que nos ha llevado a los atroces y nihilistas límites hoy terminalmente traspasados. Pero en todo caso, existe otro orgullo por desmontar antes: aquél que nos permite negarnos a entregar a otros lo que sólo es nuestro, así sea para destruirlo.&lt;br /&gt;       3. “Freud ha hecho un mal servicio con sus pseudo explicaciones (precisamente porque son ingeniosas). Cualquier asno tiene a la mano esas imágenes para ‘explicar’ con su ayuda los síntomas de la enfermedad”. Y dicha “explicación” la hará extensiva a cualquiera que se le acerque. Doxas de la modernidad urbana y de sus clases ilustradas: todos hemos sido sicoanalizados, aun aquellos que por método, desconfianza o simple indiferencia jamás se han puesto en manos de algún médico de almas. Nunca falta un conocido que se vengue de nosotros extendiéndonos las inverosímiles razones analíticas que a él le administra su terapeuta, y hará de cualquier encuentro un miserable diván.&lt;br /&gt;       4. “Así, pues, puede haber eternamente una llave en el lugar en que la puso el maestro, sin ser utilizada para abrir el cerrojo para el cual la forjó”. Tal es la culpable nostalgia de los pasados posibles que nunca fueron. Aquel libro mal leído, aquella relación no correspondida, esa disciplina incipiente que evaporó la inercia, ¿eran aquella llave nunca usada? De haber sido otros, de haber estado en otros, ¿no seríamos los mismos? Tal vez exista un cierto consuelo: el cerrojo es el recuerdo y la llave el olvido. Entonces la memoria nostálgica resulta ser la condena inflexible de un damnificado de sí mismo.&lt;br /&gt;       5. “¡Qué pensamiento tan pequeño puede llenar toda una vida! ¡Cómo se puede viajar toda la vida por la misma pequeña zona y creer que no hay nada más!” Ello ocurre con los dogmas y las liturgias del pensamiento único que globalmente predomina en esta época. Acaso es una herencia envenenada de ese racionalismo extremo, mecanicista y lineal de nuestra civilización judeocristiana, tan provinciana y estrecha, tan idiotamente encerrada en lo particular. De ahí que la confusión entre el hecho y el valor nos hayan llevado a malbaratar la esencia por las formas: el amor se convierte en matrimonio, la enseñanza en escuela, la salud en hospital, la creatividad en academia, la vocación en carrera, las relaciones sociales en gobierno, la amistad en clubes de pertenencia, el juego y la alegría en entretenimiento y confort.&lt;br /&gt;       6. “Para bajar a la profundidad no se necesita viajar mucho; no necesitas para ello abandonar tu ambiente cercano y habitual”. Flaubert recomendaba vivir de día como pequeñoburgués en aras de lograr durante la noche el ingreso a los infiernos íntimos, a los extremos de la imaginación. Saberlo es un aprendizaje boxístico: no tomar como reales las fintas que el otro que está en nuestro interior nos hace a cada instante.&lt;br /&gt;       7. “Cuando la vida llega a ser difícilmente soportable, se piensa en un cambio de la situación. Pero el cambio más importante y más eficaz, el de la propia conducta, apenas se nos ocurre y nos es muy difícil decidirnos a hacerlo”. Vieja sabiduría, la de la enfermedad mental: el loco es un estratega que ante una situación insoportable reorganiza drásticamente su universo síquico a través de su propia conducta. Nosotros, los neuróticos comunes y corrientes, pasamos el tiempo quejándonos de la vida, pidiéndole todo a ella como si fuera una entidad que sucediera por sí misma, sin contar para nada con nuestra participación. El loco se engaña por un exceso de responsabilidad: cree que la vida es un diseño solamente suyo. Los otros nos engañamos por una vicaria limitación: creemos que la vida es aquello que nos ocurre a pesar de nosotros mismos.&lt;br /&gt;       8. “Mi ideal es una cierta indiferencia. Un templo que sirva de contorno a las pasiones, sin mezclarse en ellas”. Y también cierto cinismo, el indispensable para que la distancia hacia uno mismo conserve las energías de la pasión sin asumir sus gastos inútiles. O regresar al tiempo ahistórico, donde la conciencia se expande; o simplemente al desapego inteligente de quienes se sientan al margen de las mareas, los malditos tranquilos que contemplan la oscura desbandada de la existencia diciendo en voz alta: despéñate, torrente de la inutilidad.&lt;br /&gt;       9. “Nuestro hablar obtiene su sentido del resto de nuestra actuación”. Somos lo que hacemos, o mejor, somos como lo hacemos. El antiguo precepto ético sigue en pie: nadie es más que otro si no hace más que otro. Si el decir es un hacer, sólo el hacer sostiene al decir. Las palabras, marcas del espíritu, no son impunes. Toda persona es un huésped de la vida que mediante el lenguaje comprende o ignora la hospitalidad recibida. Y dado que pensar es agradecer, la única legitimación existencial radica en comprender agradecidos que no sabemos ni el por qué ni el para qué de este misterioso alojamiento temporal. &lt;br /&gt;      * Todas las citas son de Ludwig Wittgenstein.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-1663311633896677084?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/1663311633896677084/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=1663311633896677084' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/1663311633896677084'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/1663311633896677084'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2012/01/wittgenstein-un-enero.html' title='WITTGENSTEIN, UN ENERO.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-2533590505278742760</id><published>2012-01-02T15:41:00.000-08:00</published><updated>2012-01-02T15:50:52.468-08:00</updated><title type='text'>ARQUEO DEL ANTAÑO/II.</title><content type='html'>Las confusiones. El discurso amoroso de López Obrador equivoca la escena, pero acierta en la sustancia. Aunque ésta es tan amplia que va mucho más allá de lo político. No puede proclamarse la búsqueda de una república amorosa, pero sí la construcción de una nación justa, segura y fraternal, la cual acaba siendo un sinónimo de aquella. Sin embargo, la polémica expresión tiene otras dos características: una menor, se habla de ella, y otra mayor, está inscrita en las menciones y vislumbres de López Obrador sobre temas que por primera ocasión han sido dichos en la batalla electoral: un cambio cultural, moral y hasta espiritual, como único antídoto contra la disolución del país. Y en toda la evanescencia de la sobreexposición televisiva y mediática de estas berlusconianas elecciones, muchos riesgos y tantos desgastes todavía lo acechan. Desde un corrimiento exagerado al centro opinativo, táctica que desdibujaría su sentido político ya diferenciado, su otra propuesta de gobierno incluyente y mayoritario, hasta la reticencia para asumir como agenda pública propia la reivindicación de las víctimas de la sangrienta guerra interna, o eludir una toma de posición enfática ante el autoritarismo estatal y militar que avanza de facto, o no tratar el consumo de drogas como un asunto de salud pública antes que penal, entre otras premisas esenciales, y sí, impopulares para un mercado electoral rutinario, conservador, mentalmente controlado, compuesto por consumidores y no por ciudadanos. No abona en su favor, tampoco, afirmar que tuvo razón en el plantón de Reforma, una indudable equivocación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestras Antígonas II. Este mundo mexicano es masculino pero se sostiene aún en lo femenino. Parecería que de un lado están los actos nihilistas de los varones, su violenta y permanente adolescencia, su insensible conducta instintiva, la crisis terminal y sangrienta de una conciencia surgida hace miles de años, y del otro el país de las mujeres que de verdad lo son, aquellas que no transmiten los contenidos ideológicos de una machificación neurótica, ese doble mensaje de la desfiguración síquica, las diosas de las pequeñas cosas, las que curan, cuidan y alimentan, las que sostienen. Uno debe tener una mujer así y decir de ella: mi morada. Pareciera entonces que signo tras signo va aumentando: la Mujer Dormida debe dar a luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La insurrección del planeta. Odio la época, como Balthus, Cioran, Canetti, Martínez Torres y tantos otros. Aunque también la amo. Resulta tan esperanzador como dramático contemplar de pronto que lo humano colectivo, democrático, horizontal y rotundamente opuesto al mundo como está diseñado —aquello fundado en siglos de crítica, de oposición política, intelectual y estética a la modernidad materialista— se expanda como una marea planetaria entre masas de indignados y ocupantes, de manifestantes reprimidos y muertos, de tiranos derrocados e insurgentes victoriosos. Las redes sociales y los mensajes de texto de los teléfonos celulares han sido la herramienta inédita de este fenómeno de movilización global contra las tiranías árabes y el capitalismo financiero neoliberal, contra sus patologías morales y sus apocalípticas atrocidades. Por ahora se está en la etapa de saber lo que no se quiere. No ha llegado aún el momento de saber lo que se quiere. Si ya sucede el cambio de paradigma, vendrán sus expresiones sociopolíticas. Mientras tanto, hemos entrado a una zona histórica desconocida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fin de mundo. Nos rodeará la escatología y su fecha maya: 21 de diciembre de 2012. Muchos dirán que son pendejadas esotéricas; otros lo ignorarán; unos cuantos viajarán a ciertos lugares especiales esperando el día; algunos más construirán instalaciones de sobrevivencia allí donde están. Muy pocos aceptarán en su fuero interno el plazo y harán una nueva apuesta pascaliana, que podría llamarse migración interior: para ese momento inminente deben llegar con la mente serenada, habiendo cumplido una veloz calcinación de irritantes síquicos, habiendo saldado el presente del pasado. Si no sobreviene el final, se habrán beneficiado; si éste ocurre, también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El balance. Al fin, uno está hecho de sus acciones, pero a la vez, y quizá en mayor medida, de lo que se abstuvo de hacer. Lo siguiente representa el programa, los lineamientos, la intencionalidad. Programa: borrar la imagen de sí mismo. Lineamientos: abundar en la primera regla de la salud nietzscheana, o sea, curarse del resentimiento. Intencionalidad: hacer bien lo que se hace todos los días, cuando el yoga más difícil es el de los detalles. Por lo demás, no hay mucho. Salvo, acaso, confiar en la sabiduría de la incertidumbre: podemos anticipar la órbita de un cuerpo celeste pero no nuestra circunstancia dentro de cinco minutos. Definiciones abundan: la tranquilidad plena se produce cuando incondicionalmente nos entregamos a lo que es inevitable. Cuando aceptamos que todo es impermanente y que a menudo la vida es una obra de teatro contada por un idiota donde interpretamos un papel que no hemos elegido y el cual escasamente comprendemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerrando el año. Pascal habló del realismo trágico, dijo que el ser humano era una mezcla bizarra de grandeza admirable y torva miseria. Lo llamó una paradoja lógica, un monstruo incomprensible incluso para sí mismo. Se trata entonces de una elección: la claridad interior que desagrega o la oscuridad subjetiva que acumula. La levedad de la persona o la pesada armadura del carácter. Los actos gratuitos liberadores o el cálculo instrumental esclavizante. Autoayuda, de la mejor calidad. Sed una lámpara para vosotros mismos, dijo el Buda antes de morir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-2533590505278742760?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/2533590505278742760/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=2533590505278742760' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/2533590505278742760'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/2533590505278742760'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2012/01/arqueo-del-antanoii.html' title='ARQUEO DEL ANTAÑO/II.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-4410674843713864076</id><published>2011-12-25T13:37:00.001-08:00</published><updated>2011-12-25T13:37:27.932-08:00</updated><title type='text'>ARQUEO DEL ANTAÑO/I</title><content type='html'>El laberinto sin salida. El país ha llegado a una encrucijada de cuatro direcciones, las cuales pueden mezclarse hasta cierto grado entre sí: o continúa deshaciéndose en esta corrupta y brutal guerra de bandas económicas y narcopolíticas, o irrumpe el autoritarismo militarizado y usurpante, o los ejércitos gringos nos invaden directa y embozadamente, o se defiende nuestra precaria y todavía deforme democracia a través del ejercicio de sus modestos instrumentos: el voto, el principal de ellos. Votar o no votar, un dilema hamletiano de nuestra hora definitoria. La posición de Javier Sicilia y su movimiento al considerar éstas como las elecciones de la ignominia es sincera y respetable pero no es verdadera ni funcional. Las más recientes equivocaciones de los movimientos indignados en varias partes del planeta han consistido en condenar el voto electoral y no ejercerlo, en dejar ese espacio vacío para provecho de los poderes fácticos y formales. Las protestas contra los muchos horrores del sistema capitalista, contra sus destrucciones nihilistas y sus diseños esclavizantes, contra su violencia e inmoralidad estructurales, sólo pueden prosperar y desarrollarse, volverse política pública y cultura común si se apoderan políticamente de los aparatos políticos, algo quizá posible, o bien si las masas inconformes se insurreccionan juntas, colapsan lo existente y lo cambian, algo del todo ideal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aforismos que el silencio derrite. Es llamativo a la vez que ominoso ver cuánto tropiezan y yerran los aspirantes a las candidaturas presidenciales. El asesor de uno de ellos, al mencionar el dislate más reciente de su asesorado, lo justificó diciendo que contestaba más de cien preguntas al día. Antaño, la pregunta se consideraba el primer instrumento del conocimiento. Hogaño, las respuestas dependen del libreto siempre uniformado hacia abajo que repite en escena el actor. Antes eran las sustancias. Hoy son las apariencias. Y en ellas se ha instalado ya un autoritarismo que además abarca la ignorancia, la imprecisión, la omisión y la subordinación mediática presentes en todos los discursos políticos. Ignorancia de la realidad, imprecisión de las promesas y ofertas, omisión de los miles de muertos del país ensangrentado, subordinación mediática a una imagen ligth y “positiva” propia del narcotizante producto electoral que se quiere vender. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cambio de piel. Vivimos en un mundo que está invertido. La tesis proviene de la despiadada revolución francesa, cuando un tal arquitecto Lequenau propuso al Directorio la construcción de una boca al Infierno consagrada a Plutón.  El mero impulso contó simbólicamente para lograrlo y desde entonces el Inferus privador subió a la Tierra. Ciertos pensadores afirman que tales espacios no son lugares sino condiciones de la conciencia. O dicho en posmoderno: que todo es contextual, es decir, que depende del contexto y de su interpretación. Entonces, ¿puede lograrse aquí y ahora, en este mundo histórico tan esperpéntico, la realización personal, la comprensión de haber existido y luego, por momentos, la felicidad? ¿Puede sacarse de aquí mismo el sentido para cada cual? ¿O la pregunta es insensata? El tiempo que nos ha sido dado para vivir, escribió Murena.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los represores. El cobarde asesinato de dos estudiantes de la normal rural guerrerense de Ayotzinapa, su ostensible cacería pública, muestra el acometimiento de otra corporación caciquil, criminal y mafiosa del oscuro pasado priísta en medio del desgobernado e insurrecto panorama mexicano, el figueroísmo. Lo que se castiga con ese crimen es una condición explosiva: ser joven, ser un estudiante pobre y estar políticamente comprometido, así la ideología normalista de la que surgió Lucio Cabañas no represente mucho más que una partida equivocada en dirección correcta. Los asesinatos de los activistas, deudos de desaparecidos y miembros destacados del Movimiento por la Paz, son parte infame de ese patrón del miedo mediante el asesinato y el terror producido por criminales, militares, paramilitares y sicarios que avanza. Se criminaliza a las víctimas y a quienes resisten contra la sangre y la impunidad. Ábrense las puertas para que la Iglesia católica oficie en lugares públicos. Mientras tanto, la tenue superficialidad del día: en twitter sucede una intensa “polémica” en cuanto a si el precandidato Cordero es un “rockstar” o no lo es. Así se disputa, evanescente, el poder político. El horror de la inseguridad no cesa y un preocupado analista confiesa que tardaremos una generación o dos en superarlo.      &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestras Antígonas. Valentina Rosendo Cantú, la indígena me’phaa que fue violada en la sierra guerrerense por soldados cuando tenía diecisiete años y una hija de tres meses, dedicó el final de su discurso a su esposo Fidel, “el que se fue como un cobarde”, cuando recibió del gobierno mexicano una petición pública de perdón fallada en su favor por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos luego de casi diez años de peregrinar ante múltiples instancias para exigir justicia. Al final de ese sendero recorrido con perseverancia, decisión y valentía, en una dialéctica acusadamente femenina donde la intimidad y lo público, lo doméstico y lo cívico se exponen sin dudar. Las Antígonas de la Tierra, una personificación colectiva de todos aquellos, y en este caso aquellas, que dicen la verdad y entonces, como afirma Celan, expresan sombras, las del espanto inaceptable, las de la muerte, las del no ser. No es casual, tampoco arbitrario, que sean las mujeres sus fuerzas en movimiento, su impulso moral. “Antígona, la del alma de luz”, aseveró el poeta…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-4410674843713864076?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/4410674843713864076/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=4410674843713864076' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/4410674843713864076'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/4410674843713864076'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/12/arqueo-del-antanoi.html' title='ARQUEO DEL ANTAÑO/I'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-7499352233571760630</id><published>2011-12-16T07:32:00.001-08:00</published><updated>2011-12-16T07:32:50.707-08:00</updated><title type='text'>EL DESFIGURAMIENTO.</title><content type='html'>“No escuchamos a los otros porque nos escuchamos a nosotros mismos al escucharlos”. Dicha sentencia la externó un sujeto que provocaba en los demás emociones equidistantes, frecuentemente adversas y muy pocas veces no. Como aquella ocasión que llamó a su asistente una mañana y ella le comentó las menudas incidencias del día pero no le informó que iba a salir de la oficina. Cuando él llegó, ella no estaba. El hombre preguntó por esa demora después de hora y media de estar esperándola.&lt;br /&gt;       ---Te lo dije cuando hablamos ---afirmó ella.&lt;br /&gt;       ---¿Me lo dijiste? ---preguntó él, sorprendido.&lt;br /&gt;       ---Bueno, no. Tú no dejaste que lo hiciera. Siempre tienes prisa ---respondió ella impertérrita. Como si se lo hubiera dicho.&lt;br /&gt;       Desfiguramiento: él supo que su asistente invertía los hechos y las funciones, que ignoraba las evidencias y los lugares, que cambiaba tontamente de lugar. Además mentía. Las cuatro acciones tóxicas eran sin sentido. &lt;br /&gt;       Alguna vez habló con su ex mujer sobre cierta suma de dinero obsequiada por él al hijo de ambos. &lt;br /&gt;       ---Qué bueno ---dijo la señora al saberlo.&lt;br /&gt;       ---Sí, le vendrá bien ---contestó él.&lt;br /&gt;       ---No, qué bueno por ti ---repuso ella, una psicoanalista usuaria de crípticos términos autorreferenciales respecto a cualquier tema: edipismos, transferencias, contratransferencias, cuestiones así.&lt;br /&gt;       Desfiguramiento: él percibió que la mitógrafa freudiana con la que había procreado un vástago torcía la naturaleza del asunto, que en siete palabras condensaba neuróticamente su propia biografía psíquica, que proyectaba un sentimiento descompuesto y del todo ajeno a él. Además mentía. Las cuatro acciones tóxicas eran sin sentido.&lt;br /&gt;       Otros sucesos como esos lo llevaron a preguntarse el por qué de tal travestismo, de tal desfiguración, como si fuera inevitable el reflejo, el reflejante y el atractor del reflejo en prácticamente todos los intercambios humanos. Un día supo de una hipótesis probable para explicar dicha tendencia, y pensó que la misma podría extenderse hasta dilucidar por qué casi siempre nos escuchamos a nosotros al escuchar a los otros. &lt;br /&gt;       Paradójicamente, la idea provenía del Freud último en su ensayo Moisés y la religión monoteísta, aquel texto escandaloso para los judíos y demencial para los europeos, conocido por él en Derrida, un egipcio, de Peter Sloterdijk. Luego de proponer la inesperada tesis sobre la procedencia y condición egipcia de Moisés, liberador y legislador del pueblo judío y presuntamente partidario del monoteísmo del dios egipcio Atón, condición y procedencia indicadas por la circuncisión, la arrogancia religiosa y el rigor contra sí mismo, Freud escribió lo siguiente:&lt;br /&gt;       “Con la desfiguración de un texto pasa algo parecido a lo que ocurre con un asesinato: la dificultad no reside en perpetrar el hecho, sino en eliminar sus huellas. Habría que dar a la palabra Entstellung (‘desfiguración’, ‘dislocación’) el doble sentido a que tiene derecho, por más que hoy no se lo emplee. No sólo debiera significar ‘alterar en su manifestación’, sino, también, ‘poner en un lugar diverso’, ‘desplazar a otra parte’.”&lt;br /&gt;       Entonces fue cuando entendió lo que con él pasaba: por alguna razón, todavía ignorada y oscura, concitaba entre diversas personas no solamente la alteración de la manifestación sino también servía muy eficazmente para que los demás desplazaran a una parte inesperada, hacia él mismo en este caso, cuestiones emocionales y nudos sentimentalizados que no le correspondían. Sin duda él también debía hacerlo, pero dado que notaba tan acremente en los demás esa tendencia, la creía mucho menos activa en él.&lt;br /&gt;      Le ocurrió con una joven conocida a quien miró venir caminando hacia él cierto día. Ella, quien parecía ausente y adormilada, le espetó con voz metálica mientras hacía un mohín desencajado: “¿Por qué me ves así?” “¿Así cómo?”, preguntó él, sin lograr comprender a qué se refería la joven. “Así, como loco, con mirada desorbitada”, reclamó ella.&lt;br /&gt;       Desfiguramiento: la joven decidía ver lo que no había e inventaba un relato arbitrario para volver irreconocible la alteración y el infundado sobresalto ante aquella mirada imaginaria. Además mentía. Las dos acciones tóxicas eran sin sentido.&lt;br /&gt;       El hombre concluyó que ese imán negativo no le pertenecía a él sino a aquellos que lo sufrían, pues a fin de cuentas uno siempre es otro para los otros. O tal vez ni siquiera a los agraviados mismos sino a una matriz cultural milenaria que ha encubierto una ruptura y una desfiguración desconocidas pero ocultamente presentes: el drama teológico originario donde lo egipcio no será representado nunca ante verdaderos egipcios y en el cual, “luego de la intervención de Moisés, el Egipto mismo tendrá ‘lugar’, por así decirlo, en otro sitio”, según apuntaría lúcidamente Sloterdijk.&lt;br /&gt;       La conclusión del hombre, si puede usarse un término tan perentorio, derivó hacia otra certeza: a la fantología, aquella ciencia del acoso por el pasado no resuelto propuesta por Derrida para designar el secreto ancestral y que yace en uno de los orígenes culturales de la cultura judeocristiana. En suma, un juego de ocultamientos, de proyecciones, de cosas por descifrar. &lt;br /&gt;       Desde entonces se considera a sí mismo como un fantólogo y va por la vida sabiendo que él ya sabe lo que los demás todavía desconocen: detrás de la escena siempre hay otra escena, en medio del suceso hay otra significación. Un fantólogo prudente e inaccesible a los sinsabores que no hace de sus desencuentros humanos una circunstancia personal.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-7499352233571760630?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/7499352233571760630/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=7499352233571760630' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/7499352233571760630'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/7499352233571760630'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/12/el-desfiguramiento.html' title='EL DESFIGURAMIENTO.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-2260636002319314041</id><published>2011-12-09T10:39:00.000-08:00</published><updated>2011-12-09T10:45:52.412-08:00</updated><title type='text'>QUIENES NO LEEN.</title><content type='html'>El lenguaje es la casa del ser, dijo el último chamán intelectual de nuestros tiempos. El lenguaje es pensamiento, habla y escritura. La escritura está en los libros. La casa del ser entonces es la lectura. Y los políticos mexicanos no leen: está jodida la casa de su ser. Lo que sorprende ante el analfabetismo funcional de Cordero y Peña Nieto ---y de la clase política en pleno si le preguntan, con las contadas excepciones de siempre--- resulta la sorpresa que causa su flagrante ignorancia.&lt;br /&gt;       Sorpresa sería si hubieran leído y recordaran títulos y autores de cinco libros. El último candidato presidencial que mencionó estar leyendo literatura de verdad fue López Portillo al ser abordado por Jacobo Zabludowsky en su tumultuoso destape. “El cuarteto de Alejandría de Lawrence Durrell”, contestó al reportero, quien le preguntaba eso no en una feria del libro sino en un acto político. Sorpresa: leía Justine, Balthazar, Montoulive y Clea. No le sirvió de mucho, es verdad, pues su gobierno fue desastroso, pero leía. &lt;br /&gt;       Los dos candidatos iletrados están, como dirían los esotéricos, “canalizados”: o sea diseñados y construidos para un mercado electoral donde la lectura y/o la improvisación intelectual son desconocidas. Así como las amables señoritas japonesas que reciben al público en las grandes tiendas de Tokio se desprograman al preguntárseles algo compuesto de dos frases complejas, así estos representantes robóticos y artificiales de grupos e intereses se enredan y tropiezan al hablar fuera del guión ensayado ante asesores y espejos.&lt;br /&gt;       A quien sí le interesaba la lectura era a Hugo de San Víctor, un autor de 1128 que escribió el Didascalicon, y al cual Ivan Illich dedica un hermoso y profundo libro analítico, En el viñedo del texto (FCE, 2002). En su introducción a lo que él mismo define como la conmemoración del nacimiento de la lectura hace más de ochocientos años, Illich afirma que el libro ha dejado de ser la metáfora raíz de la época y ha sido reemplazado por la pantalla. &lt;br /&gt;       No es una elegía la que el autor propone sino una definición: la lectura libresca fue un fenómeno de época, una especial interacción con la página escrita, un modo entre muchos, una vocación particular. Sobrevivirá coexistiendo con otras formas de la lectura (muchas de ellas muy dudosas: analfabetismo informático), pero lo que contiene, lo que produce en el lector y lo que le exige, según Hugo de San Víctor, la distingue drásticamente de otras formas de codificación que hoy se denominan “mensajes”.&lt;br /&gt;       La lectura, en esta perspectiva, es un camino hacia la sabiduría, y ésta es la primera “de todas las cosas que se han de buscar”, dice el autor medieval, que entiende a Dios como tal, como sabiduría. La lectura posee cualidades curativas porque el ser se perfecciona y sana al ir leyendo. Lo siguiente puede desanimar a cualquiera, o al revés, pero en su ascética de la lectura (ascética: un término hoy negativizado por el principio del placer) Hugo define la disciplina indispensable para ser lector.&lt;br /&gt;       La humildad es su principio y a través de ella el lector aprenderá tres lecciones “especialmente importantes”: no despreciar ningún conocimiento; no avergonzarse de aprender de cualquiera; al conocer, no mirar a nadie con menosprecio. “Para la disciplina es especialmente importante saber prescindir de las cosas superfluas. Como dice el dicho, una barriga prominente no puede parir una inteligencia fina”, escribe.&lt;br /&gt;       El lector es alguien que se hace a sí mismo en un exilio interior donde concentra su atención y sus deseos buscando sabiduría ---algo del todo distinto a la mera acumulación de conocimientos---, la cual al alcanzarse se convierte, escribe Illich, en el hogar anhelado. La neurofisiología ha confirmado que la lectura produce un yo vertical, un estado de concentración atenta que puede entenderse como una iluminación mental. La literatura, por su parte, habla del despertar de la psicología de la mutabilidad cuando se lee, del afloramiento de una conciencia de participación. La filosofía trata del lenguaje como refugio del ser. Y Hugo afirma que la lectura es un compromiso que encenderá y hará brillar el yo del lector.&lt;br /&gt;        Sin embargo los nazis leyeron y fueron atroces; los políticos no leen y a su modo también lo son. Ilustrarse, cultivarse, conocer, sentir o imaginar no garantiza hacerse mejor persona. Pero su omisión sin duda conduce al atroz y permanente encierro del idiota en lo particular. La condición curativa e interior de la lectura tiene que ver con un sueño cultural que Ivan Illich comparte con George Steiner: fuera del sistema educativo, “que ha asumido funciones completamente diferentes”, establecer casas de lectura que, al modo del shul judío, la medersa islámica o el monasterio cristiano, provean el espacio, la guía, el silencio, la complicidad y el compañerismo para leer en forma recogida y atenta. Leer, según Hugo, es “ordenar”, interiorizar en la psique y en el sentimiento la armonía cósmica y simbólica de la creación. &lt;br /&gt;       Hay más en la lectura: la función de enlazar a un ser humano con otro, la capacidad para levantar un palacio interior de la memoria con grandes patios y estancias, la facultad de pertenecer a los demás, el asombro ante lo existente, el reencantamiento del mundo. Arthur Rimbaud dijo que los débiles que se pusieran a pensar en la primera letra del alfabeto caerían rápidamente en la locura. Peor cuando se sabe que la única lectura que existe es la relectura. Letal pregunta: ¿y cuál ha sido su última relectura?       &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-2260636002319314041?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/2260636002319314041/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=2260636002319314041' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/2260636002319314041'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/2260636002319314041'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/12/quienes-no-leen.html' title='QUIENES NO LEEN.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-3927859820987764761</id><published>2011-12-04T10:06:00.000-08:00</published><updated>2011-12-04T10:27:29.454-08:00</updated><title type='text'>REPORTE DEL CLIMA.</title><content type='html'>Hoy todo es un acontecimiento histórico: la sequía y el intenso frío. El presente del pasado se establece entre matracas, masas clientelares acarreadas, políticos impresentables, líderes momificados, una familia juvenil y telegénica diseñada para tal fin, un candidato joven y vacío tan viejo como el mismo PRI que representa y con él regresa. Sólo en México, carajo. El cambio no es gatopardesco porque no supone que todo cambie para que todo siga igual. La conocida frase la pronuncia Tancredi en El Gatopardo  del príncipe de Lampedusa. Aquí nada ha cambiado, salvo la envoltura, la cual es producto de una ingeniería de opinión e imagen calculada hace años y pagada con fondos públicos, como suele ser. Sólo en México, carajo. Los impuestos van a dar a las manos de los políticos para que con ese dinero induzcan y hasta obliguen a la gente a votar por ellos. Y la frágil memoria colectiva, tan olvidadiza, ayuda a convertir en política circular todo esto. Salinas presenta un libro más y habla “críticamente” del neoliberalismo, como si su régimen no hubiera sido el fatal implantador de esa destrucción privatizadora de las instituciones públicas de salud, educación, trabajo y desarrollo social iniciada al final de los ochenta del siglo pasado, destrucción cleptocrática y estatal mafiosa que dio lugar a la putrefacción nacional de estos días. &lt;br /&gt;       Pero en El Gatopardo hay mucho más que aquella agudeza de Tancredi. Cuando el nuevo régimen le ofrece al príncipe Fabrizio, a través de Chevalley, el inteligente y digno enviado, la senaduría por el reino de las Dos Sicilias, se produce una confesión de sabiduría: el príncipe define su circunstancia como propia de una generación desgraciada, a caballo entre los viejos y nuevos tiempos y a disgusto con los dos. “Como usted no ha podido dejar de darse cuenta, no tengo ilusiones”, afirma, para más adelante proponer al advenedizo Calogero Sedára al senado, describiéndolo como un hombre igual a él, sin ilusiones, pero lo suficientemente hábil para creárselas de ser necesario. Lampedusa mismo carecía de ellas. Las ilusiones se vuelven indispensables para la acción política o para la acción literaria.&lt;br /&gt;       Uno de los pocos registros que se conocen sobre Giuseppe Tomasi, príncipe de Lampedusa, lo contó Giorgio Bassani en el prólogo a la edición italiana de uno de los dos libros que escribió (el otro es El profesor y la sirena) ese autor sorprendente y perfecto. Fue en el verano de 1954 en San Pellegrino Terme, donde con motivo de una reunión literaria, Bassani lo conoció a través del poeta Lucio Piccolo, quien viajaba con Lampedusa, porque eran primos, y un criado acompañante. Bassani lo describe como un caballero alto, corpulento, taciturno, apoyado en un nudoso bastón, siempre silencioso, llevando un rictus amargo en los labios: “Cuando me presentaron a él, se limitó a inclinarse sin decir nada”. &lt;br /&gt;       Cinco años después de ese único encuentro, Bassani recibió la llamada de una amiga que le proponía una novela para la colección de libros en la cual trabajaba. La leyó deslumbrado y muy pronto supo que era obra de aquel aristócrata visto entonces, quien había muerto hacía un año dejando el manuscrito de una obra que comenzara inmediatamente después de su regreso de San Pellegrino a Palermo. El “pobre príncipe”, según lo llama el narrador de Historias de Ferrara, escribió el libro durante unos cuantos meses, tuvo tiempo de copiarlo, después enfermó y murió a las pocas semanas. Su vida es una crónica de no visibilidad, de moderada restricción, de escondida posteridad. Es la biografía del santo oculto y no la exposición del héroe público. &lt;br /&gt;       La ilusión igualmente resulta inevitable al tratar de establecer otras hipótesis. En efecto, no acaba de mezclarse con eficacia la reunión del agua con el aceite sugerida por López Obrador al  introducir el tema del amor como necesidad social desde la crispada, decadente y venal política mexicana. Sin duda, Maquiavelo lo reprobaría. Pero o bien se va más allá del pensador florentino o bien se reinterpreta el mensaje, se traduce en propuestas sociopolíticas posibles generadas por la sociedad misma y se propone un orden moral a practicar. Y el matiz quizá suponga algo tan sutil como hablar de obra común en lugar de amor, de fraternidad humana y de decencia esencial, de otra ética mayoritaria e interdependiente, no la del amnésico Salinas y sus atroces responsabilidades históricas y lo que oscuramente éstas significan (extremos que no se tocan: el príncipe Fabrizio se apellida de Salina), tampoco la de aquellos que en lugar de haber sido los portadores de la conciencia, según escribiría Jan Myrdal, se han comportado como las prostitutas de la razón.&lt;br /&gt;       La FIL sucede por estos días y la radio universitaria local transmite sus incidencias y entrevista a afamados escritores. Llama la atención su casi general bajo nivel, su inocuo monólogo, a excepción del durísimo discurso, provocador e intemperado de Fernando Vallejo: a medias verdadero, a medias descortés, a medias histérico. Hay mala literatura y hay buena, como la de Daniel Sada, en cambio, escritor fascinado con el lenguaje y la dilatada marea de hacer novelas, con la paciente impaciencia del conocimiento que se hace palabra por palabra, ladrillo sobre ladrillo, imagen por imagen. Descanse en paz Daniel pues queda su literatura. Estas heladas históricas calan los huesos. Yo estoy haciendo una chimenea. Donde vivo hay leña seca. Espero prenderle fuego antes del último frente frío.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-3927859820987764761?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/3927859820987764761/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=3927859820987764761' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/3927859820987764761'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/3927859820987764761'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/12/reporte-del-clima.html' title='REPORTE DEL CLIMA.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-6918317476111453873</id><published>2011-11-27T17:28:00.000-08:00</published><updated>2011-11-27T18:17:07.297-08:00</updated><title type='text'>HOGUERA PARA HEREJES.</title><content type='html'>Estudiar la historia de la religión es penetrar por un fascinante espejo, cruzar por un abismo, volver a un origen, conocer una desfiguración. Espejo: nos refleja; abismo: nos separa; origen, nos determina; desfiguración: es nuestro secreto.&lt;br /&gt;       La más grande herejía histórica de la Edad Media, los cátaros, se originó probablemente en 930 con la aparición en Bulgaria del bogomilismo. Luego floreció desde 1143 en la región francesa de Languedoc, se extendió a Italia, España y Alemania y fue extirpada formalmente en 1321, con brutalidad sanguinaria extrema, cuando Bélibaste, el último obispo cátaro italiano conocido, ardió en la hoguera.&lt;br /&gt;       No se comprende la crueldad de la persecución y el arrasamiento contra comunidades pacíficas y de alta moralidad, practicantes de una vida simple, creyentes en la igualdad de todos, dedicadas al trabajo y confiadas en el amor común ---características que llevan a Maurice Magre a definir a los cátaros como los budistas de Europa---, a menos que se acepte que dos cristianismos vienen disputando entre sí a lo largo de la historia: el de Jesús del Sermón de la Montaña y el de Pablo del misterio de la Crucifixión.&lt;br /&gt;       Cuando el cristianismo se convierte en religión de Estado desde la victoria militar del emperador Constantino utilizando la cruz revelada en sueños: con este signo vencerás, hasta el Concilio de Nicea en 325, convocado por el mismo emperador para fijar los cánones de la ortodoxia y la herejía, la Iglesia romana monopoliza, política y militarmente, el contenido aceptable de la religión. En lo sucesivo será una institución que irá imponiendo el modelo de control colectivo ---donde deben contarse desde la invención del “crimen de pensamiento” hasta la anticipación de los totalitarismos modernos--- que requiere para permanecer vigente. Trátase del primer escalón sobre la pregunta ¿dónde está Dios?, y de la respuesta de los intermediarios: está en el cielo y te mira y yo hablo con él. La indemostrable afirmación dogmática agustiniana de que fuera de la Iglesia no hay salvación.&lt;br /&gt;       Dostoievski contó la tragedia cátara o albigense en su texto El Gran Inquisidor. Cristo regresa a la Tierra, a Sevilla, en los tiempos más oscuros de la Inquisición española. Inmediatamente sospechoso de herejía, es arrestado y llevado ante el anciano Gran Inquisidor . “Si alguien merece nuestro fuego, ese eres tú. Mañana yo mismo te llevaré a la hoguera”, dice el anciano a Cristo, y aguarda su respuesta.&lt;br /&gt;       Cristo lo ha escuchado con paciencia, lo ha mirado con dulzura y sin ninguna intención de replicar, según escribe el genio ruso. “Pero de pronto él se aproxima al anciano en silencio, y con suavidad besa sus viejos y exangües labios. Aquella fue su respuesta”. Luego de estremecerse, el anciano expulsa a Cristo, le abre la puerta y le exige que se vaya y no vuelva nunca. Éste se marcha por las oscuras calles del pueblo. &lt;br /&gt;       Ecos de esa reacción tiene la histérica postura del Vaticano ante el beso entre Benedicto XVI y un imán islámico recién usado publicitariamente por Benetton. ¿Por qué tanta sequedad del corazón, desde el origen mismo del cristianismo? En un buen libro sobre los cátaros, Sean Martin, argumentando la declaración de los cátaros (los puros) de que su tradición apostólica era auténtica pues se remontaba a los tiempos de Cristo ---“lo que no puede ser probado sino sólo inferido”, lo mismo que la pretensión de la Iglesia de provenir del apóstol Pedro---, menciona un texto descolocador, encontrado entre los Rollos del Mar Muerto hechos públicos en 1991, que hace pensar que Pablo fue excomulgado y expulsado de la comunidad cristiana. Esta indicación invalidaría la auto-atribución de la Iglesia de ser la vicaria de Dios en la tierra, pues su cuerpo doctrinario se basa en Pablo, no en Cristo.&lt;br /&gt;       Y una poderosa hipótesis de Freud sobre una duplicación anterior, ocurrida en el comienzo de una religión afluente de la cristiana, la judía, cuyo fundador, Moisés, habría sido un sacerdote egipcio partidario de la religión monoteísta de Atón, enseña cómo un contenido se trasvasa en otro, cómo se desfigura. Derrotado por los sacerdotes rivales del culto a Amón, Moisés hace causa común con los judíos esclavizados y los conduce a otra parte para vivir la experiencia de un solo Dios. Las marcas de tal pieza teatral teológica quedan en las costumbres transmitidas: circuncisión, arrogancia religiosa y rigor contra sí mismo, lo que una religión monolátrica exige de sus fieles, o de sus cobayos, según define Peter Sloterdijk.&lt;br /&gt;       Puede decirse que de ese rigor contra sí mismo deriva el desarrollo de la cultura occidental y su incontable red de consecuencias. Entre otras, la desfiguración, como la llama Freud, que significa alterar y desplazar a otro lugar. Los herejes ---quienes buscan a Dios en su interior--- le recuerdan a la ortodoxia su ilegitimidad, su doblez fundacional. Por ello, los textos históricos que van corrigiendo la narrativa religiosa surgen solamente en la cristiandad, pues ésta fue confiscada por la facción que se alió al Estado y triunfó, otras religiones no tienen esa marca de origen. Podrá hablarse de su vocación de victoria política pero no de su legitimidad espiritual. Aun cuando el mensaje, tan desfigurado, todavía resuene.     &lt;br /&gt;        Alguien dijo hace poco que afirmar que los herejes buscan a Dios en su interior es una barrabasada. Por ella murieron miles de hombres, mujeres y niños cátaros, y sus Perfectos entraron cantando a las hogueras. No se han ido, están entre nosotros. Siguen activos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-6918317476111453873?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/6918317476111453873/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=6918317476111453873' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/6918317476111453873'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/6918317476111453873'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/11/hoguera-para-herejes.html' title='HOGUERA PARA HEREJES.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-6845929960919976569</id><published>2011-11-21T07:17:00.000-08:00</published><updated>2011-11-21T07:19:49.769-08:00</updated><title type='text'>FUEGO Y LLUVIA.</title><content type='html'>“Tengo muchos fierros en la lumbre”, como escribe Catón. Yo también por estos días. Ciertos signos y certezas surgen tácitamente. Ciertos avisos. Como si las cosas desdoblaran su reverso para mostrar lo que viene. O no muestran nada y sólo suceden, impermanentes. Pero nuestro atributo consciente es buscarles significado, sentido, anticipación. &lt;br /&gt;       Una doxa numerológica esotérica enfatiza el valor del 11-11-11: ábrense once puertas cósmicas y sobreviene un acontecimiento funesto. Se desploma el helicóptero del secretario de Gobernación, la PGR protofascista detiene e interroga a un tuitero inocente, indicando así que el atentado es una variante probable, además de instalarse como atmósfera de opinión pública la mala suerte del régimen y la soledad presidencial.&lt;br /&gt;       Jóvenes vestidos de ángeles visitan las escenas del crimen en Ciudad Juárez con letreros llamando a los asesinos al arrepentimiento. Provienen de un grupo cristiano que tiene por sede la modesta iglesia Salmo Cien a las afueras de la ciudad, según cuenta Damien Cave en The New York Times. Obtuvieron el donativo de cortinas viejas que convirtieron en túnicas, reunieron plumas para las alas y dinero para el maquillaje. Comenzaron a presentarse en intersecciones urbanas concurridas. Hace unos días se pararon afuera del cuartel de policía y muy pronto, sintiéndose amenazada, la autoridad les ordenó que se marcharan. La experiencia está replicándose en otras ciudades peligrosas como Matamoros y Torreón.&lt;br /&gt;       Ayer por la mañana recogí a mi anciana amiga, María del Carmen Moreno, y la llevé a vender su mínimo recaudo en la ciudad. Estaba esperando el camión a la orilla de la carretera con dos de sus nietos adolescentes. Sólo tenía dinero para su pasaje e iba a pedir fiado el de ellos. Tanta pobreza extrema como vive aunque llena de dulzura y fe. Me cuenta de pequeños templos y santos entre inocente mansedumbre, menciona sus penas y afanes con distancia resignada y confiada serenidad. El karma de esta anciana ya está calcinado, así sea en medio de una miseria que si no aniquila el alma, como no lo hará con la de ella, le permite comprender la transitoriedad. Nunca se queja, sólo agradece.&lt;br /&gt;       El mismo viernes del triple 11 ---“Este número anuncia un conflicto virtual: su ambivalencia reside en un exceso que puede verse como el comienzo de una renovación o como una ruptura, un deterioro del 10, una falla en el universo”. Diccionario de Símbolos--- sucede un misterio teatral. Un grupo estudiantil monta una pequeña obra en el salón de clases. Cargan sofás y sillas, utilería y vestuario con juvenil entusiasmo, llevados por ese dios interior que invoca la palabra misma. Al maquillarse se transforman y al actuar son una pura metamorfosis, más allá de ellos mismos aunque no todos lo hagan bien. Fuego y lluvia al mismo tiempo, la puerta abierta de la representación.&lt;br /&gt;       Tantas veces ha sucedido que puede convertirse en un patrón: a nuestra vida van llegando los libros que nos tocan, como si en algún lugar de los acontecimientos estuviera cronológicamente anticipada esa sucesión. Las Obras completas de Paul Celan deberían ocuparme pues ya están aquí. Me conmueve y sorprende su poderosa expresividad lacónica, cuánto puede ser dicho con tan poco. Tal como aquella advertencia ofrecida alguna vez por la astróloga al consultante: haber hecho tanto, haber tenido tan poco. Establezco algo evidente: doña María del Carmen y Paul Celan se corresponden cuando escucharla a ella es leer al otro.&lt;br /&gt;       Jeffrey D. Sachs, el influyente economista, escribe en The New York Times que Ocupa Wall Strett y sus movimientos aliados son, probablemente, el comienzo de una nueva era en Estados Unidos, en la cual “el desafío más amplio es restaurar la prosperidad y el poder para el 99 por ciento de los habitantes del planeta”. Sachs dice estar ocurriendo el final de una era Reagan neoliberal de 30 años de duración y el surgimiento de un tercer periodo progresista, similar a los sucedidos a fines del siglo XIX y durante los años veinte del siglo pasado. Las metas mínimas deben ser tres: resucitar los servicios públicos cruciales, terminar con la impunidad financiera y restablecer la supremacía de los votos populares ante los dólares. Mientras la represión policiaca avanza para desalojar a los indignados de las plazas públicas yanquis. Este signo de la época traza también la candidatura de López Obrador en México: un polo aglutinante de mayorías dispuestas a hacer de su hartazgo público y aun existencial otra sociopolítica común, otra gramática de la pertenencia mutua.&lt;br /&gt;       Una tendencia minoritaria (1 %) pero hegemónica, una tendencia mayoritaria (99 %) pero todavía marginal. Cuando uno tiene puestos varios fierros en la lumbre debe atenderlos. Mirar que las cosas no tienen significado estable no significa descuidar lo inmediato. “Estábamos muertos y respiramos”, escribe Celan, y nosotros parece que empezamos a vivir. Por estos días circula la apuesta del final. Consiste en apostar que el 21 de diciembre de 2012 es una fecha terminal y primicia porque para el apostante, se acabe el mundo o siga en pie, algo habrá terminado entonces y algo, asimismo, comenzará.&lt;br /&gt;       Mi apuesta es una migración interior. Para entonces deberé haber purgado los irritantes síquicos, los tóxicos emocionales, los drenajes de la imagen personal, las adicciones del autoconcepto, la neurosis letal. Y he elegido una frase que diré en la noche de ese día. La reservo para que resulte sorpresa, para que sea equilibrada y funcional.          &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-6845929960919976569?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/6845929960919976569/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=6845929960919976569' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/6845929960919976569'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/6845929960919976569'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/11/fuego-y-lluvia.html' title='FUEGO Y LLUVIA.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-2820283704198510178</id><published>2011-11-13T12:43:00.000-08:00</published><updated>2011-11-13T12:45:13.390-08:00</updated><title type='text'>CELAN EN EL PUENTE.</title><content type='html'>Citado por Carlos Ortega en su conmovedor prólogo “Que nadie testifique por el testigo” a las Obras completas del poeta Paul Celan (Trotta, Madrid, 1999), John Felstiner afirma que éste “asumió su desgracia y nunca creció inmune a ella”, la cual fue haber nacido en un tiempo y en un lugar equivocados.&lt;br /&gt;       La palabra que más repite Paul Celan en los ochocientos poemas que publicó y en los cuatrocientos setenta y seis que dejó inéditos ---“casi 1.400 veces a lo largo de treinta años de escritura”--- es tú. El prologuista define eso como “un afán manifiesto de encontrar un  interlocutor”, cuyos objetos/sujetos irán desde el poeta mismo hasta su familia, una piedra o una letra del alfabeto hebreo. &lt;br /&gt;       Acaso entonces dijo tú al puente Mirabeu en París aquel 20 de abril de 1970 cuando desde ahí saltó al Sena. Venía del piso que ocupaba en el número 6 de la Avenue Émile Zola, donde hacía año y medio vivía solo, separado de su esposa e hijo. Tiempo atrás Celan se había referido al puente Mirabeu en su poema “Y con el libro de Tarusa”, vinculándolo además a otra poeta, suicida igual que él ante el horror de la historia, Marina Tsvietáieva.&lt;br /&gt;       Sería inútil elucubrar lo que pensó el poeta que desmintió la tesis de Adorno de que después del holocausto había terminado la poesía, antes de saltar a esa ancha corriente gris y perderse en sus profundidades hasta el 1 de mayo, cuando su cuerpo fue encontrado río abajo por un pescador. Carlos Ortega cuenta que sobre la mesa de Celan se encontró un ejemplar de Hölderlin abierto y subrayado en un pasaje: “A veces el genio se oscurece y se hunde en lo más amargo de su corazón”.&lt;br /&gt;       Jean-Dominique Rey, citado por Ortega, recuerda de Celan “su porte lento, ligeramente oscilante, como el de un poeta habitado por el Verbo o el de un Sísifo en la desesperación. Nunca hubo indiferencia en su paso. Pero en cuanto te veía, lo primero que salía era su encanto y su amabilidad”. El mundo iluminado, hermenéuticamente llevado a su límite en la simplificación del lenguaje que Celan poéticamente utiliza, es concordante con dicho encanto y amabilidad.&lt;br /&gt;       Lo amable es aquello digno de ser amado, que lo es porque ama. Sin embargo, el complemento del retrato del poeta permite entender lo esencial: “Su sonrisa, ligeramente retraída, marcaba una especie de distancia infranqueable entre él y el mundo, pues no dejaba ver de ella más que el velo con que la cubría”. Nacido en 1920 como judío en Czernowitz, capital de la Bucovina, región de los Cárpatos que acababa de integrarse a Rumanía luego del hundimiento del imperio austrohúngaro, ni Celan ni sus padres salieron de la ciudad cuando los rusos la abandonaron ante el avance nazi.&lt;br /&gt;        El sábado 27 de junio de 1942, Celan tuvo el primer disgusto con su madre. Le reprochó su negativa y la del padre a acompañarlo hasta una fábrica de detergentes donde solían esconderse cuando aumentaban las deportaciones de judíos hechas por los nazis. “No podemos escapar a nuestro destino”, dijo ella, y se quedó con el marido. Fue la última vez que su hijo los vio. Fueron llevados al campo de Mijailovka, donde primero moriría el padre de tifus y después la madre de un balazo en la cabeza.&lt;br /&gt;       Carlos Ortega señala que el poema “Angostura” refleja ese momento: “Llevado/ al terreno/ del/ vestigio/ inequívoco:/ Hierba, Hierba,/ separadamente escrita.” En un texto escrito para el catálogo del pintor surrealista Edgar Jené, Celan postuló que la tarea del arte consiste en “no dejar de dialogar con las fuentes oscuras”. Él era un poeta más allá de la lengua y a pesar de la historia. Escribía en alemán, su lengua natal, aquella de los asesinos de sus padres, para un público lejano y del cual desconfiaba; su país se había evaporado; vivía en Francia y se sabía minusvalorado. Estaba fuera de lugar, a pesar de su encanto y amabilidad. Por ello, “su lengua fue su patria, frase que se dice tantas veces, pero nunca con tanto fundamento”, escribe Ortega, y su poesía, decimos sus lectores, un continente inclasificable e incandescente, de gran belleza, de profunda extrañeza, del horror del siglo y de su superación estética, ascensional, donde la casa del Ser es el lenguaje cargado de sentido a máxima posibilidad.