Thursday, January 09, 2014

LA CONDICIÓN DE ESTAR.

Leo por ahí que son las tendencias esquizofrénicas las que llevan a la proclividad hacia la magia, la esoteria, el ocultismo. Sí, uno debe estar un poco loco para buscar reversos en las cosas, el doblez entre lo que se percibe y el modo en que se percibe: la otra cosa que hay en las cosas. La tradición afirma que somos estados de conciencia, y la filosofía empírica europea y la cultura occidental creen lo mismo. Es decir, que no hay en la persona nada, ningún lugar que se pueda llamar yo. Que sólo es un proceso en el que ocurren múltiples eventos. Alguien llama al yo una hipótesis inútil. Por estos días finales del año se multiplican los balances y surge el coro de los buenos deseos. Los cuales hoy llegan, platicaba hace poco con una amiga, a la mera nostalgia hasta por el día de ayer. O sea, la incógnita radical del mañana. Sin embargo, las buenas vibras se reparten intensamente entre diversos registros periodísticos. Se venden anuarios astrológicos y algunos poco consultan el I Ching. Domina la manía humana, ahora más acentuada cada vez, de la inquietud (prognosis, doble mirada) por el futuro. Muchas de esas opiniones están escritas en primera persona. Así que el yo no existe: quizá por eso así escribamos. Se extienden actas de defunción del zapatismo por una derecha simpática y otra atroz, se reflexiona sobre el valor de la opinión cambiante al modo posmoderno: no hay hechos, puras interpretaciones. Se escribe sobre el valor personal de lo que se escribe (la gente les pregunta: ¿y usted cómo le hace para ser tan admirable como es?). Se justifican y defienden las decisiones de la privatización petrolera sin restricciones, como si fuera un hecho natural, único, sin otra posibilidad. Se piensa de un modo tan hegemónico porque opera un engranaje incesante que sobresocializa mentiras repetidas tanto que se convierten en verdades ---entre otras cosas que la posmodernidad heredó del nazismo está el mecanismo publicitario de convencimiento general---. El género del blog, del diario cibernético, donde un punto de vista personal habla, es un género propio de la época, como de la modernidad lo fueron el ensayo y la novela. Pero vayamos al punto: es difícil participar de esas corrientes positivas ---posmodernidad celebratoria, se dice ahora; en el siglo diecinueve la prensa obrera llamó a sus practicantes sacerdotes del poder, y años atrás un penetrante teórico político los definió como intelectuales orgánicos---. Se impone la sociedad del espectáculo que encoge a todo y a todos para convertirlos en imagen, lo mismo que se encoge el estado mexicano cediendo su soberanía sobre los recursos energéticos al gran capital. Esa es la tarea que cumplirá este otro presidente-gerente, tecnócrata y modernizador como Salinas: privatizar lo que falta del poder. Hace veinte años se levantó en armas el EZLN. Hoy las autodefensas avanzan en Michoacán, extrañas coaliciones de gente armada cuyo discurso es verdadero pero quién sabe si sea cierto. En un proceso histórico mucho más dilatado que lo inmediato ---en el cual, efectivamente, es muy difícil creer dado el valor absoluto de la filosofía del éxito y la victoria que actúa en nuestros cerebros---, el alzamiento zapatista cuenta activamente en la nómina de las insurrecciones de los oprimidos contra los opresores, ninguna triunfadora todavía, pero por dicha razón todavía posibles, pendientes de ser. Un maestro que no hace concesiones afirma que el pesimismo y el optimismo son posturas emocionales. Propone en cambio una perspectiva realista, no sentimental de las cosas. Yo escojo entonces un sueño importante del año, que cumple como balance general de lo vivido: sueño que he logrado elaborar un sistema cósmico en la sala de mi casa. Pequeños astros y planetas orbitan alrededor. Cuando decido expandir su órbita y sacarlos al exterior, el sistema desordena sus trayectorias y al fin desaparece. Visible moraleja: la verdad interior y no la acción pública. La construcción de una retirada existencial consistente en desaprendizajes y desprendimientos, calcinación de viejos hábitos, autoimágenes, ideas prefabricadas, miedos, anhelos artificiales. Reformular las suposiciones, reducir las necesidades: buen vino, poco lujo y una mujer fiel, en una casa limpia y sencilla, donde no haya deudas ni amoríos ni trato con los pillos. Y un propósito de año nuevo: “tomar todo como soporte (envoltura figurada) del conocimiento”. La condición de estar o la democracia cognitiva. Fernando Solana Olivares.

1 Comments:

Blogger Claudia Patricia Santillán said...



Me gustó mucho su artículo, poco a poco aunque confundida, al final enlazando el título del artículo con el tema desarrollado. Una parte me puso a pensar, casi al final de la lectura, cuando usted habla de: "la verdad interior y no la acción pública". No sé si lo sigo en lo que quiere decir, pienso en la palabra condición como representante de un anclaje de estar en el mundo, considero importante la diferencia de ser y estar. Estamos inmersos en esta sociedad como en un gran teatro, con una máscara para mostrar que aunque por más original que la creamos, es la copia pegada a lo largo de la vida (aprehensión del rededor), de los demás. Por otra parte está el ser, mucho más complejo todavía, ese que no se ve, pero subsiste en el estar.

En mi existir me doy cuenta de la imposición constante de una forma de vida asociada al consumo, que invita a la somnolencia, al encandilamiento por un sueño torcido llamado progreso (Casa, carro, teléfono celular, “buena ropa”, perro, espos@, hijos…), aunados también los conflictos derivados del hambre de tener (poder, dinero) para estar en el mundo; por otra parte esta la necesidad de existir en un entorno tranquilo (lucha zapatista, movimiento de autodefensa).

La metafísica no es un tema que me atrape, el horóscopo, mi carta astral y el futuro esotérico del mundo no me interesa, aunque he de decir que soy Aries y eso del signo de las personas me llama la atención. Fenómenos extra normales, la ufología, y temas asociados forman parte de la vorágine de temas que desvían la atención y la mirada, para no ver lo que traes en los bolsillos y en la sangre, en el corazón, en la cabeza, en la razón… Tecnócratas y privatizaciones en la realidad; telenovelas y ganar por ganar en la fantasía.

• ¿Qué ganamos (todos), con esta inventiva de vida armoniosa a través del consumo?
• ¿Cómo adherir la existencia cotidiana a la ética, para ser y estar en este mundo?
• ¿La ignorancia es la madre de los males o la pereza de existir?
• ¿Cómo podemos renovar la dignidad?, aún detrás de un escritorio?...

Una disculpa por como escribí, pero me pierdo y no tengo mucho tiempo para hacerlo (escribir, no perderme, jeje), pues estoy en la oficina en mi horario de comida y ya estoy por regresar a la chamba…,



2:19 PM  

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