&lt;br /&gt;       El salto debió ser un movimiento grácil que envolvió el cuerpo del poeta cuando llegó al agua y lo tragó. Su “asombrosa austeridad expresiva” ---determinante de la lírica poética que vendría después--- actuaba en ese acto determinado: muerte por agua como lenguaje, muerte por desasosiego histórico, muerte por terminar. Cuando Celan años atrás visitó a una amiga a la que nunca había visto pero con quien intercambió una profusa correspondencia, escribió en un poema: “Hablamos de lo que es demasiado/ y demasiado poco […]/ [de lo que] nosotros/ en verdad no sabemos, sabes,/ nosotros/ en verdad no sabemos/ lo que/ cuenta.”&lt;br /&gt;       A la muerte de Paul Celan, Henri Michaux dijo: “Se nos ha ido. Claro que podía escoger. El fin no será tan largo. A flor de agua, el cadáver tranquilo.” Bendito lugar común de la poesía: sólo hay que leerla. Efectivamente cubre, protege, multiplica. Efectivamente revela. “Vivimos bajo cielos sombríos y hay pocos seres humanos. Por eso probablemente haya tan pocos poemas. La esperanza que aún tengo no es grande; intento mantener lo que me ha quedado”, confió Celan a Hans Bender en una carta. También respondió una encuesta hecha por la Librería Flinker de París, y en ella afirmó: “Poesía: lo fatalmente único del lenguaje”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-2820283704198510178?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/2820283704198510178/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=2820283704198510178' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/2820283704198510178'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/2820283704198510178'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/11/celan-en-el-puente.html' title='CELAN EN EL PUENTE.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-3373770486085503788</id><published>2011-11-05T13:31:00.000-07:00</published><updated>2011-11-05T13:32:28.781-07:00</updated><title type='text'>EL PENSAMIENTO RECIBIDO.</title><content type='html'>La modernidad es una ingeniería social que lleva siglos moldeando la mentalidad humana. Desde antes de la construcción del yo de Rousseau para el ser libre que predicaba, las operaciones de propaganda sobre la opinión pública son una parte básica del sistema capitalista y del pensamiento tecno-científico predominante. Así ocurrió desde el primer suceso moderno de manipulación de la opinión pública: el golpe económico y político de Felipe el Hermoso contra los Templarios en 1307 auxiliado por su ministro Nogaret, quien infiltró las tabernas francesas con agentes pagados para calumniar a los mantos blancos e incriminarlos en delitos de apostasía y contra natura.&lt;br /&gt;        Dicha ingeniería ideológica ha construido una credulidad generalizada que se considera a sí misma realista y racional, críticamente escéptica e informada. Esa mentalidad común está compuesta por los pensares de la época que piensan a la gente que participa de ella y sin embargo se revuelve, furiosa, contra el señalamiento de que sus pensares no son suyos sino una implantación cognitiva. Cuando surgió el concepto moderno de razón surgió su contrario, la sinrazón o locura.  Y ella ha servido para sostener la sobresocializada verdad del mundo materialista, totalmente razonable, y condenar todo aquello que ponga en duda las descripciones o los escenarios donde sucede “lo real”.&lt;br /&gt;       Una tradición intelectual mecánica y políticamente interesada descarta todo aquello que llama paranoia, para-conocimiento, conocimiento insuficiente e incapaz.  De ahí tantas fobias como suelen tenerse, tantas convicciones personales, tantos juicios discriminatorios. La tradición zen cuenta que un aspirante de aprendiz visitó a un maestro. Éste le invitó a tomar té y le sirvió hasta que la taza llegó al límite, derramándose. El aspirante llamó su atención. El maestro le dijo: “la taza es como tu cabeza, las dos están llenas, ¿qué se les puede agregar?”&lt;br /&gt;       Las revelaciones surgen de lo oblicuo, de lo para-normal. Si la persona se salva cuando desautomatiza sus sentimientos, lo mismo logra cuando desautomatiza su pensamiento, su forma de conocer. Cuando desagrega su diálogo interior, lo etiqueta (“pensando, pensando, pensando”) rápida y atentamente, lo deja ir. Vendrá otro pensamiento, otra sensación, otra percepción y se hará lo mismo. Vendrán de nuevo y otra vez.&lt;br /&gt;       Para procesar la información que absorbe nuestra conciencia (una parte mínima de la que llega a la mente) debemos referirla siempre a lo familiar. La memoria asociativa encarcela y reduce nuestra forma de conocer. Conocemos lo ya conocido, pensamos lo habitual, somos iguales a la imagen del si mismo que hemos neuróticamente construido y a la mente colectiva de la ideología posmoderna globalizada y su catálogo de tópicos, de doxas, de lugares comunes, de materialismo vulgar.&lt;br /&gt;      Elémire Zolla escribe que “en una sociedad donde se supiese lo que se ama y se quiere, la dominación de los cárteles financieros no se podría implantar. Pero para tener una idea recta de lo que se ama y se quiere es preciso poseer una idea del ser y de sus grados: una metafísica, aunque no sea discursiva.” Y aunque no sea devocional. Saber lo que se ama y se quiere ---poseer una metafísica--- es aprender ciertos principios básicos:  &lt;br /&gt;a) Somos lo que pensamos; b) Los pensares de la época nos piensan; c) Debemos no pensar en lo que pensamos.&lt;br /&gt;         La neurofisiología contemporánea confirma que la interrupción voluntaria del pensamiento (definición canónica del yoga meditativo) deshace sinapsis incorrectas, despierta e integra gradualmente zonas selladas de la psique y reconstruye la plasticidad neuronal. Es decir, rehace al individuo, que así deja de ser sujeto de su diálogo interior y pensado por los pensares de su externa (pues viene de fuera) subjetividad. Por los irritantes síquicos que describe el budismo: el odio, la avidez y la ignorancia. Y aunque esta ignorancia se refiere a la naturaleza profunda de la realidad, también está vinculada con ignorar la naturaleza superficial de lo real, compuesta casi totalmente de pensamientos recibidos, de pensamientos implantados por la mentalidad gregaria y consumista sobresocializada.&lt;br /&gt;       Pasamos de una época a otra, afirma Zolla, cuando las ideas, sentimientos e imágenes obsesivas o consoladoras más difundidas comienzan a marchitarse. El conocimiento de ese tránsito está en lugares no recomendables, no mostrados, no dichos. Para encontrarlo hay que ir con poetas desvariantes, cortesanas atrevidas o videntes rodeadas de exaltados. Lo mismo que buscando los significados de los significantes. Significado: el imperio dice; significante: el imperio dice que dice. De ese modo tan simple puede entenderse que los aviones al colisionar en un edificio no se evaporan por un hueco menor que su propia envergadura o que ningunas torres gemelas se derrumban sobre sí mismas por un impacto incendiario en la parte superior. Es aquella operación que Goethe describía como la más difícil: ver lo que se tiene frente a los ojos.&lt;br /&gt;       Si apenas ayer la primera regla de la salud mental era aliviarse del resentimiento, hoy además es la de curarse del pensamiento recibido, de los adjetivos excluyentes, de la opinión inducida que se cree propia, de la fanatización acrítica, de la imagen que engaña, de las formas ocultas de la persuasión. &lt;br /&gt;       Es toda una tarea llegar a ver el mundo como es. Ningún prejuicio sirve para lograrlo, al contrario. Por eso la mente de principiante considera a las cosas con la atención de la primera vez, las considera en ellas mismas. Las contempla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-3373770486085503788?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/3373770486085503788/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=3373770486085503788' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/3373770486085503788'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/3373770486085503788'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/11/el-pensamiento-recibido.html' title='EL PENSAMIENTO RECIBIDO.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-4133889874694920268</id><published>2011-10-31T19:10:00.000-07:00</published><updated>2011-10-31T19:13:00.905-07:00</updated><title type='text'>EL ÚLTIMO CHAMÁN.</title><content type='html'>Los chamanes, como los físicos cuánticos y los poetas, como los alumbrados y los atentos, creen que el mundo literalmente es una tela de araña. Que la vibración aquí es un impulso allá. Son multidimensionales porque habitan los cinco cuerpos del cuerpo, el físico, el mental, el sutil, el mágico y el espiritual, para cumplir las tareas que emprenden: descubrir objetos perdidos, avanzar  hasta la geografía de la muerte y volver para contarla, tomar la enfermedad de los otros y vencerla. Hombres y mujeres medicina.&lt;br /&gt;       El tiempo necesita medicinas. Por esa acción de tomar para uno la perturbación de los otros es que Harold Bloom define el psicoanálisis freudiano como la última etapa occidental del chamanismo. Martin Heidegger, sin embargo, despreciaba el psicoanálisis, y los filósofos Franco Volpi y Antonio Gnoli lo llaman “el último chamán” ---otros lo han definido como el “rey oculto” de la filosofía. Estos autores (El último chamán, Los libros de Homero, 2009) conversan con Hermann Heidegger, Ernst Jünger, Hans-Georg Gadamer, Ernst Nolte y Armin Mohler sobre aquel pensador terminal que vivió un exilio interior de años en su cabaña montañesa de Todtnauberg después de cometer un error político sumamente costoso: convertirse en rector de la universidad de Friburgo durante el régimen nazi por unos meses y cargar para siempre con tal estigma en su reputación. “Creyó ---contó su hijastro--- que con la ayuda del nacionalsocialismo podría reformar la universidad.”&lt;br /&gt;       Ese error de valoración, como lo llama, se convirtió en algo más perturbador dado el silencio de Heidegger al respecto. Fue miembro del partido nazi hasta el final de la guerra, aunque años atrás se había marchado del cargo y de la vida pública para refugiarse austera, campesinamente, en esos caminos montañosos donde surgían las iluminaciones de su pensar. Nunca se produjo aquel mea culpa que el convencionalismo occidental esperaba, ni siquiera una explicación. Llamó a ese periodo “un error garrafal”, y fue todo. Tal es el motivo de que Heidegger ofenda a tantos.&lt;br /&gt;       Los textos especializados consignan que la discusión filosófica sobre el comportamiento del pensador ha derivado a la pregunta de si existe una relación entre su filosofía y la ideología política nazi. El Heidegger para principiantes informa que autores como Richard Wolin, al hacer una lectura política de las afirmaciones filósóficas de Heidegger, creen que (involuntariamente o no) pueden servir a la plataforma conceptual nazi. Si los humanos, como afirma el filósofo de la Selva Negra, son Dasein (su definición del significado del ser humano; literalmente “ser/estar-ahí”), y no poseen una esencia común a todos, entonces no hay razón para esperar que un grupo de Dasein respete los derechos de otro.&lt;br /&gt;       “¿Fue Heidegger un sujeto desagradable o, en palabras de un filósofo norteamericano, un alemán tan común y corriente como crédulo?” Esta pregunta de otros autores (LeMay y Pitts) no resuelve la cuestión. Sin duda alguna hubo una inmensa credulidad en él, llamativa en un príncipe nada común del pensamiento como fue, un profundo revisor original que volvió al origen de la filosofía occidental hace más de 2,000 años, la leyó en griego de nueva cuenta (para él ahí estaba el Logos: un lenguaje que mantiene una relación con el Ser, donde las palabras son inseparables de lo que nombran) y la reinterpretó.&lt;br /&gt;       El olvido del Ser es característico de nuestra época. Heidegger centró su búsqueda  en la existencia del Ser: ¿dónde estaba, cuánto y cuándo se había perdido? Ese Ser, producto y sentido de nuestra existencia humana ---Heidegger cambió la certeza cartesiana del “pienso, luego existo”, al “existo, luego pienso”---  ha venido siendo sistemáticamente velado según sus reflexiones: primero por las Ideas de Platón, luego por la Sustancia de Aristóteles, después por la Cosa Pensante de Descartes, a continuación por el Imperativo Categórico de Kant y al fin por la Voluntad de Poder de Nietzsche. “Poco a poco ---dicen los autores citados--- el Ser quedó olvidado detrás de los razonamientos, el cálculo y la lógica”.&lt;br /&gt;       El costo de este olvido ha sido la civilización tecnológica, cuyos peligros para Heidegger no consisten solamente en que el mundo de las máquinas destruya el medio ambiente o que sus productos afecten a las sociedades, sino el que su ideología, el pensamiento tecnológico, determine y coarte a los seres humanos haciéndolos aparecer como recursos, les haga creer que lo real es lo disponible, anule otros modos de pensamiento y aleje cada vez más a la humanidad del Ser. Algo que ya ocurre sin cesar. &lt;br /&gt;       El hombre, dice Jünger al platicar sobre Heidegger, “este extraño ser que atraviesa el tiempo y que en su lucha con la Nada es llamado a otras dos inevitables pruebas: la duda y el dolor.” La primera, la angustia, la define como “estado de ánimo esencial” del ser humano. El Anarca, un caracter que este escritor crea en su literatura, y que mucho debe basarse en Heidegger, quien “entrando en el bosque” se retira para “comprenderse a sí mismo, enfrenta y vence la angustia, la duda y el dolor.” Se retira de la civilización nihilista e individualmente se salva del Estado burocrático, del Leviatán devorador.&lt;br /&gt;       “El mundo se va oscureciendo”, escribió Martin Heidegger en sus años finales. Propuso morar sobre la tierra viviendo una vida poética como acompañante del Ser. Ahí surge una trascendencia no deísta que salva al ser humano de su olvido: el Ser que se esconde delante de uno y sólo puede atisbarse, entreverse y sugerirse en la mismidad de nuestra existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-4133889874694920268?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/4133889874694920268/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=4133889874694920268' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/4133889874694920268'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/4133889874694920268'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/10/el-ultimo-chaman.html' title='EL ÚLTIMO CHAMÁN.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-3583654295893170188</id><published>2011-10-25T07:47:00.000-07:00</published><updated>2011-10-25T07:49:16.137-07:00</updated><title type='text'>FRAGMENTOS MEXICANOS.</title><content type='html'>Me andan las ganas por escribir un artículo sobre Martin Heidegger, el último chamán, como le llaman quienes lo conocen. O la historia de un afamado premio literario del cual le avisan a un amigo su condición de finalista, lo tienen en el ácido por una semana y al fin no se lo dan: la crueldad del mercado. O un sueño donde un paraguas le hace el amor a una máquina de coser sobre una mesa roja, variante casi exacta del surrealismo de Breton. &lt;br /&gt;       México es rojo, está ensangrentado. Y dividido, irreparablemente polarizado. El artículo anterior de esta columna mereció algunos correos electrónicos: tres muy felicitantes a favor, tres muy radicales en contra de López Obrador. Uno lo llama caricatura, otro lo imputa de resentido peligroso y un tercer lector, hombre mayor, argumenta con profusión todos los conflictos y fraudes políticos en los que aquél se ha visto envuelto, su procedencia priísta, su incongruencia documentada, sus debrayes como el de Juanito, su erróneo plantón en Reforma, su no demostración del fraude de 2006, su mesiánica y teatral Presidencia legítima, su autoritarismo. En fin. Termina diciendo: “Y si a mis 70 años me equivoco en el concepto del Sr. López Obrador, quiere decir que viví a lo pendejo”. &lt;br /&gt;       Aceptando sin conceder que el pasado político de López Obrador podría significar desde una profecía cumplida hasta una seria advertencia sobre su inelegible condición presidencial, tal reflexión puede hacerse, exactamente igual, en cuanto a los oscuros, palaciegos, ambiciosos, torcidos ---políticos, pues--- pasados de todos los demás precandidatos sin excepción. La visibilidad mediática negativa de López Obrador ---una insistente campaña de desprestigio tan burda como insidiosa desde hace diez años en circulación--- hace creer a la gente que sus antecedentes, contados como se cuentan, representan un hecho objetivo, una confirmación científica.&lt;br /&gt;       Ese denso prejuicio ha impedido ver el presente, el único tiempo realmente verdadero, cuando el país continúa haciéndose pedazos. A pesar de su trivialización televisiva (lo advirtió Habermas: la televisión destruirá la democracia), de su meliflua mutación en un producto para el consumidor narcotizado, una mercancía telegénica para el votante videns, la política sigue demandando, sobre todo en esta hora que parece última, las mejores ideas. Aunque las evidencias suelen no contar entre nosotros ---una tara congénita---, el proyecto político de López Obrador es el único que reconoce y entiende que las causas del pudrimiento nacionales no son tales en sí mismas sino efectos perversos del neoliberalismo, y que éste es la causa prioritaria que debe entenderse y atenderse, cuando menos atemperarse para evitar el violento desvanecimiento de la sociedad.&lt;br /&gt;       La política es el arte de lo posible. Y es posible, además de urgente, construir el consenso público para hacer un Estado fuerte, un regulador modernizado y eficaz que proteja a la sociedad frente al horror económico capitalista, que recupere bienes nacionales y soberanías legales, que fomente empresas estratégicas y economías alternativas, que aplique correcta, honestamente, el gasto público. Que desmilitarice el estado, reconstruya la policía y asuma las brutales y múltiples consecuencias de las decenas de miles de muertos que dejará el gobierno actual. Que castigue la impunidad y la corrupción como una cruzada ética, una reforma moral, una acción prioritaria de gobierno. Que dignifique y reconstruya la educación pública. Que asuma la criminalización de las drogas y las adicciones como un asunto de salud pública. Que esté dispuesto a discutir masivamente la legalización de las mismas. Que resista ante el imperio norteamericano y se niegue a que nuestro país ponga la sangre y sufra la destructiva desestabilización de sus guerras.&lt;br /&gt;       El mimetismo de los otros precandidatos entre sí ---miembros de grupos de interés distintos: única diferencia sustantiva---, su parecido técnico y conceptual, su maquillaje, su decir lo mismo con modos tan similares resultan ser manifestaciones del mismo problema que se quiere resolver. Una clase política desacreditada y no representativa, responsable del estado del país que ha malgobernado. Y aun, si se quiere, López Obrador, quien en efecto tiene a sus Padierna y Bejarano, un truhán cuya sola diferencia con los otros es que fue exhibido.&lt;br /&gt;       Sí, la política hiede. Pero López Obrador es el único entre los posibles que puede significar un cambio todavía ordenado e institucional. El saber cómo han gobernado tanto priístas como panistas debería bastar para que la mayoría electoral eligiera un gobierno cuyo proyecto político, en efecto, sea derrotar a las oligarquías mexicanas que han capturado al Estado, a la mafia dominante ---que lo es, así la denominación crispe a muchos y la tilden de paranoica fantasía---.&lt;br /&gt;       Las cosas deben leerse al revés algunas y otras ser valoradas en su justa dimensión. El sistemático desprestigio contra López Obrador muestra que efectivamente es un peligro contra los intereses político-económicos que se alimentan del infortunio y la pobreza, del miedo y la inseguridad, del control ideológico y mental. Además, sus mensajes públicos mencionan un ámbito infrecuente: los sentimientos, la felicidad y hasta el amor. De ahí que sea reo de otra culpa atroz: populista. Hoy cuando el pueblo se volvió una mala palabra.&lt;br /&gt;      Pagaré por ver. Creo que estamos ante la última oportunidad antes de que el país se quiebre. Votaré por López Obrador y por su proyecto de reconstrucción. Asumiré, de serlo, mi equivocación.       &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-3583654295893170188?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/3583654295893170188/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=3583654295893170188' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/3583654295893170188'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/3583654295893170188'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/10/fragmentos-mexicanos.html' title='FRAGMENTOS MEXICANOS.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-7204382029309907351</id><published>2011-10-16T09:47:00.001-07:00</published><updated>2011-10-16T09:47:31.078-07:00</updated><title type='text'>ÁGORA MÉXICO</title><content type='html'>¿Por qué en México todavía no se dan los fenómenos masivos de descontento e indignación que están ocurriendo en otras sociedades del planeta, tan ofendidas y expoliadas por el capitalismo como lo está la sociedad nacional? Los graves males mexicanos merecerían que los jóvenes usuarios de las redes sociales ya se hubieran multiconvocado horizontalmente entre ellos mismos para manifestar su hartazgo ante el mundo hegemónico del neoliberalismo esclavista y de su horror económico. Manifestarse ante el nihilismo de su presente y la inexistencia de su futuro.&lt;br /&gt;       Pero no sucede así. Una posible explicación podría haber sido vista por Emilio Uranga en su ontología del mexicano. Uranga habló de la tendencia idiosincrática hacia la indignación: una irritación moral siempre referida hacia los demás que concluye en el mero acto de la indignación, como si el indignado hubiera satisfecho así la causa de su emoción indignada.&lt;br /&gt;       Los barrocos rincones del ser nacional han debido graduar a lo largo de los siglos la indignación a la mexicana. Por ejemplo, los abundantes sobrediagnósticos que un columnista político encuentra en la realidad actual: todos tienen una perspectiva del qué pero prácticamente ninguno la tiene del cómo.  Sobreabundan los sacerdotes comprados cuya función es parchar y zurcir la desgarrada trama de la opinión recibida, la que sostiene el precario estado de las cosas. Sobreabundan las toxicidades televisivas y mediáticas, la inacabable exaltación de la frivolidad enajenante. Sobreabundan la corrupción y la impunidad. Sobreabundan los ocultamientos y las mentiras.&lt;br /&gt;          Y lo bueno, lo interesante, lo sustantivo, ¿sobreabunda también, aunque ocupe un lugar difuso, noticiosamente invisible? ¿O es un bien escaso, otra especie en extinción? La prensa informa que Jessica Sommerville, psicóloga de la Universidad de Washington, ha descubierto que los bebés de 15 meses pueden distinguir entre el bien y el mal y la distribución desigual de alimentos: normas de equidad y altruismo que se adquieren mucho más rápido de lo que se pensaba. Luego, mediante la observación de cómo las personas se tratan entre sí, estas tendencias posiblemente innatas de los bebés se torcerán. Los ejemplos son las órdenes silenciosas que maleducan.&lt;br /&gt;       (Mencioné a Emilio Uranga, un intelectual brillante y filósofo prometedor que terminó como consejero áulico, amargado y alcohólico. Leo la entrevista que Rafael Rodríguez Castañeda hace en Proceso a Enrique Krauze sobre su más reciente libro en el que ensaya y rememora a Octavio Paz. Pienso en mi encontronazo público con Paz, tan desigual y al fin tan costoso: él era Paz y yo un atrevido jefe de una sección periodística de cultura. Alguna vez habrá que contarlo.)&lt;br /&gt;        Volviendo a México, el cual como está no parece tener remedio. Un estado cleptocrático e ineficaz, una clase política interesada, autista y sectaria, una guerra de cárteles políticos con sus respectivos cárteles criminales al interior del estado y un panorama inmediato asaz delicado si no es que aterrador: la insuperable mediocridad del panismo y sus tres tristes candidatos; la ominosidad televisiva berlusconiana, la caracterización escénica del diseñado Peña Nieto, el joven representante del viejo y autoritario priísmo, aquel de las mayorías artificiales y corporativas para imponer la gobernabilidad; la oscura persona de Beltrones, un viejo priísta de los sótanos con una propuesta política contra la inmovilidad institucional y la parálisis legislativa sospechosa, mañosamente retenida hasta ahora; la vacuidad de Marcelo Ebrard, a pesar de sus resultados, aquella tibia zona central de la izquierda domesticada que intenta ocupar y que políticamente no importa porque para efectos prácticos ya no existe.&lt;br /&gt;       Queda López Obrador, el de los defectos y las virtudes. Los primeros ahora son menos determinantes que las segundas y algunos de ellos, como la terquedad que porfía, se han vuelto una perseverancia positiva. Es el único de todos los aspirantes que tiene un sólido, reflexivo y aplicable proyecto nacional elaborado a lo largo de años, en el que han participado aquellos expertos e intelectuales que según se sabe todo político verdadero llama a su alrededor para planear el arte, hoy más sobrehumano que nunca, de gobernar.&lt;br /&gt;       Es posible que más temprano que tarde los vientos insurreccionales planetarios contra el sistema financiero, la megariqueza y el desmantelamiento de los estados ---la acción concreta de una indignación no abismada en su propio sentimiento--- lleguen a estremecer al país. El único candidato que correspondería a ese reclamo que significa el comienzo de una sanación civilizacional, de una curación profunda en lo político y social, porque de muchas maneras también ha sido suyo, es López Obrador. La campaña y las encuestas en su contra serán despiadadas. La zona mediática multiplicará sus ataques francos o insidiosos, su deconstrucción electoral.&lt;br /&gt;        Entre otros, el Movimiento por la Paz deberá considerar aquello que parece ser la última oportunidad democrática mexicana: optar por un camino distinto donde las mayorías vuelvan a ser el sujeto principal y el estado recupere su papel de custodio y garante de ese interés; optar por una perspectiva política donde las causas de la situación se vinculen con sus efectos, donde se combata la desproporción entre el hecho y el valor. Acaso es una mera posibilidad, pero López Obrador representa al único capaz de atreverse a dar el golpe de timón que el país necesita. Como si hoy la historia hubiera empalmado la cuenta corta con la cuenta larga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-7204382029309907351?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/7204382029309907351/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=7204382029309907351' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/7204382029309907351'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/7204382029309907351'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/10/agora-mexico.html' title='ÁGORA MÉXICO'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-1096514004829017105</id><published>2011-10-09T19:19:00.000-07:00</published><updated>2011-10-09T19:20:39.923-07:00</updated><title type='text'>COSAS AGREGADAS.</title><content type='html'>Visor, suplemento de Milenio ---última publicación cultural proveniente de la pulcra e ilustrada genealogía periodística que entre nosotros va de Alfonso Reyes a Fernando Benítez--- publica un interesante texto de J. M. Servín, “Escritores Xbox”, que se divide en dos partes: un preámbulo donde el escritor parodia a Javier Sicilia y se burla de la “mexicanidad new age” que le achaca, y otro donde hace una ácida y certera crítica de la endeble, malhecha literatura contemporánea nacional exitosa. Un mero vacío comercial.&lt;br /&gt;       Son dos temas que están directamente vinculados en el ensayo pero no en la realidad. Antes al contrario. No acaba de quedarme claro por qué la figura de Javier Sicilia ---y entonces su función--- provoca desdén entre gente pensante, sensible. Puedo aventurar que se trata de ese cinismo intelectual resultado de tantas ideologías de la sospecha como la modernidad ha fabricado. De la duda metódica cartesiana al escepticismo caricaturizante posmoderno que solemos utilizar hoy, cuando nada es cierto y todo está permitido. &lt;br /&gt;       Si la literatura chatarra premiada y vendida en estos días ahoga al estrecho panorama de lectores nacionales, se trata de un fenómeno provocado por la confusión entre el hecho y el valor característica de la época. Lo de Sicilia se trata también de eso, pero al revés. Su cruzada (“peregrinaciones llamadas marchas”, escribe Servín) consiste en restituir el concepto de valor a aquello que de verdad lo tiene: la vida, la justicia, la paz. Surge del epicentro del dolor colectivo, una dantesca zona de lo real que no merece cinismo o incomprensión algunos: es grave, delicada, respetable, y en ella se está jugando el futuro humanizado y no purgatorial del país.&lt;br /&gt;       Además, es muy poderosa. Ha puesto en movimiento a gente decidida, gente en cierto sentido subterránea, visible ahora mediante sus movilizaciones y demandas, con las que ha modificado tanto la forma como el fondo de la política mexicana. El movimiento pacifista incorpora nuevas palabras, nuevas formas de decirlas (Servín utiliza el término “evangelios” para definirlos, y sí, aunque moleste a muchos que incomprenden: Sicilia dice prédicas de cosas agregadas, posee una raíz católica inteligente, intramundana, como diría Zubiri, y habla desde allí, desde un credo cuyo significado puede verse como una estructura moral o un andamiaje ético); protesta y exige algo concreto que tiene alcance e interés general; su legitimidad está fundada en la trágica experiencia de sus integrantes ---aunque ello no justificaría acciones equívocas e incorrectas de su parte, que hasta ahora no ha sido el caso y seguro nunca será: habrá errores pero no corrupciones; sus miembros no corresponden a la lógica del poder, tampoco a la de los sacerdotes comprados que frecuentan y justifican dicha lógica por interés personal. Ya se sabe que la época confunde las urnas con los orinales. &lt;br /&gt;       Efectivamente, el líder del movimiento reparte abrazos, besos y escapularios a inesperadas y finísimas personas. Seguramente dejará de hacerlo. Seguramente seguirá haciéndolo. Seguramente da lo mismo: no tiene importancia. Véase como un mero dato narrativo, como la composición de un carácter para una posible novela verdadera, esa impaciencia del conocimiento, la sinfonía de lenguajes, historias, significados, en nuestros días que el género sufre confiscado y envilecido por el mercado, vuelto mercancía. O si se quiere, según reflexiona Marta Lamas, podría aceptarse como la irrupción salvífica de la calidez emocional y somática femenina en el violento mundo de los robóticos machos homicidas, de los cárteles criminales y depredatorios que han sometido al desfalleciente Estado inepto y han aterrado a todos.&lt;br /&gt;       El ámbito espiritual de la política, una hiperpolítica (política para los últimos), surgió con el movimiento encabezado por Sicilia e integrado por otras narrativas ---tan agudas como la de Julián Lebarón, líder menonita, quien afirmó que las cabezas cercenadas comenzaron siendo mentadas de madre, por ejemplo. Qué significa y en qué derivará tal surgimiento, no lo sé. Sólo pueden extenderse analogías o presunciones, ninguna bien fundada porque lo que viene mañana es conocido hasta que acontece. El movimiento ha sido trágicamente catártico, dolorosamente renovador, valiente y refrescante y así debe conservarse, aunque más adelante interactúe, a partir de sus propios términos, con la política práctica, con ese mierdero.  &lt;br /&gt;       Por otra parte, el ejercicio de la escritura no tiene, a fin de cuentas, otro sentido que la experiencia vivida por el amanuense que escribe, que así se construye a sí mismo, en ocasiones logra conocerse y se multiplica, sale de sí, deja la máscara ---decía Santa Teresa: bienaventurado sea el Señor, que me libró de mí---. La escritura lo reescribe, lo demás no es asunto del escritor. Así sea, como a menudo son los escritores, un mendigo desdeñoso. Los multipremiados de ahora podrán tener el Nobel pero no tendrán nunca la Literatura. A partir de su primer mal libro multivendido cavaron su propia tumba canónica y el éxito temprano los intoxicó de ellos mismos, como acostumbra hacerlo. De ahí que, si llegan, las cosas sucedan tarde. Servín acierta: toda literatura auténtica es un riesgo y editorialmente un severo obstáculo. Y sin embargo, sigue habiendo excepción. Además, como queda dicho, toda literatura integral es invisible en épocas sombrías, transicionales cual la nuestra. La potencia de la semilla deviene en acto desde la oscuridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-1096514004829017105?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/1096514004829017105/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=1096514004829017105' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/1096514004829017105'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/1096514004829017105'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/10/cosas-agregadas.html' title='COSAS AGREGADAS.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-5597956181490731886</id><published>2011-10-03T19:51:00.000-07:00</published><updated>2011-10-03T19:52:37.935-07:00</updated><title type='text'>LAS EXIGENCIAS DEL DÍA.</title><content type='html'>De nuevo, karma y destino, me veo en medio de una reunión para conmemorar la efeméride centenaria de la ciudad. Siempre fuera de lugar, pero estando aquí ¿no será éste mi lugar y entonces el asunto siempre ha consistido en no aceptar como perteneciente a mí el lugar donde estoy? Tal vez sí.&lt;br /&gt;       Debo alcanzar una “santa indiferencia” hacia el éxito o el fracaso. Las causas siempre son temporales, relativas, episódicas. Si mi tiempo vital va desapareciendo, debo ya de saldar cuentas, cerrar heridas, modificar conductas y prepararme para terminar.&lt;br /&gt;       Las líneas anteriores las escribí hace días en la libretita Moleskine a rayas que cargo conmigo cuando salgo de casa. &lt;br /&gt;       Mi mujer me contó después algo, la historia de una señora que vende muebles antiguos a plazos, lo que el comprador le pueda ir dando. Su sistema de crédito es intuitivo: viendo a la gente, ella sabe quién sí le va a pagar. Un acto desde lo femenino.&lt;br /&gt;      El horror de la violencia crece: la semiótica de la carnicería mexicana. ¿Por qué? ¿Por ella misma, que es inercial? ¿O porque sus ejecutantes la escalan escenográficamente? La semiótica del miedo ¿es espontánea o está diseñada o y/o?&lt;br /&gt;       Por cierto, no comparto la opinión de quienes se escandalizaron de la conferencia dictada por el Dalai Lama en los recintos de la ---dicho antibudista pero precisamente--- cacica Gordillo, bruja nacional. Fue un descuido lamentable de los organizadores locales de Casa Tíbet, hasta ahí: el budismo es compasivo, y acaso con los demonios más. El Dalai no juzga, sólo dice su mensaje: la violencia no podrá durar indefinidamente, pero debe construirse una mente respetuosa mayoritaria, una ética común.&lt;br /&gt;       Ante la advertencia se agolparon las preguntas: ¿quién, cómo, cuándo, dónde? Las morales públicas no se construyen mediante convocatoria. Dos factores, por ejemplo, determinan la moral budista: la creencia en el karma ---acción anterior que deriva en el presente actual y se extiende al futuro personal--- y la vergüenza íntima y externa como determinante para el autodominio de la conducta. Se derivan de la doctrina, del dharma. La moral es una consecuencia, un efecto.&lt;br /&gt;       El viejo principio que establece primero en tiempo, primero en derecho, sería suficiente para fundar el acceso universal al aborto dentro de las doce semanas iniciales del embarazo para aquellas mujeres primeras en tiempo y en derecho en cuanto al embrión que llevan en su seno. Predicar un supuesto amor biologizado a la vida humana desde la concepción y por ello abrogar el derecho primario del sujeto para poseer y disponer de su propio cuerpo resulta un autoritarismo que confisca, esclaviza y violenta la última frontera personal. El biopoder fascista.&lt;br /&gt;       También la moral se vuelve abstracta como en este caso, se vuelve un decir indemostrable. La vida es una generalización; las vidas de las mujeres embarazadas no. Tampoco su secuela, la descendencia infeliz. En cuanto a las biografías concretas de la gente, resulta inmoral no evitar un sufrimiento evitable. La apelación moral se convierte en inmoralidad práctica.&lt;br /&gt;       Aunque es cierto que nos estamos haciendo en el dolor. O deshaciendo, según se vea. Recuerdo la dedicatoria de Alfonso Reyes a su esposa en El Deslinde: “…su candela no se apagó de noche, puso sus manos en la tortera y sus dedos tomaron el huso”. Son las mujeres ---madres, esposas, hijas, hermanas--- quienes han tomado el huso y recorren el país buscando a sus familiares desaparecidos. Los hombres de esas familias mayoritariamente se van quedando al margen, umbríos por la pena, inmovilizados.&lt;br /&gt;       Quizá lo que esta vanguardia femenina despliega es una economía que con el tiempo se convertirá en un arte adyacente de la ecología. Habrá surgido entonces otra moral y otro paradigma, una mezcla, dicen los utopistas probables, de socialismo, capitalismo y trueque directo a pequeña escala. Una sociedad conservadora que no desperdiciará nada, dedicada a la autosuficiencia, a una ética de la armonía solidaria en lugar de la explotación o adquisición egoísta y maniacamente individual. Una sociedad cuya mentalidad común sea la conciencia de participación con uno mismo, con los otros y con lo otro.&lt;br /&gt;       Acaso tal futuro se haya puesto en marcha apenas desde el epicentro del dolor nacional, cuyas muertes, horrores y carnicerías representan los atroces efectos de causas estructurales en la cultura materialista predominante, efectos de la confusión aberrante entre el hecho y el valor, que si no cambian o se colapsan desembocarán en el espanto generalizado.  &lt;br /&gt;       Entonces, como querría el filósofo de Sils-Maria que nunca pudo llegar a Oaxaca, no debemos buscar el sentido en las cosas, sino introducírselo. Aceptemos pues que este es un túnel oscuro, una despiadada criba, una violenta transformación. Que la enfermedad nacional-planetaria es producto de un fatalismo masculino decadente que ha durado cuatro siglos, una conciencia cartesiana discriminatoria y mecánica, la cual erróneamente cree que si Dios no existe todo está permitido, que todo vale porque ya nada vale: posmoderno nihilismo terminal.&lt;br /&gt;       Antes que moral hay interpretación moral de los fenómenos. ¿Quién interpreta? Nuestras afecciones, dice el filósofo. Con ellas la interpretación se contamina. En cambio lo femenino, que es orgánico, interpreta desde la intuición. De ahí que la modesta mujer que vende muebles sepa de antemano quienes le van a pagar. De ahí que sean mujeres las dolorosas valientes que salen a denunciar, a resistir, a rechazar el mal.&lt;br /&gt;        &lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-5597956181490731886?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/5597956181490731886/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=5597956181490731886' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/5597956181490731886'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/5597956181490731886'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/10/las-exigencias-del-dia.html' title='LAS EXIGENCIAS DEL DÍA.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-8203259146627907037</id><published>2011-09-25T18:29:00.000-07:00</published><updated>2011-09-25T18:41:55.245-07:00</updated><title type='text'>TANTAS HADAS.</title><content type='html'>Uno tiene que ofrecer disculpas por ponerse así, pero es que ellas son encantadoras. No hay nada más misterioso que las mujeres. Recientemente fui a una fiesta y me prendé de muchas, en estos días todo-cruje: ella que se volvió madura y deseable e interesante, otra que cuenta su condición de caperucita rosa y su marido el lobo feroz y resulta encantadora, aquella que ha crecido como sorpresa y la que está más guapa que nunca, o la de junto, inadvertida, que de pronto aparece y quita el aliento. Qué bonitas son. Y ésta, deseable madre, que acabó saludándome pues habría algún pendiente entre nosotros. Tantas bellas mujeres. Uno es parejero: casi todas. Pero algunas más, y me rodearon. Gracias a la vida: alrededor de mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y luego, lo que hay que contar para que no parezca una tontería masculina, más de veinte, treinta evas recordables, imaginables. Esta onda de señor mayor: antes que lúbrico, uno se ha vuelto agradecido. O como Henry Miller, caliente-mental, fascinado-visual con el otro género; a lo sesenta, setenta, ochenta años, siempre igual. Lo femenino es una condición trascendente: ellas (los más interesantes de los ellos) son mujeres. Bendito sea Dios, quien es mujer. Y estuve en un gineceo donde menos y donde más se podría esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Érase una vez en los Altos de Jalisco. Tierra dura. Geopolítica del centro que ocupa, y ahora aquí no ha llovido. Se celebran las fiestas patrias y antier se dieron los gritos en las plazas públicas en medio del desánimo general. Muchos dijeron que no había nada que festejar con el país roto. Si los guerreros que no había nada que festejar con el país roto. Si los guerreros (as) crean su propio ánimo, ¿cómo logrará hacerlo un pueblo atribulado que todos los días escribe el diario de su desasosiego? Así se lo propuse a una de las hadas durante la fiesta femenina: escríbelo en correlato objetivo: eres tú pero di ella y conjuga ella hacía en lugar de ella hizo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las sociedades tienen éxito mientras sus integrantes así lo creen. La mexicana luce desacreditada. Antiguas profecías advirtieron que el mal se desbordaría por todas partes antes de la regeneración global. El profeta Jeremías habló del vigilante sagaz que debe extirpar y destruir, perder y derrocar, y acaso reconstruir y plantar. La desesperada esperanza de este tiempo cual un corte radical, una coyuntura histórica crítica, una gran tribulación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Big words. Todas las hadas son inteligentes. Platico con una de ellas las tres opciones políticas del Movimiento por la Paz: a) volver al encabronamiento del principio, postura de un hombre inteligente e infrecuente (los hombres así son escasos, pero también los hay), Pietro Ameglio; b) seguir construyendo ciudadanía, intención de Javier Sicilia, ese poeta lanzado con inmensa rapidez y trágica violencia al epicentro del dolor mexicano; c) determinar la ruta conforme resulte el diálogo con el gobierno y el calendario electoral, según propone el contemporizador Álvarez Icaza, la burocracia de la rebelión. Ella me dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---Las dos primeras posturas son complementarias. La tercera no es una alternativa sino una cooptación, aunque al pragmatismo masculino le parezca mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me desprendo de la incriminación genérica. Como enseñaría José Alfredo, nada me han enseñado los años, siempre caigo en los mismos errores. Decido citar culturita y contesto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---Berman afirma que el cambio social está siendo generado por millones de individuos que sin manifestar gran interés en el cambio per se han embarcado en una forma u otra de “migración interna”. Sugerente, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hada ríe con risa cristalina: ---Necesitaríamos construir un futuro donde se reunieran de nuevo el hecho y el valor ---.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---Quizá ya está ocurriendo. Mira lo que escribe Goodman en La doble E: que la decadencia misma de la sociedad industrial avanzada es uno de los factores causantes de los cambios que están en curso. La sociedad de la conservación llegará cuando el producto interno bruto delirante alcance sus límites físicos. Entonces surgirá una “economía budista”, vuelta virtud, afirma el autor, una economía de estado estacionario que diga sí a la gente y no al dinero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después el sarao nos lleva hacia otro lado, a la sensualidad del instante no duradero, a la embriaguez que trastoca los sentidos. Las hadas revolotean porque las hadas pueden hacer eso y más, como en otras ocasiones han logrado dormir a todos los asistentes de un banquete. O despertarlos, lo que consiguen aquí, en el festejo de horizontes amplios de estas elevaciones cristeras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierto momento debió haber sido determinante pero transcurrió inadvertido. Es el punto de no retorno de las gentes, las sociedades y las cosas. Las cabezas degolladas de estos días sangrientos comenzaron alguna vez siendo mentadas de madre. El sentimiento está asociado a la supresión de las libertades individuales y el irracionalismo se vincula con la mística de la intuición. Uno se pierde a sí mismo para encontrarse a la vuelta. No sé si vamos hacia esa Gran Cultura Madre neo-arcaica, a un anarquismo taoísta contracultural, o si estamos atorados en un fascismo tecnológico que se presenta con la máscara de la libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ego es una construcción paranoide fundamentada en la lógica de oposición: uno mismo y lo otro, los otros. Las hadas, aquellas que son las otras, las mismas, las de siempre, curan dicho error epistémico. Y para que el fin de este mundo nos pille bailando, nos ponemos a hacerlo. Una de ellas me lleva a la pista, me baila, me da vueltas, me libra de mí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-8203259146627907037?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/8203259146627907037/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=8203259146627907037' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/8203259146627907037'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/8203259146627907037'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/09/tantas-hadas.html' title='TANTAS HADAS.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-6855931907984239183</id><published>2011-09-17T11:14:00.000-07:00</published><updated>2011-09-17T11:16:05.064-07:00</updated><title type='text'>IVÊTOT (NO) VALE CONSTANTINOPLA</title><content type='html'>La quiebra de la civilización neoliberal es un hecho: el recipiente roto. Se vive un abismo cada vez más irreparable entre lo que la cultura fue y lo que quizá será. Todo un mundo (o varios) de sensibilidad y conocimiento se ha evaporado en unas cuantas décadas. Ahora, en una operación de monjecopismo, el pensamiento intelectual ilustrado y sus sensibilidades están refugiados entre ciertas gentes, pequeños grupos e instituciones y algunos enclaves universitarios.&lt;br /&gt;       Esta ruptura de la continuidad cultural fue un diseño del neoliberalismo; la necesidad ideológica (política, económica, social) del mismo que para lograr su hegemonía global debió desplazar aquellas narrativas de la complejidad y la interpretación, de la herencia crítica y escéptica de la modernidad cultural, cuando éramos más inteligentes porque no existía la televisión, narrativas y herencia que concebían la cultura al modo clásico: como el cultivo del ser y su interioridad. El neoliberalismo necesitaba desmontar los mecanismos analíticos, las conductas resistentes de la ciudadanía democrática, la libertad imaginativa del sujeto y de las sociedades para producir esa mentalidad común cosificada por la democratización del deseo y el principio del placer, dominada por un materialismo plano y superficial en donde ocurre el advenimiento del consumo y la invención del consumidor, sometida pavlovianamente a una sociedad del espectáculo enajenada y mendaz.&lt;br /&gt;       La paradoja del humanismo renacentista que degeneró en deshumanización tardomoderna. Lo humano olvidó su condición mediadora. El arte más viejo que se conoce, según Sloterdijk, hacer seres humanos, dejó de ser un principio compartido por todos, una pertenencia moral. En estos días existen tres tipos de personas: muy pocos quienes han dado un paso adelante ---seres autorrealizados---, muchos que se conservan inmóviles y asustados ---seres de la costumbre nostálgica---, y quienes han retrocedido hasta la subhumanidad ---los multiplicados depredadores---. &lt;br /&gt;       La historia en sí misma es loca: atentado contra el sopor. Loca cultura resistente, nuestra verdadera contra-cultura. Un hombre de audacia intelectual y académica, formado en La Sorbona, se propone fundar una licenciatura de Humanidades en Lagos de Moreno, Jalisco. La insólita iniciativa es conducida hasta su formalización al interior de la Universidad de Guadalajara, complicada institución educativa sometida al dictum neoliberal de la universidad mercado, del conocimiento como mercancía, de los puntajes productivistas impuestos por el lucracional modelo anglosajón de la “competitividad”. Por fin Roberto Castelán lo logra, la carrera se abre y las humanidades (enseñar el arte de lo humano) comienzan a decirse en esa pequeña ciudad cristera, conservadora, cerrada, pero también liberal y con cierta tradición intelectual decimonónica.&lt;br /&gt;        Tres enemigos del proyecto surgen. El primero es estructural: a) ¿Para qué humanidades en tiempos de estupidización tecnocrática generalizada, horror económico, población prescindible, esclavización física y mental crecientes? ¿Para qué humanidades en un mundo orwelliano? El segundo es local: b) ¿Para qué humanidades en un pueblo engañado que perdió una guerra religiosa y desde entonces vive volcado sobre sí mismo, determinado por el doble vínculo y la doble moral, habitado por individualistas que proclaman ser hijos de Dios todos pero parientes y enemigos todos?  ¿Para qué humanidades donde gobierna una derecha panista corrupta, reaccionaria y viciosa, donde la clerecía es una ignorante teocracia ocupada por monjas y curas? ¿Para qué humanidades dirigidas a alumnos homo videns que han aprendido a ver sin comprender y cuyo mundo cultural (pensar es experimentar) es estrecho y endógeno? ¿Para qué humanidades a hijos de familias donde nunca se ha leído un libro, visto una obra de teatro o escuchado una sonata? (“Quita esa chingadera”, le dijo el padre a la alumna cuando ella escuchaba la ópera de Mozart encargada de tarea.) El tercero es producto de los dos anteriores y se condensa en el veraz proverbio pueblo chico-infierno grande: c) ¿Para qué humanidades impartidas por maestros y maestras que dedican su tiempo lectivo a desautorizar  la carrera donde dan clases y a criticar a sus colegas? ¿Para qué humanidades ante alumnos que agudizan su sentimiento de inferioridad cultural conforme avanzan los semestres ---porque algo aprenden--- y lo compensan con una conducta neurótica, la desconfianza cognitiva? ¿Para qué humanidades a jóvenes apremiados por encontrar trabajo y sin imaginación ni temple para lograrlo?&lt;br /&gt;       Decía Flaubert que Ivêtot vale Constantinopla. Tal vez solamente por hablar de Hölderlin, o de Borges, o de Spinoza entre los muros de las aulas, tal vez solamente por regresar al origen y ser originales, todo lo anterior cobra sentido. Aunque represente el canto de cisne de una cultura a la que ya no le quedan comienzos. En mi fin está mi principio, diría el poeta. Y ello es motivo de alegría. &lt;br /&gt;       En suma: si las preguntas contienen la respuesta, entonces lo antedicho es un falso problema. ¿Para qué humanidades, donde sea que éstas lleguen? Para eso justamente, para no preguntarse en el futuro para qué. Ni por qué. Y para que continuando cambien, se corrijan radicalmente y dejen de deificar al ser humano y su razón. Lo conviertan, de nuevo, en un mediador entre sus ancestros y sus descendientes, entre la naturaleza y la civilización, entre el cielo y la tierra. Como todo se transforma.                 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-6855931907984239183?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/6855931907984239183/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=6855931907984239183' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/6855931907984239183'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/6855931907984239183'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/09/ivetot-no-vale-constantinopla.html' title='IVÊTOT (NO) VALE CONSTANTINOPLA'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-6092748637369456059</id><published>2011-09-11T09:27:00.000-07:00</published><updated>2011-09-11T09:29:04.889-07:00</updated><title type='text'>ONCE ENIGMAS DEL 11-S.</title><content type='html'>Se cumplen ya diez años de un suceso pavoroso cuyas consecuencias, mundialmente decisivas, iniciaron un nuevo momento político, militar, económico, jurídico y social. Ahora es doble el asombro que provoca: primero, por “el tiempo mismo, el tiempo insaciable de años, que consume todos los que transcurren”, como diría Cicerón; segundo, por la suma de evidencias que demuestran que su ejecución correspondió a un montaje, a una intención oculta. Lo que sigue proviene, en gran medida, de la investigación elaborada por Thierry Meyssan, presidente de la Red Voltaire (www.resauvoltaire.net) y autor de La terrible impostura (Editorial El Ateneo, Argentina, 2002). Consiste en aquello que es tan difícil de ver porque se coloca justamente frente a los ojos.&lt;br /&gt;       1. Ningún avión Boeing pudo impactar el área del Pentágono atacada el 11 de septiembre de 2001, casualmente en reparación. La hendedura causada por el choque sólo abarcó el espacio de la nariz del avión, cuyas alas y fuselaje trasero se evaporaron sin dejar rastro alguno. Un ángulo de impacto así sería imposible para una nave de tales dimensiones, que en su trayectoria de colisión no dañó ni siquiera el césped del jardín o las farolas de la autopista que bordea el estacionamiento del edificio colapsado.&lt;br /&gt;       2. Aunque diversos “testigos oculares”,  oficiales y parlamentarios militares, declararon haber visto caer el avión, la controladora aérea del cercano aeropuerto de Dulles describió a ABC News el comportamiento del aparato en el radar: volaba a 800 km. por hora y se dirigió hacia el espacio aéreo protegido de la Casa Blanca y el Capitolio para después virar oblicuamente sobre el Pentágono. Dada esa velocidad y tal capacidad de maniobra, tanto la controladora como sus colegas afirmaron que no podía tratarse de un avión comercial sino de un artefacto militar.&lt;br /&gt;       3. Varias personas que conducían su automóvil por la autopista cercana al Pentágono escucharon el estridente ruido de un avión encima de ellos. Quienes dijeron haber visto el aparato lo describieron como muy pequeño, no como un Boeing 757. Los datos existentes permiten suponer que dicho objeto habría sido un misil, cuya apariencia es la de un pequeño avión. Los daños causados y el incendio instantáneo en el edificio corresponden a los efectos que un proyectil así provocaría.&lt;br /&gt;       4. Sólo un misil del ejército estadounidense que emitiera un código conocido podría entrar al espacio aéreo del Pentágono sin desencadenar la inmediata respuesta de armas antimisiles. Tal hecho permite suponer la existencia de una conspiración en el seno de las fuerzas armadas para perpetrar los atentados.&lt;br /&gt;       5. La inmensa dificultad técnica del impacto que lograron los dos aviones contra las Torres Gemelas ---una proeza para pilotos veteranos, un acto imposible para los aprendices de vuelo que supuestamente los estrellaron--- solamente puede explicarse con la existencia de balizas, señales de radiofrecuencia emitidas desde el blanco, el interior de los mismos edificios, que guiaron infaliblemente a los aviones. Una complicidad hasta hoy desconocida debió requerirse para ello.&lt;br /&gt;       6. Se afirmó que las Torres Gemelas se desmoronaron sobre sí mismas a causa del calor que la combustión de los carburantes de los aviones habría causado. Tanto asociaciones de bomberos como revistas especializadas y cuando menos un experto rechazaron tal teoría. Los bomberos afirmaron haber escuchado explosiones en la base de los edificios, y el experto en el tema (Van Romero, del New Mexico Institute of Mining and Technology) aseguró que el derrumbe sólo pudo ser causado mediante explosivos colocados en la base de las torres.&lt;br /&gt;       7. El choque de los aviones no explica la caída de un tercer edificio, la Torre 7, que horas después del atentado y sin haber sido tocada por ningún impacto se desplomó sobre sí misma. La prensa difundió que en ella se escondía una estación secreta de la CIA. A su vez, la historia contemporánea de Estados Unidos muestra que el terrorismo interno, paramilitar o militar, es una práctica creciente.&lt;br /&gt;       8. El teniente de la marina estadounidense Delmart Edward Vreeland fue detenido en Toronto por fraude con tarjetas de crédito. El 12 de agosto de 2001 Vreeland entregó a las autoridades carcelarias un sobre cerrado que contenía su declaración sobre los atentados que ocurrirían. Fue abierto el 14 de septiembre de ese año y en la declaración se encontró una descripción precisa de los atentados cometidos tres días atrás en Nueva York. Bruce Hoffman, vicepresidente de la Rand Corporation, impartió una conferencia en marzo de 2001 ante oficiales de la Fuerza Aérea estadounidense. En ella habló de la posibilidad “terrorista” de derribar las Torres Gemelas con aviones teledirigidos. &lt;br /&gt;       9. Una empresa de mensajería electrónica, Odigo, recibió mensajes de alerta anónimos sobre los atentados dos horas antes de que ocurrieran. Días atrás se registraron inusuales movimientos bursátiles especulativos con las acciones de las compañías aéreas que sufrirían los secuestros de sus naves. Sus anónimos poseedores lograron ganancias multimillonarias.&lt;br /&gt;       10. Según John Stanton y Wayne Madsen, periodistas, los historiadores futuros señalarán que entre noviembre de 2001 y febrero de 2002 la democracia, como fue concebida por sus padres fundadores, resultó aniquilada, y que al momento de expirar nació el Estado fascista y teocrático norteamericano.&lt;br /&gt;       11. “El lobby energético es el primer beneficiario de la guerra de Afganistán; el lobby militar e industrial es el gran vencedor del 11 de septiembre.” Tierry Meyssan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-6092748637369456059?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/6092748637369456059/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=6092748637369456059' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/6092748637369456059'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/6092748637369456059'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/09/once-enigmas-del-11-s.html' title='ONCE ENIGMAS DEL 11-S.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-8523412340536339428</id><published>2011-09-03T20:48:00.000-07:00</published><updated>2011-09-03T20:50:25.644-07:00</updated><title type='text'>ALCANCE AL INFORME.</title><content type='html'>Querido Phil: el caldero sigue ebullendo. Los epifenómenos son más graves cada vez. Eso, que es espantoso, tiene algo horriblemente bueno: toda gravedad desemboca. Cambio morfogenético, kali-yuga, edad de hierro, época triste-triste o la crisis de una civilización quebrada. Por eso Steiner escribe que no nos quedan más comienzos. Y hasta ahora, después de todo, seguimos viviendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comienzo a ver ciertas ventajas: no sólo la siega que esto supone, la cizaña que se extirpa, sino la confirmación de lo transitorio que resulta. Aunque suene criminoso, estamos viviendo una guerra metafísica entre el bien y el mal que se escenifica aquí mismo. Por cierto, querido Phil impresente, ¿qué hay más allá de todo esto? ¿Existe algo y no más bien nada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre que escribo de ti lo hago de otra cosa. Como si la retórica no quisiera volverse sobre sí misma y decir fórmulas célebres: el arte es Dios operante, es campo semántico inagotable, es metáfora que lleva más allá para mostrar lo otro de lo mismo, el arte ayuda a tolerar la existencia. Sobre todo ésta: la tardomoderna, nuestra caída crepuscular de la historia. ¿Aceptarías, Phil, que danzara en círculos proclamando la última palabra del rito católico del bautismo: efeta, ábrete, y que todo se abriera?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá estarás de acuerdo en que las palabras son perspectivas. Sobre todo ahora que experimentas una metamorfosis. De pronto la palabra sustancias viene al lenguaje. ¿Las palabras son sustancias? Podrían serlo. A fin de cuentas las palabras circulan, las sustancias también. Una tarde subimos tú y yo por una calle pedregosa y empinada de Tepoztlán para comprar cervezas. Platicamos del cónsul de Lowry, ebrio cósmico. Necesitábamos sustancias que nos ayudaran a festejar nuestra existencia. Y ahora un creciente número de gente espera que el fin del mundo los pille bailando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigo cuestionándome para qué entonces la vida exige tantos afanes. Por ejemplo, la etiología de la fiesta, rito de pasaje y euforia. Una condición de la conciencia que siempre quiere subir aquel peldaño sobre las cosas, dislocar la rutinaria normalidad del día. El arte ha cambiado de lugar entre nosotros: hoy cuelgan en los puentes ofrendas de cuerpos desollados en honor de Xipe-Totec, Nuestro Señor el Desollador. Los amarres están rotos. La pregunta es si seguirán así indefinidamente: un horror de baja intensidad difusa, suficiente para paralizar mediante el miedo de sus sacrificiales y carniceros ejemplos, esas órdenes silenciosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Se impondrá un orden autoritario que lo impida? ¿Harán de México los ejércitos gringos su nuevo Afganistán vietnamizado? ¿La civilización neoliberal quebrada en varios sitios, entre ellos este país tan haiga sido como haiga sido, se corregirá a sí misma? ¿Nos volveremos seres de luz todos los buenos y alcanzaremos un beatífico cambio dimensional? ¿O seguirá el guión apocalíptico acumulando signos de los tiempos hasta que suene la hora del acto postrero? Toda vida es individual pero nunca como ahora había sido tan colectiva: destino general.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la cultura es el diálogo de los vivos con los muertos yo debo hablar, así sea tangencialmente (Perseo toma un espejo) de la función de tu pintura. Acaso del soporte, del oficio. De tus pinceles diarios, usados miles de veces para una misma acción que produjo hermosos objetos únicos, miles de objetos. Tu opulento bosque plástico hecho desde telas hasta papel periódico. Re-presentación. En tus obras hay dos cualidades: la imagen y la conciencia psíquica que la creó. Las dos son interdependientes y se vuelven únicas, nunca más surgidas en el océano de las formas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera fortalece mi imaginación, la segunda la expande. Con ellas, tu vida se cumplió cumpliendo su tarea: pintar febril y genialmente y dejar lo pintado entre nosotros. La vida es una tarea, sobre todo ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un libro se llama La vida: instrucciones de uso —tú recordarás, querido Phil, si es de Perec—. Súbitamente pienso que no hay alternativa, excepto actuar como si. Me explico: las instrucciones para la vida es vivirla como si tuviera sentido. ¿Aun —te pregunto— cuando decenas de señoras son quemadas a la media tarde con cuatro bidones de gasolina en el casino al que iban a jugar juegos de jubiladas? Sálganse porque se las va a cargar la verga —dijeron los facinerosos—, rociaron el líquido y prendieron fuego al local rebosante de inocentes que ignoraban su cita con la calcinación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lamento que mis cartas al extramundo consistan en estos informes nada estéticos, nada jubilosos. Pero tu arte cantocísnico del país y su ciudad medúsica, tu crepuscular pintura del poder penetrante, de la representación (me encanta esa palabra) sobre un conjunto de seres, calles, edificaciones, vidas, drogas, violencia, biografías, colores, trazos furiosos, desigualdades humanas y epifanías en la esquina, jardines de la iluminación y alteraciones de la conciencia, valle de lágrimas homicidas, ha logrado ser parte de lo que no es infierno, algo a lo que hay que hacerle lugar y darle espacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida, querido Phil, es una burbuja. Corre como agua entre los dedos. Por cierto, a la mía acaban de llegar dos nietos, una niña y un niño, con un día de diferencia. Los dioscuros. Las personas episódicas salimos de la escena pero la función humana continúa, así a veces parezca que desaparecerá. No pasa nada. No somos de aquí. Nos vamos mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un abrazo, querido amigo. Que te encuentres bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-8523412340536339428?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/8523412340536339428/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=8523412340536339428' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/8523412340536339428'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/8523412340536339428'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/09/alcance-al-informe.html' title='ALCANCE AL INFORME.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-2331133311177613294</id><published>2011-08-28T18:39:00.000-07:00</published><updated>2011-08-28T18:42:28.810-07:00</updated><title type='text'>THINK TANK.</title><content type='html'>“¿Cuáles son los riesgos más grandes en el mundo actual según afirma un estudio reciente? ¿Pandemias, crisis financieras, secuelas de ataques cibernéticos, tormentas geomagnéticas monstruosas, descontento social y revoluciones?” No lo dije, sólo lo pensé, porque me pareció demasiado abstracto y bastante intangible para los interlocutores. Muy lejano a ellos.&lt;br /&gt;       Érase una tarde y una comida. Yo estaba atrapado en un agujero del cual tiene la llave Flaubert: sus filisteos. Los Homais de Madame Bovary me rodeaban como si también fuera uno de ellos. Cuatro señores extraños se habían presentado a la comida mensual del grupo de habituales para exponer el descubrimiento de algo importantísimo y bien extraordinario: el tinktank. Un invento hecho apenas en la Segunda Guerra Mundial y ahora usado en todas partes y en todos lados, por ejemplo, en León, de donde procedía la mitad de ellos: quien daba la explicación reveladora e informaba de la buena nueva, y quien a su lado sostenía un largo papel arrugado donde se anotaban ciertas frases ancla sobre el tema, escritas con profusas faltas de ortografía. Los otros dos eran alteños de cepa, barrigones y con gorra de beis, que en su silencio admirativo compartían el mysterium tremendus de ese santo grial: el tinktank.&lt;br /&gt;       “¿San’qué? Ahora mismo estamos en el círculo del infierno correspondiente al power point antes de la corriente eléctrica”. Iba a decirlo pero me reservé el comentario, pues el entusiasmo del ponente era manifiesto y cualquier imbécil resulta fascinante después de diez minutos de observarlo. Éste llevaba quince de estar hablando. Todo era como un equívoco: la comida, los asistentes, el discurso, la dimensión desconocida a la que acabábamos de entrar. Y yo atrapado ahí, como a menudo me suele suceder: fuera de lugar.&lt;br /&gt;       Cuando por fin terminó el tropezón ponente, quien daba la palabra y era anfitrión de la comida, alto personaje del pueblo, llamó al atril a un local para contestarle al extraño. Y éste dijo que no, que no y que no. Que ellos eran diferentes y harto autosuficientes. Enarboló al revés el lema humano del lugar: godos todos, parientes todos, enemigos todos. Y ustedes tampoco, ni sus dudosas propuestas. Cómo que de León, y qué carajos nos importa su pinche tinktank.&lt;br /&gt;       Luego me tocó hablar. Comencé por el oriundo negativista. La cortesía es un encuentro nutricio con los demás para el cuidado de uno mismo. Reclamé cortésmente su descortesía. Entendía que había sido un brote del síndrome de las fronteras puras, pueblerina y defensiva reacción neurótica ante el mundo planetario y las inmensas superficies que lo constituyen. O el encierro en lo particular, el gusto fatal por hacerse desdichado antes de tiempo. Así que le externé mis condolencias. Al proto powerpointiano le dije que pensar estaba bien, que los centros del pensamiento organizado eran tan viejos como la especie humana y habían aparecido mucho más antes de todas las guerras, que fundara su instituto tinktanknesco y convocara adherentes, que mantuviera el nivel de su nuevo evangelio, que él valía mil, que nunca cambiara, que le echara ganas. Que mejorara su ortografía.&lt;br /&gt;       Todo lo último, salvo lo mero último, fue una mentira entre piadosa, irónica y compensatoria. Se fundaba en la extrañeza del momento, en su no pertenencia. Daba igual decir lo que se dijera. Pero si se ve con detalle, la mera llegada de un mensajero intelectualmente harapiento que proponía pensar ya era un signo de los tiempos. Hablemos de esa perturbadora expresión bíblica nosotros, pues con ellos, los comensales y sus visitas, no se puede.&lt;br /&gt;        ¿Qué está pasando? Lo mismo, pero más. El crimen organizado avanza en todas sus modalidades y ramificaciones, impone una semiótica del miedo y del encierro colectivos, de la zozobra, perpetra actos terroristas en lugares de concentración masiva ---estadios de futbol ahora---, desata balaceras, realiza masacres y asesinatos escenográficamente crueles, comete asaltos a plena luz del día. Y enfrente está un Estado pasmado y un gobierno ineficaz que sostiene una guerra perdidosa contra causas sociales generadas hace tres décadas neoliberales, causas que toma por efectos y no sabe cómo dominar.&lt;br /&gt;       Leí hace días el conmovedor “Inventario” de José Emilio Pacheco en Proceso, donde cuenta la profecía de Marshall McLuhan en 1975 cuando volvió a Canadá después de estar en México y advirtió que una sociedad tan brutalmente desigual como ésa, donde la publicidad consumista de objetos suntuarios ocupaba los ojos, administraba las mentes y dirigía los deseos de todos, tarde que temprano estallará.&lt;br /&gt;       Hemos entrado a la zona de lo impensable, de lo imprevisible: sociedad del riesgo permanente. La clase política mexicana y sus derivados, institutos, magistrados, consejeros, partidos, se comportan titánicamente (del Titanic) autistas ante la grave situación, presos en la burbuja donde predomina una narrativa distinta de las cosas nacionales, del deterioro de la república, del sacrificio de la nación, que parecería determinada por criminales y saqueadores. El imperio estadounidense está iniciando su diseño de conflicto armado en México, cumpliendo la fatalidad de los imperios declinantes cuya guerra final se da en las fronteras. Hierve el caldero. A saber a dónde nos llevará. Mientras tanto trataré de hacer en mis términos aquello que propuso el evangelista: ponerme a pensar, tal vez para ir más allá del espejo del sujeto histórico, sin dejar somáticamente de serlo. Es como decirse con valor a uno mismo: “¿Sas’qué?” &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-2331133311177613294?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/2331133311177613294/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=2331133311177613294' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/2331133311177613294'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/2331133311177613294'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/08/think-tank.html' title='THINK TANK.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-8400762003582377814</id><published>2011-08-19T17:40:00.001-07:00</published><updated>2011-08-19T17:40:53.050-07:00</updated><title type='text'>INFORME CRISPADO A PHIL KELLY.</title><content type='html'>Querido Phil: Estamos en tu homenaje. “¡Ay sí, tuuú!”, dirías, con inteligencia zumbona, tu gaélica burla joyceana. Te acuerdas de una noche en una boda oaxaqueña cerca de la madrugada, cuando algunos invitados —para ser exacto: dos— esperaban hambrientos y desconfiados entre sí los lechones que saldrían del horno, otros bailaban como si fueran brasileños, algunos bebíamos muertos de risa y la realidad vibraba como telita de tul, mientras tu hija menor iba caminando por el jardín con dos pinceles tuyos apretados en la mano. De pronto sugeriste que nos metiéramos a la alberca y que sentados en el fondo viéramos una película de Bergman: “El rito”, por ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo estuvimos considerando entre risotadas, según te consta. En ese momento éramos felices y ya pasó. Así que debo enviarte un informe de cómo andan las cosas en éste tu valle plástico y escénico, cromático y abstracto supraformal que pintaste, ese universo visionado de signos fuertes a la manera de centellas, como otro término que también se aplica a ti: “satisfactante”: lo satisfactorio del impacto más el actante, el que lo hace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te acuerdas cuando platicamos del Tarot de Jodorowsky para México: el país que se crucifica a sí mismo. Bueno, salgamos un instante de él, de tu Babel descifrada. Voy a contarte de Londres y otras ciudades inglesas que se acaban de incendiar: una turba-brecha socioeconómica de desposeídos salió a las calles y atracó, quemó, allanó. El circunspecto funcionario advirtió que eran niños y adolescentes miembros de una generación perdida que viven en ghettos, apenas auxiliados por raquíticos subsidios públicos, los cuales hoy buscan suprimir los insaciables monstruos neoliberales. Los hijos de la Bestia 666, operantes de la sociedad quebrada esclavizadora. Y el mundo árabe también estalla: apenas ayer un bombazo en un hotel de Pakistán mató a doce personas, en Irak asesinaron a cinco soldados, en Siria las fuerzas gubernamentales suprimieron a veinticinco personas con disparos de cañón en un barrio pobre y resistente, en Afganistán los talibán mataron a veintiocho, en Yemen masacraron a veinte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La guapa y joven líder chilena comunista Camila Vallejos declaró que impulsarán un plebiscito para que el pueblo decida qué modelo de educación quiere, luego de encabezar manifestaciones de medio millón de estudiantes, padres de familia y profesores en Santiago, abriéndose las anchas avenidas. Esas masas exigen renacionalización del cobre y gratuidad en la educación, espacios civilizacionales que quieren ser sustraídos al interés financiero y al lucro satánico. Todo hierve, querido amigo, estamos en el mero centro de El Caldero que yo mismo, quien tanto te extraña, llegué a escribir. Toda escritura es una pintura, toda pintura también. Cuelga enfrente de mí, cuando escribo estas líneas, tu Autorretrato. El que yo llamo Maitreya, el Buda que vendrá. No sé, aunque sí sé, el por qué de ese nombre. Es como andar diciendo que la maldad ahora desbordada en todas partes es un tema profético: el triunfo provisional del mal como condición causativa de la regeneración global. Y llegará el Mesías que cambie el tiempo e inicie el fin de la historia, la cual siempre es un orden metafísico. “¡Ay sí, tuuú!”, dirías. Se me ocurre afirmar que lo sabes: hoy ya eres metafísico, Phil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu pintura —y espero que esto no te parezca decorativamente lírico—, forma parte de la zona de luz que nos ha sido dada para sobrevivir. Las razones de tal cuestión son varias, expresivamente suficientes. Ahora bien, ¿podría alguno de tus lienzos profundos, esos grandes accidentes controlados, salvar del infortunio en estos días de noche cuando cualquiera puede caer? Directamente no, tangencialmente sí. Y es como se desentraña Casa Medusa: Perseo la degüella mirándola a través del escudo, su espejo, y después deposita suavemente la cabeza sobre unas ramitas y las gotas de sangre que caen en ellas inventan el coral. Cualquiera de tus lienzos, los que somatizándome me rodean, puede servir para tal beneficio. Respuesta a la pregunta: sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habemos pues, querido amigo, población prescindible en estos días holocáusticos del planeta. Y aquí, en el país de lágrimas, el esperpento valle-inclaniano, philkellyano, un matón confiesa haber matado a trescientos y haber mandado matar a otros tantos, afirma que todos eran culpables, felicita a la policía por su propia captura y la policía lo felicita a él por obligarla a superarse para capturarlo. ¿Escalofriante?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras lo buscan allanan la casa de Efraín Bartolomé, el poeta a quien habrás conocido, amenazan a su familia y a otros dos ciudadanos, tan normales como tú y yo. Otro poeta, Javier Sicilia, encabeza un movimiento por la paz y la ley, y va besando y abrazando a los funcionarios que denuncia con su palabra, ya no poética sino política. Curioso, querido Phil: dos poetas, geometría de correspondencias, mientras hoy podemos reunirnos para decir la ilusión de la memoria y la tristeza del recuerdo. Ya no estás aquí, tu obra sí. Entonces estás aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es complicado: nos lleva a lo impermanente: a decir, todos nos vamos a morir. Por algunos pocos habla su vida. Tu vida son tus cuadros y ellos los talismanes que pueden hablar con nosotros: todo cuadro es un poema. Mientras estén cerca de uno nos permitirán una última y plena mirada a la experiencia humana. Será hacer el tránsito con los ojos abiertos. Entonces yo digo, Phil, que eres el psicopompo, el barquero de un Hades lleno de belleza y fuerza, admiración y transmutaciones que hacen sentido. Suficiente para que hayas llegado al cielo de los santos y sanos bebedores que fueron completos y heroicos, perseverantes todos los días, con la ropa manchada de todos los tonos y colores posibles, aun aquellos que no existen todavía en la creación. […]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-8400762003582377814?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/8400762003582377814/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=8400762003582377814' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/8400762003582377814'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/8400762003582377814'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/08/informe-crispado-phil-kelly.html' title='INFORME CRISPADO A PHIL KELLY.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-6525199109848687100</id><published>2011-08-14T11:23:00.000-07:00</published><updated>2011-08-14T11:37:48.503-07:00</updated><title type='text'>SABIÉNDOSE ENTONCES.</title><content type='html'>Me escribe un amable lector para hacerme saber que él no cree en las teorías de la conspiración y pedir mi “opinión directa” al respecto, pues le parece que el texto anterior publicado en esta columna (“Inadaptémonos” I y II) sugiere la existencia de las mismas como una razón operativa del momento económico, político y social que planetariamente está en curso. Tiene razón: afirmar, como lo hice, que la economía y la historia contemporáneas son una conspiración no es otra cosa que aludir, con los matices que trataré de exponer, a la célebre definición al respecto de Karl Popper: “La teoría de la conspiración es una perspectiva según la cual todo lo que se produce en la sociedad ---incluidas las cosas que por regla general disgustan a la gente, como la guerra, el paro, la miseria, la penuria--- es resultado de los designios de ciertos individuos o grupos poderosos”.&lt;br /&gt;       Popper señala que esta opinión se halla muy extendida aunque suponga una superstición primitiva, y que en su forma moderna es un resultado “de la laicización de las supersticiones religiosas”. Otro término para lo mismo es lo que Manès Sperber describió a mediados del siglo pasado como “la visión policiaca de la historia”. Algunos antropólogos le han llamado “teoría de la causalidad”, entendiendo esta actitud a la manera de un residuo “prelógico” en la mente humana arcaica que pretende encontrar un origen oculto y no manifiesto a partir de todo fenómeno, achacándoselo a ello mismo.&lt;br /&gt;       Y es cierto también que tales consideraciones acerca de la naturaleza supuestamente recóndita de lo real han originado las espantosas persecuciones de etnias, culturas y pueblos designados como chivos expiatorios en aquella historia universal de la infamia, por desgracia tan común y característica de todo tipo de racismos y exclusiones. En su imprescindible obra sobre el tema, La causalidad diabólica (Muchnik, Barcelona, 1982), León Poliakov cita a Freud: “Lo malo es lo ajeno al Yo, lo que le es externo”, y a Einstein: “Hay demonios en todas partes; es probable que, de modo general, la creencia en la acción de los demonios constituya el inicio de nuestro concepto de causalidad”, entre otros autores, para demostrar la persistencia de una mentalidad conspirativa en la estructura social actual.&lt;br /&gt;       Incontables ejemplos nutren el oprobioso antisemitismo que intoxica patológicamente la historia de la época: la demonología antisemita, según la llama Poliakov, que también abarca otras demonizaciones históricas como la fobia antijesuítica. Quizá el mejor exponente de esos montajes intencionados sea el conocido libelo Los Protocolos de los Sabios de Sión, una falsificación de la Okrana, la policía secreta zarista destinada a alimentar el odio popular hacia los judíos, que aseguraba revelar las actas secretas del Congreso Judío de Basilea celebrado en 1897 y sus supuestas e infames estrategias para controlar el destino económico, político y social del planeta.&lt;br /&gt;       Y sin embargo, una profusa literatura ---la cual en mucho corresponde a una clasificación “conspiranoica” (conspiración más paranoia), frecuentemente poco rigurosa---, y un buen número de sus autores ---varios de los cuales sin duda no gozarían, por fantasiosos y subjetivos, de una credibilidad verificable--- muestran cómo una considerable cantidad de sucesos modernos, desde guerras hasta procesos sociales, desde fenómenos masivos hasta transformaciones morales públicas, fueron anticipados y advertidos a veces mucho tiempo antes de que ocurrieran, siendo entonces parte de un diseño general (o meras profecías autocumplidas que formarían parte de ese diseño) proveniente de centros fácticos y desconocidos que ejercen el poder global contemporáneo. De ahí que pensadores tradicionalistas que van más allá de lo conspirativo y pintoresco, como Guénon, y cuyo rigor conceptual está fuera de duda, afirmen que en el mundo moderno existe un secreto mayor: “la formidable empresa de sugestión que ha producido y nutrido la mentalidad actual”.&lt;br /&gt;      Si bien todo lo anterior puede contextualizarse, la historia económica de las últimas décadas (la cual es sobre todo una historia política) encaja perfectamente en la teoría de la conspiración. ¿No es un complot contra el interés humano general que el 90 %, cuando menos, del capital monetario actualmente se destine a la especulación financiera y sólo el 10 % del mismo, o menos, a la inversión productiva? ¿No ha sido la doctrina neoliberal del shock económico ---desregulación, privatizaciones y disminución del gasto público--- una descomunal imposición planetaria cuyos supuestos, visibles e invisibles, corresponden directamente a una operación conspirativa? Y la ideología que la sostiene, nunca reconocida como tal, ¿no es parte de una “extraña dictadura”, como diría Forrester, decretada insidiosamente, es decir, conspirativamente? O el “libre mercado”, que nada tiene de libre, ¿no representa una circunstancia manipulada por unos cuantos, o sea, conspiracional, en perjuicio de las mayorías? O el “nuevo espíritu de la época”, que consagra el lucro nihilista contra el interés general, ¿no proviene de un empeño intencionado que poco tiene de espontáneo?&lt;br /&gt;       “La verdad es lo que se hace creer”, diría Voltaire. Y hacernos creer que este mundo materialista y terminal es una verdad histórica ineludible se ajusta a una narrativa del complot antes que a un proceso contingente. La civilización contemporánea y sus fenómenos económicos, mera política a fin de cuentas, son una conspiración tan sofisticada que no puede decirse, a riesgo de caer en el ridículo, que son una conspiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-6525199109848687100?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/6525199109848687100/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=6525199109848687100' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/6525199109848687100'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/6525199109848687100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/08/sabiendose-entonces.html' title='SABIÉNDOSE ENTONCES.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-6111684040145986056</id><published>2011-08-05T11:16:00.000-07:00</published><updated>2011-08-05T11:18:14.620-07:00</updated><title type='text'>INADAPTÉMONOS / y II</title><content type='html'>El pacto entre el ser humano y su circunstancia vivencial está roto. Todo el sentido (la interpretación) que sostuvo a la cultura occidental y su proceso civilizatorio desde el Renacimiento hasta ahora ha llegado a su fin. Tres paradojas determinan el horizonte de nuestra época: del individualismo renacentista a la masificación contemporánea; del naturalismo inaugural de entonces a la mecanización actual; del humanismo nacido hace quinientos años a la brutal deshumanización de estos días oscurecidos. Dicho en palabras de Ernesto Sábato, los anteriores sólo son aspectos de una sola y gigantesca paradoja, la deshumanización de la humanidad, un fenómeno resultante de la acción de dos fuerzas “dinámicas y amorales”: el dinero como valor absoluto y la razón como fundamento único de lo real.&lt;br /&gt;       Los tiempos de la intemperie, del desamparo y la soledad, de la extrañeza ante un mundo que no se entiende más, llevan al hombre a preguntarse nuevamente sobre sí mismo, a buscar otras narraciones que expliquen la forma en que se manifiesta lo existente, pues ahí donde está el mayor peligro, según afirma el poeta, se encuentra también la salvación. Paradoja de la proximidad: en el problema mismo está la solución.&lt;br /&gt;       La tarea crítica y moral de Viviane Forrester se ajusta a aquella definición de Bismarck tan invocada (pero tan mal entendida intencionalmente, tan manipulada) por los especialistas en el tema: la política es el arte de lo posible. En efecto, es políticamente posible, primero, desenmascarar un  sistema ideológico planetariamente hegemónico, así se ostente como humanamente espontáneo e históricamente inevitable, y, segundo, plantear las acciones depredatorias, los conflictos verdaderos que social e individualmente crea dicho sistema, aunque no se conozca claramente todavía aquello que lo reemplazará (fue el anatema descalificatorio que los políticos tecnócratas franceses lanzaron contra El horror económico, el primer gran libro denunciatorio de la autora: “no propone soluciones”, dijeron, como si la denuncia fundada de un estado de cosas no fuera un primer paso hacia su eventual solución).&lt;br /&gt;       Utilizando diversos ejemplos de esta hegemonía cultural insidiosa que el ultraneoliberalismo ha establecido en las mentes de casi todos a través de un bombardeo semántico y visual incesante, Forrester demuestra la incoherencia de las proposiciones  dogmáticas que sostienen su modelo único, estalinista, dictatorial: “el empleo depende del crecimiento; el crecimiento, de la competitividad; la competitividad, de la capacidad para eliminar puestos de trabajo. Lo cual equivale a decir: para luchar contra el desempleo, ¡hay que despedir!”&lt;br /&gt;       Esta es una de las mutaciones radicales que el ultraliberalismo ha traído consigo: el trabajo, fundamento histórico de la civilización humana, ha perdido su valor social, no solamente desapareciendo (la multinacional Sony anuncia la eliminación de 17, 000 empleos y su cotización bursátil aumenta 8.41 ese día y 4.11 al siguiente), sino envileciéndose mediante la reducción sistemática de los salarios, la supresión de los contratos colectivos y la evaporación de las prestaciones laborales, obstáculos todos ellos para la rentabilidad máxima del capital y sus ganancias estratosféricas, para el lucro sin medida, el supuesto bien esencial de esta hora bizarra e invertida donde las mayorías victimizadas deben admirar el éxito de sus minoritarios verdugos oligárquicos, un síndrome de Estocolmo propagandísticamente convertido ---mentira que se repite mil veces y así se vuelve verdad--- en un reflejo ideológico acrítico, educativo, cultural.&lt;br /&gt;       Otro ejemplo dramático, y aun trágico en sociedades tan desiguales como la mexicana, un tercer mundo degradado y maquilador, es el “déficit público”, señala Forrester, el cual comprende lo que ella llama “beneficios públicos”, gastos de educación y salud que el ultraneoliberalismo considera superfluos y hasta nocivos pues su defecto es “no ser rentables, estar perdidos para la economía privada y representar un lucro cesante insoportable”. Tales gastos, como indica, que se vienen reduciendo en todo el planeta globalizado, no son útiles ni necesarios sino indispensables: “de ellos dependen el futuro y la supervivencia de nuestra civilización”.&lt;br /&gt;       La historia contemporánea, en síntesis, es una conjura determinada por los centros del poder fáctico, sobre todo los financieros, cuando la economía pasó de ser la organización y el reparto equitativo, o al menos funcional, de la producción para el bienestar de las sociedades, a la consagración de un sistema despótico, especulativo y totalitario, cuyo fin único y último es el lucro inhumano y demencial que genera el empobrecimiento de las mayorías y el inmoral enriquecimiento plutocrático de los muy pocos. Un nuevo orden mundial estructuralmente antidemocrático que hasta ahora, mientras sea suficientemente poderoso, podrá darse el lujo de “mantener el marco democrático”, mientras el sistema político global se ha convertido, sea cual sea el partido que gobierne, en un mero administrador de sus intereses. &lt;br /&gt;       El primer movimiento es saberlo, el siguiente modificarlo. Y aunque esta acción no le sea dado cumplirla a las generaciones presentes, es indispensable salirse mental y anímicamente ya de un “realismo”, diría Forrester, que impone en todos una asombrosa indiferencia respecto de la realidad. Lo humano verdadero perseverará, sea hoy tan aparentemente inhumano. Ningún sistema ideológico cancela o detiene la historia. No hay reich ni ultraliberalismo que duren mil años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-6111684040145986056?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/6111684040145986056/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=6111684040145986056' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/6111684040145986056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/6111684040145986056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/08/inadaptemonos-y-ii.html' title='INADAPTÉMONOS / y II'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-1757908377023568517</id><published>2011-07-30T09:32:00.001-07:00</published><updated>2011-07-30T09:32:50.135-07:00</updated><title type='text'>INADAPTÉMONOS / I.</title><content type='html'>Despertar, diría Stephen Batchelor, es el propósito que abarca todos los propósitos. Tal vez entonces, para aventurar una posibilidad alcanzable, ésa sea la tarea primordial de toda vida humana: despertar del sueño existencial que nos engaña, despertar de la pesadilla histórica que nos agobia cada vez más. &lt;br /&gt;       Diferenciemos, sin embargo, pues hay diversos niveles donde dicho despertar suele suceder. Está, en primer lugar, el despertar al que conduce la contemplación, aquel fenómeno cognitivo que ocurre cuando se miran los significados de la realidad en un estado de quietud mental y de silencio interior, cuando la comprensión del sujeto va más allá de las cosas significantes para ingresar al mundo verdadero y esencial de los significados. &lt;br /&gt;       Autores como el pensador contemporáneo Elémire Zolla (Verdades secretas expuestas a la evidencia, Paidós, Barcelona, 2002),  advierten que permanecer atenidos a los significantes, a las formas, imágenes y circunstancias de lo inmediato, supone vivir una vida inmersa en la vaciedad y el sinsentido. La contemplación conduce al escrutinio profundo de los significados, y al alcanzar su máximo potencial ---un acto muy difícil pero no imposible--- desaparece la distancia entre quien contempla y aquello que es contemplado.&lt;br /&gt;       La misma dialéctica del raciocinio, afirma Zolla, desemboca en la contemplación si se lleva hasta el final: “Quien haya agotado las opiniones está en el umbral del conocimiento contemplativo; quien haya llegado al cinismo respecto a los valores profanos tanto del individuo como de la sociedad por haberlos indagado a fondo; quien haya llegado hasta el desprecio respecto de los pareceres tanto ajenos como propios, está maduro para contemplar. La razón crítica culmina en la contemplación”.&lt;br /&gt;       Pero la contemplación provoca miedo y genera rechazo pues “reduce a cenizas” las mentiras cotidianas que determinan la existencia del sujeto tardomoderno, y si bien promete un logro superior y excepcional, antes de llegar a él deben purgarse las ideas recibidas, los lugares comunes, el sentimentalismo atrofiante y el racionalismo materialista; antes, en suma, debe cambiarse de piel, trascender el ego, superar el yo, atemperar el deseo. Una empresa descomunal y atípica en esta sociedad planetaria del narcisismo desbordado y de la uniformidad avasalladora.&lt;br /&gt;       “¿Quién es sabio? El que puede ver lo recién nacido”, establece un texto milenario. Zolla sostiene que se pasa de una época a otra cuando las ideas, los sentimientos, las imágenes obsesivas o consoladoras más difundidas comienzan a marchitarse. Puede hablarse entonces de otro nivel del despertar: el ámbito de lo colectivo, donde de tanto en tanto suelen ocurrir transformaciones de la mentalidad predominante, que al principio son minoritarias, tácitas y paulatinas, para volverse después manifiestas y generales. &lt;br /&gt;       Ello viene sucediendo ya, así sea incipiente todavía, en este marchitamiento histórico del capitalismo salvaje, en este crepúsculo del ultraliberalismo nihilista, en este punto terminal de su acrítico dogma del “libre” mercado como entidad objetiva y su catastrófico axioma de la máxima rentabilidad, aunque tal diseño de lo real, una mera economía de casino, se disfrace gracias a los fuegos fatuos de la tecnología como si fuera una plenitud civilizacional inédita, y se oculte ideológicamente a través de una sobresocialización mediática continua, la cual repite todo el tiempo, en todas partes y por boca de casi todos, sus falsas bondades culturales, su inexorable hegemonía global.&lt;br /&gt;       “Es hora de despertar ---escribe Viviane Forrester en Una extraña dictadura, FCE, México, 2002---, de constatar que no vivimos bajo el imperio de una fatalidad sino de algo más banal, de un régimen político nuevo, no declarado, de carácter internacional e incluso planetario, que se instauró sin ocultarse pero a espaldas de todos, de manera no clandestina sino insidiosa, anónima, tanto más imperceptible por cuanto su ideología descarta el principio mismo de lo político y su poder no necesita gobiernos ni instituciones”.&lt;br /&gt;       Una de las armas más eficaces de esta “razzia” planetaria, según la autora, ha sido la introducción de un término que caracteriza como perverso al ser repetido sin cesar con fines de propaganda y para persuadir sin la intervención del razonamiento: la globalización, pues “supuestamente define el estado del mundo, pero en realidad lo oculta”. Este nuevo régimen, la extraña dictadura, no intenta organizar a las sociedades contemporáneas (o a “la” sociedad, dado que la diversidad humana misma es su enemiga) sino aplicar urbi et orbi una idea maniática: “la obsesión de allanar el terreno para el juego sin obstáculos de la rentabilidad, una rentabilidad cada vez más abstracta y virtual”.&lt;br /&gt;       Para Forrester el ultraliberalismo no tiene nada de fatal porque no es inevitable, sólo se trata de una política precisa que actúa al servicio de una ideología: determinar la globalización conforme a sus fines y someter la economía del planeta a un diseño único: “olvidamos que la globalización no requiere una administración ultraliberal, y que ésta sólo representa un método (por lo demás, calamitoso) entre otros posibles”.&lt;br /&gt;       Resistir, consigna la autora ---ni circunstancial ni gratuitamente mujer---, significa rechazar. Rechazar es volver a pensar. Y pensar con autonomía, única forma de pensar, es la preferencia soberana e imaginativa por la in-adaptación ante un mundo donde el lucro inagotable pretende imponerse como el valor humano esencial. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-1757908377023568517?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/1757908377023568517/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=1757908377023568517' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/1757908377023568517'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/1757908377023568517'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/07/inadaptemonos-i.html' title='INADAPTÉMONOS / I.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-6585625317837180784</id><published>2011-07-23T17:49:00.000-07:00</published><updated>2011-07-23T17:56:56.532-07:00</updated><title type='text'>TRECE.</title><content type='html'>¿Qué hizo Merlín para derrotar a la bruja? Le dio la espalda. Eso pienso cuando la veo venir hacia mí y me arranca un apretón de manos, un beso y un abrazo, escenificado para que los otros vean que esa señora sesentona y yo de tal manera cordial nos saludamos. Nuestro protocolo social no existe pues ella corresponde al subgénero mal bicho, malas vibraciones del fenómeno mujer. ¡Oh, lo femenino! ¿Cómo purga uno su desagrado? Haciendo así, aguantando vara en el mal tiempo: llueve, llueve, cómo llueve. Actualizo entonces las reglas uno y dos: soportar la injusticia, adaptarse a las circunstancias. Las circunstancias son un espacio-tiempo que se pliega sobre sí mismo, allí en el saloncito lleno. Hay que comenzar y hago el anuncio: “Señoras y señores, damas y caballeros, jóvenes y jóvanas, niños y niñas, público conocedor”. Abre el concierto Polanco, un trío telonero que hace electro-pop, fusión, mezcla posmo o según se llame su modalidad. Circula tanta energía. La vida sin música sería un error.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y luego surge lo inesperado: una revelación. Lourdes Orozco y Trece, su primer disco. Seis canciones del mismo que sonarán no lo refinado que debieran por la mala acústica del sitio sino que se verán resplandecientes y se sentirán intensas, despertando la somática de aquellos días indocumentados y felices, cuando la ciudad apenas iniciaba su irreparable y con ella nuestra auto destrucción. Malas vibras megaurbanas. La tía Elsa contó apenas el asalto armado a la hija horas atrás para despojarla de una camioneta recién comprada. Clima delincuente, clima delicuencial. El cielo es una densa costra gris y el feísmo citadino luce en todo su esplendor astroso. Inferus privador: la boca de Plutón. Aunque los sublimes covers que ella interpreta me llevan a actualizar las reglas tres y cuatro: no esperar nada y seguir en el camino. Sumertime es espléndida, Natural woman un alarde, To love sombody un himno y el popurrí de los Beatles campeones (¿por quién vota?) resulta épico. Un amigo, que por tacaño no compra Trece, el disco joya de sólo cien varos presentándose ahora, antes de que entráramos a esta carpa desajustadamente acústica de misterios originales: ¿cómo apareció la melodía?, súbitamente recordó al poeta: familia, nido de alacranes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lourdes Orozco canta acompañada del grupo Polanco, coreada por sus hijos y una amiga. Familia no alacránica, que también las hay. Una de las líneas narrativas actuantes en el concierto amateur, ellos aman lo que hacen y por eso lo hacen bien, es dicho ajuste biográfico, tarea que la gente, casi siempre sin darse cuenta, suele emprender. La señora fatamorgánica que me arrancó el saludo se sube por su cuenta al escenario para apropiarse de la ovación que el público dirige a la cantante y sus imberbes buenos músicos, entre los cuales resplandece un talento adolescente que también debuta: Ignacio Orozco, tecladista de la sesión. Disfrazada de doncella como está vestida, familia alacrana, la señora pronuncia un estudiado discurso sentimentalizante en el cual sobre todo habla de ella misma, luego entrega como obsequio una maceta con flores, alguien comenta que de esas macetas vio muchas por allá afuera, y entre la festiva audiencia queda la lección humana de que lo único que se quema en el infierno es el yo. Malas vibras contrarrestadas. Las positivas se instalan hegemónicas, como si flotáramos en una quinta dimensión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la ciudad alrededor a la manera de un anillo efervescente, enervante. ¿Qué ocurrió con aquel alto mi valle metafísico, qué fue de esa la región más transparente de mi extraviada juventud? Ahora las sombras caminan todo el día y por la noche se multiplican. Fauna urbana atemorizante: son tantos y el número es insoportable, los edificios rotos y vacíos al lado de otros apresuradamente levantados, la especulación inmobiliaria y enmohecidos los objetos por una lluvia que lleva de durar semanas, el caos cuyo desorden es un orden donde nadie puede entender y yo ya no sé soportar: a las tres de la madrugada me despierta el ruido de los vehículos que circulan por la febril avenida donde queda el hotel. Actualizo a esa hora avanzada las cuatro reglas con el ánimo encogido aunque el corazón pleno, sabiendo que en breve me iré de ahí: soportar la injusticia, adaptarse a las circunstancias, no esperar nada y seguir el camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las puertas cerradas están abiertas: estética de la desaparición, acción de la distancia, purga de la soledad, tónico del silencio. Todos los santos viven ocultos mientras los héroes públicos hieden. Mi mujer y yo por fin llegamos a nuestra apartada abadía: excepcionalidad del atrevimiento diferente o paradojas de la proximidad obtenida en la que tuvo que ver la familia alacrana: para estar aquí debió pasarse a través de ella: fueron peldaños y hubo que subirlos todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Viste a fulano, saludaste a perengana, hablaste con zutano? Comentando entre los dos el tópico de los otros, uno que siempre es otro para los otros, la segunda revelación sucede: estamos escuchando Trece y nos admira como una epifanía. Allá llueve mucho y aquí muy poco, donde la cadenciosa y limpia voz de la cantante nos va guiando al encuentro con la belleza que es idéntica a la justicia y a la verdad. Todo está bien entonces: trece centímetros en promedio miden las pestañas de los elefantes, el cielo tiene trece niveles horizontales y suman trece las vitaminas esenciales para el cuerpo humano. Son los milagros: inesperados y sutiles. Por eso fueron trece los comensales de la Última Cena y tal cifra que resulta cuatro son estas canciones puerta a una discreta felicidad: la música.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-6585625317837180784?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/6585625317837180784/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=6585625317837180784' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/6585625317837180784'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/6585625317837180784'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/07/trece.html' title='TRECE.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-414218501221498391</id><published>2011-07-15T13:40:00.000-07:00</published><updated>2011-07-15T14:29:59.368-07:00</updated><title type='text'>SIN COMENTARIOS.</title><content type='html'>¿Qué significa: una pasmosa frivolidad, una severa limitación, una atrofiada indiferencia, un vergonzoso oportunismo, una agobiante irresponsabilidad, o todo eso al mismo tiempo, es decir, un proyecto político gubernamental compuesto de tales contenidos? El fin de semana pasado fue el más sangriento y brutal de los últimos tiempos mexicanos, de suyo tan sangrientos y brutales. Más de cien asesinatos ocurrieron mientras el presidente Felipe Calderón se dedicaba a festejar el descomunal engaño mediático futbolístico ---convertido por las enajenantes televisoras duopólicas dueñas del negocio en una pedagogía cultural instantánea y/o en una terapia nacional súbita---, para emitir el lunes siguiente otra desafortunada y penosa declaración desde las escalinatas de la casa presidencial: “Yo estoy convencido de que México no va a ser el mismo que antes después (sic) de este campeonato del mundo”. ¿Y los muertos, cuya cifra rompió un récord? Sin comentarios.&lt;br /&gt;       La verdad, diría Voltaire, es lo que se hace creer. ¿Por qué se intenta hacer creer a la opinión pública que un meritorio triunfo deportivo de jóvenes todavía no intoxicados por el lucro comercial, y debido a ello tan eficaces y decididos, representa un suceso suficiente para modificar un destino colectivo mediante un escatológico antes y después? El inverosímil sentido de la declaración presidencial esconde un significante no por obvio menos revelador, donde se exhibe, de nueva cuenta, la doble moral predominante, el doble discurso vigente, las dos historias (las dos imágenes) usuales: una que es percepción inducida para el consumo común y otra que es realidad no mencionada para seguir sosteniendo un engaño generalizado: todo va bien.&lt;br /&gt;       Octavio Paz escribió que los pueblos tristes tienen muchas fiestas, aludiendo así a las interminables celebraciones autóctonas predominantes en el país. Hoy podría decirse que las sociedades desasosegadas tienen muchos entretenimientos narcotizantes para escapar al reconocimiento de lo real. De tal modo sobreviene una subversión en la cual lo esencial, lo permanente, se confunde con lo accesorio y lo ocasional. El campo de batalla de la modernidad ha sido el de la mentalidad humana. Y en dicha conflagración, existente pero no aceptada por el pensamiento políticamente correcto, diversos autores han mencionado la existencia de una obra “brujeril” de sugestión ideológica global hasta hoy victoriosa, la operación hegemónica de un “totalitarismo blando” que uniforma y masifica a los antes ciudadanos, ahora consumidores neuróticos que vicariamente gozan como si fuera una realización ontológica propia la intrascendente obtención de un campeonato mundial de futbol, el único acontecimiento social que aún puede conjugar un plural tan falso como imaginario: ganamos (o perdimos, que frecuentemente suele pasar).&lt;br /&gt;       Ese totalitarismo de la conciencia contemporánea, el cual no menciona su verdadero nombre pues actúa silenciosamente en el interior de un sistema “democrático” y de ahí su blandura, convierte en un acto de extrema dificultad aquello que parecería ser lo más sencillo: ver con nuestros ojos lo que hay delante de ellos. Hace tres siglos el filósofo francés Saint-Simon profetizó que el gobierno de los hombres sería sustituido por la administración de las cosas. Afirmar que tales cosas administradas serían después meras imágenes y luego declaraciones sobre las imágenes, sólo es un poner al día dicha premonición dramática confirmada por el tiempo actual: los seres humanos pasamos culturalmente del ser al tener, y del tener concluimos en la fantasía posmoderna del parecer.&lt;br /&gt;       El totalitarismo blando, definido también como una psicosis progresista volcada a la creencia de lo material como realidad única y del objeto tecnológico como su manifestación superior, necesita el complemento psicológico de un optimismo ingenuo, de una suscripción sentimental y voluntarista sobre lo real que sería risiblemente anecdótica si no proviniera de la casa presidencial.&lt;br /&gt;        Lo evidente no es lo determinante. El país sigue deshaciéndose en medio de lo que Robert Kaplan llama “la atmósfera del Coliseo”, donde se ofrece entretenimiento en lugar de valores, las masas se vuelven cada vez más indiferentes y las élites cada vez menos responsables de sus actos. Lo señaló Neil Postman como si hablara de nosotros: “Cuando una población se distrae con lo trivial, cuando la vida social es redefinida como una perpetua ronda de entretenimientos, cuando el discurso público se vuelve una especie de balbuceo, cuando la gente se convierte en una audiencia y su involucramiento en lo público un acto teatral, entonces una nación se halla a sí misma en riesgo: la muerte cultural es una clara posibilidad”.&lt;br /&gt;       Sin duda, y en mucho, ya estamos allí: adeptos a la nueva religión del consumismo, adictos a los parques de diversiones mentales televisivos, esclavos de la ideología de la industria del placer. Hemos perdido las fuentes de la vitalidad que provienen de la tradición ilustrada: el sano escepticismo racional, la creatividad individual imaginativa, la libre elección existencial. Aunque no todo está perdido, pues la historia demuestra no estar nunca escrita de antemano y otros caminos en ella siempre son probables. La elección diferenciada consiste en resistir al avasallamiento generalizado: valorar, diría el filósofo, las pequeñas verdades no pretenciosas, las cuales, todas ellas, no están ni en la retórica insulsa de los políticos ni en la crispante histeria de la televisión. Otra conciencia es necesaria, así parezca equivocadamente una marginalidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-414218501221498391?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/414218501221498391/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=414218501221498391' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/414218501221498391'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/414218501221498391'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/07/sin-comentarios.html' title='SIN COMENTARIOS.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-1316876029855633802</id><published>2011-07-08T11:12:00.001-07:00</published><updated>2011-07-08T11:12:29.536-07:00</updated><title type='text'>SOBRE LA EXISTENCIA.</title><content type='html'>Dos actitudes heterogéneas existen acerca del misterio de la existencia. La primera es propia del pensamiento occidental y abarca desde el cristianismo hasta el existencialismo. Postula que la existencia del sujeto no es algo querido o elegido por él mismo sino resuelto por otra entidad, sean los dioses o el azar, con independencia de la voluntad propia. Se viene al mundo por un designio divino o por un accidente biológico. Los dos fenómenos son incomprensibles y escapan al escrutinio de la razón. Uno de ellos tal vez será descifrado al morir por el creador metafísico, si es el caso, pero el otro volverá a aquella nada informe de la que afirma haber surgido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda convicción, proveniente del pensamiento tradicional (entendiéndose la tradición no como una costumbre antropológica sino como una verdad objetiva existente más allá de la genealogía de los pueblos y de las vidas de sus individuos), también llamado filosofía perenne, establece que la existencia es una circunstancia elegida por el sujeto. Y que obedece por tanto a la intención de querer cumplir un desafío: la conquista del sentido de esa misma existencia, mediante un combate heroico contra las fuerzas del caos y de la mente, contra las fuerzas del tiempo histórico predominante que, como el de ahora, niega todo significado, excepto el material e inmediato, al hecho extraordinario de existir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dice que estas actitudes establecen la distinción entre dos tipos de seres humanos: los retóricos, que buscarán su razón de ser entre lo que poseen y lo que obtienen, o a partir de los dogmas trascendentes que profesan, y los persuadidos, aquellos para quienes el mero hecho de existir ya es la respuesta al enigma de estar aquí, al enigma de por qué hay algo y no más bien nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal fue, como para muchos otros, la convicción profunda de Albert Camus al resolver el castigo de Sísifo, “el más hábil de los mortales”, según los antiguos griegos, haciendo que éste ame el bloque de mármol que debe subir a la colina una y otra vez durante toda la eternidad. Sólo amando nuestro destino, dice el autor, podemos vencerlo, darle sentido. Pero amarlo es considerarlo amable, es decir, merecedor de amor, así sea una tribulación tan grande como la de aquel rey de Corinto. El sentido está en la aceptación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno podría afirmar con Cyrill Conolly: “En cualquier momento, me desagradó mi persona; la suma de esos momentos es mi vida.” Y aun en tal antipatía, asumida y por ende ratificada, hay un discernimiento que deriva en la persuasión de que haber sido así tuvo sentido porque permite observar aquella reunión de momentos personales que llamamos vida como un sendero tal vez inevitable entonces pero diferente hoy, cuando puede enunciarse como algo que ya no es sino que ha sido. El sentido está en el reconocimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El relato de Franz Kafka, “Ante la Ley”, cumple para ilustrar el mismo dilema: la existencia nos es dada o la existencia es una elección. Un hombre de campo pide ser admitido ante la Ley. El guardián de la puerta que lleva a ella se niega a dejarlo pasar, pero le ofrece un banco y le permite sentarse. Pasan los días y los años, durante los cuales el hombre primero maldice a gritos su perverso destino y después, mientras la vejez lo va ocupando, decae en quejumbres. Cuando llega el final de su vida y está agonizando dirige una última pregunta al guardián: ¿por qué en todos estos años nadie más quiso entrar? La respuesta es legendaria: “Nadie ha querido entrar pues esta puerta solamente estaba destinada a ti. Ahora voy a cerrarla.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese hombre de campo nunca leyó a Epicteto: “Recuerda lo esencial: la puerta está abierta.” Pero Henri de Montherlant sin duda sí leyó a Kafka y, después de hacerlo, acaso condensó el tópico de la puerta, el solicitante y el guardián en esta sentencia memorable: “La gente no sabe hasta dónde puede osar sin peligro; si lo supiera se volvería loca de pesar por no haber osado más.” El sentido está en el atrevimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicha audacia también, o sobre todo, es conceptual. Radica en formular la vida personal desde una perspectiva simbólica, semejante a un tapiz tejido por fuerzas invisibles donde el sujeto encuentra significados en las coincidencias, percibe sutiles premoniciones y recibe enseñanzas desde los acontecimientos cotidianos. Los antiguos llamaban a esta facultad ciencia de la imaginación o arte de la liberación. Pero hoy en día tales instrumentos para comprender la verdad existencial son rechazados como inverificables, según observa Elémire Zolla, por la misma gente que cotidianamente se deja burlar por los fabricantes de imágenes políticas, que se deja engañar por los productores de publicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sentido está en la imaginación. Y alguna vez se marchitó culturalmente la fuerza imaginativa de la gente, esa energía fántastica confirmada por la certidumbre del poeta: hay muchos mundos y están en éste. Desde entonces el hombre no es ya “rey de su mente, donde deja que corra, feo río de desperdicios, un flujo de conciencia que tampoco intenta ya dirigir”, escribe Zolla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La existencia recibida y la existencia elegida derivan, al fin, en la tipología humana esencial, no por olvidada ahora menos real: los dormidos y los despiertos. Los dormidos sufren una vida ajena dispuesta por su cruel creador o por el incomprensible azar. Los despiertos se hacen cargo de sí mismos y reiteran en su existencia inmediata, así a veces les sea tan difícil, aquella oración última del Ulises joyceano: “…y su corazón golpeaba como loco y sí yo dije quiero sí.” El sentido está en la afirmación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-1316876029855633802?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/1316876029855633802/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=1316876029855633802' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/1316876029855633802'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/1316876029855633802'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/07/sobre-la-existencia.html' title='SOBRE LA EXISTENCIA.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-3821718540013987769</id><published>2011-07-01T11:49:00.000-07:00</published><updated>2011-07-01T11:52:07.504-07:00</updated><title type='text'>BORRÁNDOSE LAS HUELLAS / y II.</title><content type='html'>Aceptemos pues que el tiempo se ha terminado. ¿Para qué y cómo? La lógica diría que para volver a comenzar, y el cómo se escenifica a diario. Pero en fin, substancia del teatro crepuscular donde van borrándose todas las huellas culturales: los Mantos Blancos Templarios, los antes guardianes del Santo Sepulcro y sus caminos, cuya regla fue escrita por san Bernardo, hoy son una facción narca criminal michoacana que vindica la captura del Chango Méndez, su enemigo a muerte ---no hay peor enemigo que quien fue el mejor amigo---, antes cómplice.&lt;br /&gt;       Si las cosas alguna vez comenzarán de nuevo, entonces ciertos signos que les son cercanos muestran una anticipación. En lo social ---aunque lo mismo en todo lo demás--- lo más nuevo es lo más viejo, como ocurrió en el encuentro entre Javier Sicilia y Felipe Calderón. Lo que a primera impresión pareció, según las noticias electrónicas, un encuentro demasiado suave por parte del poeta denunciante y sus compañeros, y en cambio una persuasiva explicación presidencial de su estrategia policiaco-militar humanizada por las bromas, los abrazos y los escapularios, vuelta cordial por la ironía transgresora del ¿se puede fumar? y la autorización para hacerlo, reivindica lo esencial para salir de esta hora pública tan oscura: el diálogo, el hablar escuchando al otro, el hablar para convencerlo ---y lo que cada quien haga con ello.&lt;br /&gt;       El poder formal justificador de decisiones que cree inevitables simplemente porque las toma y la voz libre de los ciudadanos doloridos,  afectados, confrontándose con autocontrol por un lado, y con énfasis explicativos y gesticulantes por el otro, con un presidente defendiendo sus políticas, vehemente y franco, delante de interlocutores cuya adusta seriedad, si hubiera sido más amarga y dura, se habría comprendido. Pero cuya suavidad amable introdujo una atmósfera inesperada por parte de los miembros del Movimiento por la Paz. Y sin embargo. &lt;br /&gt;       Se dijo todo lo que se quiso decir. El encuentro de Chapultepec es, seguramente, el mejor acto público de Calderón. La espontaneidad y horizontalidad visibles frente a todos mostraron el rostro personal y la capacidad retórica y discursiva de un presidente tan haiga sido como haiga sido. Y con un toque de drama histórico: saber, y mencionarlo, que va a pasar a la historia por el número de muertos tenidos en el régimen y no por otra cosa: hospitales, carreteras, avances.&lt;br /&gt;       La decisión de enfrentar el crimen organizado y al narco con precipitación, sin preparar antes un plan maestro y un mínimo acuerdo público, sin negociar políticamente con partidos y grupos de poder, sin cortar los flujos monetarios de los delincuentes, sin combatir la impunidad a fondo ---acciones que dicta el sentido común---, no ofrece una decorosa, segura salida. La caja de Pandora está abierta y no podrá Calderón cerrarla en lo que queda de gobierno.&lt;br /&gt;       Las propuestas de quienes sí las tienen son lo más interesante del tema, pensando en la construcción de una cultura común de la resistencia y la victoria frente a la depredación y los depredadores, frente al mal y su crueldad, frente al materialismo demoniaco. Frente a la vida como es, una jungla irreparable, según el pensamiento cínico posmoderno. “El infierno son los otros”: ¿te acuerdas, Sartre?&lt;br /&gt;       Dice Peter Sloterdijk que la lección principal de las ciencias antropológicas es que al colapso de los grandes formatos todo se reconstruye desde los pequeños grupos, estructuras horizontales y versátiles, atentas pero plásticas, bolas sicoacústicas que operan al modo de la comedia del arte: como una pequeña compañía. No se pierda de vista que esto es una descripción escénica, que el mundo y sus sucesos son un teatro. A diferencia de la uniformidad vestimental de la alta burocracia, hierática e inexpresiva, Javier Sicilia asiste cargado de escapularios, con un abrigo de piel y un sombrero que ya le son característicos, a la manera de un caminante echado a andar como lo ha hecho.&lt;br /&gt;       Su oratoria es descolocante, inesperada (para pedir un minuto de silencio recita a Sabines), puede ser metafórica, alusiva o directa como una daga. No teme ser emocional y sensible al expresarse, porque el origen de su testimonio social lo es. No tiene nada que ver con la lengua de madera de sus interlocutores, a excepción del único que habla de ese lado, el presidente. Su lenguaje en parte está hecho, es un texto escrito por él, y en parte se va haciendo con las circunstancias. Es declaradamente apolítico y usuario de términos hasta ayer impensables en el debate público: humildad, perdón, consuelo, términos de un creciente plural mexicano.&lt;br /&gt;       Y otros más del pequeño formato, tan claridosos y directos como Sicilia, también legitimados por su dolorosa experiencia y dignificados por su perseverante valentía: María Herrera, Norma Ledesma, Araceli Rodríguez, Julián le Barón, Salvador Campanur Sánchez. Una narrativa pública que cura o puede hacerlo. Lo primero es nombrar las cosas. Así se entienden de otra manera, se vuelven a conocer. Corrección de las denominaciones. Otra narrativa política y cultural en el Alcázar del Castillo, lugar simbólico y acaso de buen augurio para una eventual reconstrucción nacional. &lt;br /&gt;       Toda huella que se borra es un respiro, una promesa más o menos realizable de una posibilidad distinta. La gramática de la pertenencia es escucharse juntos, dejar de escucharnos a nosotros cuando escuchamos a los demás. ¿Es inútil creer que ésta es la esencia de la política y que sólo requiere hacerse colectiva?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-3821718540013987769?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/3821718540013987769/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=3821718540013987769' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/3821718540013987769'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/3821718540013987769'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/07/borrandose-las-huellas-y-ii.html' title='BORRÁNDOSE LAS HUELLAS / y II.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-7134806998488676971</id><published>2011-06-24T18:35:00.000-07:00</published><updated>2011-06-24T18:38:58.399-07:00</updated><title type='text'>BORRÁNDOSE LAS HUELLAS / I.</title><content type='html'>James Boswell, biógrafo de Samuel Johnson (aquel académico harto célebre y poderoso en su tiempo, hoy apenas recordado por desestimar la obra de un Shakespeare que no poseía títulos escolares ni dominaba el latín), divulgó cierta frase conocida gracias a Borges, quien la califica como una de las más memorables que el trato de las letras le hubiera deparado: “muchas veces en la vida emprendí el estudio de la metafísica, pero siempre me interrumpió la felicidad”. &lt;br /&gt;       Hoy la sentencia se muestra inaplicable, salvo que se inviertan los términos que la componen: “muchas veces en la vida emprendí el estudio de la felicidad, pero siempre me interrumpió la metafísica”. O que se modifiquen: “muchas veces en la vida emprendí el estudio de la felicidad, pero siempre me interrumpió la realidad”. &lt;br /&gt;       Nuestra época no admite el postulado de la felicidad como circunstancia existencial estable, así exista el “felicismo”, una corriente enajenante y voluntarista plagada de frases hechas (“yo estoy bien, tú estás bien”; “cuestión de enfoques”; “el vaso medio lleno o medio vacío”, etc.), que proviene tanto del sentimentalismo narcisista predominante ---acaso un refugio acrítico ante el espanto--- como de las tendencias conceptuales de la posmodernidad, antes posibilidades analíticas liberadoras y ahora posturas cínicas exageradas hasta el extremo: el constructivismo (el mundo percibido no está dado sino que es parcialmente construido por el perceptor), y, sobre todo, el contextualismo (el significado de lo que ocurre depende invariablemente del contexto en el cual se interpreta).&lt;br /&gt;       Así, se afirma que no hay hechos sino interpretaciones. Por eso la “guerra” contra las drogas y sus devastadoras secuelas pueden ser descritas por el gobierno mexicano y sus comentaristas a modo como un ir avanzando hacia la victoria de la ley. Por eso los 40,000 muertos de tan infame engaño son calificados como inevitables o necesarios por la Conferencia Episcopal Mexicana ---lo mismo dijo el delegado papal en Béziers durante la matanza de cátaros cuando los generales le preguntaron cómo distinguir entre éstos y los católicos: “Mátenlos a todos. Dios reconocerá a los suyos”---. Por eso la economía capitalista del horror especulativo y de la destrucción nihilista se autoproclama la única ruta civilizacional posible y se habla del “libre mercado” como si se tratara de una entidad objetiva, o de la “competitividad” a la manera de una panacea y no como una forma extrema de la dominación imperial. Por eso la tecnología de las necesidades innecesarias es glorificada como una fuerza neutra, apolítica y positiva, nunca ideológica, encarnación del sistema social, y mucho menos impuesta por los centros de poder. &lt;br /&gt;       El mundo entonces es como es porque se repite una y otra vez que así es y que así debe ser. Vivimos la hegemonía de una “sobresocialización” compuesta de interpretaciones falsas provenientes de la cultura idiota, de pensamientos únicos generados por una dictadura “democrática” que actúa sobre las mentes de quienes alguna vez fueron ciudadanos y actualmente son meros consumidores, de enajenaciones mediáticas características de esta globalidad del consumo, la sociedad del espectáculo cuya pedagogía consagra el egoísmo del individuo, su derecho incuestionable a la indiferencia respecto a los demás tanto como a lo demás: la biósfera misma y en ella el destino humano general&lt;br /&gt;       Es muy difícil romper el monopolio de la ignorancia impuesta, aun riesgoso, y quien se atreva a ello será adjetivado como idealista e incauto en el mejor de los casos, o como subversivo y disolvente en el peor. Acaso esta sea la tarea intelectual y política más urgente del momento: desmontar ---deconstruir, dirían los postestructuralistas--- el modelo orwelliano global y tóxico que miente sin descanso (otra forma de la contextualización interminable: no hay verdad ni mentira, todo depende del cristal con que se mira; o más descarnadamente: nada es cierto, todo está permitido) acerca del estado de las cosas, que ignora flagrantemente las evidencias y promulga, declarando buscar el supuesto bien de todos, la afectación de las mayorías: rescates financieros, criminalización de sustancias, invasiones liberadoras, productos insalubres, energías contaminantes, progresos improductivos, privatizaciones y desregulaciones, disminuciones del gasto público, evaporación de los estados nacionales, empobrecimiento del lenguaje, desprecio del pensamiento complejo, y lo que se quiera agregar. &lt;br /&gt;       Desde esa cultura idiota de la imagen (sólo existe lo que se ve) sostenida por especialistas que conocen mucho de muy poco, por políticos venales y demagógicos, por intelectuales seducidos mediante el poder y el dinero (“he visto a las mejores mentes de mi generación devoradas al…”), por comunicadores hegelianos sin saberlo (“todo lo real es racional, todo lo racional es real”) que fabrican la reiteración admirativa de lo existente y así lo vuelven inevitable, por élites putrefactas y oligarquías decadentes aquí y allá, cualquier movimiento de protesta y hartazgo ante la grave situación planetaria causada por el capitalismo mafioso del supuesto fin de la historia y la muerte de las ideologías, cualquier sistema de pensamiento distinto al que asfixia toda sociedad contemporánea, será visto y descrito como una ingenua anomalía, como una revuelta periférica, como una excepción patológica que confirma la saludable regla prevaleciente y común.&lt;br /&gt;       Sólo que no es así como sucede la historia. Las retaguardias emergentes de hoy ya son las vanguardias de mañana. Piénsese si no.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-7134806998488676971?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/7134806998488676971/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=7134806998488676971' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/7134806998488676971'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/7134806998488676971'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/06/borrandose-las-huellas-i.html' title='BORRÁNDOSE LAS HUELLAS / I.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-8190476311941205011</id><published>2011-06-18T08:28:00.000-07:00</published><updated>2011-06-18T08:30:53.948-07:00</updated><title type='text'>EL INCESANTE BORGES.</title><content type='html'>Nunca lo conocí, querido Borges (permítame, por favor, prescindir de cualquier título al aludirlo: no me imagino diciéndole maestro a Homero, a Shakespeare o a Quevedo), pero mi trato con usted es tan íntimo como las tantas veces que a lo largo de los años lo he leído. Ya lo habrá dicho algún otro, más autorizado que yo y más agudo: usted, Borges, es la Literatura; así que leerlo es leer a todos los escritores que antes suyo y aún después, en este ahora cuando ya han pasado veinticinco años de su muerte, también habrán sido.&lt;br /&gt;       ¿De su muerte? No hay tal, querido Borges, usted sigue estando vivo, entre esa serie de hechos inexplicables que son el tiempo, el universo y los libros, pues confiando en sus propias palabras, más allá de la muerte corporal queda la memoria, y muy pocas son tan opulentas y están tan presentes en la literatura contemporánea como la suya. &lt;br /&gt;       Usted lo afirmó una noche de junio de 1977 en el teatro Coliseo de Buenos Aires, al hablar de Dante y su Comedia, a la cual sustrajo empeñosamente el adjetivo de divina durante toda esa memorable conferencia, indicando acaso que la obra humana hecha de palabras no proviene de ninguna metafísica, aun cuando en ciertas ocasiones nos lleve a ella: “Cada uno se define para siempre en un solo instante de su vida, un momento en que un hombre se encuentra para siempre consigo mismo”.&lt;br /&gt;       Sólo me haría falta el plural para aceptarlo, pues ahora que envejezco, mientras el invierno va tiñendo sombras en mi frente, repaso los muchos instantes de mi vida cuando al leer alguna página suya, un poema o incluso una línea indelebles, me he encontrado conmigo mismo. Debo aplazar sin duda la contundencia del siempre, pues en mi caso tal encontrarme ha sido a la vez un nuevo olvido. Y es de agradecérselo, porque ello me ha dado la ocasión de otro encuentro asaz definitivo, la ocasión de suspender la incredulidad mediante la fe poética y volverme otro, aquel que cuando menos ya no puede pensarse siendo el mismo.&lt;br /&gt;       Surgen riesgos, desde luego. Citarlo a usted no es un acto exento de consecuencias, como me ocurrió no hace mucho cuando frente al anuncio de la reproducción de mi propia progenie me di a recordar, sin ningún tacto, sin ningún cálculo, la sentencia de ese imaginario heresiarca de Uqbar quien dijera que los espejos y la cópula son abominables porque multiplican el número de los seres humanos.&lt;br /&gt;       Las cosas resultan más incesantes ---como usted mismo, Borges, como la épica línea de aquel poema: “La muerte me desgasta, incesante”, que tanto le gustara---, las cosas se muestran más pudorosas y secretas, esenciales a la manera de la observación hecha por el prosista chino mencionado o inventado por usted: el unicornio, en razón de su anomalía, ha de pasar inadvertido, ya que los ojos ven lo que están habituados a ver. Así yo, cual un Tácito que no percibió la Crucifixión al sucederse, voy descubriendo nuevos sentidos multiplicantes cada momento que lo leo, la única lectura que de verdad existe, conforme a sus apostólicas enseñanzas, la relectura.&lt;br /&gt;       ¿Qué es lo que cambia entonces? ¿Mi precario yo que se aventura distinto entre sus páginas metamorfósicas? ¿Los textos poliédricos que se transforman a la luz de una mirada vuelta inédita por el poder de sus palabras? ¿La suma inagotable de un escritor y sus textos cuya cifra se expande igual que el tiempo y el espacio lo hacen conforme va transcurriendo el universo? &lt;br /&gt;       Escribí la hipótesis inútil “yo” hace un instante, sin olvidar algo que usted anota sin descanso: no hay un yo, no debe haberlo, dado que tal palabra sólo puede ser pronunciada por Dios. Acepte pues la convención verbal de mis limitaciones, y déjeme parafrasear su remembranza del malogrado Swift, aquello que “una tarde, viejo y loco y ya moribundo le oyeron repetir”: soy lo que soy. No me extiendo al respecto, pues mi intención no es repetirlo al pie de la letra tanto como declarar esto: cuando lo leo a usted, soy otro inmensamente, lo que estoy leyendo, emergencia del alba, la noche, la imaginación, el amor, la gente, la reunión, el desencuentro.&lt;br /&gt;       De tal manera, querido Borges, que usted es el responsable de la felicidad intelectual más plena que me haya sido deparada. Si algún día anterior, hoy tan lejano, la aborrecible complacencia me hizo creer que su obra era el modelo a imitar, la referencia literaria máxima, siguiendo esa infecunda angustia de las influencias propuesta por un teórico literario, ahora sé que mi aprecio nunca estará en medio de mis páginas nebulosas sino en aquellas, las suyas sobre todo, que la fortuna de la lectura me ha prescrito. Soy quien lee a Borges, soy la lectura que me ha dado la fuerza para aceptar las dificultades de esta “extraña habitación del espíritu, cuyo piso es el tablero en el que jugamos un juego inevitable y desconocido contra un adversario cambiante y a veces espantoso”, según dijo Buber citado por usted.&lt;br /&gt;       No quiero apesadumbrarlo con las infames noticias del horrendo sacrificio mexicano. Donde usted esté, en la memoria común o en el laberinto de los efectos y de las causas, en la esfera del centro heterogéneo y la circunferencia imprecisa o en ese día integral donde están desgranados todos los días, el alfanje será vano igual que el espanto de lo contingente. Pero el poema es inagotable, como usted mismo, Borges, cuyo nombre, a diferencia del sevillano de la epístola moral, jamás hemos ignorado.&lt;br /&gt;       Abandonado de mí, acomodado en nada, vuelvo a ser alguien cuando lo frecuento a usted, el sabio que mi necedad nunca ha negado, el mejor artífice y uno su permanente aprendiz.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-8190476311941205011?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/8190476311941205011/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=8190476311941205011' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/8190476311941205011'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/8190476311941205011'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/06/el-incesante-borges.html' title='EL INCESANTE BORGES.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-5636304482196871193</id><published>2011-06-11T18:24:00.000-07:00</published><updated>2011-06-11T18:25:00.576-07:00</updated><title type='text'>LA VICTORIA DEL FRACASO.</title><content type='html'>En alguna parte de El Danubio, ese libro inagotable de Claudio Magris escrito entre las márgenes del río histórico, deidad heracliteana fluyente donde sucede la crónica, la oscura desbandada de la existencia, el autor triestino se encuentra con una antigua condiscípula, quien le cuenta cómo ha sido su vida hasta entonces. La mujer se confiesa cansada ya de significar para los otros un apoyo constante, una proveeduría permanente, un invariable dar. No le agobia la tarea misma, la cual acepta con discreta nobleza y asume como un destino que estoicamente cumplirá hasta el último de sus días, sino lo que a cambio de hacerla ha venido recibiendo: el egoísmo indiferente de tantos de sus beneficiarios, quienes nunca reparan en las necesidades de ella misma, nunca le preguntan sobre sus circunstancias, nunca se interesan en su situación.&lt;br /&gt;       Dicho encuentro ilustra el drama humano de la no reciprocidad, la paradoja de aquellos sujetos que son fuertes y por tal razón, sin ellos quererlo, hacen creer a los otros que nada necesitan. Si el esquema ideal de las relaciones humanas es una dialéctica entre el servir al prójimo y ser servido por él, los seres fuertes y dadivosos como la antigua condiscípula de Magris han venido al mundo principalmente para obrar al servicio de los demás. Extraña pasión de una fortaleza mental y anímica cuyo camino se transita sin vía de regreso: la generosidad. &lt;br /&gt;       La mujer danubiana no se queja de tal circunstancia delante del amigo de juventud, simplemente reconoce el desaliento moral que le produce su invariable repetición. ¿Cómo explicar ese fenómeno tan humano: dar a manos llenas y no recibir proporcionalmente, hacer mucho y obtener tan poco, demostrar tanto y no convencer a nadie? Un modo, acaso, sea volver a hurgar en una entrada del Diario de Giovanni Papini, cuando el viejo escritor, casi ciego y al fin convertido en sabio por los infortunios de su biografía, el 17 de diciembre de 1946 escribió: “Uno de los motivos principales de la desdicha de los mejores es la espera en los demás: esperan siempre ---afecto e inteligencia--- más de lo que pueden darles los demás. Algunos no dan por avaricia espiritual, o dan menos de lo que podrían dar. La mayor parte son tan pobres que tratan de recibir, pero no pueden dar porque no poseen sentimientos, ni inteligencia. Quien mucho tiene y mucho da se imagina fácilmente que los demás están hechos como él, y se engaña, porque no advierte, o lo advierte demasiado tarde, que es una excepción. Quien de joven se ilusionó menos, menos desilusionado estará de viejo”.&lt;br /&gt;       Meses después, el 7 de abril del año siguiente, el soberbio hacedor verbal que advirtió a tiempo la derrota moderna de los titanes y el hediondo triunfo de los pigmeos actuales, consignaría: “Ahora tengo el derecho a sacar la conclusión, tras repetidas experiencias, de que sufrí los más graves e injustos dolores precisamente de aquellos a quienes traté de dar con afecto y beneficios las mayores alegrías. ¿Acaso debemos pagar con el propio pesar la dicha que pretendemos dar a los demás? ¿O es un error proporcionar alegría?” La ayuda, el amparo, la enseñanza, la provisión, el interés, el cuidado: sinónimos todos de esa alegría.&lt;br /&gt;        Estos son anales del desencanto de los más dotados, registros de la pureza y belleza de su fracaso, como diría Walter Benjamin, cuyas acciones, gratuitas por generosas y erróneas en consecuencia, deben corresponder a una secuela posterior, trascendente, escatológica, y de tal modo cobrar sentido. Quizá la conciencia humana inventa las religiones para consolar las desigualdades conductuales, atemperar las parcialidades que sin cesar se suceden en este mundo y ofrecerle al justo una comprensión futura de su desdicha presente. Aunque para Jean Jacques Rousseau, por ejemplo, citado en el diario del escritor florentino a la manera de un par de sus tribulaciones, ningún dolor vivido ahora será mañana un gozo beatífico: “Yo ya nada soy entre los hombres, y esto es todo lo que yo puedo ser, no teniendo con ellos relaciones reales, de sociedad verdadera. No pudiendo ya hacer ningún bien que no se vuelva en mal, no pudiendo actuar sin dañar a otro o a mí mismo, abstenerme ha llegado a ser mi único deber”.&lt;br /&gt;       Esa abstención, una desesperanza sólo declarada pero no cumplida porque ni paraliza el impulso ni impide la acción del hacer algo por los otros, sobreviene cuando el orden de la fuerza generosa no proporciona a quienes lo ejercen aquello mismo que a los otros dan, cuando no se tienen certezas metafísicas sobre un más allá verdadero, cuando no se cree en la justicia retributiva del karma para asumir la acción presente como si fuera una reciprocidad por venir. A partir de ahí solamente queda hacer las cosas, el intento de las mismas, y no la búsqueda de algún resultado. El cínico dice: cuídate de aquellos a quienes haces favores; el justo bondadoso dice: cuídate de no favorecer.&lt;br /&gt;       Las hojas caen, el viento pasa, la vida continúa. Y hasta hoy los fuertes se mantienen de pie. Son quienes integran la cuenta larga de las historias humanas, quienes alimentan la memoria común, y no los cortos registros utilitarios del éxito inmediato, la más falsa y volátil ideología en circulación. La vida, en suma, es un misterio, algo que escapa al escrutinio pragmático de la convenenciera razón. Si vencer es avanzar, los fuertes bondadosos persisten en sus empeños, así a veces desfallezcan ante la respuesta general. Ellos se quedan con el fruto sustantivo del haber vivido, y dejan las flores del provecho inmediato para el adorno de los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-5636304482196871193?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/5636304482196871193/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=5636304482196871193' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/5636304482196871193'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/5636304482196871193'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/06/la-victoria-del-fracaso.html' title='LA VICTORIA DEL FRACASO.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-9073526388099896237</id><published>2011-06-03T15:53:00.000-07:00</published><updated>2011-06-03T15:57:45.680-07:00</updated><title type='text'>CREER SIN CREENCIAS / y II.</title><content type='html'>El tiempo es el polen del Universo, afirma el Mahabharata hindú. Sin embargo, los seres humanos solemos olvidar que la realidad es un fluido ininterrumpido en constante movimiento, y que lo único permanente resulta la impermanencia de todo aquello, nosotros incluidos, que sólo existe episódicamente, así sea durante cronologías más allá de cálculos cuantificables o accesibles para la imaginación. Las religiones, artefactos ideológicos asumidos como revelaciones divinas, sufren de inexactitud porque en su adjetivación magnificada pretenden ser inmutables e idénticos a sí mismos en cualquier tiempo histórico y lugar cultural. El universo se expande y se transforma, pero no así los dogmas que la conciencia humana consagra como si fueran inalterables, restos vigentes de una mentalidad arcaica y mítica que aspira a una reconfortante ciclicidad rutinaria, siempre igual.&lt;br /&gt;       Stephen Batchelor argumenta que el budismo ha venido perdiendo históricamente su dimensión agnóstica ---su condición fluida--- al institucionalizarse como religión (“un sistema revelado de creencias válido para todos los tiempos, controlado por una élite sacerdotal”). Aquel agnosticismo existencial, terapéutico y liberador expuesto por Siddharta Gautama en los primeros tiempos del dharma ha sido reemplazado por modelos devocionales tan alejados de dicho origen que hacen creer, tanto a sus creyentes como a los miembros de otros credos metafísicos, que el Buda, el Despierto, es nada menos que un “dios” adorado entre los solemnes y exóticos rituales de una iglesia, si bien “oriental”, iglesia al fin.&lt;br /&gt;        El mismo término “agnosticismo”, según apunta Batchelor, ha perdido su sentido primario y su fuerza conceptual: ahora representa un “no sé” acerca de las cuestiones trascendentes de la vida y la muerte, cuando lo que debería significar es un “no puedo saber” de ello a partir de los recursos analíticos de la mente común. T. H. Huxley, quien acuñó el término en 1869, entendía el agnosticismo como un método sostenido en un principio positivo: “Sigue a tu razón hasta donde pueda llevarte”, y cuyo enunciado negativo establece lo siguiente: “No asumas que son ciertas las conclusiones que no estén demostradas o no sean demostrables”. Tal principio de reserva crítica y sabiduría empírica ha estado presente en la tradición occidental desde Sócrates, la Reforma y la Ilustración, hasta llegar a los axiomas de la ciencia moderna. Es lo que Huxley llamó la “fe agnóstica”. &lt;br /&gt;       “Ante todo ---escribe Batchelor--- Buda enseñó un método (la práctica del dharma) en vez de otro ‘-ismo’. El dharma no es algo que hay que creer, sino algo que hay que hacer. Buda no reveló una serie de hechos esotéricos sobre la realidad, que podemos optar por creer o no. Desafió a la gente a comprender la naturaleza de la angustia, a soltar sus orígenes, a llevar a efecto su cese y a hacer realidad un modo de vida. Buda siguió su razón hasta donde pudo llevarle y no asumió que alguna conclusión era cierta a menos que fuera demostrable. La práctica del dharma se ha convertido en un credo (el ‘budismo’) de manera similar a como el método científico se ha degradado en el credo del ‘cientificismo’.” &lt;br /&gt;       Esa referencia sobre la naturaleza de la “angustia” proviene de otra interpretación (o descontextualización) hecha por Batchelor ---tan esencial como las ya mencionadas: el abandono de las nociones del renacimiento y del karma--- para adecuar el mensaje budista a la mentalidad contemporánea y hacerlo volver a su agnosticismo original. Lo que se conoce como las cuatro nobles verdades descubiertas por Siddharta Gautama en su proceso de iluminación: la verdad del sufrimiento, la verdad del origen del sufrimiento, la verdad de la cesación del sufrimiento, la verdad del camino que conduce a esa cesación, gira alrededor de un término sánscrito, dukha, que tradicionalmente también ha sido traducido a las lenguas occidentales como “dolor”. Tales voces no son adecuadas para expresar el sentido cabal de dukha,  y su repetición produjo la falsa impresión de que el budismo era una doctrina pesimista, negativa, incluso nihilista, la cual exaltaba el dolor como un hecho definitorio de la existencia del sujeto. &lt;br /&gt;       Batchelor ha preferido traducir dukha como angustia, una noción mucho más precisa para abarcar la condición de la conciencia humana. “Un budista agnóstico acude al dharma en busca de metáforas de confrontación existencial en vez de metáforas de consuelo existencial”. Así entonces, escribe este renovador notable, el dharma no es una creencia que salva milagrosamente sino un método de investigación personal a poner en práctica para afrontar la primacía de la angustia, aplicar después un conjunto de prácticas (la meditación, entre otras) ante ese dilema afectivo y con ellas obtener su solución: una perspectiva laica profundamente agnóstica basada en la razón inteligente que comprende y en la voluntad decidida que actúa.    &lt;br /&gt;       “¿Existe ---se preguntaba Cioran--- un signo de ‘civilización’ mayor que el laconismo?” En este libro imprescindible Batchelor demuestra que no. La misma brevedad prosística empleada en él manifiesta cuán profundo será su alcance cultural. A pesar de la oscuridad predominante en estos días aciagos, es evidente que ya está en curso otro proceso civilizatorio fundado en la tarea creativa por excelencia: volver a las fuentes primigenias del conocimiento verdadero, beber sus aguas lustrales de nueva cuenta y obtener el viático de la originalidad: una libertad del despertar de la conciencia que hace cesar el ansia, la pena, la crónica infelicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-9073526388099896237?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/9073526388099896237/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=9073526388099896237' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/9073526388099896237'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/9073526388099896237'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/06/creer-sin-creencias-y-ii.html' title='CREER SIN CREENCIAS / y II.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-661675002267901622</id><published>2011-05-28T23:34:00.000-07:00</published><updated>2011-05-28T23:36:40.682-07:00</updated><title type='text'>CREER SIN CREENCIAS / I.</title><content type='html'>Un breve pero muy trascendental libro del estudioso y ex monje escocés Stephen Batchelor publicado en 1997, Buddhism without Beliefs (Budismo sin creencias, Gaia Ediciones, Madrid, 2005), ha puesto en circulación a partir de tal momento una nueva perspectiva, contemporánea y actualizada, sobre aquella poderosa ciencia del espíritu descubierta empíricamente hace un poco más de 2,500 años por el antes príncipe hindú y luego renunciante a dicha condición Siddharta Gautama, conocido desde entonces como el Buda, aquel que ha despertado a la verdad acerca de la naturaleza lo real.&lt;br /&gt;       Ese despertar, una condición también llamada iluminación, se describe como el acto de vislumbrar el universo todo en un sistema de partes interrelacionadas, compuesto de varias formas de vida que pasan de una a otra mediante un flujo incesante de energías y apariencias. El estado del Buda, la iluminación, no se puede formular ni transmitir porque trasciende las palabras y la comprensión común. Es una experiencia espiritual directa y dinámica que llega al sujeto a través de la intuición. Sólo puede comunicarse el camino que lleva a la iluminación, y no otra cosa es el mensaje del Buda, que debe ser puesto en práctica por cada quien para conocerlo y comprobar o no su objetividad. A diferencia de la de otras figuras devocionales históricas, en la iluminación del Buda no hay revelación divina o intervención de alguna esfera suprasensible. Su verdad es descubierta por el esfuerzo de un ser humano en el mundo fenoménico del aquí y el ahora, desde el cuerpo y la mente del sujeto, sin ningún espacio o entidad metafísicos de por medio.&lt;br /&gt;       Ya diría Dogen, maestro japonés fundador del Zen soto en el siglo XIII, en qué consiste tal descubrimiento: “Aprender el camino del Buda es aprender sobre uno mismo. Aprender sobre uno mismo es olvidarse de uno mismo. Olvidarse de uno mismo es experimentar el mundo como un objeto puro. Experimentar el mundo como un objeto puro es abandonar el propio cuerpo y mente y el cuerpo y mente del yo-otro”.&lt;br /&gt;       Los textos canónicos del budismo ---una designación occidental acuñada en el siglo diecinueve por estudiosos europeos para esta ciencia del espíritu--- consignan catorce cuestiones metafísicas dejadas intencionalmente sin respuesta por el Buda ante las preguntas hechas al respecto por el asceta errante Vacchagotta. Dicha renuencia a afirmar o negar tales cuestiones define su condición pragmática y terráquea, el sentido de lo útil y lo inútil para el camino budista: 1. El mundo es eterno. 2. El mundo es no eterno. 3. El mundo es a la vez eterno y no eterno. 4. El mundo no es eterno ni no eterno. 5. El mundo es finito. 6. El mundo es infinito. 7. El mundo es a la vez finito e infinito. 8. El mundo no es finito ni infinito. 9. El Thatagata (otro apelativo del Buda) existe tras su muerte. 10. El Thatagata ya no existe tras su muerte. 11. El Thatagata existe y a la vez no existe tras su muerte. 12. El Thatagata ni existe ni no existe tras su muerte. 13. El sí mismo es idéntico al cuerpo. 14. El sí mismo es diferente al cuerpo.&lt;br /&gt;       La legendaria réplica del Buda a estas indagaciones de la curiosidad metafísica y conceptual humana, demasiado humana, sobre el origen y el fin del universo, la identidad o diferencia entre el cuerpo y la mente, la existencia o no existencia después de la muerte, condensa la esencia operativa de un mensaje inmediato y tangible, de un curso de acción personal que también se ha definido como un ateísmo religioso porque se rehúsa a aceptar la existencia de un más allá y de una deidad determinantes para solucionar lo que la mente humana no puede esclarecer por sí misma empleando la mera racionalidad: “Considerar que el mundo es eterno o no es eterno, o aceptar cualquiera de las proposiciones que enuncias, Vachagotta, es la jungla de la teorización, el salvajismo de la teorización, la confusión de la teorización, los obstáculos y congojas de la teorización acompañados por la enfermedad, la angustia, la turbación y la fiebre; lo cual no conduce a la liberación, a la ausencia de pasión, a la calma, a la paz, al conocimiento y a la sabiduría del nirvana”.&lt;br /&gt;       En su libro esclarecedor, Stephen Batchelor ---quien se educó en monasterios de India, Suiza y Corea, para después dejar el monacato budista pero no la frecuentación de su práctica y el estudio reflexivo de su sustancialmente tan simple cuerpo doctrinal--- recuerda que la respuesta del Buda (o el silencio, conforme tradicionalmente se le ha llamado) alrededor de dichas interrogantes consistió además en dos parcas afirmaciones provenientes de su propia experiencia iluminativa: la enseñanza acerca de la angustia humana y el fin de la misma como síntesis de su descubrimiento, y el énfasis en el único sabor que impregnaba al dharma (el camino o doctrina) budista: la libertad.&lt;br /&gt;       Ese “agnosticismo existencial, terapéutico y liberador”, expresado por el Buda en un lenguaje propio de su lugar geográfico y de su época cultural, es lo que Batchelor propone reformular de nuevo para adaptarlo a nuestro momento histórico y a nuestra mentalidad actual, rescatándolo así de su institucionalización religiosa, de una devocionalidad acrítica y mecánica que desde su origen nunca fue: “un sistema revelado de creencias válido para siempre y controlado por una élite sacerdotal”. Batchelor sugiere que el budismo contemporáneo debe desechar dos de los planteamientos axiomáticos que hasta ahora lo han caracterizado: la reencarnación (o más propiamente renacimiento) y el karma. El Buda, dice, no enseñó algo en qué creer sino algo que se debe hacer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-661675002267901622?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/661675002267901622/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=661675002267901622' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/661675002267901622'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/661675002267901622'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/05/creer-sin-creencias-i.html' title='CREER SIN CREENCIAS / I.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-5091618368004079371</id><published>2011-05-23T18:24:00.000-07:00</published><updated>2011-05-23T18:53:32.490-07:00</updated><title type='text'>GUÍA DE PERPLEJOS.</title><content type='html'>Con la invocación de Maimónides y su instructivo sobre la sorpresa paralizante: una casa dividida contra sí misma, y por lo tanto, destinada a derrumbarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque la sentencia de la ley de Manu hindú —la legislación conocida más remota de esta edad compuesta de milenios— afirma que “No hay agua lustral mejor que la del conocimiento”, hoy el conocimiento (o re-conocimiento, la aceptación de lo real) lleva a la perplejidad. Como si la psique común fuera un espacio fragmentado, mirar la vida en estos tiempos es mirar un espectáculo excepcional y sombrío que puede conducir a la desesperanza, al sinsentido, a la evasión. O por el contrario, a la afirmación del interés personal al estar aquí ahora, en esta vida episódica que nos ha sido otorgada por el karma, el destino o la casualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llama la atención cuán desmesuradas algunas, reactivas y significantes otras, han sido las varias respuestas a la multitudinaria Marcha por la Paz del domingo 8 de mayo: una telenovela orwelliana producida, y seguramente financiada, por la Secretaría de Seguridad Pública, que demencialmente pretende resolver desde las pantallas en el inconsciente del público la inseguridad y el flagelo depredador del crimen organizado; el resurgimiento, aunque nunca se ha ido, del género periodístico móndrigo (un sucio panfleto denostador del movimiento estudiantil) y de alcances canallescos, amargamente sardónico y tontamente reductivo; la condescendencia opinativa de los especialistas que le atribuye ingenuidad a las propuestas del movimiento aunque externe su buena disposición hacia quien lo encabeza; la compulsión gubernamental para mediatizar el asunto a través de reuniones privadas; la irritación de los partidos al verse corresponsables de la degradada situación nacional y al ser amenazados electoralmente en 2012; el abundante silencio de iglesias, sindicatos, organismos patronales y de otro carácter en cuanto al tema; la bipartición acrítica del problema entre su solución autoritaria y punitiva, hasta hoy fracasada pero mantenida publicitariamente como solución ideal, y cualquier otra propuesta, que será descrita como favorecedora de las mafias; la reiterada mención, a veces causa, a veces efecto, sobre la antianalítica y autoritaria terquedad presidencial, sobre su aferramiento de género masculino; etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desobediencia civil, ha dicho Javier Sicilia, como próximo paso táctico. El término implica una genealogía que va desde Gandhi, el apóstol pacífico y político genial, simplificador supremo de las formas, hasta su alumno Lanza del Vasto, el utopista comunitario creador de El Arca, y la cual alcanza al alumno de éste, el mismo Sicilia, como se ha definido a sí mismo en alguna entrevista. La doctrina de la aparición simultánea afirma que cuando surge el mal también lo hace su remedio. Y la magnitud de la enfermedad social mexicana, la grave patología común que se padece, la violenta deshumanización idiosincrática, la insurrección del odio y el resentimiento colectivos luego de décadas neoliberales de horror económico, todo ello requiere una cura profunda y compleja, compuesta sin duda de muchas acciones. Sin embargo, un algo y un alguien imantadores, cuyo mensaje sea esencialmente sencillo y así distinto, puesto más allá de la enfermedad del lenguaje, un mal correspondiente al momento que prevalece, son necesarios para mover la rueda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo único verificable por ahora es que donde está el problema está la solución. Desobediencia civil también puede ser entendida como una libertad de la mente, de la imaginación, que desobedece las formas usuales de entender lo real sustrayéndose a los tóxicos mentales masificados. Habrá quien le ponga contenido concreto a esta libertad porque el contenido debe ser provisto por cada cual. Tiene que ver con la vida interior del pensamiento y con ciertos aprendizajes simples, anticartesianos: podemos no ser lo que pensamos si aprendemos a no pensarlo más. Es una delicada y atenta autorreferencialidad (la mente serenándose a sí misma) que cuando se descubre otorga poderes personales inapreciables: el primero, liberarse del falso pensar; el segundo, saber que ese pensar viene de la época; el tercero, no ser pensado más por tales pensamientos con los cuales se diseña y refuerza la mente común: zozobra, ansiedad, miedo, angustia. O sus contrarios relativos: entretenimiento, democratización del deseo, consumo, enajenación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la marea sube, el barco flota. Es un hecho científico el papel que la conciencia de la persona juega en la percepción y construcción de la realidad. Desobediencia civil: cambiar la conciencia de la persona, ponerla a cargo de sus pensamientos para hacer otra sociedad posible. “No tengo ni hago milagros. Hago de las leyes correctas mis milagros”, dice el credo samurái. También: “No tengo tácticas. Yo hago del vacío y de la plenitud mis tácticas.” Las leyes correctas, no las formales sino las verdaderas, la gramática de una pertenencia mayoritaria. La táctica adaptable que se amolda al surgimiento de las formas y a su desvanecimiento. Y confiesa el samurái: “No tengo armadura. Hago de la benevolencia mi armadura.” Resulta lo mismo que descansar en la Divina Providencia, aceptando con nueva confianza la precariedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perplejo significa dudoso, incierto, irresoluto, confuso. Su antónimo es lo determinado, lo claro, lo firme, lo tranquilo. La guía para salir de dicho estado está allí mismo. La insurrección social ocurre cuando un grupo de personas interrumpe voluntariamente su patrón crónico mental y se deshace del pensamiento común recibido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-5091618368004079371?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/5091618368004079371/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=5091618368004079371' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/5091618368004079371'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/5091618368004079371'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/05/guia-de-perplejos.html' title='GUÍA DE PERPLEJOS.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-8915650920223954139</id><published>2011-05-16T12:47:00.000-07:00</published><updated>2011-05-16T12:49:42.468-07:00</updated><title type='text'>DOSCIENTOS VUELTOS MILES.</title><content type='html'>¿Por qué reclamar que una marcha colectiva por la paz ---acción política por excelencia: la polis manifestándose--- se “politice”, como hacen algunos? ¿Qué tiene de anormal ---de inoportuno, incorrecto, insensato--- pedir la destitución del inepto jefe policiaco cuya gestión registra 40,000 muertos? ¿Por qué la ultraderecha se muestra histérica ante este movimiento ciudadano independiente y espontáneo, socialmente representativo e ideológicamente múltiple, moralmente tan legítimo? ¿Por qué el gobierno calderonista contesta de inmediato a la marcha con melosa vehemencia para proponer lo único que se le ocurre ante la grave dimensión del asunto: una mediatizadora reunión? ¿Por qué los conservadores, los pragmáticos y los especialistas desdeñan o condenan al movimiento y al que lo encabeza? ¿Qué tiene de equivocado hablar de la violencia, de la explosión social mexicana de odio y resentimiento y de la profunda degradación partidaria e institucional, de la abismada y abismal crisis de representación y gobierno, de la crisis del Estado, y de la urgente democratización de los medios masivos de comunicación y la reconstrucción de la justicia?      &lt;br /&gt;       El inesperado y poderoso surgimiento de esta movilización convocada y encabezada por Javier Sicilia se sintetiza en una imagen: salieron doscientos de Cuernavaca y tres días después entraron miles al Zócalo de la ciudad de México. Solamente Francisco Villa había hecho algo igual hace tiempo al iniciar su peregrinar guerrero por el norte de México. Los paralelos históricos son imprecisos porque resultan como aquellas miradas hechas por el espejo retrovisor ---esa fatalidad humana: ver para atrás, como el ángel de la historia---. El personaje anterior a Sicilia fue Marcos, quien dejó tantas zonas inexplicadas y oscuras, sobre todo al final de su presencia escénica, con dos máscaras y un uniforme que nunca se quitó: el pasamontañas capturador de la fatigada imaginación de muchos, la filiación política militante y sectaria y el traje guerrillero. &lt;br /&gt;       Hiperpolítica, hemos dicho. Pero quizá mejor: suprapolítica. La legitimidad de Javier Sicilia se funda en el dolor personal y colectivo, en el derecho ciudadano a alzar la voz y exigir públicamente al gobierno y aun a los criminales el fin de la violencia depredadora. Detrás de él ---como se sabe a medias pues parte de la tragedia nacional es la impunidad, la indiferencia, la invisibilización anónima, la inducida desmemoria mediática--- están centenares de deudos, de viudas y huérfanos producto de esta guerra que parece tener tanto de artificio, tanto de interés gubernamental y fáctico por mantenerla y seguir administrándola, como de desorden nihilista general. &lt;br /&gt;       El conmovedor y estrujante discurso de Javier Sicilia en el Zócalo, dicho en ese corazón de la patria donde han sonado tantas otras arengas brillantes, oportunas, entrañables, lleva dos epígrafes: uno de Heidegger, filósofo terminal de esta época, y otro de san Agustín, padre de la Iglesia católica. El primero se refiere a la conservación de la esperanza humana en un tiempo de penuria y el siguiente al abandono en lo divino, al don que nos lleva, nos inflama y eleva. El texto comienza con una frase memorable: “Hemos llegado a pie, como lo hicieron los antiguos mexicanos”. Diez palabras que establecen una genealogía humana, una continuidad cíclica y una acción mítica, ancestral.&lt;br /&gt;       Después vendrá un texto prosístico implacable, un yo acuso que al irse oyendo se convierte en un nosotros acusamos, inscrito en la más digna tradición de la denuncia popular y democrática, de la razón crítica e ilustrada que resiste ante la irracionalidad, de la reiteración de la vida como cultura humana, de la derrota del miedo inoculado por la violencia y el crimen, cuyo piso (o tono) moral tiene aliento bíblico, según ha escrito correctamente un analista.  &lt;br /&gt;      A pesar de su renuncia a la poesía, de su silencio poético, otra poesía (lenguaje cargado de sentido a su máxima capacidad) está siendo, escribiéndose, y ahora masivamente diciéndose, en Javier Sicilia. Vicios que tiene uno: me fascina que alguien así, doliéndome todo de su costo trágico, el pre-cristiano sacrificio del hijo, sea llamado de pronto a encabezar a muchos y a hablarle a todos. Es como recibir una designación. Otro grado mayor de la credibilidad moral, de la representatividad pública. Uno concentra lo que muchos viven.&lt;br /&gt;       Al final, la sustancia. El lenguaje empleado por Sicilia en ese primer discurso, en ese diagnóstico fúnebre y ácido, aunque también resurreccional, de las circunstancias, males y agravios que privan en nuestro país, puede entenderse como la corrección de las denominaciones que Confucio le propuso al emperador amarillo cuando éste le preguntó por la primera medida de curación política. La tarea que emprenden Javier Sicilia y sus compañeros. No importa ahora la precisión de las propuestas, lo prioritario es la visibilización del hartazgo ciudadano, mantener la presión suprapolítica de otro lenguaje, directo y fuera de la doxa, que le hable a la gente para despertarla, aunque no lo escuche el poder ni sus estructuras formales y fácticas. Las grietas de esta casa son profundas. O se reconstruye o se derriba. No puede ya seguir así.&lt;br /&gt;       Vencer es avanzar, dirían los clásicos. El aleteo de la mariposa produce un huracán a la distancia. Doscientos que se hacen miles que se pueden hacer muchísimos más. Cuando las agregaciones son espontáneas aprenden a formar un nudo de bambú: horizontal, capilar, resistente, versátil. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-8915650920223954139?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/8915650920223954139/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=8915650920223954139' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/8915650920223954139'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/8915650920223954139'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/05/doscientos-vueltos-miles.html' title='DOSCIENTOS VUELTOS MILES.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-7619113532856702096</id><published>2011-05-08T07:30:00.000-07:00</published><updated>2011-05-08T08:09:38.797-07:00</updated><title type='text'>ADIÓS, SABATO.</title><content type='html'>Las primeras líneas de Hombres y engranajes, un ensayo publicado por Ernesto Sabato en 1941, parecen redactadas ayer mismo apenas: “Dice Martin Buber que la problemática del hombre se replantea cada vez que parece rescindirse el pacto primario entre el mundo y el ser humano, en tiempos en que el ser humano parece encontrarse en el mundo como un extranjero solitario y desamparado. Son tiempos en que se ha borrado una imagen del Universo, desapareciendo con ella la sensación de seguridad que se tiene ante lo familiar: el hombre se siente a la intemperie, sin hogar. Entonces se pregunta nuevamente sobre sí mismo”.&lt;br /&gt;       Sabato escribe que así es nuestro tiempo y que el mundo “cruje y amenaza derrumbarse”. Su interés intelectual está puesto en el análisis de una crisis que para él no solamente abarca el sistema capitalista sino todo el sistema mundo originado en Occidente. Ello lo lleva a considerar, para entenderlo, las tres paradojas que el historiador Berdiaeff encontró en el Renacimiento: un movimiento individualista que terminó en la masificación; un movimiento naturalista que terminó en la máquina; un movimiento humanista que terminó en la deshumanización. Tal síntesis lapidaria no sólo es suya, pero él también la descubre al ensayar una sola y gran paradoja: la deshumanización de la humanidad. &lt;br /&gt;       Este preguntarse del hombre de nuevo sobre sí mismo puede definir la obra de Sabato, doctor en física y estudiante de filosofía que trabajó en radiaciones atómicas en el Laboratorio Curie y lo abandonó para concentrarse, a partir de 1945, en la creación literaria. Esa misma pregunta del ser por sí mismo, que buscó en la ciencia y no encontró, fue derivada genialmente a la literatura de un modo empleado muy escasamente, dada su alta dificultad lingüística: el autor de una estructura narrativa que se convierte en personaje de la misma, y dentro de ella resulta contado por los personajes ficticios de la novela, por las voces que el autor ha imaginado. El autor se transforma en personaje de sus creaciones: un espejo del espejo que se refleja en otro espejo, una transmutación entre el texto que se hace vida y el autor que se vuelve literatura. &lt;br /&gt;       Lo anterior es denso y misterioso porque escribir es una condena y una bendición. A final de cuentas el escritor siempre es escrito: la lengua nos habla, pues. Y la de Sabato fue un mensaje estético y conceptual extraordinario transmitido por un venerable mensajero mercurial. Como otros, muy temprano leí El túnel y después Sobre héroes y tumbas y después Abdón el exterminador.  La edad y lo leído. El “Informe sobre ciegos”, epopeya multiabarcante, poliédrica, profunda, materializaba un plano de lo verdadero y verosímil, harto supranormal pero aquí mismo, los muchos mundos infra-reales en el mundo rodeante, leídos aquellos días adolescentes, cuando la escritura de Sabato era sagradamente necesaria para una educación sentimental que entonces y así se iba haciendo. Soberanía del deslumbramiento precoz: leer sin soltar el objeto magnético hasta terminar de ser el mismo lector leído por lo que lee.&lt;br /&gt;       Leer para comprenderse, para hacerse. Y Sabato escribió la sustancia, las abundantes palabras, las epifánicas historias, la deslumbrante forma de todo ello. Hace años que lo leí suspendido durante días inolvidables, formacionales, plenamente lúcidos, ahora días escasos e inconstantes. También estaba el personaje mismo: digno, independiente, liberal, si bien desinvestido como todo escritor, autorizado éticamente justo por eso. Entre el sentimentalismo sectario de la izquierda argentina se criticó escandalosamente la inoportuna visita, referida por la prensa, de Borges y Sabato al dictador militar Videla.&lt;br /&gt;       Imprudencia del tacto en uno y valor político en el otro. Mientras puede imaginarse a Borges reconcentrado y distante durante el encuentro, a cargo del yerro cometido, sin nada que decir o escuchar, se afirma que Sabato abogó ante el general golpista por personas detenidas o desaparecidas cuya lista llevaba consigo.&lt;br /&gt;       En 1984 Sabato debió encabezar la Comisión Nacional por la Desaparición de Personas que investigaría las detenciones, torturas y desapariciones cometidas por la dictadura militar entre 1976 y 1983. Fue el autorizado juez de una nación dolorida y rota que debía obtener visibilización y reparaciones. Esta dimensión personal de Sabato: obra superior y conducta moral plena, lo convirtieron en una autoridad legítima. La forma más alta de la inteligencia es la bondad, la que comprende aunque no justifica. Y ella, la bondad, es uno de los fondos del pensamiento prosístico, literario de este hombre universal y de barrio, velado en el Club Atlético Defensores, donde jugaba dominó y entraban a saludarlo los vecinos. Se van muriendo los mejores.&lt;br /&gt;       Durante el ensayo citado Sabato afirma que nuestra época cree, erróneamente, que basta con lograr la libertad. Él lo corrige, proponiendo lo único importante: saber qué hacer con esa libertad, encontrarle un sentido, un para qué. Sugiere entonces elaborar un individualismo no masificado, un naturalismo no mecanizado, una humanidad no deshumanizada. Un modo posible para volver a empezar. Como aquellas cosas que están a la mano. &lt;br /&gt;       Estoy de acuerdo: se fue el más grande. Por varias razones literarias, reflexivas, morales, como de un genio renacentista. Nadie es más que otro si no hace más que otro.  Muchas gracias entonces y adiós, Sabato. El Informe de ciegos sigue activo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-7619113532856702096?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/7619113532856702096/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=7619113532856702096' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/7619113532856702096'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/7619113532856702096'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/05/adios-sabato.html' title='ADIÓS, SABATO.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-4915419823667255320</id><published>2011-04-29T18:08:00.000-07:00</published><updated>2011-04-29T18:10:11.819-07:00</updated><title type='text'>OTRA DIRECCIÓN.</title><content type='html'>Una lectora amablemente me corrige: escribí Viernes de Dolores por Viernes Santo. Diré en mi descargo que hoy muchos de los viernes parecen ser de dolores. Otro lector generoso pregunta mi opinión sobre Javier Sicilia. Le cuento lo que me consta. Que lo conocí hace muchos años en la redacción de casadeltiempo, una revista universitaria. Se vivía entonces un conflicto laboral. El secretario de redacción y uno de los redactores de la revista acababan de ser despedidos por el director recién designado, quien había traído a Javier Sicilia para ocupar la secretaría vacante.&lt;br /&gt;       Le platiqué lo sucedido desde nuestra óptica, se enteró que reemplazaría a quien había sido despedido arbitrariamente y decidió no aceptar el cargo. Así se lo comunicó al director. Fue amable, justo y preciso. Una muy decente aparición. Desde entonces he venido leyendo sus ensayos periodísticos y su poesía. Su formación intelectual y su don poético, dirigido a explorar y revelar lingüísticamente su fe católica, sus compromisos públicos contra la insensatez y la injusticia depredadoras, con los índigenas y desposeídos, su exigencia conceptual inteligente y seria al escribir periodísticamente, su independencia y dignidad personales. Todo eso veo en el personaje, y no creo equivocarme.&lt;br /&gt;       Pero lo anterior, siendo esencial, no sería definitivo sino hasta sufrir la tragedia del asesinato del hijo. Tal dolor es inequívoco, legítimo, aunque no hay nombre, según hizo notar el mismo Sicilia, para llamarlo: la mujer enviuda, el hijo se queda huérfano pero el padre que pierde al hijo ¿qué? El surgimiento de la figura de este hombre corresponde a una acción moral colectiva que se proyecta en un carisma. Autores como Berman dirían que está en acción entonces el cuerpo espiritual común de una sociedad. &lt;br /&gt;       La ecuación se despeja cuando viene el mensaje de Sicilia, su respuesta trágica: anuncia su alejamiento de la poesía, pronuncia un mántrico “estamos hasta la madre”, exige un pacto con el narco, menciona la legalización de las drogas, reivindica el nombre personal de cada víctima, discute con el torpe presidente que desató el avispero, encabeza un ayuno colectivo donde se hace oración. O mejor plegarias.&lt;br /&gt;       Una parte embona con la otra, se dan fuerza entre sí y se sostienen. Sicilia es, con mucho, el primer líder moral ilustrado que surge en la sociedad posmoderna mexicana. Como si de pronto apareciera una corrección profunda, nutrida en el pensamiento anticipatorio de Iván Illich y gravemente crítica del nihilismo materialista imperante, determinada por un futuro primitivo posible  donde las némesis actuales hayan dejado de azotar a la humanidad. Sicilia es católico, así sus vínculos estructurales con la milenaria Iglesia romana sean a la izquierda en teologías de la liberación y comunidades eclesiales de base.&lt;br /&gt;       La última oportunidad que René Guénon veía para Occidente consistía en la creación de una élite intelectual en el seno de la Iglesia, único aparato institucional sobreviviente en medio del devastado paisaje de la modernidad. Sin llegar a ello, o llegando de otro modo, los derechos humanos, una atemperante suavización de la intemperie social, fueron impulsados en las democracias occidentales por excristianos. Organizaciones italianas civiles de lucha contra la mafia son dirigidas por sacerdotes.&lt;br /&gt;     Evidentemente, es la otra comunidad cristiana, horizontal y cuasi fundacional, de la que aquí se habla. Sicilia, siguiendo a Illich, ha distinguido públicamente entre la esperanza y la expectativa. La primera está fundada en la experiencia humana históricamente arraigada, la segunda proviene de falsas certezas socialmente construidas. Todas ellas están en crisis pues su lenguaje sigue siendo la reiteración del vacío. Resulta humanamente estratégico cambiar de manera de hablar, asumiendo que toda representación es un lenguaje polisémico. Así ha sido la de Javier Sicilia, lanzado a la nueva pista de su vida con extraordinaria rapidez y violencia, el cual no lleva máscara o pasamontañas porque su transparencia existencial es el dolor mexicano de todos los días de la semana, nuestra horrenda y visible caja mortuoria de cristal. Es gente que nunca hará de su nombre un anagrama.&lt;br /&gt;       Lo nuevo ha surgido entre lo viejo. Es original porque se remonta al origen. Su dilema más serio estará en las acciones públicas que deberá encabezar, en las formas organizacionales que deberá forjar, y en su resistencia exitosa a ser absorbido por los hoyos negros de la formalidad, por la pereza activa del sistema, por su chata pendejez, su enajenación.&lt;br /&gt;       En el dolor nos hacemos, decía Benavente. Quizá entonces deba procederse momento a momento, sin perder de vista el cambio radical que se busca. Éste tiene un aire gandhiano pues supone, sobre todo, una liberación espiritual y mental, una liberación del miedo interior, una liberación de la conciencia pública. ¿Grandes palabras? ¿Utopías? ¿O apenas lo pensable?&lt;br /&gt;       Ojalá y el próximo 8 de mayo miles salgan a las calles mexicanas para manifestar, una vez más, el hartazgo de todos frente a la violencia, la generalizada protesta ante la descomposición nacional, ante la corrupción asfixiante, ante la impunidad sistemática, ante la inepcia política, ante la sangrienta brutalidad que castiga a toda la nación.&lt;br /&gt;        El secreto estoico de la serenidad es entregarse incondicionalmente a lo inevitable. Aunque pueda no parecerlo, esto lo es. Otra dirección posible se vislumbra cuando otros personajes inician una gramática de la pertenencia mutua: el valor de la vida frente a la muerte.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-4915419823667255320?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/4915419823667255320/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=4915419823667255320' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/4915419823667255320'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/4915419823667255320'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/04/otra-direccion.html' title='OTRA DIRECCIÓN.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-3272294097777080823</id><published>2011-04-22T07:36:00.000-07:00</published><updated>2011-04-22T07:44:02.783-07:00</updated><title type='text'>HIPERPOLITICA/ y II.</title><content type='html'>Este texto se publicará en Viernes de Dolores, cuando el país vive su propia crucifixión. El horror nacional crece y se desborda. De pronto ninguna teoría es capaz de explicarlo por entero y las palabras lucen gastadas para narrar su atroz dimensión. Sólo se sabe que la degradación del lenguaje, su empobrecimiento, también proviene de una ausencia de sentido ante la deshumanización colectiva cada vez más patológica que aceleradamente viene sucediendo entre nosotros. ¿Cómo se explica el que un grupo criminal mate sistemáticamente a varios cientos de personas que pasan en tránsito por su exterminadora y cruel aduana, que esclavice a otras reclutándolas contra su voluntad  y que secuestre a las restantes para pedir rescate por ellas como si fueran viles mercancías? &lt;br /&gt;       Lo concomitante en tal fenómeno es parte estructural en esta hipócrita guerra putrefacta desde su origen contra el crimen organizado: las complicidades federales, estatales y municipales, las connivencias policiacas con los mafiosos, el silencio oficial protector y la participación directa de servidores públicos en su desalmada encomienda, el maltrato y las amenazas a los parientes de los desaparecidos, cuestiones que revelándose llevarían a descubrir otras muchas fosas rebosantes de escarnecidos cadáveres y acaso campos de concentración llenos de quienes han sido detenidos por una maligna y facciosa voluntad.&lt;br /&gt;       ¿Cómo se le llama a hechos así? ¿Genocidio sistémico? ¿Holocausto selectivo? ¿Tribulación generalizada? ¿Degradación multitudinaria? ¿Siega histórica? ¿Delincuencia idiosincrática? El lugar común diría: pérdida de valores, y tendrá razón parcial aunque no vaya más allá de un lamento mecánico y por ello ignorante de que la sociedad mexicana, debido a razones educativas, políticas y económicas, nunca ha superado en su desarrollo moral colectivo el intercambio instrumental, aquella orientación premio-castigo propia de la niñez y la adolescencia, inaplicable ahora por la venalidad generalizada del sistema, y no se ve cómo podría transitar colectivamente hacia la etapa de las convicciones morales autoasumidas, esa condición adulta de una sociedad. &lt;br /&gt;       Entretanto, el narcotráfico es sobre todo un problema de salud pública y de mercado, como ha señalado Javier Sicilia, este líder moral surgido repentinamente desde el fondo del dolor mexicano, legitimado no sólo por su pérdida filial sino por su obra reflexiva, por su vida misma se podría decir. ---Y además es poeta ---afirmó una de mis alumnas cuando en clase hablamos del tema de las formas con que lo real se manifiesta entre nosotros estos días viacrúcicos. El tema del fatalismo trascendente, cuando las cosas ocurren por una causa inevitable.&lt;br /&gt;       Es tan simple como estúpido: en toda guerra un bando vence al otro, o bien los contendientes quedan tan extenuados que deciden abandonar la disputa. La guerra calderonista contra las drogas, que hasta hoy se ha perdido, durará cuando menos siete años más según el maleante tartamudo que dirige la oscura e ineficaz secretaría de seguridad pública. Su intención obvia es hacerse imprescindible en el próximo sexenio y así obtener impunidad. Pero la cínica afirmación no se sostiene con evidencias: continúa sin sancionarse el capital económico del crimen organizado, el cual ingresa al sistema y nutre su adicción financiera; la corrupción y la impunidad ante la ley son casi absolutas; las policías están al servicio del narco. Los dos bandos resultan asimétricos y, a menos que la represión se convierta en una exterminación total, como es hoy (o peor) será mañana.    &lt;br /&gt;       El punto vital de mi enemigo es mi propio punto vital, enseña uno de los proverbios del Go, juego oriental de estrategia. Si las drogas son el punto vital de esta malhadada guerra, que entre todas sus aberraciones hace culpables a las víctimas, a los adictos, deben ser legalizadas por los estados nacionales (o lo que queda de ellos) para lograr la derrota del enemigo. Ilegalizar es criminalizar, como lo demuestra la historia una y otra vez.&lt;br /&gt;       Mientras esto llega, si llega al fin, continuará la explosión de odio violento y resentimiento social que asola a nuestro crucificado país, pues tal es un mero efecto de diversas causas seculares sintetizadas en una principal: la desigualdad infame. &lt;br /&gt;      Hiperpolítica, en suma, es ir más allá de la política habitual, la que busca el poder formal y su reproducción constante, para restablecer el sentido de lo humano en medio de la barbarización general. Y comienza cuando una sociedad decide salir a las calles para manifestar su fuerza mayoritaria, organizarse horizontal y localmente con el objetivo de resistir ante el mal, pensar grupalmente para comprender la naturaleza verdadera y no sólo verosímil de los fenómenos perversos que la amenazan, hacerse a sí misma desde el dolor sufrido para prescindir de las mediaciones ideológicas que la han mantenido sujeta al miedo y a su semiótica feroz. Hiperpolítica es disponer que la opresión del horror se ha terminado y que debe lucharse contra él tanto desde la individualización como desde el compromiso social. Hiperpolítica es una cultura común del despertar que se constituye aceptando la deuda con lo mejor del pasado humano y la responsabilidad con el futuro. Nunca es un asunto privado sino público, aunque resuelva privadamente el dilema ontólogico “yo-tú”. Conduce a un estado que se denomina “disponibilidad”: salir de uno mismo para buscarse y reconocerse entre los otros. Hiperpolítica es la construcción inteligente de otra libertad posible. Es un sentido distinto del “como si” habitual. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-3272294097777080823?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/3272294097777080823/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=3272294097777080823' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/3272294097777080823'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/3272294097777080823'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/04/hiperpolitica-y-ii.html' title='HIPERPOLITICA/ y II.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-2236142078585079987</id><published>2011-04-15T19:43:00.000-07:00</published><updated>2011-04-15T19:45:35.056-07:00</updated><title type='text'>HIPERPOLÍTICA / I.</title><content type='html'>Este es el tiempo de los hombres y mujeres pequeños, los usuarios terminales de sí mismos, los buscadores insaciables y compulsivos de la satisfacción inmediata, los creyentes en la deidad omnipotente del dinero, los habitantes del mundo plano de las envolturas brillantes, los devotos del principio del placer egoísta, los obsesos de las apariencias y la simulación. Este es el tiempo de los seres vacíos, indiferentes y aislados, cuya vida en cuanto tal nada significa salvo que se obtenga o no el “éxito”, aquella ideología materialista del poder, la acumulación y los objetos, la más falsa en circulación. Este es el tiempo donde ya no hay tiempo: el Titanic civilizacional se hunde y la orquesta de la sociedad del espectáculo y del entretenimiento continúa tocando aunque el agua llega ya a las rodillas de los músicos y los bailarines, imperturbables todavía como en cualquier aquelarre decadente y crepuscular.&lt;br /&gt;       ¿Pesimismo? No del todo: simple realismo, pues lo anterior es una mera descripción que el más radical pensamiento y el más expresivo arte occidentales han venido haciendo desde hace centurias, sin que la cultura de masas y sus sistemas políticos hayan prestado la menor atención a tantas advertencias y anticipaciones sobre el antaño ominoso futuro al fin vuelto asfixiante actualidad. Tal vez por un diseño intencional y destructivo propio de la modernidad ---la historia como conspiración de fuerzas ocultas---, o por una fatalidad inevitable originada en las mismas energías que dieron lugar a la época vigente ---la historia como derrota de los aprendices de brujo---. &lt;br /&gt;       Este es el tiempo de una cultura del olvido globalizada a sangre, televisión, materialismo, cine y fuego, en la cual, según diría George Steiner, no nos quedan más comienzos, es decir, nuevos discursos posibles originados en la propia cultura que llega a su conclusión. ¿Cuál? La cultura unidimensional del racionalismo extremo y del sentimentalismo tramposo, aquella que afirma que solamente existe lo que los sentidos ofrecen al sujeto como experiencia vivencial. Sin embargo, existe una paradoja de la proximidad en todo esto, que bien entendida indica lo mismo que el poeta querría decir: en el fin está el principio.&lt;br /&gt;       Escuchemos a René Guénon: “Todo lo que existe en cualquier forma, incluso el propio error, necesariamente posee una razón de ser, de modo que hasta el propio desorden debe encontrar finalmente su lugar entre los elementos del orden universal.”&lt;br /&gt;       Escuchemos a John Zerzan: “El narcisismo del consumidor y un ‘¿qué más da?’ universal señalan el fin de la filosofía como tal y el esbozo de un paisaje de ‘desintegración y decadencia sobre la irradiación de fondo de la parodia, el kitsch y el agotamiento’.”&lt;br /&gt;       Escuchemos a Richard Kearny: “La creciente convicción de que la cultura humana tal como la hemos conocido ha llegado a su fin.”&lt;br /&gt;       Escuchemos a Jean Baudrillard: “¿Por qué tendríamos que pensar que la gente desea repudiar su vida cotidiana para buscar una alternativa? Por el contrario, desean hacer de ello un destino, ratificar la monotonía mediante una monotonía mayor.”&lt;br /&gt;       Escuchemos a Gilles Deleuze: “Ellos quieren que consumamos. Muy bien, consumamos cada vez más y lo que sea, con cualquier propósito inútil y absurdo.”&lt;br /&gt;       Escuchemos a Peter Sloterdijk: “(…) Hablan de la pertenencia mutua tras la ruina de la forma política. Encarnan la lección decisiva de todas las ciencias antropológicas modernas: si los grandes órdenes se parten en dos, el arte de la pertenencia mutua sólo puede comenzarse de nuevo desde los órdenes pequeños. La regeneración de los hombres por obra de los hombres presupone un espacio en el que, por la convivencia, se inaugure un mundo.”&lt;br /&gt;       Escuchemos a Teilhard de Chardin: “Cuanto más avanzo en la vida más siento que el verdadero descanso consiste en ‘renunciarse’ a uno mismo, es decir, admitir resueltamente que carece de importancia el ser ‘feliz’ o ‘desgraciado’ (en el sentido usual de estas palabras).”&lt;br /&gt;       Y escuchándolos, a estos autores entre tantos otros que han advertido la inflexión irreparable de las cosas, el punto de no retorno alcanzado por un sistema mundo globalmente totalitario, ¿qué hacer con ello? ¿Vivir cínica y resignadamente en lo inmediato, protegiendo la razón instrumental y la racionalidad técnica como estrategias frágiles y vaporosas para sobrevivir solamente hoy sin preguntarse por el contiguo mañana, hasta que el fin del mundo (“Puede afirmarse con todo rigor que el ‘fin de un mundo’ no es nunca ni podrá ser jamás algo diferente del final de una ilusión”, escribió Guénon) nos pille bailando entretenidos, sin comprender nada de lo que está sucediendo, estúpidamente absortos en la pantalla del último juguete electrónico a nuestra disposición? &lt;br /&gt;       El resumen del sujeto posmoderno ---éramos individuos, ahora somos consumidores--- resulta desconsolador: una personalidad construida por y para el capital tecnológico, caracterizada a partir de una red cognitiva dispersa y descentrada que se estimula mediante vínculos libidinales, vacía de sustancia ética e interioridad psíquica, definida por las experiencias efímeras de tal o cual acto de consumo, tal o cual experiencia mediática, tal o cual relación sexual, tal o cual tendencia de moda. &lt;br /&gt;       De nuevo entonces: ¿qué hacer? Ya se ensayará en la siguiente entrega una hiperpolítica para un hiperdrama: las angustiadas reflexiones sobre el arte más antiguo, la repetición de lo humano por obra de lo humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-2236142078585079987?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/2236142078585079987/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=2236142078585079987' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/2236142078585079987'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/2236142078585079987'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/04/hiperpolitica-i.html' title='HIPERPOLÍTICA / I.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-2392570050011290860</id><published>2011-04-08T13:10:00.001-07:00</published><updated>2011-04-08T13:10:51.838-07:00</updated><title type='text'>ÚLTIMA LLAMADA.</title><content type='html'>Nuestra ignorancia suele no saberlo, pero los poetas han sido y siguen siendo los legisladores ocultos de la humanidad. Se explica el por qué: emplean lenguaje cargado de sentido a su máxima capacidad; la casa del ser es el lenguaje; la casa del ser es la poesía.&lt;br /&gt;       Cuando los poetas se exilian en el silencio, cuando son abatidos por él, los tiempos que corren están profundamente trastornados. La estética del silencio aparece originada por dos situaciones: en el horror de la época, como surgió al conocerse el holocausto de los nazis, o cuando el encuentro con la divinidad, que enmudece al místico porque lo arroba, y entonces el lenguaje, aparato simbólico, ya no puede, ya no debe decir. &lt;br /&gt;        Hölderlin se preguntó para qué poesía en tiempos de penurias. Javier Sicilia escribió hace tres días su último poema ante el despiadado asesinato de su joven hijo: “El mundo ya no es digno de la palabra/ nos la ahogaron adentro/ como te asfixiaron/ como te desgarraron a ti los pulmones/ y el dolor no se me aparta/ sólo queda un mundo./ Por el silencio de los justos/ sólo por tu silencio y por mi silencio, Juanelo/ el mundo ya no es digno de la palabra, es mi último poema,/ no puedo escribir más poesía… la poesía ya no existe en mí.”&lt;br /&gt;       El dolor de un padre es sagrado. El silencio de un poeta también. Pero la estremecedora afirmación repetida dos veces: “el mundo ya no es digno de la palabra”, nos atañe a todos. Lo mismo un ácido texto escrito por Sicilia en carta abierta a los políticos y a los criminales recién publicado por Proceso: “Estamos hasta la madre”. También su franca propuesta de un pacto con los cárteles del narcotráfico, un armisticio, apelando a la conclusión histórica de todas las guerras, con excepción de aquellas donde uno de los enemigos derrota incondicionalmente al otro. Asimismo su exhorto a que los criminales recuperen un código mafioso de conducta, absteniéndose de secuestrar, torturar y matar gente inocente. Son asuntos de interés general.&lt;br /&gt;       El pacto con el narco seguramente no va a ocurrir por varios escollos: desde los impedimentos formales (leyes, racionalidad estatal, principios democráticos), hasta la razón misma de la cuestión, sintetizada así por Mónica Serrano, experta en la relación entre narcotráfico y conflicto, según un cable reciente de AFP: “una fuente del lucro global de las drogas se encuentra en la política usada para combatirlas”. Los mecanismos de represión se convierten en dispositivos que aumentan la rentabilidad. Por ello creció el beneficio económico de los narcotraficantes desde 2007 al aumentar 68 % el precio minorista de la cocaína.&lt;br /&gt;       Este aumento de las ganancias debidas a la guerra contra el narcotráfico y entre el narcotráfico, en la cual las policías y el ejército son un bando más interviniendo en la pugna, ha vuelto tan complejo como incontrolable el fenómeno depredador. Las evidencias surgen una y otra vez, componen un cuerpo de demostración objetiva: el narcotráfico ha penetrado la estructura del poder económico, de la representación política y de ciertas formas culturales, pues su capacidad monetaria en efectivo, la inagotable cantidad de recursos líquidos que requiere mover a través del sistema financiero, equivalentes a varias décimas del producto interno nacional, además de su avasallante política de plata o plomo, su semiótica del miedo indiscriminado, su culto a la muerte violenta, su materialismo sangriento e inmediato, todo ello es un reverso que corresponde al anverso, un segundo estado de mano izquierda aparentemente ignorado por la mano derecha del estado formal. Es decir, parte de lo mismo.&lt;br /&gt;       Los buenos, finísimas personas, están de acuerdo con los malos: sus bancos, sus empresas, sus aviones, su tecnología, sus campañas de represión, sus instituciones de combate y castigo. Comparten el culto al dios dinero. La única solución, si la hay, es la legalización de las drogas, pero los mismos estados nacionales están contra ella porque afecta sus intereses inconfesos. Por lo demás, el narcotráfico y el crimen organizado son un fenómeno patológico de este fin de época, un efecto depredante y perverso del capitalismo agónico, no una causa sino una excrecencia mayor de este sistema mundo que parece haber comenzado o una catástrofe o una transformación.&lt;br /&gt;       Más que nunca, entonces, requerimos la palabra. Tal vez no la de un poeta, su silencio es intocable, pero sí la de toda la gente decente e indignada, esa mayoría que aún no se ha decidido a actuar de un modo más determinado, más colectivo, más radical ante el horror que nos acecha y ataca. Determinado, colectivo, radical: palabras, pero su mero enunciado es una perspectiva, una posibilidad.&lt;br /&gt;       Javier Sicilia será consolado por su fe. No por ser un hombre justo, que lo es como muy pocos, tendrá aplacamiento bálsamo en su precariedad humana, sino porque el dolor interminable, el que rompe el corazón, se convierte en profundo y como si fuera una escuela del alma. El dolor y el espanto nos rodean pero no deben vencernos. No es inútil ser nietzscheanos en esta hora oscura, terminal: “Lo que no nos aniquila nos vuelve más fuertes”, y más valientes y más compasivos, porque el mal, así arrebate injustamente vidas en flor como lo ha hecho, así sea sirviente nihilista de la muerte y el sufrimiento, siempre es banal ante lo sagrado humano: la palabra, el amor, la solidaridad, el cuerpo espiritual de una sociedad que ante lo atroz debe organizarse.      &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-2392570050011290860?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/2392570050011290860/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=2392570050011290860' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/2392570050011290860'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/2392570050011290860'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/04/ultima-llamada.html' title='ÚLTIMA LLAMADA.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-7131225716294864098</id><published>2011-04-01T13:53:00.000-07:00</published><updated>2011-04-01T13:54:36.838-07:00</updated><title type='text'>VISIBILIDADES.</title><content type='html'>El tema, en otros sitios, ha sido discutido mil veces. Aquí es la primera vez. Tolerancia y sexualidad: los varios modos de amar. Hablaron homosexuales, lesbianas y bisexuales, casi todos jóvenes, delante de un auditorio universitario también muy joven. Contaron sus experiencias, describieron su visión del mundo y tres de ellas y un homosexual fueron carismáticas, por momentos sabias y agudamente humanas. Una jovencita que habló de bisexualidad había dicho: se trata de amar a la persona, no el sexo de la persona.&lt;br /&gt;       Hubo chiflidos aislados cuando le advertí a una señora que la pequeña hija con quien había entrado no debía estar ahí. Salieron de inmediato. Bagatela intervino para hablar de salud ---“la enfermedad no tiene sexo”---, y después declaró su encanto por los hombres ---“a mí me gustan, sí”. Lo festejaron mucho. Hice una broma con lo que llamé su mal gusto: el lugar hervía con más de doscientos cincuenta asistentes, la mayoría heterosexuales que así seguirían, y muchas chicas guapas, como van ellas a esos eventos: metamorfoseadas.&lt;br /&gt;       Tatiana habló con Mayra, pasándose el micrófono una a la otra, sobre bisexualidad. Alta tersura: lo hicieron y dijeron muy bien. Toda asamblea es una representación política, otra forma del teatro, con ideas, fenómenos reales, abstracciones, temas, pero teatro. Al fin del acto, o casi, cuando ya había hablado Alena ---la fotógrafa y dibujante erótica, descubrimiento local reciente--- y afirmó que un homosexual debe educar a su familia, haciéndolo como si el escenario le fuera un espacio propio, algo que ya conociera desde antes, intervino una madre también joven y guapa para agradecer con elegancia el encuentro. Fue precisa y articuladamente femenina, habló de la información necesaria que ahí había escuchado y el auditorio también le aplaudió: el campo de fuerza era cálido, como una fragua colectiva.&lt;br /&gt;       El joven Vargas y Chava reclamaron la violencia intolerante de los grupos gay. Alguno de ellos, Jorge, un homosexual maduro que inteligentemente contó su difícil salida del closet en Lagos, tierra de machos/machas, y alguien más, quizá la abogada gay, abordaron el asunto y lo explicaron como técnica de evasión, de autodefensa. Se aceptó mi moción desde la mesa: que el joven Vargas presentara un proyecto de unificación de los grupos sexuales minoritarios. Hubo risas. &lt;br /&gt;       El tema era sexual pero nada menos sexual que lo que venía sucediendo. Una hora antes estaba a todo lo que daba un acto priista realizado en el patio de la Casa de la Cultura: alguna ceremonia de juramentación robótica para fundar un movimiento dentro del movimiento que llevara a su partido a la ventajosa condición de partirle la madre al actual. Algo así a todo volumen. Ocupaba la sillería gente que aparentaba creer real ese aburrido guiñol de polvosas pelucas pueblerinas ante sus ojos. Invisibilidad.&lt;br /&gt;      Arriba hervía y no faltó una guarrada: el asunto no era sexual porque era sexual aunque hubo polimorfia perversa: Víctor alzó la mano para preguntar, desde sus lentes negros subidos hasta la cabeza y su collar de cuentas africano alrededor del cuello, a qué horas iba a ser el performance, el teibol. Al terminar usted lo va a hacer y tendrá tres minutos, le dije. Quien quiera quedarse a ver el performance de Víctor, ya sabe. No se hizo, a nadie hubiera interesado.&lt;br /&gt;       Las caras del auditorio eran de sorpresa satisfecha. Los ojos de plato y los rostros arrebatados, entretenidos y atentos, las sonrisas admirativas, obedecían de modo literal al tema: la otra sexualidad. Pero además al tratamiento del tema, ese veloz contenido de sociedad abierta que venía ocurriendo ahí. La emoción de los asistentes resultó capturada cuando Jorge empleó un recurso espacio-temporal: aquí, dijo, en este exconvento, no hace mucho las monjas y las novicias ocultaban los hijos nonatos, criminalizaban su sexualidad. Hoy, en el mismo lugar, hablamos libremente de ella. Todo poder es municipal en su origen y siempre conviene una gota de identidad referencial: nosotros así estamos impuestos. Si el lenguaje nos enferma, el lenguaje nos cura. Lo que saques que esté dentro de ti te salvará, lo que no saques te destruirá. El acto iba siendo altamente curativo.&lt;br /&gt;       Como yo estoy a la búsqueda de un sistema que permita incluir ciertas materias: lo inconcebible más allá de las representaciones tradicionales, el enfoque de desafíos inesperados, una nueva inteligencia de los riesgos (Lagadec), las crisis en oposición radical con las ciencias sociales (Rosenthal), el vivir en lo irracional, lo no seguro, lo desestabilizado y hostil (otra vez Lagadec), la némesis posmoderna y la esperanza en lo humano históricamente arraigado (Illich), el amor fati (Nietzsche), los brotes epistémicos (Foucault), la época de los titanes (Jünger), en fin, como ando a la búsqueda de un método para esta última hora posindustrial, creo que puede denominarse como visibilidad.&lt;br /&gt;       En dos horas y media terminó el ejercicio Ta Megala (discutir lo importante) en Lagos. Otras sensibilidades del pensamiento, otra relación sentimental con la ambigüedad, otras percepciones cognitivas, otros instrumentos de reflexión. Mirar es rodear un objeto y así se vio: una masa crítica de gente joven cambiando las vías sin interrumpir el paso de los trenes. Gramática de la pertenencia mutua, escucharnos juntos. Los fantasmas saliendo de los roperos mentales o las sombras que se borran en la luz. Visibilización. &lt;br /&gt;                                           Para Javier Sicilia: tu  fe te consolará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-7131225716294864098?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/7131225716294864098/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=7131225716294864098' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/7131225716294864098'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/7131225716294864098'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/04/visibilidades.html' title='VISIBILIDADES.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-6646350787981438607</id><published>2011-03-26T17:40:00.000-07:00</published><updated>2011-03-26T18:31:23.351-07:00</updated><title type='text'>ENTRANDO A LO IMPENSABLE.</title><content type='html'>“La puerta es la que elige, y no el hombre”, escribió Borges. Una puerta no elegida aunque desde luego provocada por los seres humanos ha quedado abierta de par en par después de la triple tragedia dantesca ocurrida en Japón el pasado viernes 11 de marzo. Aquella sombra que se cernía sobre nuestro futuro, vista por Iván Illich desde los años setenta del siglo pasado, cuando al hacerlo fue acusado de ser “rijosamente apocalíptico”, hoy es una realidad cotidiana, inocultable y global, donde lo antes impensable de modo generalizado, la extinción ruinosa de la especie humana, se ha convertido en mucho más que una probabilidad: somos rehenes, diría entonces el desoído y menospreciado pensador al hablar sobre el “contragolpe del progreso”, de un estilo de vida que nos predispone a la destrucción.&lt;br /&gt;       Y sin embargo, una lamentable actitud de desequilibrio sigue invadiendo el sentido común, ontológicamente intoxicado por el falso paraíso del consumo, por la engañosa democratización del deseo, por las interminables necesidades innecesarias que el capitalismo terminal nihilista se empeña en vender aquí y allá, aquellos espejismos antes llamados desarrollo, modernización, y ahora, empleando el multicitado mantra economicista, competitividad.  &lt;br /&gt;       Esa crítica premonitoria de Iván Illich a la sociedad industrial ---responsable, en su perspectiva, de la mayor parte del dolor humano contemporáneo, de los sufrimientos engendrados con el pretexto de terminar con ellos: los enfermos de cáncer, la ignorancia de los miserables, el hacinamiento urbano, la escasez de vivienda, la contaminación, la violencia del resentimiento social, etcétera---, recordaba también la prevención homérica sobre la fatalidad de Némesis, diosa de la venganza cuyas actuaciones se relacionan con la retribución cósmica encargada de castigar la presunción humana, la pleonexia, esa avaricia radical prometeica que transgrede las fronteras de lo posible, altera los límites de lo deseable, destruye los términos de lo real.&lt;br /&gt;       Michel Foucault denominó “brote epistémico” a los cambios repentinos de las representaciones e imágenes que surgen en la conciencia humana cuando lo ayer inconcebible se vuelve concebible ---la decapitación de un rey, por ejemplo, inimaginable antes de la Revolución francesa, que al suceder hizo surgir una nueva imagen del ciudadano, del papel de la gente común en la sociedad---. A ello, el sociólogo y catedrático Patrick Lagadec, creador del concepto posmoderno de la civilización del riesgo, le llama ahora “la era de lo inédito, de lo impensable” (Proceso 1794, entrevista de Anne Marie Mergier), y afirma que tanto los gobernantes como los empresarios (y aun los intelectuales, los académicos y los científicos, habría que añadir) son incapaces de pensar y actuar más allá de los “sistemas de representación tradicionales”, porque están encerrados en “bunkers mentales” y en “estrategias preconcebidas” que de muy poco sirven ante la irrupción de sucesos y acontecimientos cuya radicalidad tanto como sus consecuencias resultan inesperadas.&lt;br /&gt;       La tragedia japonesa demuestra, además, la corrupción estructural del sistema capitalista, aun en aquel país aparentemente modélico y tan avanzado donde se falsificaron reportes sobre las inspecciones de seguridad en la planta de Fukushima y privó la negligencia criminal en su vigilancia y operación. La causa obedece a una razón perentoria, constitutiva del horror económico financiero que se ha apoderado del planeta mediante el capitalismo dictatorial y salvaje: la rentabilidad. O en términos llanos: la compulsión suicida que impulsa a un sistema mundo planetario donde se destruyen más recursos de los que se crean con tal de mantener hasta el último instante la fantasía colectiva de las envolturas brillantes, de la energía sin término ni restricción, de la avidez por satisfacer la hubris, aquella insolencia sin medida que falazmente promete la civilización industrial a los seres humanos para escapar del reino de la interdependencia y la retribución.&lt;br /&gt;       La pregunta más apremiante de nuestros tiempos, diría Illich, es qué sigue después de la cultura del desarrollo destructivo, de la insaciable demanda ideológica por siempre tener más. Qué símbolos se requieren, qué ética colectiva, qué políticas comunes antes de arribar a una catástrofe devastadora donde todo esto termine. Lagadec, mientras tanto, intenta enseñar a sus alumnos cómo “vivir en lo irracional, en lo no seguro, en un ambiente desestabilizado y en general hostil.” Otro pensador mencionado por él mismo, La Porte, propone “no instrumentos para evitar ser sorprendido, sino entrenarse para ser sorprendido”. El filósofo Sorel le llamó a ese mismo talante “disponibilidad”. Y otros han reiterado el vínculo semántico entre “plegaria” y “precariedad”.&lt;br /&gt;       Todo final de un mundo es el final de una ilusión sobre ese mundo. La tarea posmoderna consiste en comprender lo otro de lo mismo. Aceptar que ya no se requieren las respuestas conocidas sino la audaz formulación de nuevas preguntas. Y también de nuevas actitudes: no la tristeza egocéntrica o el desasosiego sentimental, sino la fuerza apacible y esperanzadora de lo profundamente humano contra la que se mellan las angustias de cualquier expectativa catastrófica. Es la búsqueda de sentido cuando parece no haber ya tiempo civilizacional para encontrarlo. Quizá tal sea el único empeño legítimo de esta hora apocalíptica: pensar en aquello que no hemos pensado, entrar sin reservas a lo que nos está deparado. Y si hay un mañana, hacer tabla rasa y volver a empezar.&lt;br /&gt;        &lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-6646350787981438607?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/6646350787981438607/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=6646350787981438607' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/6646350787981438607'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/6646350787981438607'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/03/entrando-lo-impensable.html' title='ENTRANDO A LO IMPENSABLE.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-7449660880875649420</id><published>2011-03-18T14:25:00.000-07:00</published><updated>2011-03-18T14:44:57.736-07:00</updated><title type='text'>CINCO ESPACIOS VACÍOS.</title><content type='html'>La necesidad tiene cara de hereje. Desde antes de las nueve de la mañana del viernes la diminuta maquinaria del museo Agustín Rivera debió ponerse en movimiento. Salí de mi casa a bordo de la noble troca que diariamente me transporta, enfilé hacia la carretera y sintonicé el noticiero matutino de la radio universitaria para escuchar la entrevista que su conductora haría al joven curador de la exposición y a uno de los noveles participantes. “Nuevas formas, nuevos lenguajes: siete artistas” se inauguraría a las siete de la noche. Un experimento debido tanto a los magros y tardíos recursos financieros del museo como a la decisión estética de abrir el espacio para las nuevas generaciones de curadores y museógrafos habilitados ---alguna vez deben comenzar su aprendizaje---, así como de los artistas emergentes o desconocidos en la pequeña ciudad de Lagos de Moreno, tan cerrada, provinciana, patriarcal y conservadora en su superficie como abierta, bullente, polimórfica y liberal en su interior.&lt;br /&gt;       De eso se trata, me dije a mí mismo, de hacer visible lo que se mantiene oculto, mientras apilaba en la caja de la troca treinta sillas prestadas por el generoso campus universitario, y me marchaba luego, junto con Daniel Aranda y Carlos Vargas, los recién entrevistados, a recoger un piano eléctrico también prestado por la misma institución, donde un joven músico local, Everardo Ruiz, interpretaría durante la apertura de la muestra obras de Bach, Beethoven y Satie. &lt;br /&gt;       Y yo pensaba: en mi fin está mi comienzo, escribió el poeta Eliot. En el mío también: ahora debo pedir, cargar, bajar, clavar, colgar, barrer y frecuentemente pagar de mi bolsa en el museo que dirijo. No me quejaba de mi karma: sólo me ponía al día con sus circunstancias.&lt;br /&gt;       Por fin llegamos al Agustín Rivera, donde ya me aguardaban las novedades. Los padres de una de las expositoras, Eréndira Díaz Barriga Esponda, la mejor artista plástica del grupo de siete, se habían apersonado minutos antes para retirar sus notables cuadros informándome, mediante un pliego de papel, caligrafía y argumentos dieciochescos, que su hija abandonaba la exposición como una enérgica protesta ante la imagen empleada en la invitación de la misma, un rostro femenino hecho en vexel cuya mano yergue el dedo medio en el cual está escrita la palabra “love”, obra de Carlos Vargas y para ellos burla obscena que ofendía la decencia y las buenas costumbres del pueblo de Lagos. &lt;br /&gt;       El primer acto lo gané. Hablé con el padre, quien también es artista visual, y lo hice entrar en razón. Exigí que el retiro de la obra me lo informara directamente la expositora, mayor de edad. Le recordé que él mismo había expuesto no hacía mucho en esas ecuménicas salas, que el arte es libre y debía serle fiel a su gremio, que podía acusarlo de haber irrumpido en un recinto federal para sustraer obra que no era suya. En fin, hasta de semántica discutí. Se dio cuenta del gafe, del pancho, del oso que estaba haciendo, aun en Lagos. Y se deslindó. Propuso hablar telefónicamente con la hija, cosa que acepté.&lt;br /&gt;      ---Pero trae a tu mujer. Esto es cosa de ella, no tuya ---le dije, conociendo a la pareja como todo el pueblo la conoce.&lt;br /&gt;      Llegó la inquisidora, caminando con trabajos pues además está físicamente impedida. Sardónica sonrisa congelada en la boca, rabia apenas controlada y hablando sin parar, acompañada por su hijo menor, potencialmente más violento que ella. Recordé el axioma: madre sicótica, hijo sicótico. La llamada a Eréndira fue tormentosa. Antes de pasarme la bocina, mientras chantajeaba a la hija, la señora me espetó, con un excitado brillo en sus malignos ojos:&lt;br /&gt;       ---¡No nos avisaste que además habría una mesa redonda sobre diversidad sexual!&lt;br /&gt;       Entendí entonces uno de los fondos del sucio asunto: el sexo. El otro lo sabría más tarde, gracias a la perspicacia de mi mujer: la envidia de la madre, quien sin lograrlo intentó ser artista plástica, ante el rotundo talento de la hija. Los restantes: la intolerancia, la censura y la doble moral, quedarían inscritos en carteles pegados en los cinco espacios vacíos para explicar el atrabiliario retiro de los cuadros.&lt;br /&gt;       Porque el segundo acto lo perdí. Si bien en la primera llamada la joven pintora aceptó que los cuadros se quedaran, al rato regresó el vehemente hermano para comunicarme de nuevo con ella. Pidió perdón una y otra vez por no aguantar la patología maternofilial, se deshizo en llanto y corroboró el retiro de su obra.&lt;br /&gt;       Pero el tercer acto terminó victorioso: la exposición fue un éxito gracias, en parte, a la censura de la desagradable señora y su medicable hijo. Ventajas de estar en un pueblo donde todo se sabe de inmediato. No sólo no le avisé a la rabiosa guardiana de la moral autoritaria que de la exposición se desprenderá una mesa sobre los tantos modos de amar y la civilizada tolerancia, tampoco le dije, por ejemplo, que Alena, joven participante en la muestra, expondría en la planta alta del museo fotos lésbicas y homosexuales y que por allí andarían sus modelos entre el nutrido sector gay laguense. &lt;br /&gt;        Hay muchas cosas que no le dije pues pienso que por sabidas se callan: que la obscenidad está en la mirada, que la degeneración se aloja en la mente, que el mundo cambió y es irreparablemente múltiple, que la moral teísta no existe, que la paja en el ojo ajeno impide ver la viga en el propio. Que se trata de un brote epistémico, del surgimiento de nuevas formas, aun aquí en los castillos de la pureza, entre madres tan oscuras como ella, entre madres tan medusas que petrifican. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-7449660880875649420?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/7449660880875649420/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=7449660880875649420' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/7449660880875649420'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/7449660880875649420'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/03/cinco-espacios-vacios.html' title='CINCO ESPACIOS VACÍOS.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-6890767536898942530</id><published>2011-03-12T06:50:00.001-08:00</published><updated>2011-03-12T06:50:42.430-08:00</updated><title type='text'>UNA CARTA NO ENVIADA.</title><content type='html'>La vida tiene momentos de inmensa dificultad. Hay días en que todo parece adverso, uno se desagrada profundamente a sí mismo, y las cosas, las acciones, la gente también parecen carecer de sentido. No hay ser humano que no viva estas situaciones, porque quien las vive siempre es el yo personal, el ego, y salvo los sabios y los santos no hay quien no sea dominado por esa hipótesis inútil pero determinante que llamamos yo. De hecho, todas las tradiciones espirituales enseñan que el ego debe ser trascendido para alcanzar la verdadera comprensión de lo real y de uno mismo, la verdadera creatividad. Esa es la difícil tarea del conocimiento personal. ¿Por qué sufrimos tanto? Porque el monumento deforme de nuestro ego siempre está buscando satisfacciones, reafirmaciones, placeres. El problema es que esa búsqueda la hace en el mundo externo, entre los otros que nos rodean, y el mundo y los otros nunca se comportan según nuestros deseos. El budismo es tajante al respecto: no hay placer que buscar ni placer que evitar. Es decir, que la vida de cualquiera oscila entre placeres y dolores inevitables. Lo único que puede hacerse es aprender a cambiar el punto de vista acerca de nuestra vida, aceptando que todo es relativo, parcial, impermanente. ¿Te acuerdas de la operación de los magos? Esta es: modificar la manera en que vemos los fenómenos del mundo ---los nuestros en primer lugar---, para de ese modo modificar el mundo. Con una óptica así todo se desvanece: la frustración, el fracaso, el dolor, la irritación, la angustia, el miedo. La razón de esta metamorfosis es en el fondo muy simple: nuestras emociones y sentimientos son, casi siempre, construcciones artificiales sobre lo real. Sufrimos porque ignoramos que las cosas no son como creemos que son. Existen penas reales, pero la gran mayoría de nuestros sufrimientos no son otra cosa que un problema de percepción (…)&lt;br /&gt;       Para Don Juan, el de Carlos Castaneda, el yo significa importancia personal. Afirma que el hombre y la mujer están permanentemente preocupados consigo mismos porque su imagen de sí es para ello lo esencial. Eso es la importancia personal: la imagen que presentamos a los demás ---“Uno siempre es otro para los otros”, ¿recuerdas esa frase de Freud?---. Representa un drenaje de energía emocional inmenso porque sus mecanismos se han tornado de tal manera automáticos para el sujeto contemporáneo que impiden el libre fluir del individuo, ya que sus acciones están determinadas por el cálculo de lo que se ha de decir, lo que se ha de  pensar, lo que se ha de hacer, en el orden de casi todas las cosas de la vida, a fin de obtener el beneplácito de los demás (…)&lt;br /&gt;       Don Juan enseña que el remedio a ello es convertirse en un guerrero o guerrera y aprender a vivir como tal. El camino del guerrero significa alcanzar la armonía entre las acciones y las decisiones. Para lograrla, deben desarrollarse atributos concretos: el control de uno mismo, la disciplina, el refrenamiento, la habilidad para escoger el momento oportuno y el intento ---esto suena a T. S. Eliot: “Para nosotros sólo cuenta el intento, lo demás no es asunto nuestro”--- (…)&lt;br /&gt;       Según Don Juan, el ahorro de energía emocional conduce a la impecabilidad y ésta a su vez produce un ahorro de energía: “La impecabilidad es hacer lo mejor que se pueda en lo que fuese. Es el arte por excelencia del guerrero, implica un estado continuo de alerta, un permanente estudio de sí mismo y de la situación.” Requiere “frugalidad, previsión, simplicidad, inocencia y, sobre todo, ausencia de imagen de sí. La impecabilidad consiste en hacer lo que se hace de la mejor manera posible, más allá del interés que despierte, de los frutos que se puedan obtener o del sentido o sinsentido que tenga la acción para quien la realiza.” Diría este maestro real o imaginario que la impecabilidad es el único boleto de salida a nuestro alcance para abandonar el sitio de la preocupación, aquella incómoda y sobresaltante antesala de la razón (…)&lt;br /&gt;       De todos modos, lo importante es que tú aprendas de las circunstancias que enfrentas: por eso se afirma que la voluntad del guerrero no se obstina y coincide con la necesidad, que acepta lo que le ocurre sin compadecerse de sí mismo, sin compararse con el destino de los otros, sin interferir en lo bueno o lo malo de los demás, resolviendo los problemas reales del momento presente y no los imaginarios de un tiempo que todavía no está (…)&lt;br /&gt;       En suma, si la vida te llevó a donde estás es por algo más profundo que por una mera elección personal. Aléjate de la cultura de la víctima y adopta los cuatro principios de quien se hace responsable de sí, de quien se vuelve adulto entendiendo que servir a los otros es la única manera de ser servido por ellos y entonces lucha con voluntad de voluntad, el doble esfuerzo, para despojarse de aquel yo inferior que provoca los sufrimientos de la desilusionante ilusión: a) acepta la adversidad y no la vivas como una injusticia personal; b) adáptate a las circunstancias, vuélvete flexible y desarrolla tu impasibilidad; c) no esperes nada, reduce tus deseos, disminuye tu necesidad; d) sigue el camino de tu vida y compréndelo, agradecido, como una paradoja de la proximidad capaz de transformarte porque en él están todas las respuestas y enseñanzas que necesitas para cambiar. El guerrero crea su propio ánimo, se vuelve amo de sí mismo e incapaz de decepción. Es inaccesible a los sinsabores, trabaja como si el trabajo tuviera sentido, lucha como si la lucha tuviera sentido, vive como si la vida lo tuviera. Es tan simple: el guerrero es un como si (…)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-6890767536898942530?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/6890767536898942530/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=6890767536898942530' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/6890767536898942530'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/6890767536898942530'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/03/una-carta-no-enviada.html' title='UNA CARTA NO ENVIADA.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-4950213245898256368</id><published>2011-03-05T08:43:00.001-08:00</published><updated>2011-03-05T08:43:26.715-08:00</updated><title type='text'>LAS DOS COSAS PROTECTORAS / y  II.</title><content type='html'>Para Ciro Gómez Leyva, con un abrazo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Basho, poeta budista, advertía contra el uso de adjetivos de magnitud porque, siendo inexactos, conducen a la infelicidad. En tal precaución lingüística puede verse la voluntad operativa de esta ciencia del espíritu que se define como el camino del justo medio, ese equilibrio cognitivo, psicológico y ético indispensable para apartar los velos de la ilusión materialista y encontrar el sentido de lo real, más allá de revelaciones metafísicas o de dogmas devocionales, de mesías escatológicos o de intermediarios sacerdotales, de morales teístas y autoritarias, de decálogos flamígeros absortos en la persecución de pecados y herejías.&lt;br /&gt;       Sin embargo, este libro (Dejando atrás el sufrimiento. Enseñanzas de los discursos del Buda) resulta ---a pesar del adjetivo de magnitud--- extraordinario, no solamente por su claridad expositiva, por su correcto y accesible lenguaje; no solamente, además, debido a la temática que aborda: el muy noble, verificable y empírico budismo, sino quizá sobre todo porque representa una nueva y hasta inédita ---así sea totalmente canónica--- interpretación vivencial de ese pensamiento, sucedida culturalmente entre nosotros y efectuada por una persona episódica que proviene de nuestra misma mentalidad ---relativa y efímera, sin duda, pues la mentalidad es un fenómeno compuesto, pero desde la cual conoceremos o no una doctrina que podría curar nuestra ignorancia sobre la verdadera naturaleza de lo existente y aligerar nuestra agobiante carga histórica y existencial.&lt;br /&gt;       Los budistas hablan del Dhamma (la doctrina) como de una rueda que gira en el tiempo. Los ensayos de Miguel Ángel Romero demuestran que ella se ha desplazado hasta nosotros en uno más de sus movimientos seculares, que ya está asentada aquí y se manifiesta mediante expresiones y didácticas propias de una idiosincrasia específica, al modo de una budología, una budiatría o un budismo a la mexicana: tan dúctil y plástico es el mensaje de esta práctica inmediata del espíritu, del comportamiento y la conciencia, determinada por una preceptiva de solamente cuatro nobles verdades: el sufrimiento, su origen, su cesación y el camino que conduce a dicha cesación, sendero compuesto a su vez por no más de ocho axiomas de acción individual. Complejidad de lo simple, sencillez de lo real. O transparencia de una ética inmediata y cotidiana que no representa un fin en sí misma sino un mero instrumento, un soporte para la transformación individual. &lt;br /&gt;       “Las dos cosas lúcidas protectoras del mundo”, llamadas así por el Buda, hiri y ottappa, vergüenza moral interna y temor propio hacia la consecuencia de acciones inmorales ---mencionadas en “Los cinco impedimentos”, otro notable ensayo del libro donde se pormenorizan los símiles utilizados por ese maestro humano y no divino al explicar el carácter psicológico de aquellos obstáculos mentales que debe vencer la conciencia del sujeto para alcanzar su liberación---, serían factores suficientes en el empeño de construir un proceso civilizatorio distinto por entero al nihilismo egoísta y terminal predominante en nuestra ominosa realidad actual. &lt;br /&gt;       O bien el texto “Paz interna, paz mundial”, un pequeño tratado de política básica cuya sabiduría, en paráfrasis que Miguel Ángel Romero hace de las palabras del Buda: “protegiendo nuestra propia paz, protegemos la paz de los demás; protegiendo la paz de los demás, protegemos nuestra propia paz”, también sería suficiente para mejorar radicalmente esta vida pasajera, impermanente, insustancial e insatisfactoria, desde la cual, paradójicamente, debemos intentar el paso hacia la otra orilla incondicionada donde radica la realización final. La cual puede considerarse literalmente como una expansión integral e irreversible de la mente. De ahí el logro que se atribuye a la budeidad, patrimonio potencial de todos los seres humanos: la iluminación. &lt;br /&gt;       El budismo Zen, una variante cultural más de la adaptabilidad de esta proteica ciencia del espíritu, afirma que todos los problemas nacen de la falta de atención. Y el cultivo de la atención plena al momento presente es el imperativo categórico de la práctica budista, la única disciplina conocida de la conciencia que enseña una psicofisiología para desarrollar ese atributo de la mente, comprendido por diversos autores occidentales, desde Marcel Proust hasta Simone Weil, como el elemento definitorio de la acción moral en el mundo y de la transformación personal. Lleva al único milagro que el budismo reconoce con ese nombre: el cambio de actitud.&lt;br /&gt;       Es posible, pues, que este singular libro de Miguel Ángel Romero provoque en sus lectores un vital sentimiento de urgencia para dar un primer paso hacia la salvación del sujeto histórico posmoderno: la atención. Decía Nietzsche, alumno renegado del filósofo budista contemporáneo extraviado en Occidente, Schopenhauer, que sólo se necesita un pequeño grupo dispuesto a reconstruir el mundo o a derribarlo. Son aquellos que despiertan del sueño colectivo y se disponen a transformar su circunstancia interior. Son quienes antes que cambiar el mundo optan por cambiar su manera de pensar en el mundo. A fin de cuentas eso es lo que enseña el budismo: que somos lo que pensamos, que todo lo que somos surge con nuestros pensamientos y que con ellos construimos lo que llamamos realidad. &lt;br /&gt;       La única llave maestra que abrirá la cerradura de nuestro implacable desasosiego es la atención. Leer a Miguel Ángel Romero puede ser el comienzo de tal estrategia: la liberación.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-4950213245898256368?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/4950213245898256368/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=4950213245898256368' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/4950213245898256368'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/4950213245898256368'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/03/las-dos-cosas-protectoras-y-ii.html' title='LAS DOS COSAS PROTECTORAS / y  II.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-2272590385339060034</id><published>2011-02-25T11:10:00.000-08:00</published><updated>2011-02-25T11:14:16.514-08:00</updated><title type='text'>LAS DOS COSAS PROTECTORAS / I.</title><content type='html'>El mundo está en llamas. Lo advirtió el Buda hace más de dos mil quinientos años, pero ahora, si se nos permite el uso enfático de la verdad convencional, su incendio ha llegado a cobrar proporciones dantescas. Las certezas relativas que construyeron un proceso civilizacional hoy están rotas, fracturadas, y se cumple con pavorosa perseverancia aquella visión marxista sobre la modernidad, entonces metafórica y actualmente literal, acerca de que todo lo sólido se desvanece en el aire. Todo fin de un mundo es el fin de una ilusión, y por fin sabemos que esa solidez atribuida a la realidad episódica no era tal.&lt;br /&gt;       También sabemos que nunca es tal: dicha realidad episódica siempre es una construcción de la conciencia humana, pero hay momentos históricos cuando los atributos supuestos, los ideales convencionales, las costumbres rutinarias y los sentidos ideológicos no sirven ya para transitar por los valles de dolor y lágrimas donde son más desdichados que de costumbre los seres humanos, donde no se cumplen sus anhelos, donde fracasa su intención existencial. La razón de ello, siendo la misma que ha sido a lo largo del tiempo, en este momento específico se ha vuelto fatal: una aguda y extendida ignorancia sobre la verdadera naturaleza de lo real.&lt;br /&gt;       Sin embargo, como lo real episódico, relativo, impermanente e insustancial es aún, si esto es posible, mucho más adverso y aciago que de costumbre, suelen surgir diversos instrumentos, reflexiones, conocimientos y posibilidades propios de lo que el pensamiento budista designa como la doctrina de la aparición simultánea, descrito en otra tradición como paradoja de la proximidad. En cierto modo, sin saberlo directamente pero intuyéndolo con cabal sabiduría, el poeta Hölderlin lo planteó igual: “donde crece el peligro crece también la salvación.”&lt;br /&gt;       Así, estando aquí el peligro creciente, aquí mismo surge de nuevo un texto que contiene la salvación. No una salvación escatológica o metafísica, teísta o providencial, sino una perspectiva de acción concreta, empírica, individual y a la vez colectiva, que de conocerse y practicarse permitiría precisamente eso: comprender y transformar, comprender y trascender, comprender y salvar. Se trata del libro Dejando atrás el sufrimiento. Enseñanzas de los discursos del Buda (Editorial Pax México, 2009), escrito por Miguel A. Romero ---quien antes fue el bhikku (monje) Thitapuñño, adscrito a la tradición budista Theravada, la escuela más antigua del budismo histórico--- y compuesto en mexicano, por hacer referencia a un elemento no del todo secundario para subrayar la valoración de su singular importancia entre nosotros.&lt;br /&gt;       Lo que el budismo Theravada llama en lengua pali Dhamma (Dharmma en sánscrito; doctrina, en español) es asombrosamente dúctil, pues sin perder su preceptiva esencial, la cual es tan compleja como al cabo resulta sencilla, ha logrado adaptarse culturalmente a lo largo de la historia en diversos ambientes y sociedades ahora occidentales, según viene ocurriendo desde el siglo diecinueve cuando el filósofo Arthur Schopenhauer conoció la filosofía budista, fue deslumbrado por ella y comenzó su incorporación, así fuera discursiva y por ende descontextualizada, al pensamiento de la modernidad. Así se inició un proceso hasta hoy ininterrumpido considerado por Mircea Eliade, entre otros, como el acontecimiento central del siglo XX: el descubrimiento por el Occidente de la sensibilidad, la doctrina y la psicología profunda del Oriente budista, de la ciencia del espíritu establecida en el siglo VI a. C. por un príncipe nacido en la ciudad de Kapilavastu, el cual, en palabras de Jorge Luis Borges, “no se ha hecho culpable de ninguna guerra y ha enseñado a los hombres la serenidad y la tolerancia.”&lt;br /&gt;       Producto de varios años de aprendizaje práctico y reflexión en las enseñanzas del Buda, el Despierto, conforme Miguel A. Romero señala en el prólogo a estos ensayos, pláticas recopiladas y traducciones de textos canónicos provenientes del canon Pali que representan un pequeño bosquejo de su amplia enseñanza, Dejando atrás el sufrimiento atiende lo que el mismo autor define como “factores, eventos y procesos pertinentes al mundo de la mente ---la especialidad del Buda”, cuyo conocimiento puede inducir el despertar en quienes, poseedores de una cierta sabiduría, se encuentren al borde de una madurez que ofrece la metodología vivencial del budismo conocida como el Noble Óctuple Sendero: entendimiento correcto, intención correcta, lenguaje correcto, acción correcta, modo de subsistencia correcto, esfuerzo correcto, atención correcta y concentración correcta.&lt;br /&gt;       La moral budista, escribe Romero, difiere de los sistemas teístas de las grandes religiones porque no es etnocentrista ni homocentrista ni autoritaria. Su objetivo no es alcanzar la moral en sí, porque ésta es solamente un soporte necesario para que la mente del sujeto alcance el fin del sufrimiento a través del imperativo esencial budista: preservar, descubrir y llegar finalmente a la verdad. Como diría el mismo Buda: “la inamovible liberación de la mente, lo que constituye el objetivo de esta vida santa, su esencia y finalidad.”&lt;br /&gt;       El mundo se deshace, pero el mundo puede recomponerse. Se trata de comprender lo real mediante una muy antigua y a la vez inédita manera para establecer culturalmente otra urgente y lúcida disciplina moral.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La presentación de Dejando atrás el sufrimiento. Enseñanzas de los discursos del Buda será este viernes 25 de febrero a las 19 hrs. en Bradley 47, casi esquina con Gutenberg, Col. Anzures. La entrada es libre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-2272590385339060034?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/2272590385339060034/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=2272590385339060034' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/2272590385339060034'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/2272590385339060034'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/02/las-dos-cosas-protectoras-i.html' title='LAS DOS COSAS PROTECTORAS / I.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-6747736270786257364</id><published>2011-02-18T18:12:00.000-08:00</published><updated>2011-02-18T18:14:11.979-08:00</updated><title type='text'>ASÍ ESTAMOS IMPUESTOS.</title><content type='html'>ban a los consanguíneos suyos de ellos, haciendo entre todos un ágape promiscuo que iba volviéndose multitudinaria y dilapidadora arrimación sobre la yerma heredad rulfiana, en la cual hay agua más o menos corriente provista por el municipio apenas sacándola de profundos y sobre-explotados pozos abiertos desde hace unos diez años atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Y no puede educar a la familia, don Samuel, enseñarla a utilizar el agua del excusado y de las llaves, establecer reglas para su comportamiento, advertirle que en su casa no caben tantos, hacerle ver que el estrépito de los estéreos de sus trocas resulta insoportable, que usted y su mujer ya están viejos y cansados, que éste es el trabajo del padre y no el sitio de descanso de los hijos, que por única vez en su vida tiene condiciones laborales decentes (casa, agua y luz gratis, aguinaldo anual, sueldo por encima del miserable salario mínimo, ayuda de gastos médicos por si se ofrece como ya se ha ofrecido, trato patronal amable y considerado, libertad para ir y venir al pueblo hasta cuando se le acaban los cigarros), y que si las pierde, dada su edad y la situación que vivimos, dadas las prácticas seculares de explotación campesina en estas tierras irredentas, usted nunca más las volverá a tener?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi pregunta condensaba su circunstancia real y le proponía medidas posibles con el objeto de convencerlo para que, aprovechando la coyuntura del abuso filial, comenzara a vivir mejor. Don Samuel es un hombre bueno, habituado a trabajar sin descanso, honesto y confiable, pero aferrado y testarudo como el que más. Quizá el que más. Como él mismo dice, cuando una idea se le mete en la cabeza no hay poder alguno que lo haga reconsiderar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No, no puedo. Nosotros así estamos impuestos —volvió a decirme, sintetizando en su respuesta la decisión inapelable: el sábado se va.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regresa a vivir en el pandemónium familiar del que salió hace tres años, asfixiante lugar donde habitan sus hijas y nietos abandonados por los yernos borrachos, una hija adolescente madre de una criatura, otra más pequeña idiotizada por la pantalla plana, incluidos los parientes de los parientes suyos de ellos gritones y echadores, y al otro lado de las delgadas paredes y enfrente, abriendo la puerta de la calle, una incontrolable turba vecinal. Perderá la lontananza de estos campos abiertos al horizonte, las sacras noches estrelladas donde cantan los grillos y esplende la luna, el sereno silencio del día y su soledad pacificadora, los crepúsculos que tanto aprecia y considera él, a quien nunca le han gustado ni el ruido barbárico ni el estrangulamiento del espacio hoy predominantes en el pueblito que hace no mucho, cuando todavía era lopezvelardiano y civilizado, iba a acostarse apenas oscurecía, como un rinconcito relojero y provinciano que entonces le robaba a cualquiera el corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asociaciones que hace uno: la pertinaz cerrazón de don Samuel, su negativa a considerar cualquier otra conducta diferente a la que la costumbre secular y la creencia inmóvil le imponen, solamente es el ingenuo y desesperado deseo de una mentalidad agrícola para garantizar que el mundo es algo inmóvil y en repetición perpetua, así sea tan insoportable como hostil. Don Samuel no conoce, ni lo hará, la libertad mental que significa modificar la opinión común. Lleva razón el sabio cuando afirma que hay tres clases de persona: la que involuciona, la que se detiene, la que se transforma. Y que entre ellas existe una distancia que va haciéndose insalvable. Él no lo sabe, pero esa es la definición característica de la tardomodernidad: un insidioso y profundo abismo que va más allá de las desigualdades económicas, un abismo cultural. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-6747736270786257364?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/6747736270786257364/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=6747736270786257364' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/6747736270786257364'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/6747736270786257364'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/02/asi-estamos-impuestos.html' title='ASÍ ESTAMOS IMPUESTOS.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-8931285199893974890</id><published>2011-02-11T09:59:00.000-08:00</published><updated>2011-02-11T10:06:43.866-08:00</updated><title type='text'>ESTA HORA OSCURECIDA.</title><content type='html'>La estupidez nos gobierna, la idiotez nos rige. Ya se ha dicho hasta el hartazgo, cuando menos en esta columna: idiota es aquel que está encerrado en lo particular. Y el modelo histórico mexicano, compuesto de tres elementos fatalmente inalterables: la desigualdad, la corrupción y la impunidad, ha llevado a los ciudadanos a aislarse en sus pequeños universos de interés, en sus estrechas ínsulas de particularidad, como si socialmente hubiéramos cumplido ya aquel fin último de la modernidad capitalista que profetizó hace varias décadas Marcel Duchamp: “Esta libertad para ser indiferentes”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas el martes pasado la prensa reportó 30 asesinatos violentos en 10 entidades: dos jóvenes asesinados en Ciudad Obregón, un hombre rafagueado en Guaymas, cinco personas ejecutadas en los municipios duranguenses de Lerdo y Pánuco, un anciano muerto de 60 balazos en Ciudad Juárez, seis sacrificados en Torreón, cinco cadáveres de torturados en Tepetongo, un ataque contra el Cereso estatal en Apodaca, un muerto mutilado de la mano derecha y otro decapitado en San Luis Potosí, tres fallecidos en un enfrentamiento en el puerto de Veracruz, cinco ejecutados ­­—uno de los cuales aparece descuartizado— en Acapulco. La libertad de nuestra indiferencia: tales actos no son más que las estadísticas diarias del horror regular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras el país se pudre y se degrada, mientras el territorio se pierde y el imperio del derecho se evapora, mientras vivimos un estado de excepción militarizado que no se declara como tal, mientras las extorsiones y los secuestros aumentan, mientras el no futuro de los jóvenes mexicanos se instala como una realidad inmodificable, mientras crecen los suicidios entre niños desde ocho hasta quince años, mientras los melifluos gobernadores usan el dinero de los impuestos para mentir publicitaria y descaradamente, mientras avanza el desmantelamiento y la privatización de los pocos bienes públicos que aún subsisten, mientras la inepta burocracia federal prohíbe llamadas a celulares desde los centros de trabajo como medida de supuesta austeridad, mientras la simulación y la mentira predominan, mientras el desastre nacional avanza en un larguísimo y atroz etcétera, la cadena MVS despide a Carmen Aristegui por la supuesta “falta ética” (sic) de haber abordado en su noticiero la imputación de alcoholismo hecha al presidente Felipe Calderón en la Cámara de Diputados a través de una manta —exhibida, entre otros legisladores de oposición, por uno más de los esperpénticos payasos de la política nacional, Gerardo Fernández Noroña—, y opinar al aire acerca de la necesidad de una toma de posición al respecto por parte de Los Pinos, sin disculparse posteriormente por ello como la empresa afirmó habérselo exigido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aristegui no convalidó la imputación, solamente hizo uso del sentido común al abordar el tema y cumplió con su deber informativo ante un rumor que ha sido insistente desde la llegada al poder de Felipe Calderón. Puede pensarse que la especie proviene de los enemigos políticos del régimen para desprestigiar a un mandatario cuestionado a partir del resultado electoral mismo. Sin embargo, el tema se vuelve crucial cuando involucra a un presidente que gobierna durante el momento más grave que ha vivido el país después del proceso revolucionario, y lleva a pensar que el celo persecutorio con el que su régimen ha declarado la guerra contra las drogas —así ahora se niegue haber empleado varias veces tal denominación, no sólo semánticamente imprecisa sino costosamente irresponsable— se origina, además de en una necesidad de legitimación social y política que evidentemente no fue ni será conseguida, en los excesos retóricos y conductuales de una doble moral: las adicciones propias trasladadas a la denuncia punitiva y al castigo de las adicciones ajenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El alcohol es la droga dominante por excelencia y el alcoholismo es una obsesión del yo incapaz de resistir el impulso hacia la gratificación inmediata. Y aunque hace que el ego se sienta poderoso en los primeros instantes de su ingesta, después provoca el estrechamiento de la conciencia, disminuye la capacidad de respuesta a las señales externas y obliga al sujeto a una regresión infantil donde se pierde el lenguaje y el control motriz. El alcohol y sus instituciones sociales han creado el enfoque neurótico y violento, represivo y patrilineal, masculino y destructivo propio de la civilización occidental. Autores como Terence McKenna afirman que hasta ahora hemos sido incapaces de percibir que el delicado equilibrio de la época y el Armaguedón nuclear “se creó en la atmósfera de disfrazado sentimentalismo y fanfarronería típica de las personalidades alcohólicas en cualquier lugar”. Se sabe que Churchill, Stalin y Rooselvet se repartieron el mundo moderno en Yalta bebiendo abundantemente. ¿Cuántos otros políticos y hombres de Estado no han decidido tan graves y delicados asuntos públicos intoxicados por el alcohol?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenga o no un problema similar el presidente Calderón, su gobierno, sus discursos y sus acciones parecen estar determinados por tales características: un disfrazado sentimentalismo, una fanfarronería habitual. Véase su desafortunada guerra contra el narcotráfico y sus desgraciadas consecuencias. Véase la situación lamentable en que está dejando al país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estupidez nos gobierna, la idiotez nos rige, la indiferencia nos carcome. Pero mientras existan miradas lúcidas y voces valientes como las de Carmen Aristegui podremos conservar la legítima esperanza de que alguna vez todo esto cambiará. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-8931285199893974890?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/8931285199893974890/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=8931285199893974890' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/8931285199893974890'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/8931285199893974890'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/02/esta-hora-oscurecida.html' title='ESTA HORA OSCURECIDA.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-5537478793112566613</id><published>2011-02-04T14:16:00.000-08:00</published><updated>2011-02-04T15:07:49.184-08:00</updated><title type='text'>LA ISLA EN EL LAGO.</title><content type='html'>Con el implacable gesto de un sastre que ensarta un hilo, José Martínez Torres ha escrito una novela de llamativa perfección. No desde luego porque no tenga equivalentes, ni tampoco porque carezca de un sitio en esa larga y poderosa corriente que llamamos tradición. Otros pulsos y otras prosas asoman entre las páginas de La isla en el lago. La minuciosa lección narrativa de los titanes franceses, por ejemplo, o las atmósferas públicas erigidas con el tono de lo particular observado, al modo de tantos autores literarios de la modernidad. Dichas poéticas, estilos o preceptivas fueron antes influencias indispensables para su autor y ahora son sus legítimas apropiaciones: sirven para recordar que el acto creativo consiste en tomar lo dado, lo existente, y obtener con ello una manera hasta entonces inédita de su formulación. Somática de la escritura que se resume en la vieja advertencia: todos los leones comen cordero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La singular calidad estética de La isla en el lago (publicada hace años por el CNCA, ignorada desde entonces por la crítica, invisibilizada por la promoción editorial y hoy releída por quien esto escribe) debe buscarse en ella misma, como la de un cuerpo cuyo movimiento obedece a una voluntad íntima antes que al estímulo exterior, que traza trayectorias inesperadas en el espacio y crea leyes propias mientras su desplazamiento tiene lugar. Así los cuerpos se liberan del tiempo, así el tiempo congela su movimiento y lo convierte en una paradoja: moverse desde la quietud. Podría decirse que entonces se alcanza la transparencia del objeto literario, opaco y a la vez brillante, inmóvil y también veloz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tejido narrativo de esta novela es tan delineado y simple como lo exige el canon milenario del bien contar. En ella están un amor afligido y perdurable porque quedará interrumpido; un círculo del Infierno, el cabaret Singapur, donde los semidioses, simples mortales, alternan con los demonios y encarnan en parroquianos deudores de milagros elementales, en meseros vueltos asesinos al amanecer, verdugos de la luz, o en putas angelicales y sobrevivientes que de la caída transitan a la elevación, confirmando con ello que como es arriba es abajo; el recuerdo indeleble de la cárcel hecha santuario de la virtud viril, del heroísmo laico propuesto por una sensibilidad fascinada con el instante inasible, con su gesto y no con su duración; el acto disipatorio, sacrificial, de los dones y los bienes de la normalidad decente, del horario, el trabajo y la fortuna; el fracaso de la ilusión y la esperanza, ese amargo y lúcido disolvente que muestra a la apariencia en cuanto es: relativa, impermanente, transitoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Herencia de agua —escribe el adelantado narrador de La isla en el lago—. Puesto que la ciudad estuvo en medio, ahora caminamos sobre las aguas, como Cristo en el mar.” Herencia de agua, escribe José Martínez Torres, y así queda denominada su propia elección: la memoria fantasmal que resbala entre los dedos, la contemplación huidiza que brilla mientras se evapora, la materia humilde que adopta toda forma que la contiene, la metáfora que lleva por encima del sentido para acercar las realidades que están más allá de los sentidos. En suma, la elección del arte del lenguaje, la elección de este espléndido escritor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda literatura es un acto de fe porque reitera la existencia del mundo. Toda literatura es una transgresión porque sustituye el mundo para crear otro, autónomo y suficiente, que depende de quien dispuso los términos de esa creación. Por eso la literatura es un artefacto contradictorio: se debe al mundo y está contra él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice la sabiduría que el universo es un libro, que todo libro encierra el universo. No sólo son las letras inscritas en el libro lo que abarca la totalidad, sino los espacios blancos, los intervalos donde no aparecen. Cuando se reflexiona sobre los silencios de esta novela, sobre el recipiente no mostrado, oculto, de su tejido laborioso, puede percibirse el por qué de su belleza formal, su fuerza trágica, su atracción. La mano controlada del narrador ha conseguido, sabiendo más de lo que cuenta, viendo más de lo que muestra, decir lo indecible mediante atmósferas que sugieren que el juego imaginario, incandescente, de su propio reverso creativo, es el espejo de un espejo donde la imagen reflejada alcanza el misterioso silencio con que se muestra la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De tal manera que las distinciones entre el es y el no es de La isla en el lago, distinciones que según un muy antiguo texto vienen de la decadencia de la unidad original, se disuelven y se coagulan para obtener la salvación que el arte dispensa: “cambiar todos los lugares y criaturas del mundo, para que cada cosa viviente, al comprender que no es lo que creía, pueda ser más, ser cualquier otra cosa, ser todo lo que debe”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor y su contrario, el cuerpo y el deseo, el pecado y su santificación, el sentimiento y la memoria, las estancias de la sorpresa, la arquitectura del recuerdo, la materia de la pérdida, el rito fantasmal de la madrugada, el aliento agridulce de la ciudad: una isla en medio de un lago, metáfora relampagueante del ser y su condición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Adónde van las novelas magistrales que no se leen e indebidamente se olvidan? ¿Tal descuido es una prueba en contrario de su valor? ¿O habrá algún día para tantas obras extraordinarias que hemos ignorado? Quizá existe u n universo paralelo donde lo que la mercadotecnia aquí vuelve invisible allá la sensibilidad lo multiplica, donde la obra de arte es Dios operante y el nombre del artista es el seudónimo de tal acción. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-5537478793112566613?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/5537478793112566613/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=5537478793112566613' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/5537478793112566613'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/5537478793112566613'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/02/la-isla-en-el-lago.html' title='LA ISLA EN EL LAGO.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-5760593277744141443</id><published>2011-01-28T08:48:00.000-08:00</published><updated>2011-01-28T08:49:22.244-08:00</updated><title type='text'>ENCUENTROS CERCANOS.</title><content type='html'>Lo encontré soñando, como suele encontrársele. Era de mi mismo género, más joven, más alto, jorobado. “Hola, sombra”, le dije, “¿cómo estás?” Me contestó con un gruñido. Nunca ha sido muy amable. Ya había terminado el sueño, en el cual yo seguía un guión aventurero y loco que otra vez ocurriera: las enseñanzas que a jalones y sobresaltos escénicos —quien bien te quiere te hará llorar— me daba mi sombra cada vez que surgía en mi soñar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—La zona desconocida de nuestros días, ¿va a durar o no? ¿Puede quedarse como una zozobra acrecentada y permanente, estática en sus colisiones, en su violencia, en su inseguridad? ¿O derivará hacia su empeoramiento, pero entonces pasará a otra condición, a otro estadio, bien sea peor o resulte mejor? Es decir: ¿el fin de un mundo es el fin de una ilusión? —le pregunté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No tengo la menor idea, don Abstracto —me contestó desdeñosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Sólo tenemos un método para aproximarnos al futuro: ver la historia detrás de nosotros: el ángel de la historia pintado por Klee, notado por Walter Benjamin, el cual vuela de espaldas hacia donde asciende, mirando lo que queda abajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—La profecía no es un don humano. No le alcanza a la razón para llegar a ella, don Citador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Pero no podemos resistirnos a intentarlo. La imaginación nos obliga, además vivimos mentalmente en el presente del futuro y construimos expectativas. Vuelvo a la cuestión: ¿cuánto tiempo más durará esta violencia y se intensificará, antes de virar hacia otro momento, el que sea?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—El método mencionado es obsoleto, don Mecánico, pues lo que está ocurriendo no se parece a lo conocido. Lo que va a pasar no ha pasado, salvo teóricamente. Recuerda la leyenda de la camiseta que se puso Lisbeth Salander: “Armagedón fue ayer: hoy tenemos un serio problema.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Retórica apocalíptica. Volviendo al punto: entonces hay salida. Aunque no se parece a nada conocido. Quién sabe. A veces pienso en la ley de analogía y quizá lo que vaya a ocurrir sea algo previsto por la imaginación humana. Acaso hay libros en papel o piedra que ya lo cuentan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Encuéntralos, mi buen. Te recomiendo las profecías de la gran pirámide: textazo, don Crédulo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Asimov cuenta de la psicohistoria, una ciencia capaz de predecir el futuro a través del comportamiento social. Lo que no puede ser calculable y descompone el sistema predictivo porque introduce una variante es el comportamiento individual. Surge un mutante inesperado, El Mulo, que cambia el rumbo de lo previsto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿No te das cuenta que es un falso problema? Más didáctico: mañana será como lo haces hoy. Aplícalo a la historia, don Limitado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No lo creo. Es cierto que la gente decente es mayoría, pero el asunto no es la gente sino el sistema donde está la gente, el cual es desestabilizado por minorías violentas. La sociedad del miedo aumenta el tamaño de sus plagas. Parecería un asunto de libreto global y perseverante: la sociedad del espectáculo vuelta sociedad del miedo desde el 11-S y bastante antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Te propongo un lugar común: lo único que debe darte miedo es el miedo, don Hecho Bolas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Es más complicado. El ego es quien tiene miedo, para superar el miedo hay que abandonar el ego. Y nuestra civilización está basada en él. ¿Cómo, entonces, se abandona colectivamente el ego? ¿Al suceder la revelación? ¿Al ocurrir la catástrofe? Los cultos narcotizantes de esta última hora hablan de transformaciones etéreas y milagrosas: todos seremos seres de luz. Consideremos algo más serio: las aperturas culturales hacia otras formas como el mutualismo, una interdependencia entre la gente y de la gente con la naturaleza, y a un sentido de ciclicidad, de custodia de lo humano, que el código genético muestra como una trascendencia existente y activa en todo sujeto. Otra ética puede derivarse de todo ello, otra narrativa cultural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Suena bonito, debo reconocerlo, don Inspirado. Pero hasta ahí. Piensa en ciclicidades, en fines de época. Un telón está bajando, su cuenta es muy larga, de seis mil años, se dice. Entonces la oscuridad se enseñorea de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Me interesa el tránsito, no quedarme en la oscuridad. Lo afirmé a los treinta y lo confirmo ahora: prefiero las mañanas, el centro, la claridad. Ya sé que a ti te veo en las esquinas nocturnas, pero las noches me gustan para dormir. Ahora estoy lejos de las fiestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Diría el filósofo que primero nos creemos dueños de nuestra vida y que luego llega el destino y nos informa: todo es mío, don Anticipado. Observa y espera, nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los sueños se sueñan soñándose y de éste desperté. La próxima vez que en ellos viva una aventura con mi sombra podré hablarle con más confianza, tanta como para proponerle que se mude a la vigilia de manera permanente. Así podremos vernos todo lo que haga falta. Me agrada su indiferencia desdeñosa, su cristal velado para mirar las cosas, sus frases directas, su antiperplejidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tiene la última palabra, pero su mera presencia será confortante a la manera de un hábito integrado. Cuando hagas de dos uno, dice un muy antiguo y sacramental texto de autoayuda, ese género vilipendiado por la ilustración. Tendré que darle espacio, para que se sienta a sus anchas. Dejarle la iniciativa. No estrujar al otro, es una regla de cualquier relación que quiera durar. Y todavía no lo digo: me interesa el sujeto histórico sombrío y terminal que hay en él. Cuando oigo que todo se acabó, siempre me digo a mí mismo que apenas comienza la función. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-5760593277744141443?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/5760593277744141443/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=5760593277744141443' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/5760593277744141443'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/5760593277744141443'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/01/encuentros-cercanos.html' title='ENCUENTROS CERCANOS.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-8227980803975381038</id><published>2011-01-21T10:15:00.000-08:00</published><updated>2011-01-21T10:18:06.710-08:00</updated><title type='text'>NÚMEROS LOCOS.</title><content type='html'>Estamos haciendo un sótano y adentro de él apareció otro. El sótano del sótano. Platicamos si es un símbolo del símbolo y coincidimos que sí. Yo le comenté a ella:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No soy de esta época. O pertenezco al pasado o soy miembro del futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por estos días he sido atacado por los burocrati, hijos tontos de los iluminati y hermanos pendejos de los numerati. Primero me alcanzó una reconvención del departamento de quejas del lugar donde trabajo. Fue como en El proceso. El documento llegó a más de cien kilómetros de mi oficina y quedó en manos de un nervioso funcionario que telefónicamente me urgió para ir a recogerlo en ese momento o bien ofreció llevármelo él, tratándose de algo que según su actitud parecía grave, tal vez irreparable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le pedí que abriera el sobre y me leyera el texto pero se negó invocando reglas, procedimientos y métodos, eso le causaba una desprogramación de algo tan misterioso como el texto mismo, que tuve en mi poder 72 horas después, luego de ir por él: un fárrago escrito en jerga seudojurídica donde se me reprochaba no haber presentado mi declaración patrimonial de 2008, amagándome con artículos reglamentarios e incisos legales bien preocupantes para mi paranoia crónica: ¿estoy vivo o muerto?, ¿soy de esta época o no?, ¿conservaré el trabajo o no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La razón de dicha irresponsable omisión responde a otra grave falta que delante de las autoridades respectivas me apresuro a confesar, rogándoles tomen en cuenta mi buena disposición y aligeren el castigo que merezco: no tengo firma electrónica, así que la entidad vigilante de mi enriquecimiento inexplicable no recibió mi declaración el año pasado como lo hizo el anterior. Y tampoco poseo, pues fui uno más de los siete millones de colgados ciudadanos que no la tramitaron en el plazo adecuado, credencial de elector. Es decir, cuasi no existo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que intenté renovarla, pues la actual data de hace dieciséis años y está llena de recuerdos que sólo a mí importan, no sirve ya como identificación. Mientras hacía cola para tomar la hebra del enredo burocrático-ontológico-laboral-hacendario-penal en que me encontraba, me acordé de un viejo conocido en el sindicalismo universitario, Leonardo Valdez, quien había llegado hasta donde ninguna apuesta entonces se hubiera jugado en su favor: presidir el organismo que ahora me daría una identificación electoral. Necesaria, desde luego, para obtener la firma electrónica, el sistema burocrático vincula un trámite con otro a la manera de una telaraña densificada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entendí instantáneamente por qué estaba discutiendo lo que discutía con la amable pero cortante jovencita que dirigía la unidad:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Cómo puede valer para ustedes más un recibo de gas o televisión por cable que una constancia municipal de domicilio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Son las normas del Comité de Vigilancia del IFE.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La salida al asunto fue llevarles dos testigos de mi dirección: mi mujer y una amable amiga. Pude hacer la cita por internet, todo fluyó como si la mañana estuviese hecha de entendimientos, y ellos afirman que me expedirán una nueva credencial en una fecha cercana, la cual espero con impaciencia y zozobra, tanto para reducir mi aversión a los papeles, los trámites, las identificaciones, como para salvar mi abusiva desconfianza en una institución dirigida por el antiguo conocido: ustedes los de entonces siguen siendo los mismos, abusiva desconfianza por reducir todo un muy caro engranaje institucional a una sola persona. Pero juro que tiene lógica: debí comprarle a Z Gas un contrato de suministro donde apareciera mi dirección, en lugar de acudir a la célula política esencial de la República mexicana, el municipio, para que hiciera constar mi condición de avecindado en la zona, no bajo la presidencia de aquella persona que hace años conocí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Descubrimos un sótano en el sótano y creemos que algo significa. Bastará quizá para el próximo movimiento: una línea diagonal de peones defensivos, o sea, ir hasta otra ciudad, ya que aquí tampoco se expide, a obtener la firma electrónica, y al mismo tiempo aclararle al departamento de quejas que confunde el año de la declaración omitida y que entonces habrá por ahí algún recurso reglamentario con incisos que le permita al imputado salvarse en esta ocasión de perderlo todo, y además promete participar en el estado burocrático presente sin volver a creerse habitante del pasado, del futuro o del más allá. Promete no volver a decir que uno no debe querer ser algo cuando se es alguien, pues acepta que alguien ya no existe y promete, de nuevo, que jamás lo volverá a hacer. La oficina de quejas será testigo de su rehabilitación intachable: tarde que temprano tendrá todos los importantes papeles, declaraciones y anexos que deba tener, presentar, tramitar y/o gestionar, junto con los que se vayan acumulando anualizadamente pues la administración pública avanza y progresa, se posiciona y se eficientiza: véase a sus finísimos encargados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los números locos no cuadran. El tiempo vuela. Ya estoy viejo como para decir mentiras y también para no tener todos los papeles oficiales —ontológicos—identificativos que la época demanda. De lo contrario, mi funeral será irrealizable. Es perturbador darse cuenta que el último trámite personal ya no lo hará uno mismo. Quién sabe: los designios de la burocracia son inescrutables. Acaso muy pronto se podrá gestionar personalmente el acta de defunción. A ello me abocaré si me la exigen. Aspiro a dejar todos mis papeles en orden. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-8227980803975381038?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/8227980803975381038/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=8227980803975381038' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/8227980803975381038'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/8227980803975381038'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/01/numeros-locos.html' title='NÚMEROS LOCOS.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-5448238601861232211</id><published>2011-01-14T08:10:00.000-08:00</published><updated>2011-01-14T08:11:34.459-08:00</updated><title type='text'>LOS EXTRATERRESTRES.</title><content type='html'>Eso vendría a simplificarlo todo. Y lo complicaría también. Llegaron los marcianos: noticia (científica) de última hora. O pueden llegar, como afirma el artículo de John Zamecki y Martin Dominik, profesores de la Universidad de St. Andrews en Philosophical Transactions —extraño nombre—, donde advierten que los gobiernos deben prepararse para “un posible encuentro con una civilización extraterrestre que podría ser violenta”, informó la agencia EFE el 10 de enero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La modernidad conoce todos los guiones posibles de tal encuentro. Aquella tarde de 1938, cuando Orson Welles radió La guerra de los mundos en tiempo presente y espantó a las masas que salieron a las calles creyéndose invadidas por alienígenas, comenzó su masificación; pero hay alienismo ancestral y los libros originarios de los pueblos dicen venir de las estrellas. Un libro malo muy exitoso del olvidado autor Von Daniken, Recuerdos del futuro, o algo así, consignaba una larga lista de efigies, textos e imágenes perturbadoramente espaciales, de visitantes cósmicos y visitados terrestres, presentes en mucha, si no es que en toda, la cosmología tradicional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, los alienígenas estarían por llegar. El problema del otro, siendo el problema central de la raza humana, crecería al cuadrado: el otro que ahora es otro otro y viene del cosmos, evaporando de golpe la preeminencia universal humana inventada por la racionalidad antropocéntrica y sus muchas doctrinas. Si todo nuevo estado absorbe las circunstancias del estado anterior, esa primera otredad (o alteridad, técnicamente) con los demás seres humanos quedará absorbida ante la segunda otredad doble y exógena. Pues una guerra mayor absorbe las guerras regionales, actúa como modificador extraño e inesperado. Así pues, si los marcianos se presentan el tiempo humano cambia a un antes y a un después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y según Zamecki y Dominik, “las formas de vida que conectarían” con nosotros, de seguirse el patrón evolutivo darwinista a escala universal, compartirían nuestra tendencia a la explotación de los recursos y a la violencia. La guerra de las estrellas. ¿Qué harían, en caso de conflagración cósmica, los ejércitos del crimen? ¿Pelearían contra ellos, se pondrían a su servicio, los acabarían corrompiendo? Y las naciones, ¿todas responderían igual? WikiLeaks en el espacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cambio de escala del escenario es sumamente interesante: medicina para la peste humana. Los extraterrestres deben tener una teología, una filosofía, otra otra narrativa, que expanderá la humana, la curará de sí, le quitará lo aldeana, lo auto-referencial. Su idea de dios, de haberla, restauraría la dimensión de la idea, que los humanos sabíamos pero racionalmente olvidamos: el concepto era universal. O no, y nos encontramos con un ateísmo, con el azar cósmico. Pero nos encontramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y con una violencia superior. La ominosidad estriba en el parecido: son como nosotros, y tienen la ciencia para llegar hasta acá con intenciones negativas, dominadoras, agresivas. El artículo, según el despacho de prensa, no aporta ninguna demostración fundada de la advertencia de los dos profesores. Lo dejan a la imaginación de los lectores, lo siembran en ella. ¿Para qué? ¿En efecto puede pasar? ¿Está pasando ya? ¿Pasó tantas veces y desde hace tanto tiempo que por fin se hará público? ¿Es una profecía autocumplida más —un nuevo set para entretener a las audiencias tardomodernas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una sencilla cuenta demuestra la imposibilidad matemática de estar solos en el universo y de ser los únicos seres conscientes en él. La posibilidad es más que pensable: parece una verdad objetiva. Si el universo es conciencia en él hay innumerables conciencias: los múltiples estados del ser, los llama Guénon. Cuando el parecido es el problema, también es la solución. Toda conciencia es quien puede decir yo, en ese pronombre ya está contenido el tú, entonces toda conciencia eventualmente comprende al otro. El diván de Freud hoy flota en espacio: uno siempre es otro para los otros, bastante más si no son de aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tómese en cuenta que toda guerra es un diálogo. Acudiendo a la historia —el único espejo que proyecta cómo será el futuro— se confirma que todos los encuentros humanos interculturales fueron brutales, muy violentos. Eso debe multiplicarse a una escala universal. Por eso nuestros investigadores apelan a la ONU: ya debe prepararse para la eventualidad. Será digno de verse. ¿Qué harán, por ejemplo, los crueles sionistas, los terroristas islámicos, los sicarios de los cárteles, las guerrillas narcas? ¿Enfrentarán al agresor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y nosotros, los de todos los días, ¿qué haremos? ¿Hablar en susurros de cuando la invasión aún no sucedía y nuestros problemas eran aniquilarnos, arrematarnos entre nosotros? ¿O entregarnos a la paranoia de los extraterrestres que se parecen a los seres humanos y los pueden suplantar? ¿Los marcianos tendrán un Mozart, un Miguel Ángel, un Warhol, un Einstein, un Flaubert, un Zapata, un Lennon? Si esto llega, llega la trans-historia. No sé por qué, pero no deja de parecerme toda una salida, o más bien, la salida de la trampa mundo-humana. Puede ser durísima, una prueba definitiva, pero cuán interesante, y ya decían los chinos: que vivas en tiempos interesantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así se cumplió el guión de la industria del entretenimiento. Aunque la verdad es la verdad la diga Agamenón o Hollywood, su porquero. La amenaza extraterrestre toca a la puerta de la civilización humana. Mientras toque amablemente todo irá bien. Si la derrumba violentamente no. Irá hacia otro momento del drama teatral del cosmos, cuando llegan otros mundos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-5448238601861232211?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/5448238601861232211/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=5448238601861232211' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/5448238601861232211'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/5448238601861232211'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/01/los-extraterrestres.html' title='LOS EXTRATERRESTRES.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-1802338888526022347</id><published>2011-01-07T09:08:00.000-08:00</published><updated>2011-01-07T09:10:35.573-08:00</updated><title type='text'>LO QUE ESTÁ CLARO.</title><content type='html'>Dos lectores de esta columna atentos y generosos me han pedido que abunde en el tema del espíritu. Una tercera lectora sugiere que mi postura es una especie de religiosidad disfrazada. Y un cuarto lector de plano me desaconseja seguir en tal asunto: la modernidad científica ha puesto en su lugar cuestiones tan “irracionales”, afirma, como aquello que se denomina metafísico, pura superstición según él.&lt;br /&gt;       Si racional es aquello que mantiene la promesa, conforme señala Francesco Alberoni, e irracional es todo lo que promete y no mantiene lo prometido, entonces nada resulta más irracional que la racionalidad materialista moderna y su cauda de promesas de realización, liberación y felicidad humana incumplidas. En cambio lo metafísico, se entienda como se quiera (o como se pueda), mantiene siempre la promesa de mostrar otra realidad: tal es su paradójica racionalidad, si es que hiciera falta usar dicha categoría para explicar aquello cuya condición es el misterio, es decir, lo que excede a la razón. &lt;br /&gt;      Diré entonces lo que está claro, desde luego no solamente para mí sino para otros muchos, así no seamos todavía tantos que podamos dar un vuelco radical ---cultural, civilizacional, ético--- a esta oscura desbandada colectiva del tiempo presente hacia ningún lugar: 1. El Espíritu existe, y lo espiritual, la dimensión en la que se manifiesta, también. Está aquí entre nosotros, en todos los niveles de la existencia del sujeto ---físico, mental, emocional, social, cultural y, desde luego, espiritual---, y no es propio de los especialistas (sacerdotes, ministros, santones) ni de los sitios especializados (templos, santuarios, lugares consagrados), aunque hayan pretendido históricamente ostentar su monopolio y ejercer políticamente ese poder. 2. Como todo proceso de la conciencia humana, el encuentro de lo espiritual tiene que ver con el lenguaje: postular verbalmente su existencia es el comienzo del contacto cognitivo con esa dimensión. 3. Algunos le llaman una multiplicación del punto de vista, otros lo denominan un reencantamiento del mundo. Representa una manera de relacionarse con los fenómenos de lo real que de tal manera trascienden su sentido inmediato, vulgar y rutinario para convertirse en lo otro de lo mismo. 4. Por eso se dice que observar significa rodear un objeto. Hacerlo es una psicología de la mutabilidad: dejar los puntos de vista fijos e inmóviles para mirar simultáneamente desde aquí y desde allá, para salir de sí y aprender a ver la multiplicidad. Resulta, en principio, un ejercicio de la imaginación. 5. La estrategia que lleva al encuentro del espíritu es el desarrollo de una psicofisiología de la atención. Exige silenciar el diálogo interior, desterrar de la mente el pensamiento inútil y discursivo, extinguir los irritantes síquicos de la avidez, el odio y la ignorancia, acallar la traducción mental que el ego constantemente hace del mundo. 6. Los magos no cambian el mundo sino la manera de mirar el mundo. Quien crea, con el sabio escolástico, que habita en un mysterium tremendum, tal como es todo lo existente, comenzará a preparar su sensibilidad espiritual. 7. “Si aquellos que os guían os dicen: mirad, el Reino está en el cielo, entonces los pájaros del cielo os aventajarán, si os dicen que está en el mar entonces los peces os aventajarán. Pero el Reino está en vuestro interior y fuera de vosotros. Cuando os conozcáis, entonces seréis conocidos y sabréis que sois los hijos del Padre que está vivo. Pero si no os conocéis, entonces estaréis en la pobreza, y sois la pobreza.” Evangelio según Tomás. 8. Así debe entenderse la frase socrática del “Conócete a ti mismo”. No como el superficial y egocéntrico psicologismo de la modernidad occidental que se aplica a la persona (la máscara) episódica en cuanto a sus particularidades intrascendentes y relativas, sino como el empeño para descubrir aquellas zonas selladas de la psique que contienen la dimensión espiritual, ese “Reino” que está en el interior de la conciencia humana y fuera de ella. 9. Las religiones monoteístas han servido para reducir el espíritu a una narrativa antropocéntrica y racionalista, lo mismo que para justificar la explotación y conquista tanto de otros seres humanos como de la naturaleza existente. Su dios es instrumental, materialista y pragmático. Contiene más verdad objetiva aquel politeísmo pagano que se expresa en el dicho japonés budista: “Montañas, ríos, pastos, árboles y animales, todas las cosas vivientes, alcanzan el Nirvana”, la condición iluminada del Buda. 10. El arte verdadero ---el que con-mueve--- es un camino adyacente para conocer el ámbito del Espíritu. Por eso los seres humanos hacemos arte, para no morir de realidad plana, unidimensional. 11. Este es el problema del sujeto histórico de la modernidad materialista: creer que solamente existe esta vida y olvidar los múltiples escenarios donde sucede la realidad. Quizá nuestro analfabetismo simbólico sea el impedimento para saber que lo que vemos, vivimos y sentimos solamente es una interpretación, pero que hay muchas otras a la vez. 12. El Espíritu ha vuelto a la reflexión política, intelectual y científica posmoderna: no solamente es un tópico emergente sino el punto gatillo de una nueva (y tan antigua) consideración donde se está gestando una forma distinta de civilización. Es original porque vuelve al origen: la materia sólo es una manifestación de lo real.&lt;br /&gt;       La claridad de todo lo anterior, su condición concreta, no deja de ser una abstracción. Y si no es cierto, de todos modos es verdadero, un campo semántico que no tiene fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-1802338888526022347?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/1802338888526022347/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=1802338888526022347' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/1802338888526022347'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/1802338888526022347'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2011/01/lo-que-esta-claro.html' title='LO QUE ESTÁ CLARO.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-8662879719457826332</id><published>2010-12-31T17:58:00.000-08:00</published><updated>2010-12-31T18:01:39.939-08:00</updated><title type='text'>LOS OTROS, LOS TEXTOS.</title><content type='html'>¿Cómo concluir este año? ¿Qué decir al respecto de su dureza, de su inclemencia, de su brutalidad? ¿Repetir una vez más lo tantas veces escrito a lo largo de estos doce meses: estado fallido, sociedad fallida, colapso moral, nación jodida, país crucificado, camino sin retorno, putrefacción general? Mejor dejar hablar a otros en sus textos y hacer con ellos un centón, un tejido de fragmentos ajenos y así vueltos propios cuya dedicatoria es para tres de los verdaderos héroes de esta patria despedazada que alguna vez, gracias a gente como ellos, podrá ser de nuevo la habitable casa común de todos: a don Alejo Garza Tamez, el valiente anciano que a solas defendió su propiedad contra un grupo criminal que quiso arrebatársela; a doña Marisela Escobedo, la valiente madre que no cejó en pedir justicia para su hija asesinada y por ello fue muerta; a don Alejandro Solalinde, el valiente sacerdote congruentemente cristiano que hasta hoy ampara y auxilia indocumentados centroamericanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       “La manifestación es mente y el vacío lo es también. La iluminación es mente, y la ceguera lo es también. También la aparición y la extinción de las cosas está en la mente de uno. Séame dado comprender que todo es tan sólo inherencia de la mente”. Tilopa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       “Huir, ceder, dejar…¡eso es toda mi vida! Ceder permanentemente en lo secundario, para continuar fuerte en lo esencial. Las victorias pequeñas son derrotas. (…) No responder nunca a los insultos, no justificarse jamás, permitir que lo empujen a uno quienes esperan el tranvía (…) concedérselo todo, siempre, a los imbéciles, porque tal es el modo que no se apoderen de nada nuestro; dejar que digan falsedades acerca del mundo, así como también dejar creer a quienes creen en los embustes que circulan sobre uno mismo. Lo que supone la belleza de una vida es sin duda lo que se ha hecho. Pero es también, casi en igual medida, lo que no se haya realizado”. Henry de Montherlant.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       “La tradición. Nadie atrás, nadie adelante. Se ha cerrado el camino que abrieron los antiguos. Y el otro, ancho y fácil, de todos, no va a ninguna parte. Estoy solo y me abro paso”. Dharmakirti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       “Todas las existencias son ku, impermanentes, cambiantes, sin noúmeno. En el mundo fenomenal sólo existe la realidad del perpetuo cambio. Así es el ego, sin noúmeno, sin substancia propia. No es una entidad, no tiene ninguna autonomía. Es la simple actualización momentánea de un conjunto de causas interdependientes entre ellas que forman la trama fenomenal, manifestada ella misma por el poder de lo virtual. La verdadera substancia del cuerpo y del espíritu no existe. Su substancia es la virtualidad de la existencia, la potencialidad de manifestaciones fenomenales. La existencia es fukatoku, inatrapable”. Taïsen Deshimaru.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       “¿Por qué desde los tiempos antiguos he creado tan mal karma? Mis deseos, mi cólera, mi ignorancia surgen de todo este mal karma sin comienzo. Todo ha sido creado por mi cuerpo, por mi boca, por mi conciencia. Aquí y ahora lo confieso todo con el corazón abierto”. Sutra de la confesión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       “La más hermosa palabra de nuestra lengua es ‘entusiasmo’. Y viene del griego en theo. Dios interior”. Louis Pasteur.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       “Ellos eran para mí peldaños. Yo los he trepado. Ha sido necesario para lograrlo pasar sobre ellos. Sobrepasarlos. Pero pensaron que yo quería reposar sobre ellos”. Federico Nietzsche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       “Y esta araña lenta, que se desliza bajo la luz de la luna, y la misma luz de luna, y yo y tú en el portal, susurrándonos, hablando con susurros sobre cosas eternas ---¿no habremos estado todos ya alguna vez aquí?” Federico Nietzsche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       “Abandonad la búsqueda de Dios y la creación y otros asuntos de parecida índole. Buscadle tomándoos a vosotros mismos como punto de partida. Averiguad quién hay dentro de vosotros que se adueña de todo y dice: ‘mi Dios, mi mente, mi pensamiento, mi alma, mi cuerpo’. Averiguad las fuentes del pesar, del gozo, del amor, del odio… Si investigáis cuidadosamente estas cuestiones, le encontraréis en vosotros mismos”. Monoimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       “Uno de los motivos principales de la desdicha de los mejores es la espera en los demás: esperan siempre ---afecto e inteligencia--- más de lo que pueden darle los demás. Algunos no dan por avaricia espiritual, o dan menos de lo que podrían dar. La mayor parte son tan pobres que tratan de recibir, pero no pueden dar porque no poseen ni sentimientos, ni inteligencia. Quien mucho tiene y mucho da se imagina fácilmente que los demás están hechos como él, y se engaña, porque no advierte, o lo advierte demasiado tarde, que es una excepción. Quien de joven se ilusionó menos, menos desilusionado estará de viejo”. Giovanni Papini.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       “Donde crece el peligro, crece también la salvación”. Hölderlin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       “Y nosotros, precursores demasiado precoces/ de una primavera demasiado lenta en llegar”. Zinaida Hippius.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       “Sería falso decir que yo pienso; más bien debería decirse: se me piensa. Perdón por el juego de palabras. Yo es otro”. Arthur Rimbaud.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;       “Si hay algo difícil que podamos cambiar en la vida, ¿por qué preocuparnos? Simplemente cambiémoslo. Pero si no hay nada que podamos hacer, ¿por qué preocuparse? Esto no ayuda”. Shantideva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       “Basta de tanta atención a mí mismo. Hay más: todo lo demás”. Mateus von Rampa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       “Dejar, siquiera una vez, que todo pase, y saber: cuanto pasa, es bueno”. Rainer Maria Rilke.&lt;br /&gt;       &lt;br /&gt;       “¿Quién habla de victorias? Sobreponerse es todo”. Rainer Maria Rilke.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-8662879719457826332?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/8662879719457826332/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=8662879719457826332' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/8662879719457826332'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/8662879719457826332'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2010/12/los-otros-los-textos.html' title='LOS OTROS, LOS TEXTOS.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-5579308248206306101</id><published>2010-12-26T10:47:00.000-08:00</published><updated>2010-12-26T10:48:39.381-08:00</updated><title type='text'>HABLANDO DEL ESPÍRITU /Y II.</title><content type='html'>Muchas otras generaciones en la modernidad anteriores a la nuestra han debido encarar una disyuntiva: reconciliarse con su tiempo histórico o bien repudiarlo. Hegel le llamó a tal dilema la “unificación viril con el tiempo”, es decir, con la historia, y al resolverlo aceptando superar la escisión entre la existencia interior subjetiva y la objetividad de la realidad exterior —según anota Mircea Eliade en su Diario— señaló que no sentir al mundo como la propia casa es más que una desdicha personal: es una “no verdad”, pues el destino más terrible consiste en no tener destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Albert Camus lo formuló a su manera hace más de setenta años: el problema de nuestra generación no es reconstruir el mundo sino impedir que se deshaga. El mundo de estos días está deshecho y la generación de Camus no logró su cometido: nos toca entonces a nosotros reconstruirlo, volverlo a hacer, o bien presenciar su destrucción completa y destruirnos junto con él. El origen de todo esto, un mundo donde el infierno se movió de lugar para surgir precisamente aquí y ahora, hay quienes lo ubican en la “deificación” del hombre iniciada en el Renacimiento occidental hace quinientos años y la exaltación de la ciencia-técnica como única verdad absoluta, visiones ideológicas que derivarían en el feroz y reductivo materialismo hegemónico de los días aciagos que hoy corren (“No existe nada ajeno a la naturaleza y a los seres humanos”, escribiría Engels celebrándolo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Giordano Bruno, el filósofo italiano quemado vivo por la Inquisición en 1600 acusado de herejía, sobre todo por haber aceptado y reconocido la autenticidad religiosa del paganismo, intuyó desde entonces el misterio de la retirada de Dios del mundo y su transformación (Mircea Eliade, Diario) en un dios ausente, un deus otiosus, desinteresado del mundo y lejano a la historia de los pueblos —aunque no lejano al Cosmos mismo, a cada ser en cuanto tal y en su unidad con los otros, a la historia general de todos ellos y a sus fenómenos biológicos—. Este eclipse del Espíritu —imposible de postularse para la racionalidad humana, la cual cree que lo único verdadero y existente es aquello que puede ser comprendido en los términos de esa misma racionalidad, al modo de una tautología elemental— es mucho más antiguo aún, pues se cree propio de todas las culturas que construyen una “civilización”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He aquí entonces la paradoja: ¿cómo construir una nueva civilización donde haya cabida para ese campo semántico inagotable del Espíritu que por no tener otra palabra para denominarlo se ha llamado “Dios”, y que ha sido caricaturizado (o materializado) históricamente en religiones antropocéntricas dominadas por supuestos intermediarios morales de lo divino que afirman representarlo y hablar en su nombre, así lo que prediquen y sancionen como bueno o malo ya no sirva para resolver, mejorar o meramente tolerar la atroz realidad contemporánea? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertos autores y corrientes de pensamiento pueden conducirnos hacia un nuevo modelo cultural y mental. Por ejemplo, aquellos científicos que refutan la estrecha concepción materialista donde se considera a la realidad como una suma de objetos y cosas inertes, meramente externas y perceptibles solamente a través de los sentidos. Algunos de sus postulados son tan asombrosos como antiguos, y se empalman con una perspectiva teológica que está más allá de lo religioso y con una visión espiritual que supera las burdas reducciones devocionales. El Espíritu es entonces la Conciencia cósmica, y por conciencia se entiende todo aquello que puede percibirse a sí mismo en su unidad y en sus detalles —“que puede decir con propiedad ‘yo’ puesto que se halla presente en sí mismo”, explica Raymond Ruyer, quien glosa estos postulados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que constituye al Universo son formas conscientes de ellas mismas y la interacción de estas formas entre sí por medio de la mutua información. “El Universo es, pues, en su conjunto y en su unidad, consciente de sí mismo”, afirma Ruyer, para señalar que el mundo ha sido hecho por el Espíritu, el cual crea la materia, la constituye, está en la misma, pues la materia es, sustancialmente, una apariencia, un subproducto de la multiplicidad. De ahí puede hablarse, entonces, de la persona humana episódica y aceptar, como diversas tradiciones espirituales lo proponen, que lo único permanente es lo impermanente, que lo único estable es la mutación incesante, que la única verdad humana y física es la transitoriedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que todo lo anterior puede ser una mera abstracción insuficiente todavía para resolver las urgencias tangibles de un mundo cultural, político, económico y social inmediato que se desploma sin ofrecer sentido alguno a quienes existen en él. Pero si el juego humano consiste en vivir como si la vida tuviera sentido, acaso estas tan inéditas como arcaicas certezas contengan, a la manera de una doctrina de la aparición simultánea, el germen de otra sociedad. La filosofía perenne asegura que el fin de un mundo sólo es el fin de una ilusión. Y el poeta escribe que en el mal extremo también puede hallarse la salvación. No se trata de un nuevo humanismo: para encontrarnos con el Espíritu requerimos de otro teocentrismo, de otra teología donde se busque (y se encuentre) a Dios tanto en el interior como en el exterior del sujeto, al mismo tiempo y a la vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esas partes histórica y racionalmente selladas de la psique humana que hoy algunos vuelven a descubrir. El Espíritu sigue aguardando su manifestación desde ellas, durante siglos estuvo escondido pero nunca se fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-5579308248206306101?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/5579308248206306101/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=5579308248206306101' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/5579308248206306101'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/5579308248206306101'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2010/12/hablando-del-espiritu-y-ii.html' title='HABLANDO DEL ESPÍRITU /Y II.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-7824011573381639045</id><published>2010-12-17T18:06:00.000-08:00</published><updated>2010-12-17T18:19:17.046-08:00</updated><title type='text'>HABLANDO DEL ESPÍRITU.</title><content type='html'>Nuestra época es pública y notoria. Y sumamente racional. Para ella no existen realidades suprasensibles: fueron canceladas como supercherías propias del orden de lo religioso cuando la razón se erigió en la deidad suprema y de ahí pasamos a estos días históricos: el reino de la cantidad, la solidificación del mundo, su rotunda e insalvable materialización. Nuestra época acepta el subconsciente (o el inconsciente, aunque este término presenta un problema semántico, pues de ser tal no podría hablarse de ello), y considera sus estados como “profundos” aunque sólo sean inferiores. Pero rechaza el supraconsciente —un correlato cuya consideración es enteramente lógica, sobre todo a partir del término opuesto: infra o sub, hoy cultivado psicológica y culturalmente con tanto esmero—, definiéndolo como un mero desorden mental, una intoxicación devocional o una fantasía patológica. La racionalidad es democracia: todo debe uniformarse hacia abajo y no hacia arriba, pues en tal estado se pierde la “igualdad” idealista que predica la época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay diversos modos de referirse al nivel supraconsciente, pero su síntesis se denomina como el Espíritu, un nivel auténtico que antes de re-conocerse debe ser extraído de las dos falsificaciones demoledoras que ha sufrido en la modernidad: la negación de su existencia por parte del ateísmo científico y liberal predominante (sólo puede hablarse de lo que se percibe mediante los sentidos), y la monopolización de su existencia por parte de los fundamentalismos religiosos (sólo puede hablarse del Espíritu encarnado en una divinidad específica, la única que sería real contra todas las demás que se postulan). Autores como Ken Wilber señalan que la gran tragedia de la modernidad ha sido el hecho de que el Espíritu haya quedado fuera de la ecuación cultural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según ese mismo autor, cada época histórica conocida de la evolución humana gira en torno a una idea central dominante, la cual resume su visión del Espíritu. La sociedad recolectora, arcaica, percibe al Espíritu como integrado al cuerpo de la tierra. La sociedad hortícola, mágica, decide que el Espíritu exige sacrificio, no sólo el sacrificio ritual sino el de la misma humanidad, un estadio que debe trascenderse para que se obtenga una conciencia espiritual plena. La sociedad agrícola, mítica, postula que el mundo ha sido creado por la divinidad como algo simple y eternamente ahí, preestablecido e inmóvil. La sociedad moderna, racional, cree en la evolución —“el dios de la modernidad”— como el gran concepto que lo sustenta todo, y aunque niegue la condición espiritual de tal concepto, afirmarlo así resulta, paradójicamente, “una gran realización espiritual”, porque de tal manera se vincula el ser humano con esa misma evolución como co-creador de su propia historia y de su propio mundo: un hecho indiscutible, comenta Wilber, a la vez que aterrador. La sociedad posmoderna, existencial, afirma que el mundo no es una percepción sino sobre todo una interpretación. Ese gran descubrimiento: “que no existe nada dado de antemano”, coloca al ser humano en una plasticidad tal donde junto con el Espíritu “deviene cada vez más agudamente consciente de sí mismo” y “va recorriendo el camino que le conduce a despertar en la supraconciencia”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, el recorrido de dicho camino no es lineal ni gratuito, no está garantizado por ningún sentimentalismo voluntarista o neoespiritualismo de la Nueva Era, y mucho menos puede pensarse como una certeza común a todos o como una perspectiva cultural generalizada. El pensamiento religioso, por ejemplo, es antimoderno porque no comprende que la evolución representa, como afirmó el naturalista Alfred Rusell Wallace, “la forma y la modalidad de las creaciones del Espíritu”. Sus líderes y oficiantes, lo mismo que sus creyentes mecánicos, están atrapados en la visión agraria del mundo —inmóvil, mítica, etnocéntrica, racista, patriarcal—, y si bien denuncian las miserias de la modernidad y se regodean con ellas, son incapaces de comprender y aceptar sus alcances humanos evolutivos (la abolición de la esclavitud, la liberación de la mujer, los derechos humanos, las imperfectas pero al fin irremplazables democracias). De ahí la ceguera estúpida del credo católico sobre el control de la natalidad, el uso del preservativo, la aceptación de la diversidad sexual y las otras formas familiares, o la resistencia a la incorporación consagrada de la mujer en sus oficios; de ahí la autoritaria crueldad inalterable de los ayatolas y ulemas islámicos. Y también, aunque su época de anclaje mental sea la modernidad racionalista, el abaratamiento pragmático del Espíritu que llevó a cabo el protestantismo capitalista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra época ha proscrito al Espíritu porque ella es el reino de la superficie, el “mundo chato” ya descrito por Ken Wilber: una realidad inmediata, sensorial, empírica y materializada, donde no existen dimensiones superiores o más profundas y tampoco “estadios superiores de evolución de la conciencia.” Un camino descendente en el cual predominan las formas perceptibles ininterrumpidas, aquello que sólo cabe en el registro visual, lo que se toca con los dedos nada más. Su contrario es un camino ascendente que quiere ir más allá de éste, trascenderlo. Pero hay algo que regresa, aunque nunca dejó de estar. El ámbito del Espíritu aquí y ahora, una nueva y a la vez muy antigua “no dualidad”: la necesaria integración de esos dos caminos que de seguir siendo excluyentes nos llevarán a la destrucción. Una perspectiva cultural emergente sobre la que aquí se tratará. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-7824011573381639045?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/7824011573381639045/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=7824011573381639045' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/7824011573381639045'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/7824011573381639045'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2010/12/hablando-del-espiritu.html' title='HABLANDO DEL ESPÍRITU.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-484091636562221703</id><published>2010-12-10T08:33:00.000-08:00</published><updated>2010-12-10T08:43:23.279-08:00</updated><title type='text'>ABREVIANDO LO DISUELTO.</title><content type='html'>A) “Opulento en réplicas silenciadas”. Este verso del poema Clarel de Herman Melville puede servir para expresar los sentimientos que la época posmoderna provoca en cualquiera dispuesto a mirarla cara a cara, con lucidez y sin sentimentalismo. Es imposible, por insano, decir todo lo que se piensa y siente acerca de ella. Entonces deben silenciarse esas réplicas amargas sobre una realidad envilecida cuya peor expresión, si acaso, es la envoltura deslumbrante que la constituye: la engañosa democratización del deseo como misión ontológica del sujeto, el consumo material inagotable como cifra de la felicidad, el nihilismo tecnológico de una civilización que está a punto de hundirse al modo de la orquesta en el Titanic, la doble moral de las apariencias que consagran la impunidad corrupta como única ética colectiva y real, el compulsivo principio del placer y el egocentrismo como fundamentos primarios de la existencia individual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;B) Sin embargo, hay muchos mundos y están en éste. El problema radica en multiplicar la mirada personal sobre uno mismo y el mundo para así encontrar otros significantes en los significados inmediatos —la violencia imparable, el sinsentido de la vida cotidiana, la mentira sistémica en todas las esferas de lo público y aun de lo privado, la ausencia de futuro para un mañana que ya llegó, la precariedad recurrente, etcétera—, significados que si no se interpretan de una manera distinta a como se muestran superficialmente resultan insoportables por tóxicos y destructivos unos, por banales otros, y gran parte de ellos por ser ostensiblemente falsos. La tarea de la conciencia crítica actual consiste en identificar los montajes de una ingeniería social cuyos marcos de referencia son artificiales y que hoy el sistema global mediático se esmera en repetir, propalar y perfeccionar. El miedo, en todas sus variantes, es uno de ellos. Por eso el nombre para nuestros días también es el de la sociedad del miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C) La psicología llama “montaje” a toda programación, mental o cerebral, que incluya una acción efectiva, la preceda y continúe guiándola y controlándola a través de mecanismos de selección, facilitamiento o inhibición. Suelen distinguirse entre “montajes de acción”, “montajes de contexto”, “montajes de finalidad”, “montajes de orientación”, y de una manera general se habla de “montajes-sentimientos” y “montajes-actitudes”. Y si bien los montajes son indispensables para el ser vivo en circunstancias esenciales, pues sobre todo funcionan como selectores para la conciencia biológica y psicológica porque le permiten elegir las partes útiles de un efecto dado e impiden que se pierda en las partes inútiles de dicho efecto, se sabe que esos marcos de referencia pueden transformarse cuando la conciencia del sujeto obtiene un aumento en la información sobre el fenómeno que percibe o bien cambia el postulado que utiliza para interpretarlo. La creencia no es conocimiento, y ella es la que sostiene en general tales montajes y sus marcos de referencia, pues la creencia insiste en atribuir a algo o a alguien una valoración estable y constante, a pesar de los cambios de perspectiva, de las circunstancias mutables o de la experiencia misma. Es parte de nuestro drama humano y hoy subrayadamente histórico: la ingeniería social mediática nos lleva a creer y nos impide conocer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;D) Herman Melville lo escribió con desoladora hermosura al inicio de Redburn: “Aprendí a pensar mucho y amargamente antes de tiempo.” Esta es la primera variante de la operación: el pensar de la conciencia como un paso inevitable hacia el dolor —aunque ahora, dadas las urgencias catastróficas del momento, no pueda hablarse de anticipación alguna—. Lo dice hasta el Eclesiastés (1:18): “Porque en la mucha sabiduría hay mucha molestia; y quien añade ciencia, añade dolor.” De tal manera se creyó durante milenios que conocer era equivalente a sufrir. Uno de los desmanes del psicoanálisis, causa y efecto a la vez de la modernidad, fue la exaltación cuasirreligiosa del principio del placer, el cual implica la nihilista ignorancia destructiva de la satisfacción del deseo, la definición existencial del usuario terminal de sí mismo, el consumidor contemporáneo. Pero la segunda transición operativa es distinta: del conocimiento al dolor, primero, del dolor a la comprensión, después. De ahí que la inteligencia verdadera sea hoy la facultad que se abstiene, la que nos permite desmontar los tantos montajes que nos infectan, nos intimidan y nos enajenan. La inteligencia es decir no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E) Existe una región del pensamiento que se designa como la de los montajes personales correctos. Es una “voluntad de la técnica apropiada” que permite al individuo colocarse por encima de un doble obstáculo: lo extra-punitivo (mi circunstancia es culpa de los demás, de la sociedad, del destino), y lo intra-punitivo (mi circunstancia es mi culpa, mi desastre, mi castigo). Se afirma que una voluntad consciente capaz de desarrollar tal nuevo montaje ingresará a una actitud adulta —la de aquel que quiere ayudarse a sí mismo, respeta al universo y se respeta, trabaja seriamente en cualquiera que sea su ocupación y en medio de la niebla histórica y las ansiedades psicológicas posmodernas practica una actitud de “espera y observa”—: así se abstendrá de una conducta infantil de juego irresponsable con la realidad o de una actitud paternalista y autoritaria que quiera imponer a los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;F) “¡Despréndete de todos los temas foráneos; dame tu persona!”, propondría Herman Melville, escribiendo de aquel montaje que también se llama abreviar la disolución. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-484091636562221703?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/484091636562221703/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=484091636562221703' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/484091636562221703'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/484091636562221703'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2010/12/abreviando-lo-disuelto.html' title='ABREVIANDO LO DISUELTO.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-6450989866192252480</id><published>2010-12-06T17:17:00.000-08:00</published><updated>2010-12-06T17:18:26.367-08:00</updated><title type='text'>CONTANDO UN DÍA.</title><content type='html'>La mañana despunta apenas, como si este lunes de noviembre no quisiera continuar. El frío alteño cala los huesos y a la distancia surge difusa y fantástica la Mesa Redonda, aquel cerro de impecable cima plana tan perturbadora de la razón: aeródromo de gigantes que alguna vez anduvieron por tales tierras yermas, pedregosas, ahora amarillentas por la sequía del tórrido verano anterior y las ásperas heladas de un invierno tan precoz que comenzó desde el otoño nunca manifiesto, así calendáricamente siga siendo hasta hoy. A los lados de la estrecha carretera surgen una y otra vez los manchones multiplicados de la brutalidad, las áreas de hierba quemada por descuido o por diversión, sinónimos de una misma conducta idiosincrática: la destructividad. Y el odio al campo, el odio mátrico, la tara nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Extraña vida: y yo aquí”. Es una de las tantas oraciones laicas que murmura con frecuencia este hombre extraño, desinvestido ya por su destino tangible sobre lo que años atrás esperó ilusionado para sí, pero no desautorizado todavía por su voluntad abstracta en cuanto a aquello que al vivir debe encontrar, y quien maneja velozmente para llegar en punto a impartir una clase donde de doce alumnos inscritos solamente estarán a esa hora, cuando mucho, uno o dos. Al pensarlo recuerda a Schopenhauer catedrático, con el aula vacía durante todo el semestre, mientras a su lado la materia impartida por el popular y carismático Hegel hervía de asistentes a granel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en el campus universitario al cual llega a tiempo, cinco minutos antes de iniciarse la jornada lectiva, no hay ningún Hegel, y las pocas aulas ocupadas tan temprano lucen mortecinas como si en todas ellas hubiera un sardónico y temible Schopenhauer dictando cátedra ante unos cuantos alumnos ateridos, desatentos, medio presentes en cuerpo y del todo omitidos en mente. Su cálculo resulta premonitorio: a las nueve en punto solamente una alumna está esperando afuera del aula cerrada. “¿Y la llave?”, pregunta el hombre. “Sabe, profe”, responde la chica en mexicano alteño, ahorrándose el “quién” e ignorando el término para ella extranjero de “maestro”, aquel que en su puntillosa autoestima lingüística el hombre cree merecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debe recorrer el campus en toda su extensión para encontrar a algún trabajador de servicios generales que le haga el servicio de abrirle el salón. Va y viene sin encontrarlos, sólo ve escobas y recogedores abandonados por aquí y por allá como indicando si no el acto cuando menos la potencia de quienes han de estar escondidos en cualquier rincón táctico dándose a desear. Las cosas son signo de lo que representan y el hombre cavila, casi divertido, sobre la pachorruda naturaleza del mismo país, donde hay clases pero no están los alumnos, donde hay aulas pero nadie tiene la llave, donde hay intendencia pero no así intendentes, donde existen escobas pero ninguno que las haga barrer. Al fin localiza a uno de ellos, quien tarda varios minutos y prolijas gestiones en acercarse y abrir la puerta del salón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para entonces ya son cuatro y luego ocho los alumnos de la materia Literatura y Sociedad que han llegado a atender el temario del curso: un círculo hermenéutico dedicado a la lectura crítica de autores tan diversos como Orwell, Melo, Murakami, Petronio, Ibargüengotia, Kipling, Pitol, Faulkner o Woolf, entre otros. Y aunque hoy corresponde continuar con la explicación de alguna de las propuestas italocalvínicas para el milenio presente y sus aplicaciones literarias y sociales: levedad, rapidez, exactitud, visibilidad, multiplicidad, consistencia, la cátedra monológica se convierte en una plática existencial de pormenores en común, pues el momento se rehúsa a su transcurrir cotidiano, como si fuera más singular que cualquier otro lunes de un invernal noviembre y cierta metamorfosis de las costumbres establecidas se impusiera ahora para no seguir alguna sentencia homérica al estilo de viene la noche y es mejor obedecerla, dado que la alborada inmóvil no prospera hacia la plena mañana que luego debiera ser mediodía, y tal excepción leve, rápida, exacta, visible y múltiple incita a una desobediencia consistente en otra manera de hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se aborda el tópico general de que no hay destino que no se transforme con la perseverancia y de ello se siguen sus derivaciones particulares: los trabajos del héroe tardomoderno o el sentido de estudiar Humanidades en esta hora terminal y última en la cual el conocimiento es una mercancía; el hecho de estar reunidos en un pueblo geográficamente central y culturalmente cristero cuando todo encuentro casual es una cita como la que se celebra aquí; la necesidad inmediata de un nuevo pensamiento que conozca el proceso intelectual de la modernidad y comprenda la equivocada deificación de lo humano para obtener otras pautas conceptuales y construir así una nueva forma de estar en la realidad; la impostergable revaloración de los pequeños formatos humanos mientras todo lo grande ha entrado en una fase final; la derrota de los miedos ideológicos y personales y el miedo al miedo como único temor a ser vencido; el sistema ético de servir y ser servido; la necesaria creatividad para inventar los empleos profesionales que el sistema ya no ofrece a las humanidades; la necesidad de reinventar aquello que llamamos humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día estático se va contando a sí mismo entre ocho alumnos y este hombre extraño que sirve de profesor. Así la hora recupera su paso y la mañana camina a su conclusión. ¿Quién habla de victorias?, como indagó el poeta. Sobreponerse es todo: así sucede esta vez. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-6450989866192252480?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/6450989866192252480/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=6450989866192252480' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/6450989866192252480'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/6450989866192252480'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2010/12/contando-un-dia.html' title='CONTANDO UN DÍA.'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-7059117176821795698</id><published>2010-11-25T22:24:00.000-08:00</published><updated>2010-11-25T22:25:03.625-08:00</updated><title type='text'>EL SENTIDO DEL CINCO</title><content type='html'>Quince entradas presenta el Diccionario de los símbolos de Chevalier y Gheerbrant (Herder, Barcelona, 1995) sobre el número cinco. Dicha cifra es signo de unión, representa el centro, la armonía y el equilibrio, alude al principio celeste y masculino, cuyo número es tres, reunido con el principio terrestre y femenino al cual se le otorga el número dos. Simboliza al hombre y también al universo en sus dos ejes, uno vertical y otro horizontal que convergen en un punto central, refiriéndose así al orden y a la perfección, atributos propios, asimismo, de la voluntad divina que se resuelve en tal ordenamiento perfecto.&lt;br /&gt;       Los sentidos, las extremidades del cuerpo y los dedos de la mano son cinco, igual que las formas sensibles de la materia, pues ese guarismo condensa la totalidad del mundo manifiesto, la totalidad de la vida como se manifiesta para nuestra condición. Cinco es el número de la perfección para los mayas y cinco es una cifra fausta para el Islam que la tiene por predilecta. Así, el cinco simboliza la manifestación del hombre, “pues el quinario es el número de la criatura y de la invididualidad”.&lt;br /&gt;       Tal es la cifra utilizada por Howard Gardner, psicólogo estadounidense creador del imaginativo y afortunado concepto de la inteligencia emocional, para designar los alcances simultáneos, sucesivos y secuenciales que deberá tener la mente humana indispensable para vivir en la época que recién comienza, esa que se denomina como la Sociedad del Conocimiento o la Era de la Información. Su libro Las cinco mentes del futuro (del cual debe haber traducción al español y donde el tiempo verbal futuro corresponde a un presente en estado de germinación) propone un pentaedro de la conciencia que consiste en las siguientes capacidades: 1) La mente disciplinada, 2) La mente sintetizadora, 3) La mente creativa, 4) La mente respetuosa y 5) La mente ética.&lt;br /&gt;       La primera de ellas, vinculada al conocimiento organizado, memorístico, y a la erudición, es característica del siglo apenas anterior dado que en gran parte consiste en la acumulación específica de saberes especializados. En la hipótesis de Gardner esta clase de mente es importante pero no esencial, ya que no puede competir contra el inmenso bagaje de información disponible en los archivos electrónicos disponibles a partir del veloz perfeccionamiento ocurrido desde unas décadas a la fecha en la cibernética. Sin embargo, implica un término poco habitual para la mente común de nuestro momento histórico: la disciplina, es decir, la cultura del sacrificio, del empeño repetitivo, del aprendizaje dirigido, en suma, la lucha contra la desatención. Si bien se sabe que la inteligencia es una facultad que se abstiene, la monstruosa democratización del deseo predominante y la exaltación acrítica del principio del placer son factores que conspiran contra la noción de la mente como un instrumento a desarrollar mediante el autodominio, ese empeño humano equidistante de la sociedad del espectáculo, del entrenamiento, que fomenta a nivel masivo una permanente indisciplina mental.&lt;br /&gt;       La segunda, la mente sintetizadora, es valorada por el autor como la virtud clave para ese futuro civilizacional porque permite elegir piezas de información antes no conectadas entre sí, que al ser sintetizadas por el sujeto en nuevas formas vinculantes, en nuevos significados, en nuevas interpretaciones, hechas entre la multiplicación inconexa de contenidos, imágenes o datos característicos del “ruido” existente en el mundo actual, permiten encontrar y construir sentido para la mente de quien realiza tal tarea. La noción de “curador” proveniente de las artes plásticas ---con su doble acepción semántica: elegir a la vez que sanar--- es un equivalente para designar tal facultad sintética. Italo Calvino lo diría así: “saber qué y quién no es infierno, hacerlo durar y darle espacio”. La mente creadora, un tercer factor según Gardner, es aquella posibilidad que permite salir del pensamiento convencional, de la opinión y la creencia personales, del pensamiento recibido, para hacer nuevas y creativas preguntas sobre la naturaleza de uno mismo y sobre las manifestaciones de la realidad. Comprende, paradójicamente, la facultad mental para desagregar o desechar lo que se cree saber, para olvidar lo rutinariamente aprendido y moverse creativamente hacia una nueva originalidad. Significa formular otras preguntas antes que repetir las mismas respuestas. Significa, simplemente, preguntar.&lt;br /&gt;       Las dos mentes finales, la mente respetuosa y la mente ética, integran el contenido urgente de una nueva conciencia colectiva: el respeto mental es la aceptación de la diferencia y la diversidad humanas, el desarrollo de una verdadera empatía con los otros, la consideración de los varios puntos de vista como única vía para la solución de cualquier conflicto; y la actitud ética es el desarrollo renovado de una perspectiva humanitaria a partir de estas nuevas capacidades mentales, la puesta en marcha de una visión integral que permitirá la reconstrucción cultural y civilizatoria de la interdependencia y del bien común.&lt;br /&gt;        De nueva cuenta regresa al discurso cognitivo contemporáneo aquello que el budismo desde hace siglos postula: la mente es el punto de partida, el punto focal y el punto culminante de lo real. La mente precede a las cosas, las domina y las crea. De ahí sus tres requisitos que al fin son cinco: conocer la mente, tan cercana y a la vez tan desconocida; formar la mente, tan indómita y a la vez tan manejable; liberar la mente, tan esclavizada y a la vez tan autónoma como puede ser. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-7059117176821795698?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/7059117176821795698/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=7059117176821795698' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/7059117176821795698'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/7059117176821795698'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2010/11/el-sentido-del-cinco.html' title='EL SENTIDO DEL CINCO'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-8615997839623592383</id><published>2010-11-22T20:02:00.001-08:00</published><updated>2010-11-22T20:02:33.421-08:00</updated><title type='text'>EL TIEMPO TERMINADO</title><content type='html'>La historia es una lenta marcha hacia lo desconocido. Aunque de pronto apresura su transcurso y parece acercarse a algún desenlace, a algún cambio abrupto, a alguna fecha terminal. Antes podría definirla aquella legendaria dualidad percibida por Dickens en su novela sobre las dos ciudades: “Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos”, porque la historia resultaba una cuestión de perspectiva, de punto de vista o de interpretación. Su narrativa era escrita por los vencedores como una epopeya lírica y se imponía a los vencidos como una fatalidad natural. Pero hoy, salvo una mejor o más elaborada comprensión de los hechos que acontecen ---la cual debería situarse por encima del significado inmediato de tales hechos, su cuenta corta, para penetrar en su sentido simbólico, su cuenta larga, una tarea más propia de la mente divina que de la humana---, la historia contemporánea es una densa oscuridad materialista falsamente iluminada por la enajenación tecnológica, una pesadilla capitalista común al planeta que amenaza con agravarse antes de terminar.&lt;br /&gt;       Ahora se cumplen cien años de una revolución mexicana que se vio descarrilada, interrumpida y traicionada. No es la única, desde luego. Todas las revoluciones devoran a sus hijos y concluyen como sucedió con la francesa, que de la libertad, la igualdad y la fraternidad propuestas desembocó en el sangriento y belicista imperio napoleónico. Las dos últimas insurrecciones del siglo pasado confirman esta tendencia contradictoria: la revolución sandinista dio paso a un podrido régimen vestido discursivamente de izquierda, y la revolución iraní contra el Sha terminó en el sofocante gobierno teocrático de los ayatolas. &lt;br /&gt;       No debería hacernos falta ya, entonces, acusar la perversión sufrida por el proceso revolucionario nacional ---un movimiento iniciado con intenciones de transformación radical pero concluido con aquel caracterológico gatopardismo a la mexicana: que algo cambie solamente por encima para que todo lo profundo siga igual---, sino proceder a preguntarnos por las formas de curación de una patología nacional que parece insalvable y avanza sin disminuir o siquiera mejorar. &lt;br /&gt;       ¿Dónde requeriría situarse ese comienzo, quizá utópico, de la curación nacional? ¿En las instituciones estatales, postradas por la corrupción y la impunidad, los dos males históricos y estructurales de nuestro país que han llegado a extremos siempre sobrepasados, como si nuestra capacidad pública de escándalo y sorpresa tampoco tuviera límites? ¿En el poder legislativo, una feria insensata de beneficios fácticos y grupusculares, donde el dinero de la nación se malgasta impune, grotescamente, mientras el país va desgajándose sin que un principio de realidad mínimo contenga tal deterioro? ¿En el poder judicial, alquilado al mejor postor del crimen y el delito, incapaz por remiso para hacer justicia tanto en lo grande como en lo pequeño, penetrado orgánicamente por aquellas fuerzas delictivas que debería de combatir? ¿En el poder ejecutivo y sus secretarías ineptas, productores de arbitrariedades y discursos huecos, adictos al poder por el poder mismo, subordinados a los intereses privados, partidistas y transnacionales, nunca al bien auténtico del país? ¿En el duopolio televisivo, ese Big Brother omnipotente y omnipresente, destructor de la democracia y responsable de la nihilista sustitución del ciudadano reflexivo por el consumidor alienado, responsable asimismo de la antipedagogía de la violencia y de la exaltación de la banalidad? ¿En las jerarquías eclesiásticas ajenas al mensaje evangélico, hipócritas y ciegas,  simoniacas y venales? ¿En los gobiernos de los estados y sus mandatarios falaces, esperpénticos, intelectual y moralmente tan por debajo de su función? ¿En las administraciones municipales infiltradas por el narco y los cacicazgos sectarios, ansiosas de expoliar las arcas locales como lo hicieron las gestiones anteriores y lo harán las que sigan después de ellas? ¿En las universidades públicas sometidas al productivismo neoliberal y a la mercantilización del conocimiento, al gasto suntuario de las élites que las hegemonizan y no a la formación integral de su alumnado? ¿Entre los maharajás del capitalismo criollo que ya tienen todo y sin embargo quieren más? ¿Dónde, pues, más allá de las contadas excepciones que confirman las siniestras reglas decadentes en todas partes del panorama mexicano, ha de dar comienzo esta sanación nacional?&lt;br /&gt;       Aquel tiempo nublado colectivo que hace veinte años vio llegar Octavio Paz, ha derivado en un atroz meteoro cuyo beneficio, de tener alguno, radica en su misma y desatada intensidad. La cura de este país tan enfermo se oculta entonces en la misma naturaleza de su malestar. Cuando los órdenes públicos se derrumban sólo pueden ser restituidos desde los más pequeños formatos de la sociedad: el individuo, las parejas, las familias, la diminuta colectividad. El primer paso terapéutico es describir la enfermedad, luego avanzar hacia el diagnóstico, después instrumentar la curación y finalmente aplicar al tratamiento. La tarea da inicio en cada cual: como es adentro es afuera. Así entonces, dueños de ellos mismos e incapaces de decepción, aquellos que porfían en sanar su circunstancia externa proceden a curar su propia interioridad en una acción simultánea: quien trabaja consigo mismo a la vez trabaja para los otros que están a su alrededor. Emplea un método emocional y cognitivo que llama comprensión, así supera el autoengaño y la sentimentalización. Supera la época misma: en adelante se ocupa de su transformación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-8615997839623592383?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/8615997839623592383/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=8615997839623592383' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/8615997839623592383'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/8615997839623592383'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2010/11/el-tiempo-terminado.html' title='EL TIEMPO TERMINADO'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-2012367960087010525</id><published>2010-11-12T17:00:00.000-08:00</published><updated>2010-11-12T17:02:21.240-08:00</updated><title type='text'>8  NOTAS SOBRE LA DROGA</title><content type='html'>1. Las minorías, escribió Goethe, son las dueñas de la razón. La misma reflexión está en Marguerite Yourcenar cuando señala que las retaguardias de hoy serán las vanguardias de mañana. ¿Qué pasa cuando dichas minorías se convierten en mayorías, así la ideología imperante no las reconozca como tales, y qué ocurre cuando esas retaguardias se transforman en vanguardias porque el mañana ya llegó? 2. Sigo a Guy Sorman en estos apuntes (Esperando a los bárbaros, Seix Barral, Barcelona, 1993), pero hay otros muchos ciudadanos en cualquier parte del planeta ---minorías que son mayorías, retaguardias que son vanguardias--- afines a su percepción. ¿Qué es una droga?, se pregunta este investigador francés. La respuesta es escandalosamente obvia: una droga es una sustancia que el Estado define como tal. Su prohibición es entonces una historia principalmente política y moralizante antes que médica o sociológica, y la “guerra contra las drogas” responde a un diseño geopolítico que el gobierno de Estados Unidos ha ido imponiendo al mundo desde fines del siglo XIX no para aliviar el dolor de los toxicómanos o destruir a los narcotraficantes sino para satisfacer la adicción estadounidense a la guerra, adicción que ha sido la base de su predominio y poder globales. 3. La investigación objetiva e imparcial demuestra que la guerra contra las drogas causa más víctimas y mayor desestabilización social que las drogas mismas. Pero como esta guerra no es racional sino ideológica y responde a un montaje escenográfico de manipulación permanente, dichas evidencias no existen porque el poder político las niega. Hasta ahora es inútil discutirlo con los representantes del “Imperio del Bien”. Ya desde los años noventa del siglo pasado un tal Bob Martínez, el zar antidrogas gringo de entonces, recitaba los clichés y los lugares comunes que siguen repitiéndose hasta hoy: “esta guerra la vamos ganando y con ella  protegemos a los más débiles en la sociedad”, etcétera. El guión escénico sigue siendo el mismo, el problema no. 4. Más que una guerra, el asunto es una cruzada moral. La prohibición del opio ocurrió en Filipinas durante la colonización estadounidense y fue encabezada por un obispo protestante, monseñor Brent, quien no paró hasta obtener su ilegalización mundial en la Conferencia de la Haya en 1912, demonizando tal sustancia con argumentos religiosos y seudoéticos, nunca científicos, como se suele hacer. Por eso diría Mario Cuomo, gobernador de Nueva York en 1990: “Los que no creen en el diablo piensan en la droga.” 5. Dos discursos sobre la droga se oponen. Uno de ellos, de inspiración liberal (simbolizado por el conspicuo Milton Friedman, padre del modelo económico imperante), afirma que el toxicómano elige hacerlo y así ejerce un derecho personal e inalienable. Es considerado responsable de sus actos y si comete un delito será castigado no por ser toxicómano sino por el delito mismo. El otro discurso, el prohibicionista, argumenta que la toxicomanía hace desaparecer el libre arbitrio. El adicto no es libre de elegir o rechazar la droga y esta incapacidad es precisamente la manifestación de su enfermedad. Corresponde entonces al Estado preservar a la población de todo contacto con la droga que transmite la enfermedad que incapacita para evitar esa misma enfermedad. La demostración de esta hipótesis radica en experimentos hechos con ratas de laboratorios gubernamentales a las que se administra drogas para fundamentar “el carácter químico-biológico de la toxicomanía”. Los experimentos no distinguen a la rata del ser humano. Toda la lógica de la represión, como apunta Sorman, deriva de este postulado de laboratorio: “jamás un gobierno tan poderoso habrá debido tanto a un grupito de ratas.” 6. La guerra contra la droga ha sido siempre un pretexto para la represión. La persecución estatal china contemporánea contra los consumidores de opio, argumentando que no contribuyen a la edificación del socialismo y que son parásitos sociales, demuestra que los regímenes totalitarios consideran a la toxicomanía como algo mucho más peligroso que una enfermedad orgánica: la consideran una disidencia política, un crimen del pensamiento, pues la droga induce una dualidad imaginativa y un escape mental de las condiciones de ese modelo ideológico único impuesto a la sociedad. La misma reflexión está soterrada en la lucha contra la droga emprendida por las democracias modernas: drogarse con sustancias ilegales es un acto de disidencia y deslealtad ante los valores dominantes que manipulan al ciudadano promedio, aquel egocéntrico consumidor que debe obsesionarse con las adicciones legales y no con las que han sido declaradas ilegales. 7. El psiquiatra Thomas Szasz considera que la prohibición es una religión y que la guerra contra las drogas es una guerra santa donde toda argumentación racional está condenada de antemano. La prohibición no obedece a criterios funcionales sino a autoritarismos de tipo religioso, a dogmas que se sostienen en el miedo a la libertad. Y Henri Atlan, químico célebre, explica que las drogas dan acceso a formas de conocimiento destructoras para el orden de la modernidad, que eliminó dos de las tres formas de conocimiento conocidas: lo sagrado y el inconsciente, para sostener solamente el conocimiento por la racionalidad. 8. El asunto, pues, condensa y significa mucho más de lo que en apariencia muestra. Resolverlo supondrá modificar radicalmente los procesos sociales, las formas de gobierno, las estructuras de poder y la mentalidad enajenada de las mayorías humanas. Superar esta época histórica e iniciar otra. Habrá quien lo viva, habrá quien lo verá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-2012367960087010525?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/2012367960087010525/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=2012367960087010525' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/2012367960087010525'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/2012367960087010525'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2010/11/8-notas-sobre-la-droga.html' title='8  NOTAS SOBRE LA DROGA'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-1630150674318366050</id><published>2010-11-05T08:07:00.001-07:00</published><updated>2010-11-05T08:07:51.595-07:00</updated><title type='text'>LA PERSEVERANTE NECEDAD</title><content type='html'>No es que no puedan, es que no quieren. La iniciativa californiana para legalizar formalmente, porque en la práctica ya lo está, el uso y el cultivo individual de la mariguana ---iniciativa derrotada por un margen relativamente escaso (o bien aceptada por un porcentaje de votantes llamativo en número: nada es grande ni pequeño salvo por comparación), sobre todo si se toman en cuenta las poderosas fuerzas que fueron puestas en juego para impedirlo: esas campañas falsamente moralizantes de la revitalizada y fascistoide derecha norteamericana, aquellos intereses económicos y políticos ocultos en el tema del narcotráfico, y el empeño de todo el biopoder estatal propio de la mentalidad común inducida publicitariamente en nuestras sociedades “democráticas”--- ha vuelto a evidenciar la radical incapacidad del gobierno mexicano para comprender el problema de las drogas desde otra perspectiva que no sea la misma de su perseverante necedad punitiva, de su fallida persecución policiaca y de su ominoso e inútil cerco militar.&lt;br /&gt;       Una buena política se mide por su eficacia final y no por su pureza declarada, y la única moralidad que rige el orden de lo público se compone de resultados antes que de buenas intenciones. Este principio del arte de gobernar, activo desde la antigüedad clásica hasta nuestros días, es lamentablemente ignorado por un régimen inepto cuyo vocero condenó la iniciativa californiana aun antes de ser decidida en las urnas mediante los votos ciudadanos, argumentando retóricamente que la legalización de la mariguana no detendría al crimen organizado local en cuanto a los otros delitos que componen su nocivo quehacer: secuestros, extorsiones, trata de personas, etcétera. El Sr. Poiré, dicho vocero cada vez más sentencioso y telegénico que ya no sale a cuadro aunque sea para aludir las sucesivas matanzas cotidianas, parecería invocar metafísicamente una solución providencial y milagrosa ante el fenómeno del crimen organizado ---el cual es sobre todo un efecto y no una causa, como insisten en presentarlo los bienpensantes ante la opinión pública, ese ente ahora compuesto por las “amigas y amigos” del presidente Calderón---, antes que convocar una estrategia lógica que paulatinamente vaya reduciendo su campo de acción y el devastador poder económico que de él se deriva.  &lt;br /&gt;       No es que no puedan, es que no quieren. Ya Thomas Hobbes en su Leviatán de 1651 escribió que “antes de que los conceptos de justo e injusto puedan darse, debe existir algún poder coercitivo”, pues “allí donde no ha precedido ningún pacto […] cada hombre tiene derecho a todas las cosas, y, en consecuencia, ninguna acción puede ser injusta”. Mientras la impunidad y la corrupción  mexicanas sigan siendo brutalmente estructurales, profundamente orgánicas, no habrá forma de enfrentar un poder paralelo que ha acelerado la putrefacción y la ausencia del Estado nacional, pues aquel pacto social plasmado en las leyes y su aplicación objetiva no existe más entre nosotros, o ha quedado circunscrito a los ciudadanos comunes y corrientes que no pueden comprar o pervertir o someter a la justicia, como lo hacen cotidianamente las oligarquías políticas, financieras, económicas y delincuenciales mexicanas, una denominación redundante pues de facto engloba a las otras tres.&lt;br /&gt;       Entonces, no habiendo un pacto social verdadero que categorice lo justo y lo injusto, que castigue esto y proteja aquello, no es posible poner orden público, pues “un acto es inmoral tan sólo si es punible, y sin un Leviatán que castigue lo que es incorrecto, no puede haber escapatoria del caos del estado natural”, como comenta Kaplan siguiendo a Hobbes. ¿Cuántas masacres, cuántos asesinatos, cuántas corruptelas, cuántos secuestros, cuántas extorsiones, cuántas desapariciones, cuántas afectaciones a los bienes públicos, cuántas privatizaciones indebidas, cuántas cesiones del patrimonio nacional, cuántos crímenes de Estado se han castigado por parte del Leviatán mexicano? No es que no puedan, es que no quieren. Por ello los dirigentes políticos y los funcionarios gubernamentales, los policías buenos, si los hay, y los policías coludidos, los comentaristas a modo y los locutores manipulantes, entre tantos otros, siguen desestimando las evidencias comprobables, científicas incluso, que demuestran que la mariguana es una droga muchísimo menos nociva que el alcohol y un tóxico menos dañino que el tabaco, anatematizada en el imperio norteamericano por razones económicas (el cáñamo es un serio competidor de las fibras sintéticas derivadas del petróleo) y por motivos de control social (la mariguana no lleva a la exaltación de los valores consumistas egodominantes, sino al contrario).&lt;br /&gt;       No pueden, no quieren y no comprenden. Es tan triste como irritante observar el trayecto autodestructivo de un Estado-nación como el mexicano que, según afirmara lúcida y amargamente Porfirio Muñoz Ledo hace poco (Proceso 1773), parece ya no tener remedio, excepto quizá para los tangibles efectos de su dramática desarticulación.  &lt;br /&gt;       La distinción política básica concierne no a la forma del gobierno sino al grado de gobierno existente en una sociedad. Y si el Estado se establece para sustituir el miedo a la muerte violenta por el miedo a infringir la ley, es obvio que en México ya no es así. Y mientras el pasado y el presente son visibles puesto que están delante de nosotros, el futuro nacional es algo desconocido porque está a nuestra espalda y no lo podemos ver. Para saber lo que ocurrirá es necesario ver lo que ha ocurrido: no es que no puedan, es que no quieren poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-1630150674318366050?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/1630150674318366050/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=1630150674318366050' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/1630150674318366050'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/1630150674318366050'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2010/11/la-perseverante-necedad.html' title='LA PERSEVERANTE NECEDAD'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-4833451801571084165</id><published>2010-10-30T07:51:00.000-07:00</published><updated>2010-10-30T07:54:25.277-07:00</updated><title type='text'>USTED Y EL CUERPO / y II</title><content type='html'>La unidad básica. El cuerpo y la mente (el cuerpo físico y el cuerpo mental) forman parte de una entidad esencial e inseparable que constituye la condición humana, así la cultura occidental judeocristiana haya consolidado a lo largo de los siglos una visión dualista donde se afirma que la mente es el verdadero sitio de la conciencia (“pienso, luego existo”), y que la corporeidad, lo somático, solamente representa el vehículo físico donde dicha conciencia está fatalmente confinada. Tal insistencia conceptual ha derivado en una disociación operativa que el sujeto constantemente lleva a cabo entre la mente y el cuerpo, y cuyas consecuencias son visibles en todas las patologías sociales de la época, en el mundo desencantado de nuestros días, donde las esencias han sido reemplazadas por las formas, el amor por el matrimonio, la enseñanza por la escuela, la salud por el hospital, la creatividad por el estilo, la motivación por la carrera, las relaciones civiles por el gobierno, la amistad por el club, la diversión espontánea por el entretenimiento programado, el ser alguien por el ser algo, el existir por el tener. Ahora “la gente se reconoce a sí misma en sus bienes, se han convertido en lo que poseen”, escribiría Herbert Marcuse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cinco cuerpos. El cuerpo físico es el territorio prioritario de la ciencia y la medicina occidentales. Por eso un médico chino, citado por Morris Berman, alguna vez concluyó que la medicina occidental trata esencialmente sobre cadáveres. Y aun cuando la filosofía occidental sólo reconoce la existencia de los dos primeros cuerpos, el físico y el mental, hasta hace muy poco es que la ciencia médica moderna ha comenzado a reconocer el papel que la mente juega en la enfermedad y en la curación, subsanando apenas la distorsión mecánica entre la mente y el cuerpo. El tercer cuerpo, el cuerpo del alma, también descrito como el cuerpo del inconsciente, contiene el destino individual. E ignorarlo significa, según Robert Masters, soñar el sueño de las masas, “tal como se proyecta dentro de la mente desde la pantalla de televisión”. Según la tradición gnóstica, que el autor citado ha traspuesto al lenguaje actual, esa es la diferencia entre los “dormidos” mayoritarios y los pocos “despiertos” que entre nosotros hay: éstos han hecho contacto con sus propios destinos individuales a través de ese nivel mental, que no es un mero reservorio de fuerzas peligrosas y reprimidas, como afirma la mecanicidad freudiana, sino un potencial oculto que bien utilizado permite encontrar el alma de cada quien, o “cultivarla”, como afirmaba la teología medieval, una actividad que distingue a los “dormidos” de los “despiertos”. El cuarto cuerpo, el mágico, puede entenderse como la mente que existe en la materia y explica aquellos fenómenos incomprensibles para el racionalismo común. Y el quinto cuerpo, el espiritual, como la configuración somática y psíquica de una sociedad en un momento histórico específico ---el Zeitgeist o Espíritu de la época postulado por Hegel, hoy descrito como un “campo morfogenético” que está en cada individuo y es común a toda una colectividad. Cinco niveles de existencia, cinco cuerpos interactuantes entre sí, cinco cuerpos en usted o en mí, lo sepamos o no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sentido y el significado. Usted puede aceptar que los asuntos fundamentales de su vida personal son sobre todo asuntos de significado. Pero la pérdida de significado del mundo colectivo e individual que hoy ha llegado a límites casi insoportables ---la división tajante entre el hecho que sucede y el valor que se le otorga---, comenzó a ser irreversible desde hace cuatro siglos a partir del cambio de mentalidad originado por la Revolución Científica, la cual enfatizó una rígida distinción entre el observador y lo observado, entre la conciencia individual y el mundo que la rodea, entre los fenómenos de la vida y la importancia mental que les atribuye una cultura ahora generalizada cuyo énfasis cognitivo establece la distancia insalvable entre el sujeto y el objeto e insiste en la discriminación del pensamiento dual (afuera vs. adentro, cuerpo vs. mente, objetividad vs. subjetividad).&lt;br /&gt;       Dicen los otros historiadores que antes hubo una conciencia humana participativa en el mundo, diferente a la de ahora cuando el sistema de pensamiento se interesa en los fenómenos existentes sólo en la medida en que puedan ser captados como independientes de la conciencia, como si el fenómeno y su observación fueran categorías separadas. Pero la pauta ideal para cualquiera consistiría en estar en el mundo con una actitud de actividad vivencial y curiosidad, con un gesto de equilibrio y pertenencia, ajeno tanto en la actitud como en el gesto a la idea judeocristiana de un ego dueño y señor de la naturaleza, y cercano, en cambio, a una nueva política de la conciencia que acepta la condición humana de huéspedes de la naturaleza, de cocreadores interdependientes y comprometidos con lo real. Usted habrá hecho una distinción fisiológica, somática y soberana, entre la aclimatación y la adicción.&lt;br /&gt;       Déjese guiar entonces por su cuerpo integral (cinco en uno): el mundo volverá a ser un lugar encantado, tendrá sentido y significado. Lo anterior es complejo, pero no complicado. Si sigue a ese cuerpo con fidelidad no habrá tenido una carrera sino una vida, no habrá tenido una biografía colectiva sino un destino personal. Su ego será un participante agradecido de lo existente y no un demonio neurótico de lo inhumano. Todo conocimiento se produce en términos de significado y cada conocedor está implicado en lo conocido. Haga la prueba usted.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-4833451801571084165?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/4833451801571084165/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=4833451801571084165' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/4833451801571084165'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/4833451801571084165'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2010/10/usted-y-el-cuerpo-y-ii.html' title='USTED Y EL CUERPO / y II'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-8212773843052784588</id><published>2010-10-23T17:43:00.000-07:00</published><updated>2010-10-23T17:45:20.795-07:00</updated><title type='text'>USTED Y EL CUERPO / I</title><content type='html'>La separación del cuerpo. Escribe un autor (Morris Berman) que el cuerpo es el territorio oculto de la historia. De la historia personal, puede añadirse. Es cierto que usted percibe su cuerpo: el dolor se siente en el cuerpo y el placer también. Pero su mente, donde usted pasa la mayor parte del tiempo, generalmente está fuera de su cuerpo, es decir, está proyectada hacia el exterior. Nuestra cultura judeocristiana no cree que la mente y el cuerpo sean una unidad integral. No importan ahora las razones, pero hace siglos que el cuerpo fue definido como la cárcel de la psique y desde entonces todos aprendemos a creer que la mente es una instancia superior de la persona apresada en el cuerpo. De tal modo que el cuerpo es un vehículo secundario con el que se mantienen relaciones instrumentales. Pero como su cuerpo es el territorio oculto de la historia personal, a él debe acudir usted para conocerla. Puede sonar absurdo proponerle que acuda al lugar donde usted cree estar: su propio cuerpo. La enfermedad, el placer, los impactos súbitos, las perturbaciones, los momentos extremos hacen volver la mente al cuerpo, pero usted está atento al diálogo interior que sostiene consigo mismo y se distrae del mundo que muestran los sentidos, de las percepciones somáticas, de las experiencias del cuerpo, pues todo ello usted lo convierte invariablemente en materia mental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volver a él, salir de él. Una tesis muy antigua y ahora modernizada habla de los cinco cuerpos que existen en el cuerpo: el cuerpo físico, el cuerpo mental, el cuerpo del alma, el cuerpo mágico y el cuerpo espiritual. Existen métodos para reunirlos, para viajar entre ellos, aunque parezca increíble. Pero por ahora trátase del cuerpo físico, donde residen los otros cuatro. La mente, el cuerpo número dos que elabora el discurso interno y domina al cuerpo físico ---y que además ignora al alma y no guarda relación ni con el cuerpo mágico ni con el cuerpo espiritual---, suele ubicarse fuera del cuerpo físico porque está pensando en el pasado, está atareada en el futuro o saltando de tema en tema, de ocurrencia en ocurrencia, de idea en idea, de asociación en asociación. La mente es como un mono que no deja de moverse. Antes que iniciar la práctica que lo conduzca a la inmovilidad mental ---una disciplina que sólo aprenderá a través de un método específico---, usted debe observar su cuerpo, recordar sus momentos esenciales, muchos de los cuales pueden haber sido traumáticos (accidentes o enfermedades), y disponerse a escucharlo. El lenguaje del cuerpo no es igual al de la razón, se expresa en corazonadas e intuiciones, en certezas o conocimientos que de pronto llegan a la conciencia, en sensaciones de malestar o desasosiego que se presentan sin causa aparente. Usted debe aprender a conocer la información que contiene su cuerpo. De serle necesario, remóntese a su infancia, piense en aquel cuerpo que fue. En él se concentra una historia escondida que es indispensable recordar. Si lo hace, usted se in-corporará, es decir, volverá a habitar su cuerpo, a estar plenamente en él, porque siempre que su mente lo lleve afuera de usted mismo sabrá cómo regresar a sentirse enteramente en su propia piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hábitos y la lentitud. Considere los actos mecánicos  realizados por su cuerpo durante el día. Sepárese con la imaginación de usted mismo y observe sus hábitos corporales, sus gestos, sus ademanes. No tiene que comparar, juzgar o reprobar nada sino simplemente disponerse a ver. Debe ser lo más imparcial que pueda al mirarse actuar, como si lo hiciera con otro. Aunque se asegura que después de diez minutos de observar a un imbécil éste resulta fascinante, es mucho más útil para los fines del autoconocimiento prestar atención a la propia mecanicidad corporal antes que a la de los otros. ¿Quién guía a esa entidad física llamada cuerpo-cuerpo que parece obrar por su cuenta? Es evidente que su razón puede hacerlo hasta cierto punto, pero una amplia zona de su conducta es autónoma. En ella están las muletillas gestuales que usted emplea, sus estereotipos físicos habituales, sus posturas características, sus tics. Deberá pugnar por observar desapasionadamente el conjunto corporal lleno de reacciones mecánicas que hay en usted. De esa manera podrá establecer vínculos con una amplia región de su persona con la que tiene muy pocos contactos o quizá ninguno. Es cierto que si usted hace ejercicio o practica algún deporte tendrá acceso a una plenitud física que lo hará sentirse mejor en su propio cuerpo. Pero aún así, usted seguirá actuando somáticamente bajo un patrón establecido y sus emociones continuarán expresándose físicamente. La lentitud puede servirle para observarse mejor a usted mismo. Otórguese momentos del día en los que haga movimientos comunes y corrientes con suavidad y tardanza, mediante un ritmo lento a propósito. Podrá descubrir las pautas mecánicas en muchos de ellos y notará que los movimientos de su cuerpo también contienen información. La calma le permitirá lograr una mayor concentración y hará que los movimientos automáticos poco a poco se vuelvan conscientes. Así descubrirá usted el autodominio que significa la lentitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La unidad básica. Usted tendrá que considerar las imágenes mentales a las que es proclive, porque la sombra, la parte oscura de la conciencia, actúa tanto en el cuerpo como en la mente, dos  expresiones de una sola unidad esencial, el cuerpo-mente, que no responde del todo al dominio de la razón. Sin embargo, el cuerpo es el templo del alma y todo proceso personal de transformación se da en, desde, por y con el cuerpo, como ya se verá. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-8212773843052784588?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/8212773843052784588/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=8212773843052784588' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/8212773843052784588'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/8212773843052784588'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2010/10/usted-y-el-cuerpo-i.html' title='USTED Y EL CUERPO / I'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-7380557474033231452</id><published>2010-10-15T18:14:00.000-07:00</published><updated>2010-10-15T18:15:41.663-07:00</updated><title type='text'>EL AMANTE DE EMMA</title><content type='html'>En el invierno de 1959, Mario Vargas Llosa llegó a París “con poco dinero y la promesa de una beca”. En su libro de ensayos La orgía perpetua. Flaubert y “Madame Bovary” contó lo siguiente: “una de las primeras cosas que hice fue comprar, en una librería del barrio latino, un ejemplar de Madame Bovary en la edición de Clásicos Garnier. Comencé a leerlo esa misma tarde, en un cuartito del hotel Wetter, en las inmediaciones del museo Cluny.” Y no lo soltó hasta terminarlo. Quedó irremediablemente enamorado de Emma y profundamente conmovido ante la soberanía literaria de Flaubert.&lt;br /&gt;       Tal emoción es conocida. Suele suceder escrituralmente a algunos pues significa elegir, descubrir, recibir una iniciación literaria. Una adscripción entre el predecesor y quien lo está leyendo. Lo otro es el amor casi inmediato que provoca Emma Bovary y el cuarteto sentimental al que obliga. Mario Vargas Llosa habla de ella como de su esposa: en eso se convierte, pero debiendo integrarse a los tres hombres que la tuvieron: Charles, Rodolphe y León, para ser cuatro.&lt;br /&gt;       No es correcto, porque ninguno de ellos la mereció o la amó debidamente, ponerse en su lugar. Se trata de experimentar una fascinación imaginaria por una mujer que vive en un libro y hacer diversos intercambios: el principal, meterse al libro con ella; el secundario, sacarla a ella del libro. Ulises tuvo cuatro mujeres; Emma tuvo cuatro hombres, y hasta cinco, pues el propio Flaubert cuenta en la lista de sus enamorados.&lt;br /&gt;       A cambio de tanto amor desdichado que causa Emma ---será irrealizable siempre y por eso vivirá permanente en la memoria de sus amantes librescos---, Flaubert abre la puerta del tabernáculo de la escritura para inventar la técnica con la que inicia la modernidad literaria y surge la primera novela moderna, según el novelista peruano la considera: “¿Quién cuenta la historia de Madame Bovary? ---escribe Vargas Llosa---. Varios narradores cuyas voces se relevan con tanta sutileza que el lector apenas nota los cambios de perspectiva y tiene la impresión de que el narrador es uno solo.” Y reflexionará sobre las diferentes máscaras de ese “narrador protoplasmático”, sobre la sutileza de “las mudas del narrador” de una voz a otra, sobre aquellos mecanismos magistrales que dan “a la materia narrativa poder de persuasión”. &lt;br /&gt;       Nunca se conoce mejor a un escritor que cuando habla de la escritura de los otros, de quienes le han revelado el misterio del oficio. Sin duda, este misterio se muestra en la escritura en cuanto tal, porque la escritura es una sustancia transpersonal que en su práctica va enseñando al practicante sobre ella misma, pero a la vez se conoce en las páginas de los maestros canónicos. Y Flaubert lo ha sido para Vargas Llosa. De tal modo que el merecido Nobel de Literatura recientemente obtenido no solamente premia al inmenso autor de La casa verde, La ciudad y los perros, Conversación en la catedral, La tía Julia y el escribidor, Pantaleón y las visitadoras, La fiesta del chivo, La guerra del fin del mundo, entre otras novelas memorables, sino también a toda una genealogía narrativa, a una voluntad formal por encima de aquello que no sea el lenguaje, la voluntad de contar historias y la voluntad de serle radicalmente fiel al oficio de la escritura.&lt;br /&gt;          El lenguaje es la única patria del escritor, así que se honra al idioma español y a sus hablantes y lectores al distinguir a Vargas Llosa. Contar historias es ---“por su cartografía de las estructuras del poder y sus incisivas imágenes de la resistencia individual, la revuelta y la derrota”, dijo la academia sueca al anunciar la decisión--- una función de la esperanza y la memoria humanas ante la opresión y el olvido, un ejercicio ético superior. Y la fidelidad a la tarea, la vocación sostenida ---Vargas Llosa como Flaubert: galeotes de la escritura---, la acaba de reiterar en un credo de alta coherencia donde menciona al maestro: “La literatura es mi manera de vivir, como decía Flaubert. No tendré otra, con sus sumas y sus restas, esa es la felicidad de mi vida.”&lt;br /&gt;       Emma estaría muy orgullosa de tener un amante así, donde la perfección de la palabra produce también, quizá porque lo es, un temperamento público, un comportamiento político y un valor civil. Le hubiera encantando presenciar tantos lances de claridad y compromiso que desde entonces han caracterizado a ese lejano joven que aterido de frío leyó un invierno hace cincuenta años Madame Bovary en París, y con dignidad constante han asustado intolerancias y autoritarismos, polemizado con intereses creados, denunciando izquierdas idiotas, revolucionarios fósiles.&lt;br /&gt;       Los biógrafos de Vargas Llosa dirán si aquellas horas remarcaron un destino que estaba ya marcado por el lenguaje. Pero el mismo autor de La orgía perpetua ---término de Flaubert para referirse a la vida y a la literatura: aturdirse en ella como en una orgía perpetua--- afirma “una frase más justa sobre ese libro que amamos: su genio está hecho de paciencia, su talento es obra sólo del trabajo.” Habla de la obra del precursor e igualmente puede hablarse de la suya. Genio, paciencia, talento, trabajo: ¿a quién felicitar primero: a Emma o a su enamorado? Salomónicamente, a los dos. Y a los tres, pues está el maestro francés, el gigante normando. Y a los cientos de miles, sus lectores deslumbrados, fantásticamente agradecidos.&lt;br /&gt;       Vargas Llosa recibirá un telegrama: “Loca de felicidad. Viajo a Estocolmo. Emma”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-7380557474033231452?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/7380557474033231452/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=7380557474033231452' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/7380557474033231452'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/7380557474033231452'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2010/10/el-amante-de-emma.html' title='EL AMANTE DE EMMA'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-5390728762764518293</id><published>2010-10-08T18:57:00.000-07:00</published><updated>2010-10-08T18:59:22.732-07:00</updated><title type='text'>KROS Y SU TRIBU</title><content type='html'>La nota de la reportera Mariana Nieto (Milenio León, 1/X/10) cuenta la historia: los ecoanarquistas invaden León. Kros, un chico de veinte años, llegó con cinco de sus amigos a esa ciudad. Son miembros de una tribu cuyo nombre no se dice, tampoco el de ellos personalmente, pues son anarquistas y están contra el orden establecido. Los policías son “cerdos”, y el padre de Kros, miembro de la PFP, también. Por eso se salió de su casa, es vegetariano riguroso, se viste como arlequín con materiales reciclados, vive desde los trece años de la basura, según cuenta la buena nota de la buena reportera, y la buena nueva neomedieval por estos días que puede representar tal invasión. Hay que explicar.&lt;br /&gt;       Una tesis histórica define la época actual como un nuevo Medioevo: otra vez hiperrealistas ---nuestro mundo junta lo virtual con lo real y ahora hablamos de nativos digitales---, otra vez neoespirituales, otra vez la acción de los pequeños formatos, como la pequeña tribu de Kros y su forma de vida. Sus amigos están buscando en el basurero de piel cosas útiles, mientras él anda en el centro reciclando latas y platicando con su entrevistadora. Defiende a los animales, los compara con los seres humanos y afirma que León es un matadero. Los animales son organismos vivos, una forma existente de la conciencia, del sentimiento. Los animales son mentes y provocarles dolor resulta una afectación de la mente colectiva. No lo dice así, pero eso es lo que dice. Cuenta que a veces roba comida en los mercados y sentencia: “nadie debería pagar por algo que produce la tierra.” Resulta adorablemente ingenuo, totalmente marginal y hasta utópico, pero quizá es parte de una retaguardia que mañana será la vanguardia.&lt;br /&gt;       El orden de las apariciones no altera el producto. Otro ecoanarquista está en problemas. Lo acusan de haber quemado dos cajeros de HSBC a seis kilómetros de su casa, y lo incriminan en el incendio de dos camiones de transporte de cerdos, también a unas cuadras del condominio donde el joven Braulio Arturo Durán vivía con su familia. Otra nota de Milenio León en la misma fecha, firmada por la redacción, cuenta que afuera del edificio hay dos pintas: “Bush asesino” y “Ni dios ni amo”. Su alias, según el diario, era xPestoso vegan X. Cometió las acciones en solitario, cuando menos la de los cajeros, donde resultó quemado y por eso identificado y rápidamente detenido. Su asunto legal va para largo.&lt;br /&gt;       Pero el discurso de Kros es pacífico y no se tiene la certeza de que Braulio y él sean miembros de la misma tribu. La Comedia del Arte del alto Medioevo, dedicada a la improvisación, utilizaba a Arlequín como personaje. Hoy en el centro de León se pasea uno nuevo. Escribe la reportera que “es imposible no voltear a ver a Kros: es esbelto, alto, moreno, usa rastas, un gorro de arlequín morado y un traje armado con retazos de piel de animal sintética.” A Kros le interesa simplemente aparecer entre la gente. Es dueño de algunas certezas básicas, de cierta conceptualización. Más allá de ello, sólo actúa. Vive en los intersticios del sistema, contra él, demostrando que si el individuo moderno se hizo tal por convertirse en el dueño de su propia narrativa, de su autoimagen, hay individuos ahora que actúan solitariamente o en pequeñas células tribales frente al sistema y se vuelven dueños de sí mismos, de su acción, aunque ésta sea castigada.&lt;br /&gt;       La familia de Braulio pidió dinero entre los vecinos para juntar el monto de la fianza, pero el delito del que se le acusa no parece alcanzarla, pues está penado con entre 3 y 10 años de cárcel. Sus amigos, hace tiempo, protestaron ante la presidencia disfrazados de animales y encerrados en jaulas construidas por ellos ahí mismo. Se manifestaron después afuera del zoológico de León y subieron a youtube un video llamado “Acción Compasiva”. La vida de Braulio consistía en la venta de discos piratas a 5 pesos, su jefe era guardia de seguridad y la familia se portaba tranquila. Su psique es un misterio.&lt;br /&gt;       Dice Walter Benjamin que mientras haya mendigos seguirá habiendo mito. Si la frase se alitera y por mendigo mítico entendemos al héroe, aquel que como Kros, pequeño David, se enfrenta a un multipoder, gran Goliat, que puede destruirlo, como el destino de los dioses destruye al héroe, pero éste lucha estoico, premeditado, si desfallece se levanta, entonces queda claro por qué afirma que su nombre es Nadie y el de su pequeña tribu Ninguno. La sociedad del ego de la modernidad no aprecia la libertad incomparable que la renuncia a la propia persona trae consigo. Borges se cansó de ser Borges. Kros ni siquiera se cansó de ser aquel del cual se desembarazó a los trece años, hace siete. Simplemente cambió.&lt;br /&gt;       La vida de Braulio está fundida. No capturan a los multiasesinos pero sí a los ecoanarquistas precipitados. La tribu de Kros es nómada y tal vez muy pronto, si no es que ya, el grupo saldrá de la ciudad. Andarán en el camino. Viviendo en los márgenes de la sociedad, en los nuevos centros. Pensando de otra manera. Recolectando. Entregados a una realidad munificente, providencial, que es dura, pero no más dura que la esclavitud cómoda de los burgueses. Leves, además, así alguno de ellos, hijos de los viejos carbonarios, se desespere. Cuando los órdenes antropológicos mayores se derrumban, la dramaturgia humana se reconstruye desde los órdenes diminutos, desde los pequeños formatos. Los vagabundos del dharma van por los caminos. Hacen escalas pero luego actúan conforme al proceso. Como si fueran navegantes de hace cuatro siglos: vivir no es necesario, viajar sí.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-5390728762764518293?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/5390728762764518293/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=5390728762764518293' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/5390728762764518293'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/5390728762764518293'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2010/10/kros-y-su-tribu.html' title='KROS Y SU TRIBU'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-7468423892465737880</id><published>2010-10-01T18:58:00.000-07:00</published><updated>2010-10-01T19:03:23.260-07:00</updated><title type='text'>AFLUENTES</title><content type='html'>A las cosas mismas, piden los que saben. Así comienza un libro excepcional de la literatura en lengua española recién aparecido: Afluentes de Pura López Colomé (UNAM, Equilibrista, México, 2010), compuesto por nueve ensayos acerca de tres poetas extranjeros: Seamus Heaney, H.D. (Hilda Doolitle) y Paul Celan; tres poetas nacionales: Octavio Paz, José Emilio Pacheco y Juan Carvajal; tres visiones plásticas mexicanas: Phil Kelly, Frida Kahlo y diversas artistas del siglo veinte en nuestro país.&lt;br /&gt;       El ensayo es un vagabundeo ilustrado, una indagación original sobre el tema que trata. No consiste en agrupar o relacionar lo que se sabe del asunto, sino de someter éste a otro movimiento analítico, a otro orden de interpretación. Dice Arreola que el término viene del latín gustus y designa al catador de alimentos para el César, por ello el ensayo está cargado de riesgos y peligros, lo mismo que de nuevos puntos de vista y de realización intelectual. Su trabajo se compara al del héroe audaz que va, vence y regresa. Tiene por instrumento al lenguaje, su campo experimental.&lt;br /&gt;       Afluentes reúne por primera vez en un libro la obra ensayística de Pura López Colomé, una poeta mexicana contemporánea que, sin hipérbole alguna, podría ocupar el sitio que alguna vez tuvieron una Sor Juana o una Emily Dickinson en su tiempo creativo, entre la inteligencia y la creatividad literaria de entonces. Las diferencias entre un caso y los otros son circunstanciales y obedecen sobre todo a una referencia asimétrica, a una apuesta incomprobable y a un juicio personal: Sor Juana y Emily Dickinson ya están en el canon literario y radican en la memoria común; por razones del tiempo presente que ignora conocer el tiempo futuro, Pura López Colomé todavía no. La angustia de las influencias literarias advierte que nunca debe compararse a una autora con otras así.&lt;br /&gt;      Y sin embargo, nadie es más que los demás si no hace más que ellos, y Pura López Colomé ha publicado hasta hoy nueve poemarios de gran poder expresivo, una lírica tan personal como propia, plena de revelaciones y atisbos donde la poeta ha bebido su sangre, su biografía, su vida cotidiana, su mundo sensible y su mundo reflexivo, su cuerpo lacerado o gozoso, y con todo ello, más la vida que pasa, va creando imágenes verbales que con-mueven al lector aun más allá de lo que las mismas dicen (tal es la misteriosa función de la poesía: correr el velo de las cosas, revelar los muchos mundos que están en éste para acercarlos a la imaginación, asombrar a quien la escucha, quitar la sombra a quien la lee: la poesía es lo trascendente que acontece); también ha traducido impecablemente a otros grandes poetas vivos (Hass, Breytenbach, Heaney, quienes han reconocido, admirados y agradecidos, la rigurosa tarea de trasvasamiento lograda), lo mismo que ha publicado ensayos suficientes para elaborar un cuerpo intelectual ya de seria consideración, propio de nuestra época global y mexicana ---aunque como se ha dicho, una obra poéticamente intemporal---, pues representa la vigencia activa de lo mejor del espíritu humano contemporáneo, de aquel genio multidireccional que indaga por el otro lado de los espejos, que se pregunta de qué está hecha la realidad.   &lt;br /&gt;      Afluentes lleva en el título tanto el fondo intelectual como la forma creativa, esa voluntad estética que algunos llamamos intención. Pura López Colomé concibe una matriz líquida para que los autores y artistas sobre los que escribe, sobre los que ensaya, vayan fluyendo y circulen, se alejen y vuelvan como en una danza que es un diálogo coral, siendo tan dúctiles como el agua ---a la cual toca aquella voz franciscana de humilde, pues siempre se acomoda a la forma que la contiene. Una agua básica para todo proceso literario y sus eventos, sus poemarios, sus traducciones, sus ensayos, porque no hay Eva increada en el arte literario, sino que ella se va creando a sí misma mientras afluye y conversa con otras voces autorales, con otras sensibilidades poéticas y otras representaciones visuales.&lt;br /&gt;       Sólo conocemos lo que amamos. Y nuestros amores son afluentes de la memoria, de la percepción somática, de la fascinación mental. Conocí a Pura López Colomé hace veintisiete años y en ellos no me ha cegado el vínculo de la amistad íntima, tampoco la sociedad diplomática de elogios mutuos, para saber, con certidumbre repetida, de quién se trata la persona y de qué están compuestos sus penetrantes, luminosos dones.  Pueden condensarse simbólicamente en el número nueve, tres veces tres de valor ritual, un triángulo equilátero, una triada: poesía, traducción, ensayo, como el alma, el cuerpo y la mente de una artista que con su obra escrita ha hecho del mundo un lugar de intenso y lúcido sentido, justo cuando el mundo parece no tenerlo.&lt;br /&gt;       Pensar es agradecer y leer es agradecer varias veces: una lo pensado al leer, otra lo pensado por quien lo ha escrito, otra más esos dos pensares vueltos a leer. Cuando uno llega a Afluentes de Pura López Colomé y recorre sus páginas, penetra libremente en un caudal reflexivo que se muestra tan conocido como inesperado y distinto, penetra en un  libro donde la prosa no es una soledad en llamas sino una múltiple, creciente y compartida sensibilidad. Lo real está hecho de afluentes, es una red capilar. Este libro entonces es un poliedro cuyo centro está en todas partes y su circunferencia en ninguna. Este libro es real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-7468423892465737880?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/7468423892465737880/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=7468423892465737880' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/7468423892465737880'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/7468423892465737880'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2010/10/afluentes.html' title='AFLUENTES'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-7951044542811416441</id><published>2010-09-24T22:35:00.000-07:00</published><updated>2010-09-24T22:36:51.526-07:00</updated><title type='text'>MINUTA DEL CAOS</title><content type='html'>Nadie le hace nada a nadie, reza un dicho budista. Intratable  aseveración cuando los malos están henchidos de apasionada intensidad y los buenos encerrados bajo su propia incertidumbre. Son los dos modos de la realidad que se enfrentan: lo sustancial y lo efímero, lo inmediato y lo trascendente. No son modos opuestos pero así se perciben y la realidad colectiva es una percepción. No existen entonces los hechos sino las interpretaciones. Sigue siendo esa facultad nuestra más entrañable condición humana: el viático de interpretar los fenómenos que pasan, suceden, unos que surgen y otros que desaparecen.&lt;br /&gt;       Dicho lo cual, hablemos del desfile. Primero lo que es cierto: la ineficiencia gubernamental en los festejos, sus tontas obras inconclusas: una estela de luz, un parque, et al. El despilfarro inoportuno, irresponsable, provocador. La paradoja de una derecha allendista, iturbídica y maximiliánica en el gobierno, a la cual le corresponde celebrar un bicentenario cuyo discurso ideológico y montaje patrio ---no su realización--- es de izquierda radical: Hidalgo, Morelos, Zapata y Villa. El problema de los ritos que subsisten frente a las virtudes ya vaporizadas. La subordinación televisiva del evento a sabiendas de que la sociedad está teledirigida. La manirrota contratación de un australiano productor de espectáculos para la puesta en escena. Las frívolas declaraciones disneylandescas de una de las directoras nativas del show. Los sitios memorables ignorados, las promesas de conmemoraciones no cumplidas, las omisiones en la lista de huesos de los héroes patrios. Etcétera. &lt;br /&gt;       Pero hay otra semiótica posible, otra lectura de lo visto, alguna otra interpretación. Durante horas, un orden fantástico que sería efímero corrió gozoso y sorprendente por las calles de la ciudad. Imágenes significantes, múltiples, metáforas visuales y símbolos profundos del inconsciente colectivo mexicano, estéticas crepusculares a granel, como si el turbulento y vital imaginario histórico de la nación se hubiera manifestado en un gran teatro urbano. O para mejor explicación: la crítica política de lo real mexicano, del estado que guardan las cosas, efectuada por el teatro y las artes escénicas nacionales, por el talento de sus realizadores, por la entrega de sus participantes, por la creatividad de sus especialistas. &lt;br /&gt;       Aun con tanto kitsch pirotécnico ---ese incendio neronesco montado en la azotea del palacio nacional bien podría ser una premonición destructiva, surgida en el presente del futuro de estos días---, la circulación de un Kukulcán fantasmagórico, vibrátil, reptando por las avenidas como una arcaica serpiente originaria de nuestra noche indígena; la flotación de un globo de plata virreinal a la manera de una luna llena o de una esfera intacta, sosteniendo un ángel aéreo, guardián, testigo y mensajero, el ángel de la historia que se desliza hacia adelante; los espectros revolucionarios, marionetas del ejército de los muertos operadas mecánicamente por seres vivos que contrastan y rehabilitan la vigencia social de un pasado heroico pero al fin traicionado y trágico, todavía pendiente de llevarse a cabo; un foro arquitectónicamente metamorfósico donde se actúa, en pantomimas posmodernas, la ontología teatral del mexicano, sus modos culturales, sus modas populares, su sentimentalidad e insuficiencia, su dignidad rumiante e inmóvil, sus emblemas comunes, y un niño sobre esa construcción que se expande como un organismo es el espectador y director secreto de todo ello, pues quien observa influye en lo observado; una red invisible que sostiene ágiles cuerpos que suben y bajan, armónicos y coreográficos, efectuando una arácnida grafía adherida a la nada, para formar somáticamente el término gentilicio: México; bailarines folclóricos que son diablos, guerreros, venados, palomas, tigres, amantes, derviches y chamanes; un dragón que pulula por las centenarias paredes catedralicias; y luego una estatua colosal y grisácea, bizarra instalación polisémica pero visiblemente literal levantada mediante una grúa de precisión para juntar el torso con las piernas en medio de un casi total silencio del público desde el principio hasta el final del acto ilusionista, como si el clímax fuera un anticlímax y alguna conclusión oculta debiera de sacarse al contemplar a una muchedumbre muda.   &lt;br /&gt;       ---Claro que sí es Benjamín Argumedo. El representante perfecto de los políticos mexicanos: todos chaqueteros ---afirma Laura, divertida y pícara cuando platicamos del tema, del baboso escándalo mediático vacuamente oportunista, tan idiosincrático. &lt;br /&gt;       Los símbolos aluden a algo más de lo que muestran. Los signos del festejo carnavalesco no deberían ser referidos sólo a ellos mismos, sino a la aparición de lo que la teoría del caos llama un “atractor extraño”, aquello que normará los sistemas en conflicto llevándolos a otra forma de relación: la misma morfología estética atractiva y extraña puesta en escena, que trasfunde y emulsiona las imágenes icónicas de la narrativa histórica, del somos como somos porque nos decimos que así somos. Es un caldero en el que hierven los avisos y mensajes provenientes de aquel lugar donde la alta fantasía llueve. Un día, entonces, desfiló por las calles de la ciudad un pasado carnavalesco que visualmente contó a los espectadores el futuro siguiente. Por eso fue efímero tal suceso. Como toda anticipación, será comprendida cabalmente sólo cuando vayan llegando sus fechas ahora ignoradas. Tenemos arte, diría Nietzsche, para no morir de realidad.          &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Solana Olivares&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34087329-7951044542811416441?l=fernandosolanaolivares.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/feeds/7951044542811416441/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34087329&amp;postID=7951044542811416441' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/7951044542811416441'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34087329/posts/default/7951044542811416441'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fernandosolanaolivares.blogspot.com/2010/09/minuta-del-caos.html' title='MINUTA DEL CAOS'/><author><name>Fernando Solana Olivares</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07438082042428137781</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34087329.post-6168184923393450633</id><published>2010-09-22T17:32:00.000-07:00</published><updated>2010-09-22T17:43:23.748-07:00</updated><title type='text'>LO QUE YA COMENZÓ /  Y I I</title><content type='html'>Cuando un nuevo paradigma científico surge, la interpretación del mundo cambia. El conocimiento humano avanza por discontinuidades (paradigmas, anomalías, crisis, paradigmas), rupturas con las certezas anteriores y elaboración de nuevas síntesis. Cuando esto ocurre, sobrevienen cambios en todos los campos, todas las partes se transforman. El cambio tardomoderno —que también significa el final de la filosofía capitalista— es la transición entre una visión mecanicista y otra orgánica, entre una conciencia de la discriminación y otra de participación, entre un ego personal aislado en la cárcel de su particularidad y otro que puede ir y venir plásticamente desde ahí hacia afuera, de tal modo que la conciencia deje de ser un presidio subjetivo para convertirse en centro, en habitación de la interioridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal metamorfosis se da gradualmente y avanza con desigualdad. Aun si el modelo mecanicista —cuatro ejemplos: el contrato social entre individuos egoístas, el constructivismo socialista, el psicoanálisis freudiano y el darwinismo selectivo— está agotado ante tantas anomalías que sus supuestos básicos no pueden comprender, sus inercias todavía dominan los discursos, las interpretaciones y las costumbres de casi todos. Dicho cambio, entonces, apenas va germinando culturalmente (tal vez sería mejor decir: contraculturalmente). Y si tiene tiempo de establecerse socialmente, traerá consigo otra mentalidad, otro momento histórico mucho más prometedor y misterioso que el presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace siglos Nicolás de Cusa definió al mundo como un “misterio tremendo”. Hoy el biólogo Haldane escribe que “el universo no sólo es más extraño de lo que pensamos, sino que es más extraño de lo que podemos pensar”. La biología abandonó la idea de que los organismos vivos son maquinarias: los entiende y describe como sistemas que se regulan, se organizan, se nutren y se sanan ellos mismos, se propagan, se protegen y creativamente interactúan con otros sistemas. La tradición hindú 
